Actualmente, lo mejor del llamado Universo Cinematográfico Marvel se puede hallar en la televisión, aunque esto resulte contradictorio. A ver, el año pasado tuvimos tres largometrajes, y tanto "El Capitán América, un nuevo mundo" como "Los Thunderbolts" me resultaron totales decepciones. La segunda de ellas es defendida por un sector del público; a mí me resultó irrelevante, porque dedicar dos horas para presentar a un pretendido oponente, que, si lees cómics, sabes que no lo es, lo cual me parece caer en la total intrascendencia de todo lo narrado, que tampoco es que ganara mi atención. El tercer estreno del año fue "Los Cuatro Fantásticos" y sin duda me resultó mucho mejor y muy entretenida, a ver si mi aprecio al cómic original tiene algo que ver. De todos modos, la marca Marvel parece que llegó agotada y la recepción del público no fue todo lo que se esperaba. Así que, de nuevo, el UCM no levantó cabeza en el 2025, esto ya desde hace años, y tan sólo un producto despertó interés y colmó expectativas para el público que busca ver viñetas trasladadas a la pantalla, o incluso, que tan solo quiere ver una buena historia bien contada.
Para no confundir a quien lea esto, me estoy refiriendo a la serie de televisión "Daredevil", que actualmente ya cuenta con cinco temporadas de emisión, contando su andadura por la cadena Netflix hace varios años. La pausa marcó el regreso del personaje a las filas de Marvel Televisión, pero esta vez en Disney, como corresponde. El año 2025 se estrenó la cuarta temporada, logrando una buena recepción, lo que aseguró la continuación de una quinta temporada estrenada este año 2026, y en plena emisión, a la fecha de este posteo. Sin embargo, aquí nos vamos a ocupar de la experiencia previa que resulta ser el largometraje realizado sobre el personaje hace ya 23 años. Una película que parece haber caído en el olvido ante el impresionante éxito de la serie y su encarnación actual, a cargo de un notable elenco de actores. Pero resulta que la película dirigida por el cineasta Mark Steven Johnson tiene valor propio, como buen producto de su tiempo.
"Daredevil" es una película realizada en el año 2003, en plena época de iniciales apuestas por el llamado cine de super-héroes, un tipo de producciones cuya historia es realmente larguísima, porque esto en realidad empezó en los años 40 con "Shazam, el Capitán Marvel", personaje que hoy pertenece a DC Comics, como parte de las producciones conocidas como las seriales, que se emitían en las salas de cine en forma episódica, lo que obligaba al espectador a asistir continuamente para no perderse las aventuras de su relato favorito. Díganme si el concepto no ha cambiado para nada. Así que, apenas llegar el siglo XXI, los estudios fílmicos se lanzaron a todo dar por las producciones Marvel, como ocurrió con las películas de los X-Men, Spiderman y Hulk, todos ellos precedidos por Blade, el cazador de vampiros, lo cual dicho así parece un sueño fantástico, pero no: así fue como ocurrió.
Con esto, y logrando taquillas impresionantes, ya era cosa de barajar nombres de personajes de la inmensa galería del universo creado en los cómics, y escoger uno de ellos cuyo fandom sea fiel seguidor y sobre todo numeroso. La llegada al nombre de Daredevil fue inevitable.
Bajo la producción de 20th Century Fox, la misma de "X-Men", Regency Enterprises y Marvel Enterprises, esta última que luego fue absorbida totalmente por The Walt Disney Co., el guionista y director Mark Steven Johnson se encarga de la realización de la película basada en el cómic del superhéroe ciego conocido como Daredevil, un personaje que pasó largo tiempo en segundo plano, ni siquiera es un Vengador, pero que ha mantenido una serie regular durante muchos años, cosa curiosa que en realidad no es algo tan sencillo como podría pensarse, con tantas series Marvel en las librerías. Volviendo al siglo XX, a inicios de los años ochenta, casi al borde de la cancelación, el cómic en cuestión fue asumido por el escritor y dibujante norteamericano Frank Miller, autor total y uno de los más grandes renovadores del noveno arte de aquellos días, junto a los británicos Alan Moore y Grant Morrison (a la porra Neil Gaiman). Miller lleva al personaje, de las aventuras regulares e intrascendentes al nivel de los relatos de la novela negra, con el héroe enfrentando una maquinaria del crimen que opera en la ciudad de Nueva York, controlada por el omnipotente Kingpin. Intrigas, traiciones, muertes, redención; violencia que golpea a todos sus personajes, que enfrenta unos a otros y que los conduce a la tragedia, en un relato cautivante. Descubrir Daredevil de Frank Miller es una experiencia impactante, al menos eso me ocurrió habiendo llegado recién a la veintena de años. Fue increíble. A partir de ahí, la serie de publicaciones de Daredevil ha buscado mil maneras de mantener el nivel alcanzado por este autor, sin haberlo logrado, creo yo, pero con resultados bastante interesantes en muchos de los casos. De todos modos, este título se ha convertido en uno de los más importantes de Marvel Comics, y en un referente sobre la calidad que puede alcanzar el relato gráfico con la creatividad necesaria.
