Más de cuarenta años de afición por el cine de género y aun seguimos encontrando pequeñas joyas. Hay que recordar que una de las bondades del ser humano, entre tanto defecto que nos lleva a un mundo caótico, se encuentra el poder de la imaginación. Porque la ficción es el mejor refugio para nuestras mentes agobiadas de un día estresante, y al mismo tiempo es la fuente de inspiración para ser mejores, bueno, al menos, según cada quien, o para sacar a flote y dejar en evidencia todo lo negativo que puede hallarse en las relaciones humanas.
El caso más reciente de película de horror exitosa lo constituye el estreno de "Obsesión", una obra dirigida por Curry Barker, realizador de reconocida trayectoria en el medio digital YouTube, y que presenta su primer largometraje para salas de cine. La historia que nos propone el joven director es un relato prácticamente reducido a cuatro protagonistas, dos principales y dos secundarios, y eso le basta para desarrollar una serie de acontecimientos que van desde la inseguridad propia de la juventud, en este caso de la llamada Generación Z, que nos muestra el miedo y la falta de criterio para, sencillamente, declararle el amor a la mejor amiga. A ver, nadie nace sabio, y todos, de alguna manera, hemos enfrentado ese tipo de temores, donde lo más común es confesar el sentimiento o, todo lo contrario, esconderlo para siempre. Sin embargo, lo que ocurre aquí es sin duda el peor de los casos.
De los problemas y miedos que estos personajes enfrentan en la vida, pasamos a verlos sumergidos en una historia turbia, donde cabe lugar el hechizo sobrenatural como expresión extrema de la manipulación que un joven imberbe ejerce sobre la mujer a la que supuestamente ama con toda su alma. Falso. No hay amor ahí. Es todo pura ilusión, afán, deseo, calentura, es decir, pura obsesión. Por supuesto, el mal contenido en lo sobrenatural desborda todo lo imaginado; desfigura el cuadro soñado que supuestamente debe construir, y lleva a todos sus personajes a una pesadilla terrible y catastrófica.
El director y guionista da inicio a su relato casi como una sitcom juvenil, presentando a sus protagonistas de manera efectiva, con diálogos bien resueltos que los describen completamente. Para esto, el trabajo de los actores Michael Johnston, Cooper Tomlinson, Megan Lawless y sobre todo la joven Inde Navarrete, está muy logrado y forma parte de lo más destacable del film.
El director Curry Barker ya había demostrado sus cualidades al realizar su anterior trabajo "Milk and serial", un film que llega a ser largometraje por los pelos, que se puede ver gratis en You Tube, donde Barker no sólo dirige, sino que también se reserva el rol protagónico. Ahí se puede apreciar cómo el director cocina sus narraciones a fuego lento, estructurando episodios que van cargando un tono cada vez más sombrío e incómodo, hasta alcanzar plenamente lo enfermizo, y con bastante solvencia narrativa, en una vuelta de tuerca al serial killer. Además, también se encuentran disponibles los cortometrajes que ha realizado, en muchos de los cuales se encuentra su colega habitual, el actor Cooper Thomlinson, quien, como ya hemos mencionado, tiene un rol reservado en "Obsesión".
Por su parte, el actor Michael Johnston cumple adecuadamente el rol de Bear, el protagonista inseguro y enamorado de su compañera de trabajo y mejor amiga, y quien, sin proponérselo, desata un infierno en su pequeño mundo, arrastrando a Nikki, la mujer amada, y a sus mejores amigos.
Además, sin duda alguna, la revelación del film es la actriz Inde Navarrete. Muy joven, y con una carrera apenas empezada, que incluye principalmente cortometrajes y televisión, su éxito inmediato en esta película la convierte en el centro de atención del gran público, y esperamos verla en nuevas producciones donde vuelva a mostrar su talento en la actuación. Según hemos podido ver en sus declaraciones, la construcción de su personaje la realizó teniendo en cuenta los papeles referentes de Toni Colette en "Hereditary" y de Mia Goth en "Pearl", lo cual se nota mucho, sobre todo esta última.
