domingo, octubre 14, 2007

The Devil rides out (1968)

El Duque de Richleau y su colega Rex Van Ryn asisten a la reunión organizada por Simon Aron. En ella encuentran a un extraño grupo de personas, encabezadas por el misterioso señor Mocata, quienes parecen ejercer control sobre el joven anfitrión. Luego, Richleau descubre que Mocata y su gente son en realidad un grupo de adoradores del demonio, y estan involucrando a Simon dentro de su abominable culto. En adelante, los esfuerzos de Richleau y Rex se concentran en salvar a sus amigos y en combatir al maligno poder que se ha desatado.

En el año 1934, el escritor Dennis Wheatley publicó con singular éxito la novela de terror "The devil rides out", relato el cual se afirma que llegó a causar gran impacto en el público al mostrar en forma detallada una serie de prácticas y rituales provenientes de cultos demoniacos, además de poseer gran información de contenido esotérico. Wheatley, cuya azarosa vida lo condujo siendo muy joven al campo de batalla durante la Primera Guerra Mundial, logró convertirse en una figura reconocida y de mucha influencia, llegando a tener contacto con Maxwell Knight, un miembro destacado del MI5, el servicio secreto británico, y la figura que inspiró al novelista Ian Fleming para crear al pesonaje llamado "M" de la saga de novelas sobre el agente James Bond. Tanto Wheatley como Knight se involucraron nada menos que con Aleistar Crowley, el famoso brujo y demonólogo, de quien se supone Wheatley obtuvo toda la informacion sobre el mundo del ocultismo que es incluida en su novela. De hecho, se dice que el personaje del maligno señor Mocata se inspira en la figura de Crowley, lo cual resulta muy creible. Teniendo en cuenta que no he leido la novela en cuestión, sin embargo, puedo decir, de acuerdo a la información existente al respecto, que al final de su libro Wheatley deja la advertencia a sus lectores de evitar éstas prácticas de hechiceria, debido al gran peligro que encierran. El autor además, aseguraba no haber participado nunca en ninguna de estas ceremonias.

Años más tarde, mientras la mitica productora norteamericana AIP llevaba a las pantallas espléndidas adaptaciones de los relatos de Edgar Allan Poe, la prolífica productora británica Hammer Films hacia lo suyo, explotando el mito de Drácula y los vampiros a más no poder. Pero tambien tuvo en cuenta las fuentes literarias europeas a su alcance, como sería el caso de la novela de Weathley, la cual, pese a su repercusión en Europa, no gozaba de mayor fama al otro lado del océano. Fue el gran Christopher Lee, cuya amistad con el escritor y su interés por formar parte de su particular mitología, quien llevó la idea a los productores, los cuales, ávidos por atender las nuevas inquietudes del público en aquellos años, como en este caso, el interés por las ciencias ocultas, se pusieron manos a la obra. De este modo, se realiza la versión cinematográfica logrando un gran éxito de público y critica. Sin embargo, su autor original se mantuvo insatisfecho al no encontrarla demasiado terrorifica a su modo de ver.

Vista ahora "La novia del diablo", titulo que se le ha dado en español, se puede afirmar que es uno de los grandes films del cine de horror britanico. Una historia que cautiva desde su inicio, con la prsentación de tan singulares personajes como el Duque de Richleau, a cargo del consagrado Christopher Lee, y del terrible Mocata, encarnado por el muy buen actor Charles Gray. La dirección estuvo cargo del veterano realizador Terence Fisher, quien volvia a trabajar para la Hammer, luego de un breve receso tras dos fracasos comerciales con las peliculas "Las dos caras del Dr. Jeckyll" y "El fantasma de la Opera". Su regreso no pudo ser mejor, ya que tenia entre manos una interesante historia convertida en guión cinematográfico por el tambien notable y recordado Richard Matheson.

La pelicula resulta muy sólida, con momentos que resultan impresionantes tanto por su buen manejo del suspenso y la acción, como por su despliegue visual, que no deja de ser fascinante al modo de aquellos años. Ambientada en la decada del 30 de manera eficiente, ya que se cuenta con pocos escenarios, podemos ver el desarrollo de una gran historia llena de buenos momentos de tensión, como los que ocurren en la gran sala de una mansión, en donde se llevan a cabo extraños ritos y una singular lucha contra el mal, o tambien en simulados exteriores, sean carreteras que cruzan bosques o dentro de éstos, donde se puede ver una misa negra en la cual tiene lugar la aparición del mismisimo Demonio, en una memorable secuencia, una de las mejores que se haya visto en el cine fantastico.

