Cualquier día de estos, abres tu portal de noticias favorito y puedes encontrarte ciertos relatos que hace mucho tiempo atrás, en los años setenta del siglo XX, por ejemplo, sólo los podías leer en las revistas esotéricas, muy especializadas en estos temas. Yo recuerdo que a mis pocos años, un total infante, era muy fan de ciertos artículos que se publicaban de manera semanal en periódicos de circulación nacional, en la sección misceláneos, al alcance de todos. Era una manera sencilla de encontrar historias que me volaran la cabeza, tal como lo hacían ciertas series de TV como "Un paso al más allá" o "La Dimensión Desconocida". Por ejemplo, y citando de modo bruto, leí cosas como "el extraterrestre que murió aquí en la Tierra, al estrellarse con su nave", o también "el misterio de los siete desconocidos que realmente gobiernan el mundo, y viven ocultos en cierta región montañosa". Cosas así de simpáticas. Por supuesto, también estaba aquel famoso documental titulado "Las Profecías de Nostradamus", cuyo anfitrión era el gran actor Orson Wells, que llegó a reponerse por cierta cadena hasta tres veces, si mal no recuerdo. Ya Orson Wells nos decía que el Anticristo iba a llegar desde un país exótico. Vaya revelación de Nostradamus. Aunque se llegó a decir que este especial acertó al hablar de cierto ataque a la gran Norteamérica, muchos años antes del hecho lamentable en el año 2001. Pero, vaya a usted a saber si fue pura casualidad del guion, tal como van las cosas, y sin ningún esfuerzo clarividente. La cosa es que la fascinación por el misterio siempre la hemos tenido. No es algo que despertó con internet y su acceso a todo y para todos. Ya en las bibliotecas de la vieja usanza se podía encontrar material al respecto. Libros célebres como "El retorno de los brujos" o "Recuerdos del futuro", cuyos asuntos hoy en día se han masificado, y ya no se requiere rebuscar en fichas o catálogos, ni estanterías públicas, pues hoy basta hacer un click al texto o video de preferencia, los cuales abundan como feriantes de remates.
Así pues, actualmente en las noticias más virales se puede hallar relatos de tal connotación, como por ejemplo la desaparición de los científicos, los seres extra dimensionales, el congreso de exorcistas, las visitas de los humanos del futuro, la teletransportación de seres humanos, o la amenaza de la rebelión de los robots. Ya todo tiene visos de realidad, y es discutido incluso por personas notables. Todo esto en los años ochenta hubiese sido material jugoso para una película de ciencia ficción de pura serie B... ¿Qué? ¿Perdón? ¿Que si existe? ¿Que los hay por montones? Es decir, el siglo XXI quiere hacer realidad nuestros alucinados sueños, no digamos pesadillas.
Así que, mire nada más, qué película tan ocurrente se encuentra uno dentro de la extensa lista de títulos viejos del videoclub, de hace casi cuarenta años. Porque nos referimos a la cinta "Millenium" del año 1989, dirigida por el veterano realizador Michael Anderson. Si, porque a la fecha de esta cinta el director ya contaba con cuarenta años de carrera a cuestas, lo que incluye obras como "La vuelta al mundo en ochenta días", la versión con los actores David Niven y Cantinflas, "Operación Crossbow", "Conspiración en Berlín", "Las sandalias del pescador", basada en la novela de Morris West, y otras obras, más en la línea de este blog, como "Doc Savage, el hombre de bronce", "La fuga de Logan", "Orca, la ballena asesina", y la miniserie "Crónicas marcianas". Lo de Doc Savage lo tengo pendiente de ver, pero por lo demás guardo recuerdos de moderado entretenimiento. Por supuesto, "La fuga de Logan" debo verla de nuevo, urgentemente. Revisando IMDB veo que también realizó la miniserie "La espada de Gedeon", basada en la novela del escritor George Jonas, que luego se llevó al cine como largometraje nada menos que el director Steven Spielberg, en la película "Munich". Valdría la pena revisar esta miniserie.