"Obsesión" va de relaciones humanas que se complican, de deseos en vano, de pura ilusión; todo esto dentro del marco de un cuento de horror tan retorcido como ese "Hansel y Gretel" que nos narra la terrible Nikki, en una secuencia del film. Cuando se hacen horribles cosas en nombre del amor.
Cualquier día de estos, abres tu portal de noticias favorito y puedes encontrarte ciertos relatos que hace mucho tiempo atrás, en los años setenta del siglo XX, por ejemplo, sólo los podías leer en las revistas esotéricas, muy especializadas en estos temas. Yo recuerdo que a mis pocos años, un total infante, era muy fan de ciertos artículos que se publicaban de manera semanal en periódicos de circulación nacional, en la sección misceláneos, al alcance de todos. Era una manera sencilla de encontrar historias que me volaran la cabeza, tal como lo hacían ciertas series de TV como "Un paso al más allá" o "La Dimensión Desconocida". Por ejemplo, y citando de modo bruto, leí cosas como "el extraterrestre que murió aquí en la Tierra, al estrellarse con su nave", o también "el misterio de los siete desconocidos que realmente gobiernan el mundo, y viven ocultos en cierta región montañosa". Cosas así de simpáticas. Por supuesto, también estaba aquel famoso documental titulado "Las Profecías de Nostradamus", cuyo anfitrión era el gran actor Orson Wells, que llegó a reponerse por cierta cadena hasta tres veces, si mal no recuerdo. Ya Orson Wells nos decía que el Anticristo iba a llegar desde un país exótico. Vaya revelación de Nostradamus. Aunque se llegó a decir que este especial acertó al hablar de cierto ataque a la gran Norteamérica, muchos años antes del hecho lamentable en el año 2001. Pero, vaya a usted a saber si fue pura casualidad del guion, tal como van las cosas, y sin ningún esfuerzo clarividente. La cosa es que la fascinación por el misterio siempre la hemos tenido. No es algo que despertó con internet y su acceso a todo y para todos. Ya en las bibliotecas de la vieja usanza se podía encontrar material al respecto. Libros célebres como "El retorno de los brujos" o "Recuerdos del futuro", cuyos asuntos hoy en día se han masificado, y ya no se requiere rebuscar en fichas o catálogos, ni estanterías públicas, pues hoy basta hacer un click al texto o video de preferencia, los cuales abundan como feriantes de remates.
Así pues, actualmente en las noticias más virales se puede hallar relatos de tal connotación, como por ejemplo la desaparición de los científicos, los seres extra dimensionales, el congreso de exorcistas, las visitas de los humanos del futuro, la teletransportación de seres humanos, o la amenaza de la rebelión de los robots. Ya todo tiene visos de realidad, y es discutido incluso por personas notables. Todo esto en los años ochenta hubiese sido material jugoso para una película de ciencia ficción de pura serie B... ¿Qué? ¿Perdón? ¿Que si existe? ¿Que los hay por montones? Es decir, el siglo XXI quiere hacer realidad nuestros alucinados sueños, no digamos pesadillas.
Así que, mire nada más, qué película tan ocurrente se encuentra uno dentro de la extensa lista de títulos viejos del videoclub, de hace casi cuarenta años. Porque nos referimos a la cinta "Millenium" del año 1989, dirigida por el veterano realizador Michael Anderson. Si, porque a la fecha de esta cinta el director ya contaba con cuarenta años de carrera a cuestas, lo que incluye obras como "La vuelta al mundo en ochenta días", la versión con los actores David Niven y Cantinflas, "Operación Crossbow", "Conspiración en Berlín", "Las sandalias del pescador", basada en la novela de Morris West, y otras obras, más en la línea de este blog, como "Doc Savage, el hombre de bronce", "La fuga de Logan", "Orca, la ballena asesina", y la miniserie "Crónicas marcianas". Lo de Doc Savage lo tengo pendiente de ver, pero por lo demás guardo recuerdos de moderado entretenimiento. Por supuesto, "La fuga de Logan" debo verla de nuevo, urgentemente. Revisando IMDB veo que también realizó la miniserie "La espada de Gedeon", basada en la novela del escritor George Jonas, que luego se llevó al cine como largometraje nada menos que el director Steven Spielberg, en la película "Munich". Valdría la pena revisar esta miniserie.