Fisher realiza una gran pelicula de horror, ésta vez alejado de los monstruos clásicos como vampiros o momias con los que obtuvo mucho éxito, y en su lugar nos muestra el mal que se oculta tras un grupo de personas comunes, motivadas por la atracción que sienten hacia fuerzas oscuras y los lleva a cometer una serie de atrocidades. En este aspecto Fisher da un paso adelante dentro del género, el cual empezaba a redescubrir nuevos caminos a la hora de reflejar las pesadillas para éstos nuevos tiempos, al iniciarse una nueva década, ya que el horror gotico habia dado ya mucho de si.


Respecto a las actuaciones, cabe destacar el gran trabajo del actor Christopher Lee, dando vida a un personaje alejado de sus clásicas apariciones como el conde de Transilvania. Esta vez, se trata del héroe del relato, el cual cuenta con gran conocimiento esotérico, y que combate al poder maléfico con sus propias armas. Un personaje que demuestra seguridad en sus acciones, pero que no deja de horrorizarse ante las fuerzas demoniacas que debe hacer frente.

En lo que respecta a la imagineria visual, esta resulta destacable. La exigencia del relato hacia necesario desplegar una serie de efectos visuales que, si bien visto ahora corresponden a un trucaje visual limitado, no deja de contagiar su entusiasmo por mostrar lo más terrible del poder maligno. De este modo, desfilan ante nosotros desde niñas espectrales y demonios, hasta la muerte a caballo.

Se afirma que el mismo Christopher Lee señala a esta pelicula como su favorita de las que realizó dentro de éste periodo. No es para menos, pues la maravllosa década del 60, en lo que a cine de terror se refiere, llegaba a su final y se abria una nueva y fructifera etapa por descubrir.

lunes, octubre 08, 2007

El cine, ese invento del demonio...

En el año 1566, en Chelmsford, Inglaterra, la anciana Agnes Waterhouse, de 63 años, se convirtió en la primera victima de la persecución por delitos de hechiceria, instaurada durante el reinado de Isabel I. Se le condenó a muerte por la horca, acusada de haber embrujado a William Fynee y haber provocado así su muerte. Se determinó que el cómplice del delito fue un gato negro que vivía con la anciana, y cuyo nombre era Satán. El juicio celebrado constituyó todo un hito, pues en adelante se llevó a cabo una impresionante persecución de hechiceras que se prolongó durante tres siglos, aproximadamente. La mayoria de las victimas eran campesinas que, sin privilegio alguno, se convertían en chivo expiatorio de los males y pecados de fanáticos y poderosos, libres de acusación alguna debido a su influencia en las cortes.

Bastaba cualquier provocación, sea insultos o una simple mirada malintencionada, para que las acusaciones de hechiceria sean lanzadas, con la consiguiente intervención de las autoridades. Los juicios eran una farsa en los que bien valía como prueba la presencia de niños de seis a nueve años como testigos de cargo, o el hecho de poseer animales considerados ayudantes en rituales, es decir, si se tenía un perro, un gato, o un ratón, podía uno resultar ajusticiado. También era utilizada la opinión de médicos irresponsables, los cuales, ante el desconocimiento de alguna enfermedad o mal físico, los llevaba a determinar la presencia de prácticas demoniacas.


La caceria de brujas en Europa, y en menor medida en Norteamerica, se prolongó desde el siglo XVI hasta la primera mitad del siglo XIX. Fue una época de histeria colectiva, ya que , si por un lado existían mujeres acusadas y condenadas por prácticas de hechiceria, por otro lado, la población que se decía fiel a la iglesia y a Dios, desarrollaba prácticas correspondientes a una supuesta magia blanca, que los protegía de las artes del infierno.

