martes, marzo 17, 2026

Donnie Darko (2001)

 Una noche, el joven Donnie Darko sufre un episodio traumático a causa de un evento catastrófico del cual ha sobrevivido gracias a una extraña alucinación. A partir de este momento, la vida extraña de Donnie se hace aún más intensa, conociendo al amor de su vida, descubriendo una herencia de su pasado, desentrañando los secretos que ocultan las personas de su pequeño suburbio y también, según parece, los misterios del espacio y el tiempo, todo ello acompañado por Frank, el siniestro conejo gigante que sólo él puede ver.

Tres asuntos me han recordado esta película, la que fue "opera prima" de su director a la edad de 26 años, y la cual, por unanimidad de público y crítica, se convirtió en su obra maestra, de las primeras películas de culto del siglo XXI. Como digo, tres asuntos:

Uno: la noticia sobre la caída del fragmento de un meteorito en un poblado en Alemania; el objeto llegado del espacio se hizo pedazos al cruzar la atmosfera, y una de sus partes, con el tamaño de un balón de football, atravesó el techo del dormitorio de una casa. Afortunadamente, la habitación se encontraba vacía en ese momento, así que no hubo ninguna víctima. Cosas así hacen pensar que, tal vez, un meteorito vaga por el espacio y lleva un nombre y dirección rascado en su superficie.

Dos: la actriz Maggie Gyllenhall ha estrenado su segunda película como directora bajo el título de "La Novia", adaptando el mito de la novia de Frankestein, esta vez con la actriz Jesse Buckley, como la protagonista, y el actor Christian Bale como el monstruo original. Esto, luego de la fascinante versión fílmica de Guillermo del Toro, un film que me encantó, pero no me he atrevido a comentar porque ya para qué. Esta obra mueve más el avispero sobre las adaptaciones de la mitología creada por la gran escritora Mary Shelley, novela que he leído tardíamente, pero más vale eso que nunca.

Y tres: era mi deseo publicar un post antes de la ceremonia del Oscar del domingo 15 de marzo, así que vamos a ver, que eso implica entablar una lucha contra el tiempo, algo así como ingresar en un agujero de gusano, que ralentice la experiencia mientras escribo para alcanzar el punto final del escrito en el momento oportuno. Nada. Que no ocurrió. Caí en un punto de no retorno, y ni modo.

Tres elementos que me recordaron la gran película del año 2001 llamada "Donnie Darko".

El escritor y director norteamericano Richard Kelly está a punto de cumplir 51 años, según los datos del imdb. a la fecha de este post. Visto lo visto, luego de la gran partida de carrera que fue su primer largometraje debería mantener una filmografía abundante de grandes títulos y éxitos, según un razonamiento apresurado. Pero no. El director ha desaparecido por completo del escenario. Sin embargo, hay que mantener la esperanza, al menos, según él mismo cuenta en una entrevista que ofreció con motivo del lanzamiento en 4K de la versión Director´s cut del film en su formato doméstico. Kelly está abocado a su experiencia como escritor y guionista, y afirma haber mejorado "casi al 100%" su capacidad de escritura, la cual como él señala es lo más importante para realizar una película. Colocar la cámara es algo que sabe y no olvida, según asegura. Lástima que la fecha del video es del año 2019. Igual, mantener la fe.

Todo indica que el problema es, como siempre, conseguir el financiamiento para realizar los proyectos, menuda cuestión. Eso sí, es fiel guardián de los derechos de su obra, en estos tiempos de IP desbordadas, porque, como bien señala el escritor y director, lo que otros llaman IP "es el sudor, la sangre y las lágrimas" de un realizador, pues en su caso, "Donnie Darko" es una obra muy personal. Por eso, lo que muchos consideran como un universo que pudo expandirse, con el paso de los años no ha dado mayores señales, más allá de la extraña secuela que apareció en formato doméstico, la cual Kelly asegura que no ha visto ni piensa verla.