En este sentido, el escritor y director norteamericano Mark Steven Johnson, admirador confeso del personaje y de sus aventuras, logra la aprobación de los estudios de cine para dirigir la película sobre el personaje, superando la propuesta inicial del realizador Chris Columbus, el mismo de "Los Goonies", "El jóven Sherlock Holmes" o "Harry Potter y la piedra filosofal", así como de su secuela, quien presentó un guion escrito por J.M. DeMatteis, un reconocido autor de cómics, en el año 1997, cuando la producción estuvo a cargo de Columbia Pictures, hasta que perdieron los derechos de realización, y los productores de la Fox y de Marvel optaron por el guion de Johnson. La historia escrita desarrolla el origen del héroe como Matt Murdock, desde el accidente en su infancia que lo deja ciego, solo para descubrir que sus otros sentidos han ganado un super desarrollo, por encima de cualquier ser humano. Tras el primer acto del origen y la presentación del personaje en su adultez, así como del villano principal, el invencible Kingpin, pasamos a la entrada de la bella Elektra Natchios y del criminal a sueldo conocido como Bullseye. Es decir, se repasa la historia del cómic, de la etapa de Stan Lee y Bill Everett, escritor y dibujante, ambos creadores del personaje, a la celebrada etapa de Frank Miller, con su desfile de personajes y climático enfrentamiento. Veinte años de historia, todo esto en poco menos de dos horas.
Así pues, desarrollar esta historia a grandes rasgos es una dificultad que busca superarse con trazos gruesos. Hay énfasis en establecer a los personajes centrales y sus relaciones, dando el protagonismo, obviamente, a Matt Murdock y su identidad secreta Daredevil, papel a cargo del reconocido actor Ben Affleck, quien asume el rol con entusiasmo porque es un confeso fan de los cómics. Los demás personajes son presentados, a mi modo de ver, de manera correcta y efectiva, para el sentido que la historia logra desarrollar. Para esto, es correcto decir que la fidelidad a su fuente original, el comic, apenas se sostiene, porque incluso Daredevil muestra una idea de la venganza que no está presente en las viñetas, donde es un personaje heroico motivado por su sentido de la justicia, por lo cual se hace abogado, y por su convicción religiosa, por lo que se convierte en un demonio para sus enemigos. Si bien es cierto, la historia escrita para la pantalla busca mostrar una redención del personaje, pasando de la ira por la maldad hacia la comprensión de que lo realmente importante es defender a los débiles y establecer la justicia. En los comics esto queda claro desde el principio, y cuando hay duda, ahí llega Frank Castle, el Castigador, para recordarle a Daredevil que es lo que no se debe hacer.
El resto de los personajes cumple su propósito narrativo, alejándose cada vez más de sus retratos en el cómic. Este asunto es una de las mayores críticas a la película, algo superado largamente en la adaptación televisiva posterior, para buena fortuna.
La película, si bien no mantiene fidelidad al relato en el cual se inspira, funciona como narración cinematográfica de puro entretenimiento, cuyos mejores momentos son precisamente aquellos en los cuales el tono adulto, el humor negro, la violencia y la carga dramática de un personaje tan interesante como Daredevil pueden ser apreciados, aunque sea brevemente. Elektra es bella con el rostro de la actriz Jennifer Gardner, pero no es tan fascinante como la imagen creada por Frank Miller. Sin embargo, su interacción con Matt Murdock es resuelta de manera efectiva por el director, no tanto así cuando se enfrenta a Daredevil, porque el metraje ya exige resolver y concluir la historia. Bullseye, el asesino a sueldo queda mejor parado, por la buena actuación del actor Colin Farrell, muy a tono con la película y el papel que tiene entre manos, así que se divierte. Y el recordado actor Michael Clark Duncan, como el poderoso Kingpin, se luce con su presencia en pantalla y su actuación efectiva, también en la línea del villano de pura teatralidad bien medida. Con todos estos elementos, el director Johnson configura una película de acción correcta e interesante, que aprovecha la fuente que emplea, muy rica en elementos, para llevar a cabo una película que cumple el cometido de capturar a su audiencia.
Viendo el contenido extra de la versión en DVD, se puede apreciar el trabajo artesanal de todos los responsables, poniendo todo su empeño en la realización de esta película: el compromiso de los actores, del equipo técnico, del equipo de efectos visuales y digitales, a pesar de que en el año 2003 los efectos digitales aun no lograban la técnica avanzada de hoy en día, lo que impedía un mayor realismo en sus recreaciones, como ver a Daredevil columpiarse entre los edificios sin notar que es un dibujo digital. De todos modos, hay voluntad en el trabajo a pesar de los recursos, lo cual es elogiable. Resulta fascinante ver cómo se elaboró la máscara del héroe, así como el traje completo, una labor de mucho cuidado que obtuvo un resultado bastante apreciable. Las coreografías de acción se realizaron completamente sincronizadas y con la debida atención, Aunque en internet hay críticas al uso de las armas de Elektra, una especie de dagas llamadas sais, porque se asegura la actriz no las sostiene adecuadamente. Si es así, fue un detalle pasado por alto.
En fin, que "Daredevil" del año 2003 es un entretenimiento muy digno, una adaptación libre de uno de los mejores comics de Marvel, que no llega a ser una gran obra como la obra de Frank Miller, pero que, perdonando esto, entrega una película efectiva de acción y aventuras. Lo mejor de esta película no es sólo disfrutarla sin problemas, sino que puede ser la antesala a una obra mayor, como lo viene siendo la adaptación hecha para la televisión que se emite en estos días, y en estos momentos, lo que nos demuestra que todo puede ir a mejor si hay voluntad.
