lunes, enero 19, 2026
Curso 1999 - Class of 1999 (1990)
jueves, enero 08, 2026
Eddington (2025)
Terminó el año 2025 y apenas pude revisar algunos títulos actuales que resultaron de mi agrado. Lo que sí está vigente es la temporada de premios de Hollywood. Por supuesto, se trata de distinciones hechas para la mayor gloria de su industria, así que, a olvidarnos del arte cinematográfico como tal, que ya sabemos que las obras ignoradas en estos premios y que merecen algún reconocimiento son legión.
Una de aquellas obras que en su momento causó buen revuelo, tanto por su director, su elenco de actores de primer nivel, así como por su trama, es sin duda la película del realizador Ari Aster, "Eddington".
Distinguida por el director de culto John Waters, nada menos, como su cinta favorita del año 2025, "Eddington" puede ser considerada la mejor película de su director, a la fecha. Ari Aster nos plantea esta historia, escrita por él, que transcurre en el año 2020, en pleno encierro por la catastrófica crisis sanitaria que vivió el mundo entero, y que ubica a personajes y hechos en un pequeño poblado de los Estados Unidos. La situación de incertidumbre y la inseguridad frente al nuevo modo de vida, bajo las medidas de seguridad implantadas, llevan al protagonista, el sheriff del condado de Eddington, a transcurrir la vida desde la inicial apatía de un ambiente monótono, hasta el descontrol total debido a su enfrentamiento con la autoridad municipal. Lo que en un inicio es una discrepancia frente a las nuevas normas sanitarias, va tomando mayor gravedad al enfrentar a ambos personajes en medio de una campaña por las elecciones municipales. Podríamos decir que, aquello que empezó con un estornudo terminó de la peor forma que podamos imaginar.
Precisamente, Ari Aster da rienda suelta a su fábula a partir de los pequeños detalles. Discrepancias que empiezan en el pequeño market del barrio, mostrando un ambiente que entra en modo beligerante, con ánimos cada vez más exaltados a lo largo del relato, hasta desatar la violencia a niveles impensables, de una manera desenfrenada. El escenario y los personajes nos remiten a los viejos westerns, pero sin dejar que todo resulte muy actual y vigente. Con las actitudes hostiles que prevalecen ante la diferencia de opiniones y posturas políticas, estos conflictos se ven apoyados por unas redes sociales cada vez más decisivas y determinantes de las vidas de todos los individuos.
El director propone un retrato del ciudadano norteamericano que no deja títere con cabeza, cuando cada ideología o postura política asumida por sus personajes resume egoísmo e intolerancia frente a la diferencia de opiniones, para lo cual se vale de un humor negro que comparte el tono del relato con un dramatismo cautivante.
El elenco de actores en esta película es, sin lugar a dudas, de primer nivel, y se hallan a la altura de las circunstancias. Encabeza el reparto el ya consagrado actor Joaquin Phoenix, en una de sus mejores actuaciones, si no es la mejor. Ganador de todos los premios posibles en el año 2019 por su papel en la película "Joker", aquí en "Eddington" Phoenix vuelve a transformarse completamente en su personaje, y quizás lo hace de manera mucho más convincente. Es una de las mejores actuaciones de su carrera. La réplica se halla, hasta cierto punto, en el personaje interpretado por el gran actor Pedro Pascal, un artista con mucho talento, en el mejor momento de su trayectoria tanto en el cine como en la televisión. También encontramos a destacados actores como lo son la bella Emma Stone, aquí transformada en un personaje nada habitual en su filmografía, exenta de todo glamour. Y, además, se destaca la presencia del actor Austin Butler, en un rol secundario, pero que es necesario para obtener el marco completo de esta visión de la Norteamérica fragmentada, que sin duda se puede aplicar a muchas partes del mundo occidental.
"Eddington" es una gran película, ignorada en esta temporada de premios, supongo que esto se debe a que su autor no toma partido por ninguna posición política, ya que todos sus personajes resultan descalificables, y es una mirada a la locura de la experiencia humana que vivimos hoy en día. Supongo que Hollywood premia a ciertas miradas bien alineadas, como ha ocurrido en el pasado, y presumo que esto ocurrirá también ahora. A pesar de ello, para mí se trata de una maravillosa y estremecedora experiencia. Genial.
martes, diciembre 30, 2025
Navidades de terror en los ochentas - Parte 3
NOCHE DE PAZ, NOCHE DE MUERTE 2 - SILENT NIGHT, DEADLY NIGHT 2
La película del año 1984, "Silent night, deadly night" que dirigió Charles E. Sellier Jr. llegó al mercado doméstico del VHS luego de la censura que sufrió el film durante su estreno en salas, lo que limitó su exhibición en forma drástica. Según imdb, el director se alejó de sus productores, por lo cual estos encargaron al realizador Lee Harry y a su equipo de guionistas elaborar una historia sobre Ricky, el hermano menor del protagonista Billy, la cual debería añadirse al primer film como versión extendida. Sin embargo, no se tardó mucho en considerar la opción de lanzar una secuela con el material obtenido, el cual apenas daba para un mediometraje. Esto no fue problema, ya que la solución ocurrente fue añadir distintos episodios extraídos directamente del primer film, a modo de flashbacks.