Tras confesar su fascinación por la obra de David Lynch, en especial por su serie "Twin Peaks", Richard Kelly hace evidente el tono y la inspiración que se aprecia en la narrativa de "Donnie Darko". Una historia con elementos crípticos y con un aura de misterio, aunque con mucho sentido del pop de la MTV, especialmente aquella de los años 80, pues 1988 es el año donde supuestamente ocurren los hechos de esta historia. Una trama cargada de detalles que se van desplegando de manera gradual y que merecen ser apreciados en más de una ocasión.

Lo primero que vemos al iniciar el film es a su protagonista caído de su bicicleta, en medio de la carretera solitaria. Donnie se reincorpora lentamente, como despertando de un sueño, y aprecia con mucho interés el horizonte a plena vista. Luego de ello, vemos asomar en su rostro una extraña sonrisa. Algo que ocurrirá más de una vez a lo largo del metraje, siempre con esa actitud cargada de misterio y oscuridad, tal como su nombre indica. Porque el hogar de Donnie Darko y su familia se convierten en un punto crucial del espacio y el tiempo. A partir de aquella noche, Donnie experimenta extrañas visiones que le permiten acceder a distintas capas invisibles de la realidad. Por ello, decide emprender una investigación, motivado por estos extraños sueños lúcidos con un siniestro personaje de por medio. Si bien esa extraña facultad puede alejarlo de los demás, de su familia y amigos, por el contrario, Donnie se ve más atraído hacia ellos.  Por mucho que pueda parecerlo, esta no es una historia de oscuridad y pesimismo, a pesar de su envoltura; por el contrario, es un relato donde su protagonista aprende a valorar la vida, a las personas y al amor en todos sus aspectos, si bien la película no escatima en momentos de fascinantes alucinaciones, que se han convertido en el principal atractivo del film.

Otra de las claves sobre el buen hacer de esta película se encuentra en su magnífico elenco. El protagonismo del actor Jake Gyllenhall es muy acertado. El actor cuya carrera empezó siendo un niño en el film "City slickers", aquella simpática comedia que le valió un premio Oscar al actor Jack Palance, llega a Donnie Darko totalmente convertido en ese extraño joven estudiante que está a punto de resolver el mayor misterio de su vida. Gyllenhall muestra toda la actitud que convierte a Donnie en un personaje inolvidable, y probablemente se trate de su trabajo más emblemático en lo que va de carrera, aun en vigencia y con varios buenos momentos. Pero es que lo de Donnie Darko tiene el estatus de culto.

No es extraño y es lo más acertado que sea la hermana en la vida real del actor Jake Gyllenhall, es decir la actriz Maggie Gyllenhall, quien encarne a su hermana en la ficción y se encargue de darle el contrapunto adecuado, aunque sea por breves momentos. Breves, pero sin duda muy certeros, sobre todo en ese momento previo a la noche de Halloween. Creo que ella merecía una mayor participación, esta es una de las pocas cosas que echo en falta. Por otro lado, en este episodio de su vida, Donnie Darko encuentra su más intensa compañía en la encantadora presencia de Gretchen, personaje interpretado por la actriz Jena Malone, otra actriz de larga trayectoria, quien también mantiene su carrera vigente a la fecha, destacando su protagonismo en la gran serie de T.V. Westworld, y en la reciente producción de Kevin Costner "Horizonte".

Completan el reparto de actores una lista de nombres destacados, como Drew Barrymore, Noah Wyle, Patrick Swayze, Seth Rogen, en uno de sus primeros papeles, Mary McDonnell, Daveigh Chase, antes de convertirse en Samara Morgan, Katharine Ross, Holmes Osborne, Beth Grant, y son todos los que reconozco. Sin duda se trata de un elenco de actores de sobrada calidad, por lo cual su trabajo en este film es sin duda formidable. El único "pero" que podemos hallar es un lugar común del cine norteamericano de siempre: que actores veinteañeros interpreten personajes estudiantiles. Verlos uniformados, con mochilas y libros bajo el brazo, bajando del bus escolar, pues, vamos, que hay que entrar al juego, no queda de otra. Si hemos visto al actor Steve McQueen como estudiante en "The blob" del año 1958, ya podemos aceptarlo todo.

