Titulo original: First blood
País: EE.UU.
John Rambo es un vagabundo aparentemente inofensivo; sin embargo, tras aquellas malas fachas se oculta un soldado retirado de habilidades extraordinarias. Es el último miembro de un grupo de marines entrenados para la resistencia extrema y el combate perfecto en el campo de batalla. Todos los demás integrantes de aquella unidad especial ya no existen; unos murieron en plena guerra y otros fueron víctimas de una fatalidad ineludible, en la forma de venganzas cumplidas o enfermedades incurables. Sin embargo, Rambo aún está en pie, y llega al pueblo de Madison, tan sólo un punto de paso en su travesía sin rumbo. El sheriff del pueblo nota aquella extraña presencia y un singular desprecio surge en él, haciendo del vagabundo una víctima del abuso de autoridad por parte del oficial y sus gorilas uniformados. Lamentablemente para ellos, el soldado aun libra una guerra en su interior la cual está a punto de explotarles en pleno rostro.
Para leer alguna obra del escritor norteamericano David Morrel hay que acudir a la sección best-sellers, al lado de otros autores como Robert Ludlum, Michael Connelly o Dan Brown. Lamentablemente Morrel tiene una bibliografía algo más reducida, sobre todo en sus ediciones en español, y por ello sus títulos son algo escasos; algunas de aquellas buenas novelas que este blogger ha podido disfrutar han sido las siguientes: "Testamento", donde ya se vislumbra la acción y el suspenso de su posterior y más reconocido éxito; "La hermandad de la Piedra", historia de intriga y espionaje donde hasta los jesuitas son un grupo armado con pistolas automáticas que ocultan bajo sus sotanas, adelantándose casi 20 años al tinglado que aparece en "El código Da Vinci"; o también "Múltiple identidad", donde se desvela un misterio milenario enterrado en la Península de Yucatán. Eso si, sin duda el infaltable ejemplar de su obra, y por ello más asequible en cuanto a distribución, es su pequeña (por número de páginas) gran novela titulada "Primera sangre". Y en ella descubrimos a John Rambo, personaje clave de la cultura popular ochentera.
En el año 1982 las páginas en los diarios dedicadas a los estrenos cinematográficos fueron tomadas por asalto por la figura de un hombre, el cual lucía apenas ataviado con algunos harapos, pero cargando sobre sus hombros una intimidante correa de municiones, mientras que sus manos sostenían una poderosa metralleta. John Rambo se convirtió de un modo inmediato en uno de los héroes de acción más importantes del cine ochentero. Su crítica declarada al abandono sufrido por los servidores de su patria en tiempos de conflicto, así como su inquebrantable patriotismo, aun a pesar de todo, hicieron que el público norteamericano preste toda su atención a este personaje. La era Reagan, que buscaba resaltar el sentido patriótico frente a una amenaza fantasma como se consideraba al comunismo de la U.R.S.S. encontró en Rambo a otra destacable figura de inspiración para la cultura popular. Sufrido, y siempre al borde de la locura, este soldado perfecto norteamericano es virtualmente una máquina de guerra invencible, aún en las peores condiciones, y sin embargo, conserva un alto sentido de la moral y del respeto a la vida, al punto de demostrar su superioridad en forma contundente y eficaz, pero evitando en lo posible, subrayo en lo posible, el derramamiento de sangre. De este modo, la versión cinematográfica que aquí se describe toma un distinto camino del contenido más crítico y más oscuro de su fuente literaria, donde se narra cómo las secuelas de la guerra se convierten en un estigma irremediable en la mente del soldado, quedando convertido en un peligro para todos a su alrededor y para si mismo. Rambo es ahora una amenaza la cual es preferible detener, controlar y desaparecer sin dejar rastro. Como respuesta a ello, él se defenderá empleando toda la experiencia y el entrenamiento adquirido como leal servidor de este sistema que ahora lo rechaza. Un asunto que también fue tocado, pero con mayor profundidad, por el escritor Robert Ludlum en su famosa trilogía Bourne. Las acciones de John Rambo costarán la vida de muchos inocentes como producto de su desequilibrio, el cual tira abajo esa linea divisoria entre el bien y el mal que existe en nuestra mente.