El resultado es una película mal actuada, de historia previsible, editada de aquella manera, pero muy entretenida. De todas maneras, es un producto que cierra la historia de los violentos hermanos y su manía con el disfraz de Santa Claus. Los únicos personajes que vuelven son Ricky, en versión adulta, a cargo del actor Eric Freeman, en una interpretación surrealista e inolvidable de todas maneras, y la Madre Superiora, esta vez a cargo de la actriz Jean Miller.
NOCHE DE PAZ, NOCHE DE MUERTE 3: CUIDADO - SILENT NIGHT, DEADLY NIGHT 3: BETTER WATCH OUT
Una "rara avis" dentro de las películas de terror de los años ochenta es sin duda la tercera entrega de la saga "Noche de paz, noche de muerte". Esta película es como el vaso con agua a la mitad: medio lleno o medio vacío, según la vista de cada quien. Como producto de entretenimiento resulta bastante discreto, a diferencia de sus entregas predecesoras. Pero luego te lo piensas, y es cuando notas las intenciones que encierra y es ahí cuando reconoces su mayor interés.
El productor
Arthur Gorson ha dedicado la mayor parte de su carrera a la producción de
vídeos musicales para una larga lista de artistas de primer nivel. Sin embargo,
en sus inicios tuvo a su cargo la producción de algunos films singularmente
destacables como lo son “Cronos” del director mexicano Guillermo del Toro, “Guardianes
de la noche” del director ruso Timur Beckmanbetov, y “Cabeza de vaca” del
director mexicano Nicolás Echevarría. Sin embargo, su primera producción
fílmica fue nada menos que “Noche de paz, noche de muerte 3”, la cual fue
destinada directamente al mercado del videocasette.
Para llevar a
cabo esta película, Gorson acude a un amigo suyo, un realizador de larga
trayectoria.
Tenemos que
hablar de Monte Hellman
El director
norteamericano Monte Hellman inició su carrera a finales de los años cincuenta,
realizando películas para los míticos productores Gene Corman y Roger Corman. Su primera película fue "Beast from haunted cave" del año 1959 sobre unos ladrones de bóvedas que se topan con una especie de araña gigante oculta en una cueva; un típico film sobre monstruos, de los que solía producir Gene Corman por aquellos años. Sus siguientes películas fueron protagonizadas por el gran actor Jack Nicholson, en los inicios de su carrera, quien además participaba en los guiones, como ocurrió en la cinta de aventuras "Flight to fury" de 1964, o en el western "Ride in the whirlwind" del año 1966.
Con varios trabajos a cuestas, todos dentro de la serie B, llega el año 1971. El director Hellman realiza su cinta más célebre como es "Two-Lane Blacktop": una historia sobre unos jóvenes pilotos de carreras clandestinas de coches. Película protagonizada por James Taylor y Dennis Wilson, reconocidos músicos que aquí incursionaron en la actuación, junto a la actriz Laurie Bird. Además, se suma a ellos la gran presencia del actor Warren Oates. Se trata de un film emblemático de aquellos primeros años setenta, posteriores a la contracultura de la década anterior, pero que se nutre de sus ideas, sobre la independencia, la individualidad, la mística de la vida y la incertidumbre del destino, todo ellos reflejados en unos viajes por carreteras solitarias que no parecen tener fin. Esta película debe ser referencia obligatoria en cualquier estudio sobre la historia del cine norteamericano, creo yo.
Sin embargo, paradójicamente, la carrera posterior de Hellman no llegó a producciones de mayor envergadura. En el año 1974 realiza la película "Cockfighter", la cual, como indica su nombre, va sobre peleas de gallos. La película es un drama interesante, bien actuado por Warren Oates, secundado por Harry Dean Stanton, actores habituales en la filmografía del director. Lamentablemente, no se lograron los resultados económicos esperados por el productor Roger Corman, a pesar de ordenar su reedición a cargo del director Joe Dante. A pesar de ello, su polémico argumento no ayudó con las audiencias ni con la crítica especializada.