La creencia en el poder maléfico siempre ha formado parte de nosotros, de una forma u otra. Si bien, lo anteriormente narrado corresponde a sucesos ocurridos hace varios siglos atras, eso no significa que hoy no estemos libres de supersticiones y temores ante lo que llamamos ciencias ocultas. Aun hoy se pueden encontrar avisos publicitarios en los que, muchos de aquellos personajes llamados curanderos, ofrecen sus servicios para librar del mal y de las fuerzas oscuras a todo aquel que lo requiera. Somos herederos de las creencias de nuestros antepasados, tanto para el bien como para el mal. Muchas de éstas creencias sobrevivieron a través de los años, y curiosamente, en estos tiempos de desarrollo tecnológico lo hicieron sin ningún problema.
Durante el siglo XX, la magia negra llegó a manifestarse en la cultura popular. Llamaron la atención por medio de personajes como los ingleses Aleistar Crowley durante los años 30 y 40, y Alex Sanders, éste a inicios de la década del 60, siendo éstos, dos de los brujos y especialistas en artes oscuras más destacados que hayan existido. Por ejemplo, muchos recuerdan a Aleistar Crowley como un sujeto de tremenda personalidad. Pero fue en el nuevo continente donde ocurriría un resurgimiento muy especial. Dentro del gran escenario que ahora lo constituyen los EE.UU. de Norteamérica, una serie de sucesos como la muerte de los Kennedy, de Martin Luther King, y una crisis de valores surgida en medio del conflicto con Vietnam, llevó a la juventud norteamericana a sumirse en medio de incertidumbre, y por ello se alzaron tanto los hippies, como el consumo del LSD, y se enarbolaba el rock and roll místico de los Beatles. Es aquí donde surgen una serie de modas o tendencias espirituales, del mismo modo que en los años 50 y 60 lo novedoso fueron el Budismo Zen y la Cienciología. Ahora, hace su reaparición el culto a Satán.

Primero ocurrió a traves de una figura mediática como la hechicera Sibyl Leek, una vidente inglesa que, aprovechando la libertad de oportunidades que encontró en América, hacía apariciones en televisión y llegó a escribir muchos libros de magia negra. Pero quien se alzó como la máxima autoridad del Satanismo en el año 1966 fue el célebre Anton La Vey, norteamericano nacido en Chicago, y considerado el sumo sacerdote de la Iglesia de Satán, actuando en forma abierta y sin reparos ante un público ávido de escándalos y tambien de nuevas creencias en busca de un sentido a su vida. La Vey predicaba el culto al placer terrenal, porque en resumidas cuentas para eso existía, además de enaltecer la imagen de Satán como el rey de este mundo. De éste modo empezó a ganar adeptos en forma muy rápida. La gente iba cada vez menos a misa los domingos, pero no dejaba de creer en la existencia de fuerzas más alla de su comprensión.

La Vey penetró sigilosamente en el jet set americano, y no tardó en hacer contacto con el mundo del cine. Primero a través de su amistad con la actriz Jane Mansfield, la cual tiempo después falleció en un accidente automovilístico. Luego obtuvo pequeñas apariciones en algunas peliculas, siendo la más recordada su participación en la cinta de Roman Polansky "El bebe de Rosemary". De esta forma, sus actividades se mantenían firmes en aquellos años. Sin embargo, fue el mismo mundo del cine el que protagonizó una nueva ofensiva espiritual muy sorprendente.


El estreno de la pelicula "El exorcista" en el año 1973 fue todo un acontecimiento. El público impactado ante la historia de una niña poseida por el demonio, reaccionó lleno de temores, volviendo a sus iglesias católicas o cristianas en busca del perdón de sus pecados. No es de extrañar que este film segun se cuenta, haya tenido la aprobación del mismisimo Papa Paulo IV, desde El Vaticano. Esta vez no hubo caceria de brujas, la cual desgraciadamente costó muchas vidas inocentes. En vez de ello, se realizó un gran exorcismo dentro de las salas de cine, qué mejor lugar, muy acorde con éstos tiempos.

La Vey continuó con su culto el cual goza de legimitidad en los EE.UU., hasta sus últimas apariciones en los años 90, al lado del músico Marilyn Manson. Murió en 1997, pero la Iglesia de Satán aun se mantiene. Como se diría en una pelicula, la lucha entre el bien y el mal continúa.

