jueves, diciembre 18, 2008

Los Jóvenes Ocultos (1987)

Titulo original: The Lost Boys (USA)

Bienvenidos a Santa Carla, un soleado pueblo costero lleno de vida y juventud el cual luce tranquilo y apacible durante el día, en medio de un ambiente de total sencillez. Sin embargo, aquella apariencia esconde el extraño título que le ha sido puesto por sus propios habitantes, quienes la llaman "la capital de la muerte". Hasta allí llega la familia Emerson, compuesta por la señora Lucy, sus hijos Michael y Sam, y junto a ellos su fiel perro Nanook. Ella acaba de divorciarse y esta dispuesta a rehacer su vida, por lo que se traslada a la casa de su padre, un excéntrico taxidermista que es capaz de realizar inquietantes obras con los cadáveres de una gran variedad de animales.

Todo parece indicar que la estadía en aquel pequeño rincón será divertida y placentera. Sin embargo, el pueblo oculta un secreto. Han ocurrido muchas desapariciones de hombres y mujeres, jóvenes y adultos, las cuales nunca han sido resueltas, y el misterio continúa pues esa noche un viejo policía es llevado del suelo por una fuerza terrorífica que sobrevuela aquellos cielos. Mientras tanto, Mike y su hermano Sam hacen su primer recorrido nocturno por las calles, en medio de un gran festival; es aquí donde Michael descubre la singular belleza de Estrella, una enigmática joven cuyos encantos lo conducen ante la presencia de la más siniestra pandilla de motociclistas y vándalos que alguna vez se haya visto. La encabeza David, un rubio pandillero de sonrisa malévola, al cual acompañan otros tres gamberros y un pequeño menor de edad que luce tan extraño como ellos. El grupo ofrece un tour de pesadilla hasta su refugio en un recóndito lugar al interior de unas antiguas excavaciones, fuera de la ciudad.

Por su parte, Sam ingresa a una tienda de comics donde es observado por dos personajes de su misma edad, los cuales vigilan su recorrido. Cuando les demuestra su experiencia comiquera, éstos deciden presentarse: se trata de los hermanos Frog, Edgar y Alan, quienes aseguran saber lo que realmente ocurre en aquel pueblo: una terrible maldición se cierne sobre todos sus habitantes, y para enfrentarla hay que echarse a leer comics de horror. Los vampiros existen¡¡¡¡... y Sam descubrirá que su hermano Michael está a punto de convertirse en uno de ellos.

Como un notable producto de su época, el tiempo ha puesto en su lugar a "The Lost Boys" como una película de culto, una singular revisión al mito del vampiro, un monstruo tan clásico y tan inmortal que ha sufrido tantas transformaciones durante casi toda la vida del cine. La década del 80, pródiga en fantasías y delirios terroríficos, consolidó su trascendencia en base al entusiasmo de escritores, productores y cineastas por actualizar esta figura legendaria, y lo hicieron de acuerdo a la inspiración de su estilizada y colorida cultura pop. El vampiro adoptó diversas formas, siendo un monstruo neo-gótico como ocurre en "El ansia" del director Tony Scott, un espectro muy urbano tanto que puede ser el vecino de al lado en "Noche de miedo" de Tom Holland, o puede ser un violento pandillero motorizado como vemos aquí en este nuevo clásico del cine fantástico que comentamos a continuación.

El productor Richard Donner, más reconocido como cineasta autor de clásicos como "La Profecia" y "Superman", estaba dispuesto a dirigir un guion escrito por Janice Fischer y James Jeremias, sobre una historia de vampiros cuyos protagonistas iban a ser principalmente niños, de modo que el resultado de su puesta en escena podría haberse descrito como "los Goonies conocen al Pequeño Vampiro". Sin embargo, los retrasos y la necesidad de Donner por cumplir con otros compromisos, entre ellos el dirigir su clásico de acción "Arma mortal", lo desligó de la filmación de este proyecto, por lo que se dio inicio a la búsqueda de otro realizador. Una opción fue la directora Mary Lambert, quien hiciera "Cementerio de mascotas", una buena adaptación de una novela de horror del escritor Stephen King. Sin embargo, debido a "diferencias creativas", Lambert dejó el proyecto. Fue entonces que hizo su aparición un director que hacía muy poco, en 1985, había alcanzado un singular éxito con un film de temática juvenil, contando con un reparto de actores hoy por hoy recordados como los miembros de una generación de estrellas conocidas como el "Brat Pack" (que se traduce algo así como "pandilla de mocosos"). La producción había sido precisamente de Lauren Schuller-Donner, es decir, la esposa del señor Richard Donner. Se trata de la pelicula "St. Elmos fire", y su director fue el señor Joel Schumacher.