El director se mantuvo activo en pequeñas producciones y en trabajos para la televisión, hasta que en el año 1989 es contactado por el productor Arthur Gorson, quien le envía el guion que había escrito para la película "Silent night, deadly night 3", y le ofrece la dirección de esta película. Hellman descarta el guion y encarga uno nuevo al escritor Rex Weiner. Esto ocurrió en marzo del año 1989, y ya para julio del mismo año la película fue presentada en un festival, y en noviembre fue lanzada al mercado del videoclub, pues no tuvo estreno en salas. Se filmó a la brevedad posible, y se editó de manera efectiva, por lo cual Hellman señala esta experiencia como su mejor trabajo, que no su mejor película.
Ya en el año 1989 eran muy reconocidas las figuras de Michael Myers, Jason Vorhees o Leatherface, como desalmados y silenciosos villanos. Para la ocasión de su nuevo encargo en el género del terror, el director Hellman ubica a su villano en la misma línea: Ricky es un sobreviviente de los hechos ocurridos en la segunda parte de la saga, es decir, de "Silent night, deadly night 2". Se ha convertido en un sujeto con el cráneo destrozado, llevando el cerebro expuesto y apenas protegido por una cubierta transparente, una especie de monstruo de Frankenstein. Para el film, quien tiene a cargo el papel de Ricky es el reconocido actor Bill Moseley, en un papel donde no luce nada de su talento. Otro detalle curioso es que los slashers de la época habían dado un giro hacia los temas paranormales, donde la amenaza del monstruo implicaba el despertar de facultades mentales extraordinarias en la final girl de turno. Este elemento es incorporado en la trama, haciendo que la protagonista sea Laura, una invidente con poderes de percepción extrasensorial y que desarrolla una conexión con el villano, recluido en un laboratorio donde se practicaban experimentos, de los cuales ella era participante.
A partir de estos asuntos, el relato se configura como una persecución del gato y el ratón, sin mayor explicación, una vez que el villano Ricky despierta de su letargo prolongado y adquiere una fijación por Laura, porque ella pudo ingresar en sus sueños.
El relato convierte a la carretera en el espacio donde se trasladan sus protagonistas, tanto los héroes, las víctimas y el monstruo, mientras sueltan reflexiones sobre la naturaleza del ser humano, con opiniones delirantes y otras muy ásperas. Una de ellas es la que suelta el detective encarnado por el actor Robert Culp al médico de Ricky, encarnado por el actor Richard Beymer, quien solicita atrapar con vida a Ricky por ser de interés para la ciencia, a pesar de haber huido dejando a su paso una serie de víctimas inocentes de manera cruel, a lo cual el detective responde: "estudiar serpientes es lo que usted hace; mi tarea es pisarlas".
En esta ocasión, el director Hellman nos muestra que el autostop, tan recurrido hasta hacerse anecdótico en su clásico "Two-Lane, Blacktop", ahora es algo peligroso y mortal. De esta manera, el slasher que aquí se presenta resulta muy singular. El director recurre al horror gráfico lo mínimo posible, aunque sin escatimarlo, optando por narrar el acto violento fuera de cámaras, en casi todo el metraje. La puesta en escena pone énfasis en la sensación de peligro que sólo Laura, la protagonista invidente, puede percibir a gran escala gracias a sus facultades excepcionales. El rol es interpretado por la actriz Samantha Scully, una bella actriz, muy efectiva en su rol, que hace al personaje muy creíble, ya que ella es una discapacitada, pero no es una indefensa, y su carácter despliega tanto virtudes como defectos. Llama la atención que, siendo ella el rostro en el cartel de esta película, su filmografía posterior se redujo a cuatro films hasta el año 1997.
El terror se pone en marcha, primero a través de corredores plenamente iluminados, como parte de las pesadillas de Laura. Este es el preámbulo. Luego, la mayor parte del film se desarrolla en la realidad tenebrosa de las sombras de la noche, con las carreteras solitarias, o la escasa iluminación dentro del hogar que ya ha sido profanado por la presencia malévola.
A lo largo de su filmografía, Hellman ha sabido desarrollar personajes muy interesantes. Gracias a ello, el elenco de protagonistas en este film realiza un trabajo bastante competente. Los distintos caracteres pueden resultar predecibles dentro de los esquemas y clichés del género, y aun así resultan relevantes. Tenemos al villano desalmado, a la final girl excepcional, a los jóvenes secundarios reconocibles, apenas dos personajes en este caso, al "mad doctor" cuya ambición por lo extraño le hace perder la razón, y al detective experimentado, pero con dificultades para alcanzar a su objetivo. Mención honrosa para la abuela, una suerte de guía espiritual en momento de crisis.