Luego de lo mencionado, el director Michael Anderson asume la dirección del guion basado en un relato corto del escritor de ciencia ficción John Varley titulado "Incursión aérea" (Air raid). Este autor es uno de aquellos nombres célebres que se reconocen cuando se revisa cualquier tratado sobre la mejor literatura de ciencia ficción, pero del cual es difícil encontrar alguna obra reeditada hoy en día. Probablemente me he topado con algún libro suyo hace veinte años, o en alguna feria de segunda mano. Y, claro, como soy un completo ignorante pues lo he pasado de largo. También es cierto que el mundo de los libros es tan amplio que no se puede tenerlo todo. En esto, soy muy de comprar cosas bajo la directiva de "ciertos autores que he leído y estoy seguro de que tal novela suya ha de gustarme", así que arriesgo poco. De todas maneras, este autor ya queda bajo mi radar, en adelante.
En este caso, ponemos el énfasis en el relato porque se trata de una historia que se puede clasificar dentro de los relatos de "viajes en el tiempo", pero que puede sorprender con su intriga, la cual es revelada poco a poco, hasta desatarse por completo de manera delirante. Porque si, el salto es brutal. Quizás mi experiencia placentera al ver esta película se deba a que me enfrente a ella sin saber nada de su trama; apenas cierta idea sugerida por su simpático poster publicitario. Y eso fue una buena decisión. Creo que es la mejor decisión a la hora de ver cualquier filme: apenas saber el género del relato y con eso es suficiente. Pero vivimos en los tiempos de internet y de los trailers escudriñados cuadro por cuadro, así como de las filtraciones en redes, por lo que esto se hace cada vez más complicado con las obras actuales. Afortunadamente, con las viejas películas ya es la elección de cada quien. La información también está ahí, pero es cuestión de echarse a buscar, cosa que en este caso no hice. Ahí cuelgo el trailer, de todos modos.
Por eso, voy a pasar de largo de explicar de qué va esto. Creo que es lo mejor. Porque, para eso esta toda la parrafada inicial. Así que, sólo puedo asegurar que se trata de una película bien realizada a nivel de actuaciones. Esto sin duda, pues se trata del protagonismo del recordado actor Kris Kristopherson: actor, músico, uno de los últimos cowboys urbanos, varias facetas para este recordado gran artista que nos dejó en el año 2024, pero cuya presencia en sus obras siempre resulta bienvenida. Complementa el rol principal otra recordada figura de aquellos años, como lo es la siempre bella Cheryl Ladd, una de las eternas "Ángeles de Charlie", y que hoy en día aun luce encantadora a sus 74 años. En esta película, la actriz luce tan carismática como siempre, y hasta algo más desenfadada de lo habitual en sus roles televisivos. Así que, a nivel de actuaciones, todo bien.
Las mayores críticas a esta película se hayan en el nivel de su recreación fantástica y de sus efectos visuales. Para mí, algunos de ellos lucen bastante efectivos, algo que puede ser bien comprobado. Sin embargo, es cierto que el entorno que propone puede no ser del agrado de todos. Porque esto se trata de pura serie B sin complejos, lo cual es bueno, por un lado, y malo por la falta de ambición. La excusa del bajo presupuesto no funciona, porque ello no escatima lograr una mejor realización: ahí están George Lucas y "Star Wars" para recordarlo. Sin embargo, el veterano director Michael Anderson no tiene problemas con esto, y nos muestra un escenario decadente en extremo, rayos luminosos chirriantes (aunque para mi sean encantadores), así como una galería de personajes de pinta no muy agradable. Superar este bache es todo lo que se requiere, y es algo que cualquier consumidor de productos de videoclub puede lograr sin problemas.