Su filmografía, nutrida de títulos de distintos géneros, ha sido motivo de diversas opiniones para quienes valoran muchos de sus trabajos y también para sus detractores, aunque como bien sabemos, a la fecha, Schumacher es uno de los más veteranos realizadores aún en actividad. Al director Schumacher le encanta lo gótico y oscuro, de eso no hay duda; ahí están sus versiones de "Batman" y "El Fantasma de la Opera", aunque sus inquietudes visuales hasta hoy nunca han lucido tan bien como ocurrió aquí. Su llegada a "The lost boys" resultó de lo más oportuna. Con el éxito de su anterior trabajo a cuestas, Schumacher puso cierta condición para asumir el encargo de esta producción. Ante una primera negativa de su parte, al director le atrajo la idea de la cueva como refugio, y de ahí los cambios empezaron a surgir. La historia de vampirismo iba a dejar de lado el asunto infantil, lo cual potenciaría el relato de horror, y con ello, sus principales protagonistas serían un grupo de adolescentes, encarnados por algunas de las estrellas juveniles más reconocidas del cine de aquellos años, fórmula comercial que había sido muy útil para el director anteriormente. Por ello, cuando se mencionan películas representativas del "Brat Pack" suele incluirse este film. De todos, se mantienen dentro del elenco a un trio de actores infantiles, o preadolescentes, quienes aportan un sentido del humor presente a lo largo de todo el asunto tenebroso.

"The Lost Boys", la historia reescrita por el guionista Jeffrey Boam, lleva hábilmente en su título original la reminiscencia del viejo cuento de J.M.Barrie, "Peter Pan". En esta historia, los jóvenes perdidos son un grupo de personajes de la tierra de Nunca Jamás que no envejecen, permaneciendo siempre en su condición de niños. La muy deseada eterna juventud también forma parte del mito del vampiro, y aquí es proclamada por una pandilla de adolescentes convertidos en engendros de la noche sedientos de sangre humana. Ellos recorren las calles de un pequeño pueblo, montados en sus poderosas motocicletas, luciendo los trajes y peinados propios de aquella década, comparables a los artistas del rock ochentero más glamoroso, o como señaló el propio director "como una banda de rock inglés", en un ejercicio de estilo que convierte a esta cinta en una de las más singulares muestras del cine de vampiros. Ahora éstos seres han trascendido en el tiempo y forman parte de la últimas tendencias de la moda. Tremendo logro. Recordamos que en los años 70´s los intentos por actualizar al vampiro no dejaban de lado cierta nostalgia por el viejo terror gótico. Aun podía encontrarse ello en películas como "El Conde Yorga", "Blácula" o al mismo Conde Drácula en la cinta hammeriana "Drácula A.D.1972", respuestas de aquellos años, pero aún no muy cuajadas, es decir, el vampiro no terminaba de adaptarse completamente al siglo XX. Con esto, no nos referimos a un desprecio al horror clásico, que sin duda nos encanta, se trata de abrir camino a otras visiones que resulten de interés como alternativa del mito. En "The Lost Boys" se patea el tablero y se reconstruye la imagen del vampiro, obteniendo un monstruo impactante, espectacular y al mismo tiempo novedoso. Se eliminan todas las anacronías: las capas oscuras se reemplazan por abrigos y casacas de cuero, y la tenebrosa mansión es una remota cueva (refugio natural de los quirópteros), donde se rinde culto a Jim Morrison. 

Es más, el cazador de vampiros, que antaño fue un perfecto caballero como el doctor Van Helsing, aquí es reemplazado por un par de niños fanáticos de los comics. A Drácula y a Bram Stocker ni siquiera se les menciona, pues el santo tratado del vampiro es el comic book de horror, aunque en los comics se puede apreciar la influencia del comic de Marvel "La Tumba de Drácula" como la única referencia al mito clásico, es decir, las historietas se convierten en el filtro a través del cual las nuevas generaciones obtienen los conocimientos necesarios para enfrentar al monstruo.