Llama la atención la presencia de actores vinculados pocos años después a la gran serie televisiva "Twin Peaks", obra magna del director canadiense David Lynch. Puedo suponer que esto se explica por la presencia del actor Eric DaRe, hijo de Joanna Ray, directora de casting de la serie en sus tres temporadas. Tanto Eric DaRe como Richard Beymar formaron parte de la serie mítica, que inició su andadura en el año 1990. Así como, años después, la actriz Laura Elena Harring, quien interpreta a la novia del personaje de DaRe en "Silent night, deadly night 3", forma parte del elenco estelar de "Mulholland Drive", la obra maestra del director Lynch.
La propuesta de Monte Hellman para esta película funciona sí y no. Al prescindir en gran parte de la violencia extrema habitual en el género slasher, y dar mayor relevancia a la recreación del suspenso y la atmosfera de la invasión, la secuela plantea un escenario interesante, y busca llevar el relato por nuevos derroteros, ya que la historia de los hermanos Billy y Ricky no da para más. Hay un mínimo uso de flashbacks sólo para recordarnos su pertenencia a la saga. Sin embargo, esto puede afectar la expectativa del seguidor de la saga de "Silent night, deadly night", donde la violencia gráfica es infaltable, arropada con el traje de Santa Claus y los adornos navideños, los cuales en esta entrega brillan por su ausencia. A ver, exagero. Los hechos transcurren durante la navidad, pero el ambiente festivo resulta irrelevante. La diferencia de estilo con las dos primeras entregas es radical. El film pagó el precio por ello, siendo de las peores calificadas dentro de la saga compuesta por cinco entregas. De todos modos, es una manera de verlo, porque la película presenta planteamientos interesantes, y prepara a su espectador para el cambio de relato que significó la década de los años noventa para el cine slasher: mucho más interesada en las atmosferas sombrías, y en el suspenso que adquiere mayor importancia.
Feliz Año Nuevo.
miércoles, diciembre 24, 2025
Navidades de terror en los ochenta - Parte 2
Seguimos revisando algunas peliculas de horror donde Santa Claus tiene una especial participación.
NOCHE DE PAZ, NOCHE DE MUERTE - SILENT NIGHT, DEADLY NIGHT
Este es el film de terror navideño más célebre de estos años. Solo me atrevo a agregar que se trata de una película bien construida, con todo el retrato de Billy, el peligroso Santa Claus, explicando su locura desde la infancia hasta la adultez. Su trauma se desarrolla a raíz de una experiencia violenta y terrible. O acaso ya estaba predispuesto a ello por la herencia de un abuelo enfermo mental, recluido en una institución. Vaya que los padres son oportunos al visitar en la noche de navidad al abuelo loco, alguien capaz de traumar a su pobre nieto.
Lo que sorprende de esta película es que apenas con una duración aproximada de hora y media nos presenta esta historia bien contada, haciendo una descripción breve y precisa de los personajes, del entorno en el cual conviven, un entorno que se encuentra secuestrado por la violencia que reina en las calles, así como la violencia que el pequeño Billy encuentra, más tarde, detrás de las paredes de un claustro religioso, con consecuencias muy traumáticas para él y su hermano pequeño Ricky. Una vez que superamos la mitad del film es cuando se desarrolla la brutal cacería que el asesino vestido de Santa Claus desata por las calles, dando rienda suelta a la locura que lleva guardada tantos años. La narración, las desconcertantes situaciones, la música empleada, todo se alinea de manera efectiva. La película asume su condición de slasher clásico, y aborda completamente la violencia, el gore artesanal, los personajes que son víctimas intercambiables y los policías torpes. Toda una serie de situaciones que llevan de una tragedia a otra.
El director Charles E. Sellier tiene en su filmografía sólo cinco películas como director, y esta es sin duda la más célebre. Valorado por sí sólo, es un slasher de bajo presupuesto interesante y logrado. Sus filmes posteriores son la cinta de acción "Anihilators", una producción bastante discreta que parece un episodio largo de la serie "A-Team", y la comedia "Snowballing". Ambos no tuvieron mayor repercusión.