Revisando el Director´s cut, esta versión agrega alguna descripción teórica sobre los viajes en el tiempo o los hipotéticos agujeros de gusano que se ocultan en el espacio que nos rodea, como túneles que al ingresar en ellos permitirían un paseo sobre la línea temporal de nuestra experiencia, hasta colocarnos donde se nos antoje. O al menos, esa es mi burda interpretación. Lo que me ha reafirmado este nuevo vistazo es que "Donnie Darko" es una de mis películas favoritas de este misterio que llamamos vida, faltaba más.


martes, marzo 10, 2026

El Sobreviviente - The Running Man (2025)

 En un futuro distópico, Ben Richards, un padre de familia desempleado, debe mantener a su familia y buscar recursos para pagar la atención médica de su pequeña hija, la cual se encuentra bastante delicada. Su esposa hace un gran esfuerzo para ganar algunos ingresos, incluso haciendo horas extras en horario nocturno, por lo cual Ben toma una medida extrema: participar de un concurso televisivo que puede hacerlo millonario, pero en caso de fallar puede acabar con su vida en forma violenta; y todo ello transmitido en vivo y en directo. El concurso es "El Sobreviviente", y es el más popular de toda la cadena televisiva. La carrera comienza, y tiene una duración de 30 días, en los cuales los participantes deben recorrer toda la nación y huir de feroces cazadores de hombres completamente armados, quienes al capturarlos acabarán con sus vidas sin piedad: en vivo y en simultaneo, para la alegría de los televidentes de todo el país.

Hubo una vez, a finales de los años setenta, un escritor llamado Richard Bachman, el cual apareció en el mercado editorial norteamericano de manera sorpresiva. Su estilo es el de un relato violento y realista, pero incluye relatos con mucha carga de anticipación sobre el futuro de la sociedad contemporánea, lo cual ha ganado a lo largo de los años el debido reconocimiento. Esto pudo convertirlo hoy en día en un escritor de culto, subterráneo tal vez, pero de gran interés. Hasta que llegó la gran revelación. Tras una serie de novelas publicadas hasta mediados de la década del ochenta, las dudas sobre su identidad empezaron a extenderse ante la falta de imagen pública. Fue un librero quien descubrió que los derechos de autor de los libros de Bachman correspondían a Kirby McCauley, agente literario de cierto famoso escritor superventas. Pero sólo la primera de sus novelas, la hoy descatalogada "Rabia", mantenía el registro a nombre de su primer titular: Stephen King. (Fuente: La forma loca en que Stephen King fue descubierto como Richard Bachman).

Porque si, amigos, se trataba de nuestro escritor favorito, el señor Stephen King, nacido en Portland, Maine, EE.UU., en el año 1947, y considerado el rey de los escritores superventas del género del terror. Su identidad secreta como Richard Bachman obedeció a un experimento propuesto por el propio autor para publicar una serie de novelas en las cuales experimentaba un estilo diferente al habitual, sin elementos sobrenaturales de por medio, pero con mucha tensión, violencia, y también terror, por qué no. A este pequeño grupo de novelas, que fueron siete en total, pertenece una distopia que hoy en día se considera una obra precursora para este tipo de ficciones, toda una vertiente de historias muy prolífica.