Por lo demás, el relato es bastante ágil, dinámico, su intriga atrapa al espectador, y si bien su resolución puede resultar apresurada o sin demasiado esfuerzo, a estas alturas la película ha cumplido con despertar ese lado de la imaginación que nos lleva a preguntarnos hacia donde nos llevará este supuesto desarrollo de la humanidad, o, quizás también, qué seriamos capaces de hacer por el amor hacia otra persona. Bueno, aquí lo que está en juego es el amor de Cheryl Ladd. Gran motivación.
Actualmente, lo mejor del llamado Universo Cinematográfico Marvel se puede hallar en la televisión, aunque esto resulte contradictorio. A ver, el año pasado tuvimos tres largometrajes, y tanto "El Capitán América, un nuevo mundo" como "Los Thunderbolts" me resultaron totales decepciones. La segunda de ellas es defendida por un sector del público; a mí me resultó irrelevante, porque dedicar dos horas para presentar a un pretendido oponente, que, si lees cómics, sabes que no lo es, lo cual me parece caer en la total intrascendencia de todo lo narrado, que tampoco es que ganara mi atención. El tercer estreno del año fue "Los Cuatro Fantásticos" y sin duda me resultó mucho mejor y muy entretenida, a ver si mi aprecio al cómic original tiene algo que ver. De todos modos, la marca Marvel parece que llegó agotada y la recepción del público no fue todo lo que se esperaba. Así que, de nuevo, el UCM no levantó cabeza en el 2025, esto ya desde hace años, y tan sólo un producto despertó interés y colmó expectativas para el público que busca ver viñetas trasladadas a la pantalla, o incluso, que tan solo quiere ver una buena historia bien contada.
Para no confundir a quien lea esto, me estoy refiriendo a la serie de televisión "Daredevil", que actualmente ya cuenta con cinco temporadas de emisión, contando su andadura por la cadena Netflix hace varios años. La pausa marcó el regreso del personaje a las filas de Marvel Televisión, pero esta vez en Disney, como corresponde. El año 2025 se estrenó la cuarta temporada, logrando una buena recepción, lo que aseguró la continuación de una quinta temporada estrenada este año 2026, y en plena emisión, a la fecha de este posteo. Sin embargo, aquí nos vamos a ocupar de la experiencia previa que resulta ser el largometraje realizado sobre el personaje hace ya 23 años. Una película que parece haber caído en el olvido ante el impresionante éxito de la serie y su encarnación actual, a cargo de un notable elenco de actores. Pero resulta que la película dirigida por el cineasta Mark Steven Johnson tiene valor propio, como buen producto de su tiempo.
"Daredevil" es una película realizada en el año 2003, en plena época de iniciales apuestas por el llamado cine de super-héroes, un tipo de producciones cuya historia es realmente larguísima, porque esto en realidad empezó en los años 40 con "Shazam, el Capitán Marvel", personaje que hoy pertenece a DC Comics, como parte de las producciones conocidas como las seriales, que se emitían en las salas de cine en forma episódica, lo que obligaba al espectador a asistir continuamente para no perderse las aventuras de su relato favorito. Díganme si el concepto no ha cambiado para nada. Así que, apenas llegar el siglo XXI, los estudios fílmicos se lanzaron a todo dar por las producciones Marvel, como ocurrió con las películas de los X-Men, Spiderman y Hulk, todos ellos precedidos por Blade, el cazador de vampiros, lo cual dicho así parece un sueño fantástico, pero no: así fue como ocurrió.