NO ABRIR HASTA NAVIDAD - DON´T OPEN TIL CHRISTMAS
En este caso tenemos un slasher británico. Una película de género en toda regla, con violencia gráfica, asesino enmascarado, escenas urbanas de pesadilla (qué sórdida se ve Londres), y las correrías policiales para descubrir y detener a un misterioso ejecutor de señores vestidos de Santa Claus, en plena época navideña. Estos elementos se desarrollan bien en unas ocasiones y en otras no tanto. La narración presenta unas elipsis algo bruscas, que me llevó a creer que me había perdido de algo, en más de una ocasión. Asimismo, las actuaciones son correctas, sin mayor relevancia. Y la identidad del villano es de sencilla resolución. Nuevamente tenemos el caso de un enfermo mental que desarrolló una fobia u odio a la figura de Santa Claus, a causa de un terrible hecho de la infancia. En favor de la película diremos que es muy dinámica en su conjunto, que recrea una atmosfera urbana inquietante y sórdida, y, asimismo, la violencia del género se cumple en justa medida. Además, se puede apreciar un musical protagonizado por la bella Caroline Munro, tan guapa y encantadora como siempre; lástima que le arruinen la presentación.
Es la única película del director Edmond Purdom, quien ante todo es un actor británico de larga trayectoria, desde los años cincuenta hasta principios de los años dos mil. Falleció en el año 2009. Destaca su participación en películas de época, como "The Egyptian", "Nefertiti queen of the Nile", y otras. En el horror, participó en el clásico film del director español Juan Piquer Simon. "Mil gritos tiene la noche", realizada por los mismos productores de "Don´t open til christmas", y también se le puede ver en maravillas del cine italiano como "Ator el poderoso". "2019, tras la caída de N.Y.", o "El día negro", una buena película de suspenso con una buena actuación de Franco Nero. En la película que dirigió también se reserva un papel, como el inspector de policía asignado al caso, un rol que lleva correctamente, aunque algo desaprovechado, creo yo.
Feliz Navidad ¡
lunes, diciembre 22, 2025
Navidades de terror en los ochentas
En el año 1974 la película de Bob Clark, "Navidades negras" saltó a la fama con su novedosa propuesta, todo un referente para los siguientes trabajos de cineastas como John Carpenter, nada menos, y se convirtió en título de culto. Sin embargo, fue en los años ochenta cuando el terror navideño estalló en los cines en forma estrepitosa. Es curioso que en esta década fueron lanzados casi de manera atropellada una serie de películas de horror dentro del subgénero slasher que se ensañaban con las fiestas navideñas, y en modo muy especial con su figura comercial más representativa, como lo es el bonachón Santa Claus o Papá Noel para Latinoamérica. Puede ser entendido como una crítica al mercantilismo que envuelve una fiesta cristiana, pues, si, obviamente. No obstante, hubo ocasiones en las cuales tal o cual propuesta iba más allá, con resultados muy interesantes.
Bueno, aquí tenemos una pequeña selección de títulos muy ejemplares de aquella ola de horror que alcanzó niveles de popularidad alarmantes, al menos en Norteamérica:
- To all goodnight (enero de 1980)
- Christmas evil (diciembre de 1980)
- Silent night, deadly night (noviembre 1984)
- Don´t open till christmas (diciembre 1984)
- Silent night, deadly night 2 (abril 1987)
- Silent night, deadly night 3 (noviembre 1989)
Para que la entrada no me salga muy larga, vamos con las dos primeras.
FELIZ NOCHEBUENA - TO ALL GODNIGHT
Un buen día, el actor David Hess, rostro reconocido como el maloso de "Last house on the left", la obra de culto del director Wes Craven, se reunió con el también actor Alex Rebar, autor de varios guiones para películas, pero mejor recordado como el protagonista de esa obra de culto que es "The incredible Melting Man", una bizarra serie B que vale mucho ver. Ambos deciden llevar a la pantalla una historia de la cual Rebar firma el guion y Hess se pone tras la cámara, en lo que sería su primera y única experiencia como director de un film. El resultado de aquella aventura es una película, la cual vista hoy en día podríamos llamar interesante y fallida al mismo tiempo.
La película "To all goodnight" fue filmada en diez días para su lanzamiento en enero de 1980, de acuerdo a imdb, wikipedia y sus referencias. Siendo la primera realización de David Hess es comprensible su estilo amateur y el apresuramiento en ciertas decisiones, así como la falta de recursos que impiden una mejor cinematografía. En líneas generales, la historia sobre el ataque brutal de un Santa Claus en la noche de navidad, al interior de un internado de estudios, está bien planteada, aunque contiene momentos que se hacen eternos y presenta personajes de trazo sencillo, como la final girl, el nerd buena gente, la loca que se vuelve bailarina, además de no contar con actuaciones especialmente destacables.