La novela en cuestión es "El Sobreviviente", publicada en el año 1982. Una vez que fue conocida la verdadera identidad de Richard Bachman, la adaptación cinematográfica correspondiente no tardó nada en producirse y ser llevada a la pantalla. Eso sí, en una producción bastante accidentada que implicó cambios de guiones y directores a ritmo apresurado. El producto final es una película bastante entretenida, dinámica y memorable dentro de su sencillez, gracias a un apartado visual de pocos medios, pero bien conseguido, y un protagonista ya convertido en la presencia escénica más famosa de aquel momento del cine de acción, como lo fue el gran Arnold Schwarzenegger. Lo dicho, una película memorable, pese a quien le pese, pero no una buena adaptación de la novela de Richard Bachman, perdón, de Stephen King.

Justamente, casi cuarenta años después, el 2025 será recordado como uno de los años con más adaptaciones cinematográficas y televisivas del universo literario del escritor de Maine, a saber: "La vida de Chuck", "La larga marcha", "El mono", "It, bienvenidos a Derry", "El instituto", y, por supuesto, la nueva adaptación cinematográfica de "El Sobreviviente", siendo esta vez una película dirigida por el notable realizador inglés Edgar Wright.

A estas alturas de la vida, quedan muy pocas dudas de que cualquier película dirigida por Edgar Wright es una obra de mucho interés. De su realización más reciente, "Una noche en el Soho" muestra un contenido muy fascinante, comparable a un anime magistral como lo es "Perfect blue", al cual recuerda en su trama de dobles identidades. También tenemos su contribución al cine adrenalínico de acción, como lo es "Baby driver", un trabajo con mayor eficacia y más simpatía que media saga de "Rápidos y furiosos", o al menos, así lo creo. Ya retroceder hasta su famosa "Trilogía del Cornetto" resulta redundante para destacarla por la gran importancia que mantiene, además que me da pereza en estos momentos. Así que pasemos a su más reciente trabajo en este pasado 2025. Y que conste que esta nueva película logró un impacto menor de lo que se esperaba, sin alcanzar la coronación en la taquilla ni los beneficios económicos suculentos para sus productores, que ya sabemos es lo que importa. Da igual, yo lo disfruté, y estoy seguro de que, con el paso de los años, será otra obra de referencia sólo para fanáticos del arte pop más bizarro e hijo innegable de su tiempo.

A ver, que esta producción tuvo toda la intención comercial a su disposición, pues sí. El protagonismo recae en uno de los actores del momento, como lo es el señor Glen Powell, quizás uno de los actores más carismáticos de la actualidad, cuyos trabajos han sido muy variados, pues van desde la comedia romántica como "Con todos menos contigo", a la comedia de acción como "Cómplices del engaño", y la aventura bien hecha, como "Twisters". En "El Sobreviviente", Powell encarna a Ben Richards, un padre que se halla en una situación desesperada por lo cual se involucra en una carrera de vida o muerte. Esto lo lleva a enfrentar una serie de situaciones de mucha tensión, con un despliegue físico extenuante, sin dejar de componer un personaje con la adrenalina a tope por la amenaza que lo rodea. Aun así, Ben Richards mantiene un equilibrio en sus decisiones para lograr sus objetivos, con cierta dosis de humor negro que le permita sobrellevar tamaña carga pesada. El trabajo de Powell en esta película es notable, efectivo y total en su protagonismo, porque sin duda es el personaje más memorable de la función.

Del mismo modo, y lo que eleva la calidad de esta película a un mayor nivel, es el gran trabajo narrativo y de puesta en escena que aquí el director Edgar Wright construye con bastante eficacia. Recrear una Norteamérica dictatorial y represiva no es tarea sencilla, y en el film se logra con pocos escenarios exteriores, bien logrados, tanto la gran urbe casi irreconocible por su frialdad estética, como su lado más desfavorecido, con esos barrios pobres sumidos en sombras y abandono. El relato recorre principalmente estos lugares, donde Ben Richards acude en busca de refugio; en ellos, se encuentra con una serie de personajes subversivos, cada cual más disparatado, aunque la participación de estos es breve. La acción llega hasta los pasillos de viejos edificios o los rincones de grandes casonas. Y también se deleita en carreteras que parecen no tener fin.