Con esto, y logrando taquillas impresionantes, ya era cosa de barajar nombres de personajes de la inmensa galería del universo creado en los cómics, y escoger uno de ellos cuyo fandom sea fiel seguidor y sobre todo numeroso. La llegada al nombre de Daredevil fue inevitable.
Bajo la producción de 20th Century Fox, la misma de "X-Men", Regency Enterprises y Marvel Enterprises, esta última que luego fue absorbida totalmente por The Walt Disney Co., el guionista y director Mark Steven Johnson se encarga de la realización de la película basada en el cómic del superhéroe ciego conocido como Daredevil, un personaje que pasó largo tiempo en segundo plano, ni siquiera es un Vengador, pero que ha mantenido una serie regular durante muchos años, cosa curiosa que en realidad no es algo tan sencillo como podría pensarse, con tantas series Marvel en las librerías. Volviendo al siglo XX, a inicios de los años ochenta, casi al borde de la cancelación, el cómic en cuestión fue asumido por el escritor y dibujante norteamericano Frank Miller, autor total y uno de los más grandes renovadores del noveno arte de aquellos días, junto a los británicos Alan Moore y Grant Morrison. Miller lleva al personaje, de las aventuras regulares e intrascendentes al nivel de los relatos de la novela negra, con el héroe enfrentando una maquinaria del crimen que opera en la ciudad de Nueva York, controlada por el omnipotente Kingpin. Intrigas, traiciones, muertes, redención; violencia que golpea a todos sus personajes, que enfrenta unos a otros y que los conduce a la tragedia, en un relato cautivante. Descubrir Daredevil de Frank Miller es una experiencia impactante, al menos eso me ocurrió habiendo llegado recién a la veintena de años. Fue increíble. A partir de ahí, la serie de publicaciones de Daredevil ha buscado mil maneras de mantener el nivel alcanzado por este autor, sin haberlo logrado, creo yo, pero con resultados bastante interesantes en muchos de los casos. De todos modos, este título se ha convertido en uno de los más importantes de Marvel Comics, y en un referente sobre la calidad que puede alcanzar el relato gráfico con la creatividad necesaria.
En este sentido, el escritor y director norteamericano Mark Steven Johnson, admirador confeso del personaje y de sus aventuras, logra la aprobación de los estudios de cine para dirigir la película sobre el personaje, superando la propuesta inicial del realizador Chris Columbus, el mismo de "Los Goonies", "El jóven Sherlock Holmes" o "Harry Potter y la piedra filosofal", así como de su secuela, quien presentó un guion escrito por J.M. DeMatteis, un reconocido autor de cómics, en el año 1997, cuando la producción estuvo a cargo de Columbia Pictures, hasta que perdieron los derechos de realización, y los productores de la Fox y de Marvel optaron por el guion de Johnson. La historia escrita desarrolla el origen del héroe como Matt Murdock, desde el accidente en su infancia que lo deja ciego, solo para descubrir que sus otros sentidos han ganado un super desarrollo, por encima de cualquier ser humano. Tras el primer acto del origen y la presentación del personaje en su adultez, así como del villano principal, el invencible Kingpin, pasamos a la entrada de la bella Elektra Natchios y del criminal a sueldo conocido como Bullseye. Es decir, se repasa la historia del cómic, de la etapa de Stan Lee y Bill Everett, escritor y dibujante, ambos creadores del personaje, a la celebrada etapa de Frank Miller, con su desfile de personajes y climático enfrentamiento. Veinte años de historia, todo esto en poco menos de dos horas.
