NOCHE DE PAZ, NOCHE DE MUERTE 2 - SILENT NIGHT, DEADLY NIGHT 2
La película del año 1984, "Silent night, deadly night" que dirigió Charles E. Sellier Jr. llegó al mercado doméstico del VHS luego de la censura que sufrió el film durante su estreno en salas, lo que limitó su exhibición en forma drástica. Según imdb, el director se alejó de sus productores, por lo cual estos encargaron al realizador Lee Harry y a su equipo de guionistas elaborar una historia sobre Ricky, el hermano menor del protagonista Billy, la cual debería añadirse al primer film como versión extendida. Sin embargo, no se tardó mucho en considerar la opción de lanzar una secuela con el material obtenido, el cual apenas daba para un mediometraje. Esto no fue problema, ya que la solución ocurrente fue añadir distintos episodios extraídos directamente del primer film, a modo de flashbacks.
El resultado es una película mal actuada, de historia previsible, editada de aquella manera, pero muy entretenida. De todas maneras, es un producto que cierra la historia de los violentos hermanos y su manía con el disfraz de Santa Claus. Los únicos personajes que vuelven son Ricky, en versión adulta, a cargo del actor Eric Freeman, en una interpretación surrealista e inolvidable de todas maneras, y la Madre Superiora, esta vez a cargo de la actriz Jean Miller.
NOCHE DE PAZ, NOCHE DE MUERTE 3: CUIDADO - SILENT NIGHT, DEADLY NIGHT 3: BETTER WATCH OUT
Una "rara avis" dentro de las películas de terror de los años ochenta es sin duda la tercera entrega de la saga "Noche de paz, noche de muerte". Esta película es como el vaso con agua a la mitad: medio lleno o medio vacío, según la vista de cada quien. Como producto de entretenimiento resulta bastante discreto, a diferencia de sus entregas predecesoras. Pero luego te lo piensas, y es cuando notas las intenciones que encierra y es ahí cuando reconoces su mayor interés.
El productor
Arthur Gorson ha dedicado la mayor parte de su carrera a la producción de
vídeos musicales para una larga lista de artistas de primer nivel. Sin embargo,
en sus inicios tuvo a su cargo la producción de algunos films singularmente
destacables como lo son “Cronos” del director mexicano Guillermo del Toro, “Guardianes
de la noche” del director ruso Timur Beckmanbetov, y “Cabeza de vaca” del
director mexicano Nicolás Echevarría. Sin embargo, su primera producción
fílmica fue nada menos que “Noche de paz, noche de muerte 3”, la cual fue
destinada directamente al mercado del videocasette.
Para llevar a
cabo esta película, Gorson acude a un amigo suyo, un realizador de larga
trayectoria.
Tenemos que
hablar de Monte Hellman
El director
norteamericano Monte Hellman inició su carrera a finales de los años cincuenta,
realizando películas para los míticos productores Gene Corman y Roger Corman. Su primera película fue "Beast from haunted cave" del año 1959 sobre unos ladrones de bóvedas que se topan con una especie de araña gigante oculta en una cueva; un típico film sobre monstruos, de los que solía producir Gene Corman por aquellos años. Sus siguientes películas fueron protagonizadas por el gran actor Jack Nicholson, en los inicios de su carrera, quien además participaba en los guiones, como ocurrió en la cinta de aventuras "Flight to fury" de 1964, o en el western "Ride in the whirlwind" del año 1966.
Con varios trabajos a cuestas, todos dentro de la serie B, llega el año 1971. El director Hellman realiza su cinta más célebre como es "Two-Lane Blacktop": una historia sobre unos jóvenes pilotos de carreras clandestinas de coches. Película protagonizada por James Taylor y Dennis Wilson, reconocidos músicos que aquí incursionaron en la actuación, junto a la actriz Laurie Bird. Además, se suma a ellos la gran presencia del actor Warren Oates. Se trata de un film emblemático de aquellos primeros años setenta, posteriores a la contracultura de la década anterior, pero que se nutre de sus ideas, sobre la independencia, la individualidad, la mística de la vida y la incertidumbre del destino, todo ellos reflejados en unos viajes por carreteras solitarias que no parecen tener fin. Esta película debe ser referencia obligatoria en cualquier estudio sobre la historia del cine norteamericano, creo yo.
Sin embargo, paradójicamente, la carrera posterior de Hellman no llegó a producciones de mayor envergadura. En el año 1974 realiza la película "Cockfighter", la cual, como indica su nombre, va sobre peleas de gallos. La película es un drama interesante, bien actuado por Warren Oates, secundado por Harry Dean Stanton, actores habituales en la filmografía del director. Lamentablemente, no se lograron los resultados económicos esperados por el productor Roger Corman, a pesar de ordenar su reedición a cargo del director Joe Dante. A pesar de ello, su polémico argumento no ayudó con las audiencias ni con la crítica especializada.
El director se mantuvo activo en pequeñas producciones y en trabajos para la televisión, hasta que en el año 1989 es contactado por el productor Arthur Gorson, quien le envía el guion que había escrito para la película "Silent night, deadly night 3", y le ofrece la dirección de esta película. Hellman descarta el guion y encarga uno nuevo al escritor Rex Weiner. Esto ocurrió en marzo del año 1989, y ya para julio del mismo año la película fue presentada en un festival, y en noviembre fue lanzada al mercado del videoclub, pues no tuvo estreno en salas. Se filmó a la brevedad posible, y se editó de manera efectiva, por lo cual Hellman señala esta experiencia como su mejor trabajo, que no su mejor película.