Asimismo, "The Lost Boys" es el reflejo de aquella juventud; la alegoría del difícil paso hacia la adultez a través de la atracción sexual prohibida, representada en la bella joven comprometida con otro, y del enfrentamiento con el medio hostil, que en esta metáfora adquiere una figura totalmente salvaje. Es también la consabida afirmación de los valores familiares, del amor filial y fraternal como la salvación frente a la crueldad del exterior. Por mucho que los adolescentes pretendan resolver sus problemas por sí mismos, los acontecimientos envolverán a todos, lo que llama a la unidad familiar. En un notable trabajo, el director Schumacher maneja hábilmente éstos tópicos gracias a un guion bien elaborado, que acude a convencionalismos, pero lo hace con total frescura y dinamismo, lejos de la medianía, permitiendo apreciar una cinta repleta de situaciones disparatadas, de ágiles diálogos y de un humor espontáneo muchas veces surgido en el propio set de filmación entre los actores y el director, detalles que permiten dar vida a un grupo de personajes entrañables. Los roles principales, repartidos entre el bien y el mal, le permiten a Schumacher contar con un grupo de actores particularmente atractivos para el gran público de aquellos días.

Encabezando el grupo de figuras tenemos al actor Jason Patric, de quien ya habíamos comentado algo en una de nuestras revisiones anteriores. Luciendo bastante joven y gozando de una fama que iba en crecimiento, Patric lleva a cabo su rol con suficiente convicción. Su rol del sufrido aspirante a vampiro no desentona en medio de la parafernalia visual del film. Quien hace gala de mayor carisma es sin duda el menudo actor Corey Haim, como el hermano menor de los Emerson. Ídolo del gran público, Haim se gana el aprecio como un jovencito muy listo y avispado, quien además de llevar a cabo una ingeniosa investigación junto a sus compañeros cazavampiros, se permite el toque de humor siempre presente en el film. La frase "eres un chupasangre, espera que se lo diga a mamá", dicha por él, queda en la memoria del cinéfilo freak para siempre. Corey Haim logró bastante fama en aquellos años, pero la adultez trajo consigo el olvido por parte de su público, por lo que su carrera en el cine quedó muy reducida.

La dupla de cazavampiros esta conformada por los hermanos Edgar y Alan Frog, en evidente tributo al escritor Edgar Allan Poe, y es interpretada por los jóvenes actores Corey Feldman y Jamison Newlander. A su corta edad, Feldman era ya un experimentado actor visto en interesantes producciones como "Cuenta conmigo" de Rob Reiner, basado en el relato "El cuerpo" de Stephen King, "Los Gremlims" de Joe Dante y en la recordada "The Goonies" del director Richard Donner. Asimismo, ya había participado en el género del terror, en la cuarta parte de la serie de películas "Viernes 13", nada menos que enfrentándose a Jason Voorhees, a machetazo limpio. Con los años, luego de sus trabajos junto a su colega y tocayo Corey Haim en los filmes "License to drive" y "Dream a little dream", su filmografía se volvió errática, volcándose ya adulto en producciones directas a video. Apenas recuerdo su trabajo en una comedia sobre unas sexis chicas lava carros, donde lo mejor eran las chicas, más nada, mientras, Feldman hacia el papel de un policía. La señora Emerson es nada menos que la gran actriz Dianne West. Su incursión en el cine fantástico nos ha permitido verla en otro clásico, esta vez de los años 90, como es "Edward Scissorhands" de Tim Burton. En "Jóvenes Ocultos" la actriz lleva a cabo su trabajo con suma facilidad, demostrando su enorme talento, incluso en disparatadas producciones. Como el abuelo, tenemos al actor Barnard Hughes, otro personaje inolvidable, y de oportunas intervenciones. Se afirma que la producción esperaba contar para este rol con el mítico actor John Carradine, un gran actor del cine de terror de los días de la AIP y de la Amicus. Lamentablemente, el veterano artista se encontraba mal de salud, y le fue imposible participar en este film. Carradine murió en el año 1988.

El personaje de Estrella, la preciosa morena quien con su sola presencia desencadena el conflicto final entre humanos y vampiros, estuvo a cargo de la recordada actriz Jamie Gertz. Su negra cabellera y la franca belleza de su rostro, que por entonces bien podía rivalizar con ese otro encanto de mujer que era Phoebe Cates, destacan nítidamente en cada una de sus intervenciones, llevando a cabo un trabajo correcto, además de lograr, valgan verdades, una buena química con el actor Jason Patric, con quien ya había hecho pareja en otro film como es "Solarbabies". Y por último (at last but not least), no hay mejor película si no tiene al mejor villano. Y en este caso, es lo que tenemos. Quien por entonces fuera un joven actor, tiene en este film la difícil misión de encarnar al mal. Kiefer Sutherland, con todo un despliegue de histrionismo muy adecuado, se convierte en el cruel vampiro David, el líder de la pandilla de chupasangres, quien no sólo es capaz de lucir prolijamente gamberro, sino que además se muestra perverso bajo ese disfraz, y luego se vuelve un ser demoniaco una vez que su monstruosidad se revela. Hoy en día, Sutherland es el héroe americano televisivo en la serie "24". A pesar de ello, en un especial detrás de las cámaras de esta producción se pudo apreciar colgado en un muro de los estudios de filmación un gran póster del actor bajo su disfraz de vampiro, un recordatorio digno de todo aprecio.