Algo tan controvertido no fue la opción de los productores cinematográficos, si bien en un principio se sabe que el rol principal estuvo a punto de ser otorgado al gran actor Dustin Hoffman. Esto sin duda por su gran trabajo realizado en varios filmes, pero se me antoja citar especialmente a dos de ellos: "Maratón de la muerte" y "Perros de paja", cintas de gran contenido violento y al mismo tiempo de carácter controvertido. Sin embargo, el John Rambo que finalmente apreciamos en la cinta es un antihéroe más cercano al gran público, sin desequilibrios mentales desfigurantes, y más bien es a nuestros ojos una víctima de las circunstancias extremas a las que se ve sometido, pero victorioso gracias a su temple, a su fortaleza y a su alto sentido del honor. Reflautas. Y no había alguien más adecuado que Sylvester Stallone, estrella en alza por aquellos días tras el éxito de la saga del film "Rocky", para encarnar la imagen del héroe de acción capaz de lograr la conexión requerida con el público. Porque esa fuerte perturbación emocional, ilustrada en fugaces flashbacks que muestran imágenes de terrible tortura y sufrimiento extremo, son útiles para explicar el infortunio de este hombre, en manos de extranjeros malvados de rasgos asiáticos que se convierten en una constante de la saga fílmica de hasta 4 filmes, y que es uno de los mayores reproches hechos a esta historia por parte de sus detractores, debido a la xenofobia que se desprende de ello. Pero esto es característico de los filmes bélicos del cine norteamericano desde siempre, donde el enemigo es etiquetado con un rostro extranjero que puede ser alemán, vietnamita o ruso, según se trate de la Segunda Guerra Mundial, o de conflictos posteriores.
Sylvester Stallone encarna el rol de anti héroe hecho a su medida, y lo hace desarrollando una interpretación tan convincente en su despliegue físico y en cada estallido de violencia de los cuales es el principal motor. Aunque, al mismo tiempo, su labor dramática no resulte la más exigida ni la más convincente, sobre todo en ese discurso final donde raya la sobreactuación en medio de llanto y exclamaciones. De todos modos, siendo ya conocidas las virtudes y defectos del actor tras apreciar su labor en la saga Rocky, cabe aceptar la imagen que proyecta como estrella del cine de acción tal cual ocurrió con gran parte de los actores de este rubro por aquellos dias, y aquí nos referimos principalmente a Arnold Shwarzenegger y Steven Seagal, otros actores cuya sola presencia era garantía de un atrapante espectáculo violento.
El reparto artístico incluye al veterano actor Brian Denehy, uno de los más solicitados en aquellos días de cine y es sin duda un notable profesional de amplia experiencia. Su caracterización del jefe de policía Teasle describe adecuadamente al impetuoso antagonista de Rambo, quien se obsesiona con la idea de poner fin a las correrías del joven soldado, aún a costa de poner en peligro la vida de sus subordinados, Nada importa más a Teasle que ganar esta guerra personal, siendo ambos dos veteranos del campo de batalla. Lástima que las nuevas generaciones resultan más eficaces y temerarias en su accionar que la vieja guardia: con ello se pretende decirnos que el soldado americano es actualmente más letal y peligroso.
El veterano actor Richard Crenna encarna al sobrio y calculador coronel Trautman, el único a quien Rambo reconoce como líder y autoridad en su cadena de mando. Trautman conoce al soldado pues es quien lo instruyó y lo preparó para el más exigente enfrentamiento en tiempos de conflicto. El resultado no pudo ser mejor. Ahora, convertido en el único nexo entre la policía y el fugitivo, su interés esta en recuperarlo de la hostilidad a la que es sometido, reconociendo la incomprensión de este sistema capaz de despreciar a quienes derraman sangre en su nombre. El militar jugará secretamente sus cartas pues confía en la capacidad de Rambo de superar cualquier dificultad y salir ileso. Es el oficial Teasle quien representa su mayor dificultad.
Ted Kotcheff es un director de origen canadiense cuya filmografía recorre el cine y la televisión, en distintos géneros como la acción, el suspenso y la comedia. Es "Rambo primera sangre" el mayor éxito de su carrera, en detrimento de otros filmes como "Fun with Dick and Jane", con Jane Fonda; "Winter people", con un reparto estelar que incluyen a los actores Kurt Russel y Jeff Bridges; "Uncommon valor", con Gene Hakman; "Fin de semana con el muerto", con Andrew McCarthy. Si no se trata de un director demasiado reconocido, es en este filme que comentamos donde realiza un correctísimo trabajo narrando en forma sencilla pero efectiva una historia de violencia pura.
Dentro de los demás rubros cabe destacar el buen trabajo de la fotografía del veterano especialista Andrew Laszlo. Y finalmente, recordamos la espléndida banda sonora elaborada por el notable Jerry Goldsmith, talentoso músico que ya nos dejó en el año 2004, y autor de la melodía característica de este filme que no se puede dejar de recordar y de mencionar.
Sin duda, "Rambo, primera sangre" es una de las más importantes películas del cine de la década de los 80`s: un buen ejercicio de acción y suspenso que consigue atrapar a su audiencia de principio a fin.