Una noche, el joven Donnie Darko sufre un episodio traumático a causa de un evento catastrófico del cual ha sobrevivido gracias a una extraña alucinación. A partir de este momento, la vida extraña de Donnie se hace aún más intensa, conociendo al amor de su vida, descubriendo una herencia de su pasado, desentrañando los secretos que ocultan las personas de su pequeño suburbio y también, según parece, los misterios del espacio y el tiempo, todo ello acompañado por Frank, el siniestro conejo gigante que sólo él puede ver.
Tres asuntos me han recordado esta película, la que fue "opera prima" de su director a la edad de 26 años, y la cual, por unanimidad de público y crítica, se convirtió en su obra maestra, de las primeras películas de culto del siglo XXI. Como digo, tres asuntos:
Uno: la noticia sobre la caída del fragmento de un meteorito en un poblado en Alemania; el objeto llegado del espacio se hizo pedazos al cruzar la atmosfera, y una de sus partes, con el tamaño de un balón de football, atravesó el techo del dormitorio de una casa. Afortunadamente, la habitación se encontraba vacía en ese momento, así que no hubo ninguna víctima. Cosas así hacen pensar que, tal vez, un meteorito vaga por el espacio y lleva un nombre y dirección rascado en su superficie.
Dos: la actriz Maggie Gyllenhall ha estrenado su segunda película como directora bajo el título de "La Novia", adaptando el mito de la novia de Frankestein, esta vez con la actriz Jesse Buckley, como la protagonista, y el actor Christian Bale como el monstruo original. Esto, luego de la fascinante versión fílmica de Guillermo del Toro, un film que me encantó, pero no me he atrevido a comentar porque ya para qué. Esta obra mueve más el avispero sobre las adaptaciones de la mitología creada por la gran escritora Mary Shelley, novela que he leído tardíamente, pero más vale eso que nunca.
Y tres: era mi deseo publicar un post antes de la ceremonia del Oscar del domingo 15 de marzo, así que vamos a ver, que eso implica entablar una lucha contra el tiempo, algo así como ingresar en un agujero de gusano, que ralentice la experiencia mientras escribo para alcanzar el punto final del escrito en el momento oportuno. Nada. Que no ocurrió. Caí en un punto de no retorno, y ni modo.
Tres elementos que me recordaron la gran película del año 2001 llamada "Donnie Darko".
El escritor y director norteamericano Richard Kelly está a punto de cumplir 51 años, según los datos del imdb. a la fecha de este post. Visto lo visto, luego de la gran partida de carrera que fue su primer largometraje debería mantener una filmografía abundante de grandes títulos y éxitos, según un razonamiento apresurado. Pero no. El director ha desaparecido por completo del escenario. Sin embargo, hay que mantener la esperanza, al menos, según él mismo cuenta en una entrevista que ofreció con motivo del lanzamiento en 4K de la versión Director´s cut del film en su formato doméstico. Kelly está abocado a su experiencia como escritor y guionista, y afirma haber mejorado "casi al 100%" su capacidad de escritura, la cual como él señala es lo más importante para realizar una película. Colocar la cámara es algo que sabe y no olvida, según asegura. Lástima que la fecha del video es del año 2019. Igual, mantener la fe.
Todo indica que el problema es, como siempre, conseguir el financiamiento para realizar los proyectos, menuda cuestión. Eso sí, es fiel guardián de los derechos de su obra, en estos tiempos de IP desbordadas, porque, como bien señala el escritor y director, lo que otros llaman IP "es el sudor, la sangre y las lágrimas" de un realizador, pues en su caso, "Donnie Darko" es una obra muy personal. Por eso, lo que muchos consideran como un universo que pudo expandirse, con el paso de los años no ha dado mayores señales, más allá de la extraña secuela que apareció en formato doméstico, la cual Kelly asegura que no ha visto ni piensa verla.
Tras confesar su fascinación por la obra de David Lynch, en especial por su serie "Twin Peaks", Richard Kelly hace evidente el tono y la inspiración que se aprecia en la narrativa de "Donnie Darko". Una historia con elementos crípticos y con un aura de misterio, aunque con mucho sentido del pop de la MTV, especialmente aquella de los años 80, pues 1988 es el año donde supuestamente ocurren los hechos de esta historia. Una trama cargada de detalles que se van desplegando de manera gradual y que merecen ser apreciados en más de una ocasión.