Sin embargo, se trata de una de las obras precursoras del género slasher, es decir, forma parte del legado que años más tarde permitió al director Wes Craven, ya citado, y al guionista Kevin Williamson concebir la apoteosis del terror de los años noventa que fue la película "Scream". De hecho, "To all goodnight" es el típico slasher muy al estilo de Craven: desarrollado en ambiente casero de espacios cerrados, correrías entre habitaciones, y un asesino de misteriosa identidad, cuya resolución sospecho que ha llenado las notas de estos realizadores. Y en este caso puntual, esa trama secreta también recuerda al otro slasher fundacional, realizado por otro colega tanto de Craven como de David Hess, como lo es el señor Sean S. Cunnighan, y su film "Friday the 13th", estrenada en aquel año 1980 tan solo unos meses después. ¿Musas en la misma sintonía? ¿casualidad? lo desconozco.
Por ello, ver "To all goodnight" es de condición obligatoria para apreciar estas movidas de la evolución, no ya sólo del Santa Claus asesino, sino del género en su conjunto.
NAVIDAD SANGRIENTA - CHRISTMAS EVIL
Lewis Jackson es un realizador de cine norteamericano cuya filmografía se compone de tres títulos como director. Las dos primeras películas que realizó en los años setenta hoy en día son películas perdidas, de las cuales se pueden encontrar por internet tan solo los posters publicitarios. Su última película se estrenó en el año 1980, y es una obra que escribe y dirige, titulada "Christmas evil".
La producción del film corre a cargo de la compañía productora del mítico Edward R. Pressman, y es distribuida en los cines norteamericanos por la Cannon Film.
"Christmas evil" es una película que se distingue de otras cintas de horror navideño simplemente porque no es una película de horror, algo que el mismo director ha señalado. Es más bien, una comedia negra con tintes propios del slasher de aquellos años, que convierte a Santa Claus en una figura inquietante. No obstante, se trata de una obra que se toma muy en serio su discurso, en contra del capitalismo que pervierte el mensaje navideño, y que desfigura la unión familiar y las relaciones entre las personas.
Aunque, en este caso, el mensaje en el film es proclamado por un sujeto trastornado desde la infancia, cuando descubre en su propia casa que la ilusión de la Navidad es un engaño terrenal y pecaminoso, lo cual produce en él una ira que estalla en su tediosa adultez, en medio de una crisis existencial que le lleva a perder la razón. El protagonista se convierte en un Santa Claus asesino, y como punto de vista de la narración nos invita a conocer sus inquietudes mientras recorre la noche, premiando a las buenas personas y castigando a quienes considera han hecho el mal. La persecución policiaca se desata, haciendo todo más intenso, hasta sorprendernos con ese final deslumbrante.
Un buen momento de la película es la secuencia en la cual este Santa Claus participa en una celebración privada de Noche Buena, al interior de un local lleno de gente. Alegría y mucha tensión al mismo tiempo. Muy bien logrado.
El elenco de actores es bastante competente. El actor Brandon Maggart asume el rol del lunático Harry Stalding de manera convincente, lo mismo que el actor Jeffrey DeMunn, como su hermano Phillip. Este último, hoy en día es un veterano de larga filmografía, de la cual basta mencionar dos títulos: "The Walking Dead" y "The Mist", como buenos ejemplos.
De todo lo anterior se desprende que "Christmas evil" es una película bien lograda, que comparte estética y envoltura con el cine de terror navideño, pero es cine de autor con un argumento que invita a cierta reflexión.
Feliz Navidad.
jueves, diciembre 11, 2025
Death Spa (1988)
En un lujoso gimnasio ocurre un terrible accidente, el cual llama la atención de las autoridades. Pocos días después, se produce al interior del local otro extraño incidente que vuelve a poner en peligro la vida de una concurrente. Estos acontecimientos son los primeros de una serie de hechos mortales, sin explicación alguna. El dueño del local inicia su propia investigación y descubre algo que la policía no alcanza a comprender: hay una fuerza maligna y sobrenatural que siembra la muerte cada noche y que recorre el complejo en busca de venganza.
Un buen día, la productora Jamie Beardsley logró contactar al veterano productor norteamericano Walter Shenson, en cuya extensa filmografía cabe destacar que es el responsable de dos películas del cuarteto de Liverpool, The Beatles, como son "A hard days nights" y "Help". Ya cercano al retiro, Shenson decidió aceptar la propuesta de Beardsley de trabajar juntos en la producción de una película. Por su parte, Waleed B. Ali, productor y colaborador de Shenson, les sugirió embarcarse en la producción de una película de horror, ya que se trata de un mercado muy atractivo. Beardsley acepta, y decide que la historia de horror debe mostrar la fiebre del momento: es decir, el fitness y los aeróbicos. Esta premisa inicial se encargó al guionista James Bartruff, quien realizó una primera propuesta, la cual fue reescrita por el guionista Mitch Paradise. Un tercer involucrado fue el guionista Kirk Honeycutt, quien dio una revisión final, según la productora Beardsley, pero no fue acreditado. El resultado final es la historia de horror que se estrenó en el año 1988, y se tituló "Death Spa".