El director Schumacher realiza una puesta en escena muy dinámica, nutrida de diversos escenarios. Desde calles inundadas de shows callejeros; carreteras que se sumergen en bosques siniestros; así como lugares de reunión de extraño aspecto, como la cueva recargada de elementos rituales, o el taller del abuelo taxidermista, repleto de animales disecados que también lucen tenebrosos. La cultura popular más colorida también se hace presente, como en el almacén de comics de los hermanos Frogg, y en la tienda de discos y películas del buen señor Max. El relato fluye con total acierto por cada uno de estos lugares, muy bien acompañado por una banda sonora de Thomas Newman, que se apoya en varios momentos con todo el sonido ochentero tan enérgico y melodioso al mismo tiempo, de grupos como INXS, Echo and the Bunnymen haciendo el cover del viejo tema de The Doors, "People stranger", o Gerard McMahon ejecutando el tema principal "Cry little sister".

El terror tal cual debe ser se muestra eficazmente en secuencias como el ataque a los surfistas nazis: mostrando a los vampiros en su aspecto feroz, gracias al maquillaje del especialista Greg Cannon, soltando además gore y sangre en impactantes dosis, en rápidos vistazos que no dejan de impresionar, tanto como el horror que se aprecia en el rostro de Michael, testigo de la masacre. Asimismo, la ceremonia al interior de las cuevas con la iniciación de Michael es inquietante por su carácter profano. También el terror y la emoción se combinan en la impresionante secuencia final; todo un maravilloso espectáculo de horror y acción al máximo, encerrados entre cuatro paredes, gracias a un efectivo aprovechamiento de espacios. Es decir, la presencia de actores bastante jóvenes no evita que el director muestre el terror y la maldad necesarias para recordarnos que, en medio del fresco humor juvenil también estamos viendo una historia de horror de lo más potente. Cabe anotar que en USA la película se estrenó con la calificación R, y aun así resultó todo un éxito de taquilla.

Para finalizar, contamos la anécdota en la cual el productor Mark Damon, un día en plena filmación, corrió en busca de Joel Schumacher para preguntarle qué era lo que allí todos estaban haciendo, ¿un filme de terror y al mismo tiempo una comedia?: la respuesta del director fue un simple: así es. El producto final aún hoy puede resultar muy disfrutable. La propuesta arriesgada triunfó.



19 comentarios:

Kal Zakath dijo...

Lo que más odio de Santa Clara son esos malditos vampiros.

Gran película, aunque se disfruta más en la adolescencia que con la madurez... me hago mayor...

ATXEIN dijo...

Genial artìculo sobre una cinta de culto, que acaba de volver al candelero por la secuela absurda que acaban de publicar.
A mie sta me resulta muy entretendia y divertida, aunque es ceirto que vista de mas adolescente es mas disfrutable..XDD

Saludos¡¡

Cinéfilo7 dijo...

Fantastica pelicula que modernizó a un al genero vampiresco que las estaba pasando canutas. Luego llegarian Noche de miedo (no se si antes o despues de esta), abiero hasta el amaneces y el club de los vampiros. Esas cuatro peliculas de las mejores del cine moderno relacionado con vampiros (sin olvidarme de Dracula de Coppola)
ERn resumen, muy buen post.
saludos!!!!!

Jefe Dreyfus dijo...

clasicazo! para lo bueno y para lo malo!! jojojo

Darkerrblog dijo...

Kal Zakath, esa otra de las frases miticas¡. Bueno, tambien creo que en su momento no tuvo pierde, pero vista hoy en dia depende de cierta predisposición a verla. Un relajado domingo por la tarde, tal vez. Particularmente estas peliculas me siguen gustando, aunque hay mejores por supuesto.

Atxein, a la secuela le voy a echar el diente, como se dice, aqui en el blog, en verdad ya la ví y me parece una falta de respeto. Mejor no hubiesen hecho nada.

Cinefilo7, "Noche de miedo" fue del año 1985, es decir un par de años antes. Si "El club de los vampiros" es la de "Cuentos de la cripta 2", debo verla nuevamnete porque en aquellos dias no me gustó mucho que digamos.

Jefe Dreyfus, si, es un clasicazo como dices, eso no se le puede negar.

Saludos y gracias¡¡¡¡¡¡

bones dijo...

