Tras la Guerra de Secesión Norteamericana, un grupo de soldados sobrevivientes inicia el camino de regreso a casa. Una noche, son atacados en forma sorpresiva por un vampiro, el cual aniquila a todo el grupo con la excepción de dos hermanos soldados, los cuales logran acabar con este monstruo, no sin antes ser mordidos e infectados con el vampirismo. El médico que atiende sus heridas les indica que la única cura a su mal puede hallarse en el remedio que elabora un brujo indio, al cual deben buscar y ofrecer un pago. Siendo ambos hermanos dueños de un terreno de cultivo, deciden contratar a un grupo de trabajadores que han logrado su libertad del vecino Terrateniente local, con el fin de obtener la riqueza necesaria para pagar su cura. El Terrateniente reclama ese terreno como parte de su propiedad, así que inicia una serie de ataques contra los hermanos y sus trabajadores, lo cual se convierte en una guerra mortal.
"Vampire Wars" es una película con una trama bastante curiosa, que une un hecho histórico como la Guerra de Secesión Norteamericana y sus consecuencias, con el mito de los vampiros. Los viejos dueños de las tierras buscan mantener su poder económico, y no dudan en enfrentar dos situaciones inusuales, como son la existencia del virus vampírico, que está presente en esa extraña sociedad, así como también la amenaza de un grupo de seres conocidos como los caníbales, sujetos que sufren adicción por la carne humana. Todos ellos se ven enfrentados, dentro de esa extraña convivencia en la cual el viejo aristócrata busca prevalecer. La ambición del terrateniente local es tan destructiva como la sed de sangre del vampiro o el hambre de carne por parte del caníbal, pero lo suyo es el hambre de poder absoluto. De esta manera, la trama puede sonar interesante, pero la película no lo logra debido principalmente a su escasez de medios, algo que se hace muy notorio.
En primer lugar, vemos la escenificación de un momento de la guerra y, sin embargo, su dimensión es muy limitada: falta de extras, falta de mayor despliegue, lo cual configura una breve exposición de un hecho bélico. A continuación, el film nos narra una serie de intrigas y enfrentamientos, cuyos estallidos de acción se desarrollan en espacios reducidos que se repiten en cada secuencia. A su favor, estos ocurren tanto de día como de noche, lo cual está bien, y no hay un abuso del empleo de la escasa iluminación en los momentos nocturnos. De todos modos, la cinta en su conjunto denota la falta de recursos propios de una mayor producción cinematográfica, incluso por debajo de la serie B habitual, así como nos muestra una dirección convencional, propia de las producciones televisivas.
El director Craig Ross Jr. tiene una extensa carrera televisiva de más de veinte años, que dio inicio en el año 1998. Fue en el año 2000 cuando presentó el film para video "Killjoy", una comedia de horror con payaso asesino, la cual resulta nada recomendable de mi parte, por más fan que uno pueda ser de la serie Z, pero es que se trata de una mezcla de terror y comedia con la cual es difícil conectar. Sin embargo, la película ha logrado varias entregas que completan seis películas, de las cuales el director ha rodado además la última entrega en el año 2024.
"Vampire Wars", también conocida como "Dead South" es una cinta cuyo tono se toma en serio su propuesta. Pero las situaciones descritas y la puesta en escena no lo consiguen, ya que resulta una visión muy limitada de un conflicto que pudo tener mayor dimensión, al enfrentar a un grupo de esclavos liberados contra el ejército de un tirano terrateniente. Todos se resuelve con pequeños enfrentamientos, entre un grupo reducido de personajes y en escenarios muy delimitados. El relato deja de lado casi todo aspecto del western, y se convierte sobre todo en un drama de época, con las conspiraciones entre los que controlan las tierras, y un romance prohibido entre un aventurero y una dama de sociedad, todo desarrollado de manera sencilla.
El aspecto terrorífico es mínimo, y prevalece en los momentos de acción, los cuales son apenas contados. El vampirismo resulta irregular en sus reglas, cuando hay peleas de los infectados a plena luz del día, unas veces cubiertos totalmente y otras veces no, ajustando sus efectos a la situación en desarrollo. Los ataques de los llamados caníbales son visualmente discretos. El vampiro unas veces es un monstruo total y otras veces es un sujeto elegantemente vestido. Hay ciertas irregularidades que debieron alejarnos de la película, y, sin embargo, hemos podido apreciarla de principio a fin.
El reparto de actores realiza un trabajo correcto, lo cual es un punto a favor, y quizás sea el único motivo para mantener la atención en el relato. Los actores Mathew Marsden y Samuel Hunt son los hermanos protagonistas de esta historia, sujetos nobles, honrados, pero que se verán afectados por el vampirismo hasta convertirlos en poderosos seres, hambrientos de sangre, cuyas almas se verán afectadas. También destacan la actriz Elizabeth McLaughlin, los actores Ray Stone y Nathanyael Grey. Este último es un vampiro distinguido y conspirador, sin embargo, queda desaprovechado al final del metraje. Pero los actores más destacables son otros dos miembros del elenco.
El veterano actor John Savage tiene una amplia carrera cinematográfica que inició a finales de los años sesenta. Ha trabajado con reconocidos directores de Hollywood, como Michael Cimino, Joseph Ruben, Robert Benton, Milos Forman, Andrei Konchalovsky o Harold Becker, lo que incluye haber sido protagonista de titulos clásicos como "Hair", "The Onion Field", "The Amateur" o "Maria´s Lovers", No es de extrañar que en esta pequeña película de vampiros John Savage es sin duda el mejor actor de la función, y un buen villano: distinguido, elegante, de buenas maneras, que no duda en explotar cada vez que decide acabar con sus enemigos. La conveniente réplica la recibe de otro veterano actor como lo es Vincent Foster, peón del terrateniente y líder de los caníbales, cuya carrera fílmica empezó en los años noventa, en ese extraño título que es "Brain Dead", del director Adam Simon.
"Vampire Wars" es una película muy discreta, que además no resulta complaciente con el espectador por su desenlace, el cual no muestra piedad con algunos de sus personajes, lo que puede resultar decepcionante y un giro muy forzado. Nuevamente, las actuaciones correctas son lo mejor del film, a pesar de una historia que no convence. De todos modos, resulta un producto que podría ver nuevamente, por su atractiva idea, a pesar de su llana realización y su extraña combinación de elementos.