Para la dirección del film, el encargado fue el director austriaco Michael Fischa, quien hizo su debut en el largometraje en esta producción. La carrera posterior del director ha sido esporádica, alternando géneros entre la comedia y el horror de la serie B. En el año 1989 presentó la comedia de horror "My mom is a werewolf", una simpática cinta, discreta y algo bizarra para ser una comedia familiar. En 1992 dirigió la película de acción y suspenso "Delta heat", una "buddy movie" de manual, bastante correcta, donde lo mejor son las actuaciones de su elenco, conformado por los actores Anthony Edwards, el recordado protagonista de "Miracle mile", el gran Lance Henriksen, y la bella Betsy Russell ("Tommy boy", "Angel 2"). Como se puede intuir, estas obras hallaron su lugar en el mercado doméstico del videoclub y la televisión. En este milenio, el director ha realizado películas de horror tanto en América como en su natal Austria, aunque su última película es "Rice girl" una comedia familiar lanzada en el año 2014, la cual tuvo una serie de TV en el año 2023. A mi juicio, se trata de un correcto narrador, que conoce su oficio, y por lo cual, si tengo oportunidad de ver sus cintas de horror austriacas lo haré de buen gusto.
El elenco de actores de esta cinta incluye en el rol protagónico a William Bumiller, habitual actor de T.V., en el rol protagónico, interpretando al sufrido dueño del spa; la bella actriz Brenda Bakke, quien asume el rol de la novia, la primera víctima del mal; el actor Merritt Butrick, habitual de la saga de películas de "Star Trek", y que nos dejó poco tiempo después del estreno del film, tiene a su cargo el papel del experto en computadoras y controles del spa; y el gran Ken Foree, quien siempre será Peter, de "Dawn of the dead", aquí como el jefe de seguridad y hombre de confianza del dueño del local, faltaba menos. Tambien se puede apreciar a Chelsea Field, actriz y coreógrafa de extensa filmografía, y a la joven Karyn Parsons, de la serie "El principe del rap", quien contó en una convención que guarda un buen recuerdo de su participación en esta película, la cual le dio su carnet del SAG, es decir del sindicato de actores. Además de otras figuras del elenco, todos ellos realizan un trabajo correcto dentro de esta delirante historia.
La cinta combina el slasher con el terror sobrenatural: los sucesos que se van desencadenando y los giros de la trama finalmente revelan una intriga delirante, la cual se puede adivinar, valgan verdades, pero ello no le resta efectos, ya que mantiene una narración bastante dinámica, con personajes bien planteados en líneas generales, unos más que otros, resultando bastante funcionales, aun con algunas acciones y situaciones algo incoherentes, pero que no le quitan a este producto el divertimento que promete. La puesta en escena resulta bien conseguida dentro de esta economía de escenarios, con mucho mérito por parte del director de fotografía Arledge Armenaki, quien mantiene ese estilo colorido propio de los locales de danza y clubes de gimnasio, transmitiendo ese ambiente ochentero bastante entrañable, para mi gusto. El trucaje visual y efectos especiales resultan bien conseguidos, y se muestran especialmente atractivos en el último acto del film: un festival de violencia y delirio que dan el colorido cierre al entretenido espectáculo.
"Death Spa" fue una película que logró un estreno limitado en cines norteamericanos, y del mismo modo en Europa, pero bajo el título de "Witch bitch". Su destino siguiente fue el VHS en el año 1990. Fue redescubierta en el año 2007 por el documentalista Elijah Drenner, con una producción en la cual se muestra el detrás de cámaras del film. Una pelicula llena de anécdotas, propias del bajo presupuesto, y algunas más ocurrentes, como la que contó la productora Jamie Beardsley: el haber filmado en un club de fitness real ubicado muy cerca al departamento de la actriz Bette Davies, quien alguna vez salió a su balcón a verlos trabajar.
sábado, noviembre 29, 2025
Rostro del asesino - Blood rage (1987)
En un autocinema, una pareja mantiene un encuentro amoroso al interior de su vehículo. En los asientos posteriores yacen dormidos Todd y Terry, dos niños gemelos, hijos de la joven mujer. En el descuido, los niños escapan y recorren la playa de estacionamiento, hasta encontrar otro auto donde, en forma sorpresiva, uno de los niños ataca a sus ocupantes, y asesina brutalmente a un adulto. Diez años después, Todd, el niño acusado, se ha convertido en un adulto encerrado en una institución mental, mientras Maddy, su madre, vive en su residencia acompañada por su hermano Terry. En el día de acción de gracias, Todd logra escapar, y se dirige al hogar de su familia. La cena de acción de gracias se convertirá en una reunión familiar terrorífica.