Así pues, desarrollar esta historia a grandes rasgos es una dificultad que busca superarse con trazos gruesos. Hay énfasis en establecer a los personajes centrales y sus relaciones, dando el protagonismo, obviamente, a Matt Murdock y su identidad secreta Daredevil, papel a cargo del reconocido actor Ben Affleck, quien asume el rol con entusiasmo porque es un confeso fan de los cómics. Los demás personajes son presentados, a mi modo de ver, de manera correcta y efectiva, para el sentido que la historia logra desarrollar. Para esto, es correcto decir que la fidelidad a su fuente original, el comic, apenas se sostiene, porque incluso Daredevil muestra una idea de la venganza que no está presente en las viñetas, donde es un personaje heroico motivado por su sentido de la justicia, por lo cual se hace abogado, y por su convicción religiosa, por lo que se convierte en un demonio para sus enemigos. Si bien es cierto, la historia escrita para la pantalla busca mostrar una redención del personaje, pasando de la ira por la maldad hacia la comprensión de que lo realmente importante es defender a los débiles y establecer la justicia, en los comics esto queda claro desde el principio. Cuando hay duda al respecto, ahí llega Frank Castle, el Castigador, para recordarle a Daredevil todo lo que no se debe hacer en la lucha contra el crimen.
El resto de los personajes cumple su propósito narrativo, alejándose cada vez más de sus retratos en el cómic. Este asunto es una de las mayores críticas a la película, algo superado largamente en la adaptación televisiva posterior, para buena fortuna.
La película, si bien no mantiene fidelidad al relato en el cual se inspira, funciona como narración cinematográfica de puro entretenimiento, cuyos mejores momentos son precisamente aquellos en los cuales el tono adulto, el humor negro, la violencia y la carga dramática de un personaje tan interesante como Daredevil pueden ser apreciados, aunque sea brevemente. Elektra es bella con el rostro de la actriz Jennifer Gardner, pero no es tan fascinante como la imagen creada por Frank Miller. Sin embargo, su interacción con Matt Murdock es resuelta de manera efectiva por el director, no tanto así cuando se enfrenta a Daredevil, porque el metraje ya exige resolver y concluir la historia. Bullseye, el asesino a sueldo queda mejor parado, por la buena actuación del actor Colin Farrell, muy a tono con la película y el papel que tiene entre manos, así que se divierte. Y el recordado actor Michael Clark Duncan, como el poderoso Kingpin, se luce con su presencia en pantalla y su actuación efectiva, también en la línea del villano de pura teatralidad bien medida. Con todos estos elementos, el director Johnson configura una película de acción correcta e interesante, que aprovecha la fuente que emplea, muy rica en elementos, para llevar a cabo una película que cumple el cometido de capturar a su audiencia.
Viendo el contenido extra de la versión en DVD, se puede apreciar el trabajo artesanal de todos los responsables, poniendo todo su empeño en la realización de esta película: el compromiso de los actores, del equipo técnico, del equipo de efectos visuales y digitales, a pesar de que en el año 2003 los efectos digitales aun no lograban la técnica avanzada de hoy en día, lo que impedía un mayor realismo en sus recreaciones, como, por ejemplo, ver a Daredevil columpiarse entre los edificios sin notar que es un dibujo digital. De todos modos, hay voluntad en el trabajo a pesar de los recursos. Resulta fascinante ver cómo se elaboró la máscara del héroe, así como el traje completo, una labor de mucho cuidado que obtuvo un resultado bastante apreciable. Las coreografías de acción se realizaron completamente sincronizadas y con la debida atención, Aunque en internet hay críticas al uso de las armas de Elektra, una especie de dagas llamadas sais, porque se asegura la actriz no las sostiene adecuadamente. Si es así, fue un detalle pasado por alto.
En fin, que "Daredevil" del año 2003 es un entretenimiento muy digno, una adaptación libre de uno de los mejores comics de Marvel, que no llega a ser una gran obra como la obra de Frank Miller, pero que, perdonando esto, entrega una película efectiva de acción y aventuras. Lo mejor de esta película no es sólo disfrutarla sin problemas, sino que puede ser la antesala de una obra mayor, como lo viene siendo la adaptación hecha para la televisión que se emite en estos días, y en estos momentos, lo que nos demuestra que todo puede ir a mejor si hay voluntad.