A seguir, una serie de peliculas particularmente interesantes, en mi humilde opinión. Brujas, demonios, posesiones maléficas. Todo lo que un aficionado al horror gusta de ver. Aunque el Halloween sólo me sirva de pretexto para el tema, de todos modos, feliz 31 de octubre. Por cierto, la frase del título pertenece a Antonio Machado.
Bibliografía : "El hombre, el mito y la magia" de Ariel Editores.

La invasión de los usurpadores de cuerpos (1956)

Abundante información existe sobre esta pelicula, pero definitivamente, hablar de ella resulta inevitable, considerando el poder de atracción que ejerce sobre muchos de nosotros, gracias a su intenso relato y teniendo como resultado la gran influencia ejercida a lo largo del tiempo dentro del mundo de la ficción. Nada mas su sólo titulo ya puede ser considerado uno de los más dramáticos y atractivos del género fantastico.
El escritor Jack Finney publica en 1951 en la revista Colliers su relato "The body natchers", una historia que nos narra la forma en que se lleva a cabo una inquietante invasión extraterrestre. Este relato por entregas fue llevado a las pantallas en ésta pelicula en la cual, unos extraños seres se apoderan del mundo a través de un proceso acelerado de reproducción orgánica, creando duplicados a partir de los seres humanos a los cuales convierten en victimas, o para ser más precisos, en material reemplazado y desechado, mientras que los nuevos seres carecen de emociones. En este caso, la invasión proveniente del espacio exterior se combina con elementos propios del terror y el suspenso, ya que éstos seres, cuales vampiros o zombies, haciendo honor a los monstruos clásicos, se convierten en una mortal amenaza para todas las personas, en medio de un ambiente de tensión y misterio, que desemboca en paranoia y desconcierto en los cuales se ha sumido el entorno cotidiano de un pequeño y típico poblado norteamericano, al ser victima de una usurpación de sus habitantes, llevada a cabo en forma progresiva e inexorable.

Gracias a estos elementos es que ésta historia ha fascinado a muchas generaciones, más alla de su nacimiento en medio de la inseguridad de la guerra fria, y el temor al desarrollo del comunismo que surgió en los EE.UU., y que dió por resultado acciones como la llamada "caza de brujas" del senador Joseph McCarthy, en la cual se acusó de conspiradores comunistas a muchos norteamericanos. Posteriormente, tanto el director Don Siegel, como el autor Jack Finney y el guionista Daniel Mainwaring, señalaron otras interpretaciones, como la pérdida de identidad, el conformismo, o la simple ciencia ficción de entretenimiento como la llamó Finney. Y es que la pelicula resulta más interesante que aquella pólemica. Esta ficción ha trascendido sobradamente durante los años, viendo una revisión en plena decada de los 70´s, y luego en los siguientes años 80´s, en medio de otro ambiente conflictivo. Y ello sin perder un minimo de interés.


Don Siegel es uno de los mejores directores de cine de los EE.UU., tanto que posteriormente influenció mucho en el gran realizador Clint Eastwood, a quien dirigió en cintas como "Fuga de Alcatraz", y "Harry el sucio". En "La invasión de los usurpadores de cuerpos", Siegel lleva adecuadamente el desarrollo de la historia, con una narración en la cual la intriga que surge a los primeros minutos, alcanza una mayor fuerza y logra una tensión que va en aumento hasta su desenlace. Rodada en blanco y negro, tiene el estilo de un clásico producto de serie B, de espacios reducidos pues nos encontramos en un pequeño poblado llamado Santa Mira, además de incluir algunos modestos efectos visuales para mostrar la extraña formación de los duplicados al interior de un invernadero.

Este ficticio lugar se convierte en el centro de experimentación de los alienigenas, y es alli donde los protagonistas del relato, el doctor Miles Bennell y la joven Becky Driscoll (a cargo de los actores Kevin McCarthy y Dana Wynter, respectivamente), descubren que son los únicos capaces de impedir que la creciente amenaza se extienda más alla de esta región. Y ello ocurre en medio de persecuciones y otras situaciones llenas de suspenso, que resultan hasta tenebrosas, todo ello bien servido gracias a momentos muy inspirados en su realización y a un eficiente trabajo de sus actores.