El recorrido por el gran país tiene mucha importancia en la travesía del fugitivo, huyendo de sus implacables perseguidores: un pequeño ejército que parece sacado de las viejas fantasías del cine postapocalíptico italiano, tales como "2020, gladiadores de Texas" o la más memorable "Los Guerreros del Bronx", un tipo de cine con el cual aquí hay cierta similitud espiritual, me atrevería a decir, y no estoy loco. Porque esta película se podría inscribir en este tipo de historias, sin lugar a dudas, aun siendo un producto mucho mejor realizado, con un director muy expresivo y talentoso, y, además, con una producción dotada de mayores recursos, valgan verdades. Es decir, como deben hacerse las cosas cuando se quieren hacer bien, sin escatimar esfuerzos. En ese sentido, la producción del film ha cumplido.

La fidelidad a la novela de Richard Bachman, otra vez perdón, Stephen King, es más que notable, aun con ciertos cambios, propios de la adaptación cinematográfica que busca un amplio público asistente. Además, el final orquestado en esta adaptación, teniendo en cuenta la tónica del relato que mantiene Edgar Wright a lo largo del film, es sin duda el mejor posible y el más ingenioso. Hasta se podría decir que por dos dedos de frente no se aleja de la obra de King, y mantiene el respeto a su propuesta.

Muy satisfecho he quedado con esta pequeña gran película realizada por el gran Edgar Wright. Lo de pequeña lo digo por la poca repercusión obtenida en su estreno, pero como dije, espero que el tiempo la recupere y la ponga en un apartado especial que se merece. O al menos, es lo que yo haré.


lunes, febrero 16, 2026

Cypher (2002)

Recuperando otro viejo post. I'll be back.

El ejecutivo Morgan Sullivan lleva una vida común y corriente, casado a duras penas y sumergido en la rutina impuesta por la vida moderna. Para escapar de su monotonía, acepta un empleo ofrecido por la empresa Digicorp, nada menos que como espía industrial, por el cual debe asistir con identidades falsas a tediosas conferencias en las que debe recabar toda la información disponible sobre los mecanismos y proyectos de distintas corporaciones. Al asistir a una de estas reuniones, una misteriosa mujer de nombre Rita llama su atención. Sorpresivamente, ella le advierte de un inminente peligro y lo envuelve en una intriga del más alto nivel, donde solamente el misterioso personaje de nombre Sebastian Rooks puede ayudarlo, aunque para ello debe descubrir su más grande secreto.

El realizador canadiense Vincenzo Natali se reveló en el Festival de Sitges de 1999 ganando el primer premio a la mejor película por "Cube", una muy buena cinta de ciencia ficción sobre una misteriosa prisión que recluye a un grupo de personas, las cuales son sometidas a una serie de trampas mortales mientras buscan la forma de escapar de allí. La economía de recursos permitió demostrar la capacidad imaginativa de Natali al contarnos una historia que se llevó a cabo en un solo escenario al cual cambiaban constantemente la iluminación para crear el efecto de llevarse a cabo un recorrido por distintos compartimentos o habitaciones. A ello se sumaba un eficiente trabajo con los actores protagonistas quienes desarrollaban un convincente guion, el cual deparaba más de una ingeniosa sorpresa, con un final nada complaciente. Visto el resultado de esta cinta se auguraba el inicio de una carrera muy prometedora para su director, lo cual a niveles artísticos se confirmó con éste su segundo largometraje. Pero desgraciadamente el apoyo a sus proyectos ha sido muy limitado, por lo que aún estamos a la espera de una obra de mayor resonancia.