Lo bueno que tiene la peli es corey fieldman, me parece un actorazo.

chaooo.

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Mítica ochentera donde las haya.

Ha soportado bien el paso del tiempo, pero como ya han comentado, se disfruta más en plena adolescencia.

Hablé de esta cinta en mi blog al recordar el temazo de "Cry Little Sister"

http://diariodeunamenteperturbada.blogspot.com/2008/03/gerard-mcmann-cry-little-sister-bso.html

Ese mismo año tb se estrenó "Near Dark" de Kathryn Bigelow, pero al coincidir con la de Schumacher, ésta pasó desapercibida. La verdad es que esta última sí ha envejecido mucho peor (aunque el personaje de Bill Paxton sigue siendo genial)

Saludos ;)

Igor Von Slaughterstein dijo...

Que decir de este clasicazo ochentero!! Imprescindible. Esto si que era una buena película de vampiros juveniles, y no la soplapollez ñoña esa de "Crepúsculo".

Excelente reportaje.

Saludos!!

Machete dijo...

Gran película de vampiros adolescentes, no la ñoñeria esta de Crepusculo.

john mcclane dijo...

Por lejos de lo mejor de ese director más que irregular llamado Joel Schumacher (su "Batman y Robin" aún me atormenta), además de ser una estupenda entrada en el cine de vampiros.

Excelente reseña como de costumbre.
Aprovecho para desearte una feliz navidad y un próspero año nuevo.

Saludos!.

MarioBava dijo...

Ya no recordaba nada ella y gracias tu fantastica critica me han venido muchisimos recuerdos...Un film muy apreciado para los adeptos del celuloide, no es una de mis preferidas pero reconozco que fue un pequeño clásico de los añorados 80...

Feliz Navidad amigo Darkerr....

Jose

Jorge - cinenovedades dijo...

Gran película! Todo un clásico que tuve oportunidad de disfrutar hace muy poco tiempo, ya que me la debía hacía rato. Muy disfrutable en todo sentido. Joel Schumacher me parece un muy buen director, que ha tenido una buena carrera (sacando obviamente su incursión por la franquicia de Batman). De las actuaciones, coincido en lo de Kiefer Sutherland, fenomenal! Y de paso, creo que soy uno de los pocos que tiene a Jason Patric como actor favorito. De hecho me gustó muchísimo su papel en "Narc" junto con Ray Liotta.
Excelente reseña, Saludos!

Darkerrblog dijo...

Perdonen la tardanza

Bones, pues si, Corey Feldman pudo hacer buenas peliculas luego de ésta, de hecho en la secuela que se ha lanzado este año su papel esta dentro de lo mejor del film, aunque eso sea fácil.

Pliskeen voy a leer tu post, sobre "Near dark" tambien es de mi agrado, voy a escribir algo al respecto

Igor Von Slaughterstein y Machete, "Crepusculo" aun no la he visto pero no me atrae mucho que digamos

Fantomas, gracias por tus saludos, igualmente te deseo unas felices fiestas

Mario Bava, feliz navidad¡¡¡

Jorge, lo de Jason Patric en "Narc" es para destacar, y para mi es su mejor actuación, aunque aún no he visto "Sleepers"

Muchas gracias a todos¡¡¡¡¡

tokig dijo...

- Schumcher es de altiajos, pero cuando hace sus buenas peliculas son muy muy destacables, como este caso..clasico de adolescxencia y disfrutable igual en estos momentos....hoy vi otra película en Santa Clara (King of California)

saludos

Sir Laguna dijo...

Esta MUY sobreestimafa, pero es un Clasico!

Anónimo dijo...

Este tipo de películas sobre vampiros es lo que se debería seguir haciendo, no como Crepúsculo, que ya invade todos los cines, ¡ay los emos!...

Belknap dijo...

Buenas, buenas, un poco tarde lo mio, pero bueh, ¡ que gran clasico !, toda una pelicula para revisionar una y otra vez, que gran epoca, un saludo.

Belknap dijo...

Olvidaba decir, hace cosa de unos pocos meses, vi la segunda parte, si, tiene segunda parte, una verdadera pena, hubiera sido mejor que no la hubieran hecho.

ESP dijo...

De alguna manera relaciono esta peli con los Goonies, donde el adolescente estaba ya saturado de la cultura pop y surgía esa moda posmoderna de tener una gran enciclopedia intertextual de lo mediático, que hasta el día de hy nos compete, y el joven héroe era el freak o el nerd versado en los conocimientos más extravagantes, vaya, en los 80's era posible todo para los teenagers: encontrar tesoros, viajar al pasado, matar vampiros...fantástico