En el año 1983. el director John Grissmer logra realizar la película "Blood rage", pero no fue sino hasta el año 1987 cuando se hizo oficial el estreno limitado en los cines norteamericanos. Esta película no resulta demasiado conocida, siendo una obra bastante entretenida y efectiva, a pesar de sus defectos, que los tiene. Como ha ocurrido con muchas producciones de estos años, la película en cuestión mantiene más de un título, siendo el original "Complex", cambiado por el director a "Slasher", el cual fue nuevamente cambiado cuatro años después, cuando llegó a las salas de cine, por el título de "Nightmare at Shadow Woods", para quedar finalmente bajo el nombre de "Blood rage" para el mercado doméstico. El estreno limitado en salas mantuvo muchos cortes. El metraje completo recién pudo apreciarse en la edición en DVD y bluray del año 2015, lo cual es de agradecer.
La película es una obra que desarrolla la típica trama de horror del gemelo malvado, esta vez desde el subgenero del slasher, contando para esto con muy pocos recursos bien aprovechados, al menos en lo posible, lo cual obtiene un producto bastante entretenido. El peso de la película recae en dos actuaciones: la doble participación del actor Mark Soper, dando vida a los hermanos Todd y Terry, uno como víctima inocente y el otro como un despiadado y sanguinario asesino. El actor logra este trabajo en forma efectiva, sin mayores recursos que el cambiar de peinado y ropas, así como un efectivo cambio de actitud y trabajo corporal que nos convence de tener en frente a dos personas distintas. No hay trabajo de efectos visuales, ya que el forzoso encuentro entre ambos personajes se resuelve con dobles de cuerpo, a la vieja usanza.
La otra actuación a destacar es la de la actriz Lousie Lasser, ex esposa del actor, guionista y director Woody Allen, y que ha participado junto a él en obras clásicas como "Robó, huyó y lo pescaron" ("Take the money and run"), "Bananas" y en "Everything you always wanted to know about sex...", tres comedias que marcaron el inicio de la trayectoria del célebre director neoyorquino. Aparte de las obras citadas, esta dama de la actuación ha mantenido su carrera desde la década del sesenta a la fecha, sobretodo en producciones televisivas y en ciertas películas bastante interesantes, como lo pueden ser "Réquiem por un sueño", "Mistery men", o "Hapiness" de Todd Solondz y "Frankenhooker" de Frank Henenlotter. En "Blood rage" su trabajo es el mejor de la función, en esta historia de traumas infantiles donde la figura materna es capaz de despertar una locura muy enfermiza. Su trabajo en la película reconoce el tono de exageración que requiere esta historia no exenta de humor negro, y mejora el nivel amateur de la mayor parte del elenco.
El trabajo artesanal de efectos visuales es otro de los puntos más destacados de la película, y de los más celebrados. Estos se encuentran a cargo del especialista Ed French. Muy dignos del gran nivel de otros slashers de la época. Asimismo, la música de Richard Einhorn con un tono electrónico muy carpenteriano, es otro de los elementos a considerar entre lo más logrado del film.
"Blood rage" es un slasher de aire amateur y sin embargo bastante competente, repleto de excesos visuales y situaciones extremas, con un elenco de actores juveniles no muy destacable, salvo el trabajo del actor Mark Soper, aunque hay momentos donde el personaje se le va de las manos, sobretodo en el último tercio del film, con un desnivel de ritmo donde los personajes parecen deambular sin mucho sentido, con un guion que se aprecia muy inseguro. Se sabe que hubo algunos problemas durante el rodaje, como el abandono del set por parte del director, quien finalmente regresó presionado por la productora. Sin embargo, ahí está Louis Lasser, poniendo de su parte en estos delirantes momentos. Precisamente, la secuencia final salva estos baches, con una resolución dura y efectiva.
Con sus aciertos y errores, estamos ante una película que cumple con entregar lo prometido: una historia de horror delirante, que mantiene enganchado a su espectador de principio a fin, y que merece destacar dentro de la abundante producción realizada en estos turbulentos años del horror clásico independiente.