"Cypher" nos cuenta una compleja historia, muy al estilo de las fantasías del escritor Phillip K.Dick, aunque en realidad se trate de un guion original de Brian King, que aquí logra un relato muy interesante. El protagonista Morgan Sullivan, interpretado por el actor Jeremy Northam, es un sujeto que transcurre por una vida envuelta en esa espiral a la que muchas veces el ser humano se ve sometido por llevarle el pulso a la vida moderna; que no da respiro y que lo sumerge en tareas que lo conducen al aislamiento y a la alienación de su entorno y de sus verdaderas motivaciones, pero cuyo rechazo puede causar un impacto catastrófico para el sistema establecido y para él mismo. Aquí se vuelve realidad la fantasía del sujeto que rompe con una vida monótona y se embarca en una peligrosa misión de espionaje, permitiendo desentrañar al mismo tiempo una serie de mentiras y engaños que no hacen más que demostrar la peligrosa manipulación que algunos siniestros intereses llevan a cabo con las personas, sólo para obtener el viejo y conocido beneficio del poder absoluto. Un lejano referente está en la cinta "Alphaville" de Jean Luc Goddard, donde también una especie de mente maestra parece controlar cada uno de los movimientos de la pareja protagonista. Pero en "Cypher" hay una sorpresa final que permite una vuelta de tuerca a la historia, y lo hace con bastante acierto.

Morgan es sometido a una serie de situaciones que lo desconciertan y que lo llevan a cuestionar tanto el sistema para el cual es empleado, como a los sujetos que lo rodean. Una bella mujer llamada Rita, interpretada por la conocida actriz Lucy Liu, se convierte en su guía por éstos desconcertantes caminos, los cuales incluyen delirantes alucinaciones que constituyen el más llamativo efecto visual de la cinta, y también frías y hasta opresivas instalaciones que ocultan poderosos secretos.

La estética del film mantiene un toque futurista en aquella ambientación, pero sólo lo suficiente como para reconocer a simple vista aquel futuro como totalmente nuestro, de tal modo que sus intrigas y maquinaciones nos resulten muy cercanas, y por ello mismo, desconcertantes ante ese deshumanizante progreso al cual el mundo es sometido. Natali maneja las situaciones adecuando los escenarios al progreso de la intriga, de fríos colores al inicio, a otros más intensos y sombríos cuando el peligro pisa los talones del protagonista. Además, el director se toma el tiempo necesario para mostrarnos la desesperación y el desconcierto de Morgan, en secuencias como la revelación en la sala de conferencias, los encuentros con la enigmática Rita, el juego de engaños con sus misteriosos empleadores, o aquel momento en una oculta instalación computarizada donde el suspenso se logra en forma magistral en un memorable enfrentamiento con el enemigo. A perdonarle el final, que resulta una concesión al cine de acción más comercial, pero que no desmerece lo logrado por el film en su conjunto.

El trabajo actoral como ya hemos dicho es muy destacado. Tanto Jeremy Northam como Lucy Liu cumplen con creces su labor, dando forma a dos personajes que muy fácilmente quedan en la memoria del espectador, como todo en esta película, una gran realización a pesar de su poca distribución, sin duda, producto de intereses tan mezquinos como los villanos de esta historia.



lunes, enero 19, 2026

Curso 1999 - Class of 1999 (1990)

Recupero un viejo posteo de una de mis películas favoritas:

En el año 1999 las calles se encuentran en estado de alerta. La vigilancia ha incrementado la represión por parte de las fuerzas del orden. Las escuelas no escapan a ello, y las medidas de seguridad se han hecho estrictas, tanto en los alrededores como al interior de los edificios. En esta situación, las pandillas juveniles son aún más violentas, organizadas en forma clandestina a pesar de todos los controles impuestos. En la escuela principal de Seattle se ha puesto en marcha un nuevo programa educativo al emplearse en forma secreta a tres maestros cyborgs, quienes se encargan de la educación y disciplina de los jóvenes para controlar la violencia estudiantil. El encargado del programa es el misterioso Dr. Forrester, quien dirige a los cyborgs y les otorga una capacidad para impartir educación, y a la vez para conducir el comportamiento de los alumnos dentro de sus aulas. Pero los cyborgs resultan más peligrosos que cualquier joven delincuente, ocurriendo varias muertes sin explicación por parte de las autoridades educativas. Sólo un alumno llamado Cody Culp, un ex-recluso de una prisión juvenil, decide enfrentar a los nuevos profesores, aunque se encuentre solo ante esta amenaza.