Ya en el año 1989 eran muy reconocidas las figuras de Michael Myers, Jason Vorhees o Leatherface, como desalmados y silenciosos villanos. Para la ocasión de su nuevo encargo en el género del terror, el director Hellman ubica a su villano en la misma línea: Ricky es un sobreviviente de los hechos ocurridos en la segunda parte de la saga, es decir, de "Silent night, deadly night 2". Se ha convertido en un sujeto con el cráneo destrozado, llevando el cerebro expuesto y apenas protegido por una cubierta transparente, una especie de monstruo de Frankenstein. Para el film, quien tiene a cargo el papel de Ricky es el reconocido actor Bill Moseley, en un papel donde no luce nada de su talento. Otro detalle curioso es que los slashers de la época habían dado un giro hacia los temas paranormales, donde la amenaza del monstruo implicaba el despertar de facultades mentales extraordinarias en la final girl de turno. Este elemento es incorporado en la trama, haciendo que la protagonista sea Laura, una invidente con poderes de percepción extrasensorial y que desarrolla una conexión con el villano, recluido en un laboratorio donde se practicaban experimentos, de los cuales ella era participante.
A partir de estos asuntos, el relato se configura como una persecución del gato y el ratón, sin mayor explicación, una vez que el villano Ricky despierta de su letargo prolongado y adquiere una fijación por Laura, porque ella pudo ingresar en sus sueños.
El relato convierte a la carretera en el espacio donde se trasladan sus protagonistas, tanto los héroes, las víctimas y el monstruo, mientras sueltan reflexiones sobre la naturaleza del ser humano, con opiniones delirantes y otras muy ásperas. Una de ellas es la que suelta el detective encarnado por el actor Robert Culp al médico de Ricky, encarnado por el actor Richard Beymer, quien solicita atrapar con vida a Ricky por ser de interés para la ciencia, a pesar de haber huido dejando a su paso una serie de víctimas inocentes de manera cruel, a lo cual el detective responde: "estudiar serpientes es lo que usted hace; mi tarea es pisarlas".
En esta ocasión, el director Hellman nos muestra que el autostop, tan recurrido hasta hacerse anecdótico en su clásico "Two-Lane, Blacktop", ahora es algo peligroso y mortal. De esta manera, el slasher que aquí se presenta resulta muy singular. El director recurre al horror gráfico lo mínimo posible, aunque sin escatimarlo, optando por narrar el acto violento fuera de cámaras, en casi todo el metraje. La puesta en escena pone énfasis en la sensación de peligro que sólo Laura, la protagonista invidente, puede percibir a gran escala gracias a sus facultades excepcionales. El rol es interpretado por la actriz Samantha Scully, una bella actriz, muy efectiva en su rol, que hace al personaje muy creíble, ya que ella es una discapacitada, pero no es una indefensa, y su carácter despliega tanto virtudes como defectos. Llama la atención que, siendo ella el rostro en el cartel de esta película, su filmografía posterior se redujo a cuatro films hasta el año 1997.
El terror se pone en marcha, primero a través de corredores plenamente iluminados, como parte de las pesadillas de Laura. Este es el preámbulo. Luego, la mayor parte del film se desarrolla en la realidad tenebrosa de las sombras de la noche, con las carreteras solitarias, o la escasa iluminación dentro del hogar que ya ha sido profanado por la presencia malévola.
A lo largo de su filmografía, Hellman ha sabido desarrollar personajes muy interesantes. Gracias a ello, el elenco de protagonistas en este film realiza un trabajo bastante competente. Los distintos caracteres pueden resultar predecibles dentro de los esquemas y clichés del género, y aun así resultan relevantes. Tenemos al villano desalmado, a la final girl excepcional, a los jóvenes secundarios reconocibles, apenas dos personajes en este caso, al "mad doctor" cuya ambición por lo extraño le hace perder la razón, y al detective experimentado, pero con dificultades para alcanzar a su objetivo. Mención honrosa para la abuela, una suerte de guía espiritual en momento de crisis.
Llama la atención la presencia de actores vinculados pocos años después a la gran serie televisiva "Twin Peaks", obra magna del director canadiense David Lynch. Puedo suponer que esto se explica por la presencia del actor Eric DaRe, hijo de Joanna Ray, directora de casting de la serie en sus tres temporadas. Tanto Eric DaRe como Richard Beymar formaron parte de la serie mítica, que inició su andadura en el año 1990. Así como, años después, la actriz Laura Elena Harring, quien interpreta a la novia del personaje de DaRe en "Silent night, deadly night 3", forma parte del elenco estelar de "Mulholland Drive", la obra maestra del director Lynch.
La propuesta de Monte Hellman para esta película funciona sí y no. Al prescindir en gran parte de la violencia extrema habitual en el género slasher, y dar mayor relevancia a la recreación del suspenso y la atmosfera de la invasión, la secuela plantea un escenario interesante, y busca llevar el relato por nuevos derroteros, ya que la historia de los hermanos Billy y Ricky no da para más. Hay un mínimo uso de flashbacks sólo para recordarnos su pertenencia a la saga. Sin embargo, esto puede afectar la expectativa del seguidor de la saga de "Silent night, deadly night", donde la violencia gráfica es infaltable, arropada con el traje de Santa Claus y los adornos navideños, los cuales en esta entrega brillan por su ausencia. A ver, exagero. Los hechos transcurren durante la navidad, pero el ambiente festivo resulta irrelevante. La diferencia de estilo con las dos primeras entregas es radical. El film pagó el precio por ello, siendo de las peores calificadas dentro de la saga compuesta por cinco entregas. De todos modos, es una manera de verlo, porque la película presenta planteamientos interesantes, y prepara a su espectador para el cambio de relato que significó la década de los años noventa para el cine slasher: mucho más interesada en las atmosferas sombrías, y en el suspenso que adquiere mayor importancia.
Feliz Año Nuevo.
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