Luego de lo mencionado, el director Michael Anderson asume la dirección del guion basado en un relato corto del escritor de ciencia ficción John Varley titulado "Incursión aérea" (Air raid). Este autor es uno de aquellos nombres célebres que se reconocen cuando se revisa cualquier tratado sobre la mejor literatura de ciencia ficción, pero del cual es difícil encontrar alguna obra reeditada hoy en día. Probablemente me he topado con algún libro suyo hace veinte años, o en alguna feria de segunda mano. Y, claro, como soy un completo ignorante pues lo he pasado de largo. También es cierto que el mundo de los libros es tan amplio que no se puede tenerlo todo. En esto, soy muy de comprar cosas bajo la directiva de "ciertos autores que he leído y estoy seguro de que tal novela suya ha de gustarme", así que arriesgo poco. De todas maneras, este autor ya queda bajo mi radar, en adelante.
En este caso, ponemos el énfasis en el relato porque se trata de una historia que se puede clasificar dentro de los relatos de "viajes en el tiempo", pero que puede sorprender con su intriga, la cual es revelada poco a poco, hasta desatarse por completo de manera delirante. Porque si, el salto es brutal. Quizás mi experiencia placentera al ver esta película se deba a que me enfrente a ella sin saber nada de su trama; apenas cierta idea sugerida por su simpático poster publicitario. Y eso fue una buena decisión. Creo que es la mejor decisión a la hora de ver cualquier filme: apenas saber el género del relato y con eso es suficiente. Pero vivimos en los tiempos de internet y de los trailers escudriñados cuadro por cuadro, así como de las filtraciones en redes, por lo que esto se hace cada vez más complicado con las obras actuales. Afortunadamente, con las viejas películas ya es la elección de cada quien. La información también está ahí, pero es cuestión de echarse a buscar, cosa que en este caso no hice. Ahí cuelgo el trailer, de todos modos.
Por eso, voy a pasar de largo de explicar de qué va esto. Creo que es lo mejor. Porque, para eso esta toda la parrafada inicial. Así que, sólo puedo asegurar que se trata de una película bien realizada a nivel de actuaciones. Esto sin duda, pues se trata del protagonismo del recordado actor Kris Kristopherson: actor, músico, uno de los últimos cowboys urbanos, varias facetas para este recordado gran artista que nos dejó en el año 2024, pero cuya presencia en sus obras siempre resulta bienvenida. Complementa el rol principal otra recordada figura de aquellos años, como lo es la siempre bella Cheryl Ladd, una de las eternas "Ángeles de Charlie", y que hoy en día aun luce encantadora a sus 74 años. En esta película, la actriz luce tan carismática como siempre, y hasta algo más desenfadada de lo habitual en sus roles televisivos. Así que, a nivel de actuaciones, todo bien.
Las mayores críticas a esta película se hayan en el nivel de su recreación fantástica y de sus efectos visuales. Para mí, algunos de ellos lucen bastante efectivos, algo que puede ser bien comprobado. Sin embargo, es cierto que el entorno que propone puede no ser del agrado de todos. Porque esto se trata de pura serie B sin complejos, lo cual es bueno, por un lado, y malo por la falta de ambición. La excusa del bajo presupuesto no funciona, porque ello no escatima lograr una mejor realización: ahí están George Lucas y "Star Wars" para recordarlo. Sin embargo, el veterano director Michael Anderson no tiene problemas con esto, y nos muestra un escenario decadente en extremo, rayos luminosos chirriantes (aunque para mi sean encantadores), así como una galería de personajes de pinta no muy agradable. Superar este bache es todo lo que se requiere, y es algo que cualquier consumidor de productos de videoclub puede lograr sin problemas.
Por lo demás, el relato es bastante ágil, dinámico, su intriga atrapa al espectador, y si bien su resolución puede resultar apresurada o sin demasiado esfuerzo, a estas alturas la película ha cumplido con despertar ese lado de la imaginación que nos lleva a preguntarnos hacia donde nos llevará este supuesto desarrollo de la humanidad, o, quizás también, qué seriamos capaces de hacer por el amor hacia otra persona. Bueno, aquí lo que está en juego es el amor de Cheryl Ladd. Gran motivación.