El director Mark L. Lester realiza esta película, como una nueva versión de su anterior obra "Curso 1984", pero que ahora surge bajo la sombra del éxito de "Terminator" de James Cameron. "Curso 1999" describe un ambiente caótico, lleno de violencia e inseguridad, al cual acompaña un estado de represión que no hace más que incrementar la rebeldía. Las pandillas juveniles, todas ellas con pinta de "punkies" (movimiento generacional que representaba la rebeldía y la contracultura, surgida a mediados de los años 70´s), se sostienen en las sombras, equipadas con armas y vehículos blindados en forma rudimentaria pero efectiva, convirtiendo las calles en zona de guerra.

El joven Cody Culp, quien acaba de salir de la correccional, decide dejar este mundo de violencia al cual ha pertenecido como líder de una de las pandillas, y se niega a volver con ellos. Sin embargo, la amenaza que se cierne, las muertes que ocurren a su alrededor producto del descontrol en el que cae el propio sistema establecido, el que lo castigó anteriormente, hacen que vuelva a tomar parte activa, pero con la intención de luchar por su vida y la de sus amigos.

Lo mejor de la cinta está en su recreación de la violencia urbana, en esa ambientación que recuerda las entrañables películas de acción callejera, con toque futurista metálico, donde los jóvenes actúan como guerreros improvisados, manejando armas y equipo pesado implementado para la ocasión (buen detalle el del ómnibus escolar blindado), sumidos en el camino de la acción para defenderse de la amenaza a su entorno. Los cyborgs representan el mal corporativo, con intereses de represión total y autoritarismo de manual. Esos males que parecen siempre andar al acecho sobre las sociedades, no importando el año, la década o el siglo. Seres con apariencia de formales maestros de escuela y símbolos del orden, que esconden verdaderas máquinas de matar, lo cual en esta historia se toma literalmente gracias a unos modestos efectos visuales, que logran su efecto de "película chatarra", y que además incluye algunos toques de gore nada desdeñables para recrear la violencia reinante.

En los roles principales tenemos al joven actor Bradley Gregg, como el estudiante protagonista, quien cumple su rol y enfrenta un elenco de primer orden, conformado por el actor Patrick Kilpatrick, el notable actor John P. Ryan, la actriz Pam Grier, el gran actor Malcom Mc Dowell, veterana figura del clásico film "La naranja mecánica", aquí aparece como el director de la escuela. Asimismo, tenemos al actor Stacy Keach, el "Mike Hammer" de la T.V., aquí con un aspecto nunca visto, como el amo de los cyborgs.

A esta película se le critica su peligroso mensaje pro-vigilantes callejeros, pero sin tomarla demasiado en serio, "Curso 1999" es una cinta de interés, divertida en su visión desfachatada, con buenas actuaciones a cargo de un elenco eficaz, una historia sencilla pero conducida con entusiasmo, y con mucha violencia gráfica satisfactoria. Existe una secuela directa a video, pero a la fecha no la he visto. Con Sasha Mitchell en el protagónico. Tendré que hacerlo alguna vez, ni modo.



jueves, enero 08, 2026

Eddington (2025)

 Terminó el año 2025 y apenas pude revisar algunos títulos actuales que resultaron de mi agrado. Lo que sí está vigente es la temporada de premios de Hollywood. Por supuesto, se trata de distinciones hechas para la mayor gloria de su industria, así que, a olvidarnos del arte cinematográfico como tal, que ya sabemos que las obras ignoradas en estos premios y que merecen algún reconocimiento son legión.