Lo primero que vemos al iniciar el film es a su protagonista caído de su bicicleta, en medio de la carretera solitaria. Donnie se reincorpora lentamente, como despertando de un sueño, y aprecia con mucho interés el horizonte a plena vista. Luego de ello, vemos asomar en su rostro una extraña sonrisa. Algo que ocurrirá más de una vez a lo largo del metraje, siempre con esa actitud cargada de misterio y oscuridad, tal como su nombre indica. Porque el hogar de Donnie Darko y su familia se convierten en un punto crucial del espacio y el tiempo. A partir de aquella noche, Donnie experimenta extrañas visiones que le permiten acceder a distintas capas invisibles de la realidad. Por ello, decide emprender una investigación, motivado por estos extraños sueños lúcidos con un siniestro personaje de por medio. Si bien esa extraña facultad puede alejarlo de los demás, de su familia y amigos, por el contrario, Donnie se ve más atraído hacia ellos. Por mucho que pueda parecerlo, esta no es una historia de oscuridad y pesimismo, a pesar de su envoltura; por el contrario, es un relato donde su protagonista aprende a valorar la vida, a las personas y al amor en todos sus aspectos, si bien la película no escatima en momentos de fascinantes alucinaciones, que se han convertido en el principal atractivo del film.
Otra de las claves sobre el buen hacer de esta película se encuentra en su magnífico elenco. El protagonismo del actor Jake Gyllenhall es muy acertado. El actor cuya carrera empezó siendo un niño en el film "City slickers", aquella simpática comedia que le valió un premio Oscar al actor Jack Palance, llega a Donnie Darko totalmente convertido en ese extraño joven estudiante que está a punto de resolver el mayor misterio de su vida. Gyllenhall muestra toda la actitud que convierte a Donnie en un personaje inolvidable, y probablemente se trate de su trabajo más emblemático en lo que va de carrera, aun en vigencia y con varios buenos momentos. Pero es que lo de Donnie Darko tiene el estatus de culto.
No es extraño y es lo más acertado que sea la hermana en la vida real del actor Jake Gyllenhall, es decir la actriz Maggie Gyllenhall, quien encarne a su hermana en la ficción y se encargue de darle el contrapunto adecuado, aunque sea por breves momentos. Breves, pero sin duda muy certeros, sobre todo en ese momento previo a la noche de Halloween. Creo que ella merecía una mayor participación, esta es una de las pocas cosas que echo en falta. Por otro lado, en este episodio de su vida, Donnie Darko encuentra su más intensa compañía en la encantadora presencia de Gretchen, personaje interpretado por la actriz Jena Malone, otra actriz de larga trayectoria, quien también mantiene su carrera vigente a la fecha, destacando su protagonismo en la gran serie de T.V. Westworld, y en la reciente producción de Kevin Costner "Horizonte".
Completan el reparto de actores una lista de nombres destacados, como Drew Barrymore, Noah Wyle, Patrick Swayze, Seth Rogen, en uno de sus primeros papeles, Mary McDonnell, Daveigh Chase, antes de convertirse en Samara Morgan, Katharine Ross, Holmes Osborne, Beth Grant, y son todos los que reconozco. Sin duda se trata de un elenco de actores de sobrada calidad, por lo cual su trabajo en este film es sin duda formidable. El único "pero" que podemos hallar es un lugar común del cine norteamericano de siempre: que actores veinteañeros interpreten personajes estudiantiles. Verlos uniformados, con mochilas y libros bajo el brazo, bajando del bus escolar, pues, vamos, que hay que entrar al juego, no queda de otra. Si hemos visto al actor Steve McQueen como estudiante en "The blob" del año 1958, ya podemos aceptarlo todo.
Revisando el Director´s cut, esta versión agrega alguna descripción teórica sobre los viajes en el tiempo o los hipotéticos agujeros de gusano que se ocultan en el espacio que nos rodea, como túneles que al ingresar en ellos permitirían un paseo sobre la línea temporal de nuestra experiencia, hasta colocarnos donde se nos antoje. O al menos, esa es mi burda interpretación. Lo que me ha reafirmado este nuevo vistazo es que "Donnie Darko" es una de mis películas favoritas de este misterio que llamamos vida, faltaba más.

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