Una de aquellas obras que en su momento causó buen revuelo, tanto por su director, su elenco de actores de primer nivel, así como por su trama, es sin duda la película del realizador Ari Aster, "Eddington".

Distinguida por el director de culto John Waters, nada menos, como su cinta favorita del año 2025, "Eddington" puede ser considerada la mejor película de su director, a la fecha. Ari Aster nos plantea esta historia, escrita por él, que transcurre en el año 2020, en pleno encierro por la catastrófica crisis sanitaria que vivió el mundo entero, y que ubica a personajes y hechos en un pequeño poblado de los Estados Unidos. La situación de incertidumbre y la inseguridad frente al nuevo modo de vida, bajo las medidas de seguridad implantadas, llevan al protagonista, el sheriff del condado de Eddington, a transcurrir la vida desde la inicial apatía de un ambiente monótono, hasta el descontrol total debido a su enfrentamiento con la autoridad municipal. Lo que en un inicio es una discrepancia frente a las nuevas normas sanitarias, va tomando mayor gravedad al enfrentar a ambos personajes en medio de una campaña por las elecciones municipales. Podríamos decir que, aquello que empezó con un estornudo terminó de la peor forma que podamos imaginar.

Precisamente, Ari Aster da rienda suelta a su fábula a partir de los pequeños detalles. Discrepancias que empiezan en el pequeño market del barrio, mostrando un ambiente que entra en modo beligerante, con ánimos cada vez más exaltados a lo largo del relato, hasta desatar la violencia a niveles impensables, de una manera desenfrenada. El escenario y los personajes nos remiten a los viejos westerns, pero sin dejar que todo resulte muy actual y vigente. Con las actitudes hostiles que prevalecen ante la diferencia de opiniones y posturas políticas, estos conflictos se ven apoyados por unas redes sociales cada vez más decisivas y determinantes de las vidas de todos los individuos.

El director propone un retrato del ciudadano norteamericano que no deja títere con cabeza, cuando cada ideología o postura política asumida por sus personajes resume egoísmo e intolerancia frente a la diferencia de opiniones, para lo cual se vale de un humor negro que comparte el tono del relato con un dramatismo cautivante.

El elenco de actores en esta película es, sin lugar a dudas, de primer nivel, y se hallan a la altura de las circunstancias. Encabeza el reparto el ya consagrado actor Joaquin Phoenix, en una de sus mejores actuaciones, si no es la mejor. Ganador de todos los premios posibles en el año 2019 por su papel en la película "Joker", aquí en "Eddington" Phoenix vuelve a transformarse completamente en su personaje, y quizás lo hace de manera mucho más convincente. Es una de las mejores actuaciones de su carrera. La réplica se halla, hasta cierto punto, en el personaje interpretado por el gran actor Pedro Pascal, un artista con mucho talento, en el mejor momento de su trayectoria tanto en el cine como en la televisión. También encontramos a destacados actores como lo son la bella Emma Stone, aquí transformada en un personaje nada habitual en su filmografía, exenta de todo glamour. Y, además, se destaca la presencia del actor Austin Butler, en un rol secundario, pero que es necesario para obtener el marco completo de esta visión de la Norteamérica fragmentada, que sin duda se puede aplicar a muchas partes del mundo occidental.

"Eddington" es una gran película, ignorada en esta temporada de premios, supongo que esto se debe a que su autor no toma partido por ninguna posición política, ya que todos sus personajes resultan descalificables, y es una mirada a la locura de la experiencia humana que vivimos hoy en día. Supongo que Hollywood premia a ciertas miradas bien alineadas, como ha ocurrido en el pasado, y presumo que esto ocurrirá también ahora. A pesar de ello, para mí se trata de una maravillosa y estremecedora experiencia. Genial.