Convertida en una cinta de mucho interés, donde la interrogante sobre el peligro que puede surgir muy cerca de nosotros, y el temor al mal que se puede ocultar bajo diversos rostros, logra cautivar al espectador, y despierta su miedo a la pérdida de todo aquello que conoce. Seguirán dos versiones posteriores, sin mencionar la que se ha realizado éste año, de las cuales hablaré mas adelante, pues no dejan de ser tan o mas interesantes aún.

lunes, octubre 01, 2007

La Tierra contra los platillos voladores (1956)


En plena etapa de experimentación con satelites artificiales, una raza alienigena se manifiesta ante nosotros y demanda el cese del programa experimental por considerarlo peligroso para ellos; ante la negativa de las fuerzas armadas americanas, los seres extraterrestres anuncian su intención de atacar el planeta con una flotilla de naves sobre las principales ciudades. Para enfrentar la amenaza, el doctor Russell Marvin pone en marcha un plan defensivo que se convierte en la última esperanza de la humanidad.

Si vieron "El dia de la independencia" en el año 1996, recordarán su historia aventurera en la que una invasión extraterrestre era llevada a cabo, destruyendo las principales ciudades del mundo, ante lo cual la fuerza aérea norteamericana y un experto cientifico enfrentaban la situación de crisis, resolviéndola para mayor gloria de los EE.UU.de América. En este caso, "La Tierra contra los platillos voladores", dirigida por Fred F. Sears, quien tiene un amplio curriculum como realizador y tambien como actor en la década del 50, es una historia que va de lo mismo. Una inminente invasión espacial de naves extraterrestres con fines hostiles es enfrentada por las fuerzas militares terrícolas, bajo obvias condiciones de inferioridad, ante el despliegue del poder destructivo de los platillos voladores y de sus soldados de metal, que lanzan rayos desintegradores, y que se cubren detrás de campos de fuerza impenetrables. Sólo el brillante doctor Marvin, y el heroismo de los soldados norteamericanos podrá detener al enemigo, y salvar no sólo América, sino al mundo entero. En este caso, además de su obvia condición de cinta pionera del género de ciencia ficción, tenemos una pelicula que a pesar de su sencillo argumento, tiene algunos aspectos muy resaltantes.

La dirección de Sears confiere un buen dinamismo al relato, obteniendo una cinta suficientemente entretenida, contando con una lograda puesta en escena en los distintos lugares en que se desarrolla la acción, sea al aire libre, en complejos militares o al interior de la nave alienígena. Ademas de ello, la historia destaca por su total entrega a la aventura y a la fantasia, donde los seres humanos nos unimos en forma competente para hacer frente a una amenaza muy poderosa, con seres de metal que a diferencia de la cinta "El dia que paralizaron La Tierra", resultan enemigos de la raza humana, que ya les tocaba. De hecho, la armadura oculta la siniestra apariencia de éstos seres: el alienigena muy al estilo de las fantasias acerca de la famosa Area 51.

Cabe destacar un correcto trabajo actoral a cargo de un buen reparto de protagonistas, como el actor Hugh Marlowe quien tiene el papel del doctor Marvin, y del mismo modo, la actriz Joan Taylor, como la abnegada esposa del cientifico, que es tan bella y frágil como se requiere. Podría decir que el guión no permite mayor profundidad a sus personajes, resultando la mayor parte de éstos dignos de una serial de aventuras. Además, existe una simplicidad argumental acerca del protagonismo americano y de la resolución del conflicto en una sola batalla, que resulta muy evidente. Aunque, estamos en plena "guerra fria" y al final de cuentas no podia ser de otra manera.

Sin duda, la estrella de la cinta resulta ser el maravilloso trabajo en los efectos visuales de Ray Harryhausen, uno de los más eficientes especialistas del cine norteamericano de todos los tiempos. Autor de momentos inolvidables dentro del cine fantástico, los cuales, a la fecha, por su peculiar "magia" resultan aún muy satisfactorios. Siempre que se menciona a Ray Harryhausen nos viene a la mente las imágenes creadas con el efecto llamado "Stop motion", que son sencillamente capturas fotográficas de un mismo objeto inanimado en distintas posiciones, y que se suceden rápidamente en pantalla para crear la ilusión de un movimiento del objeto; es decir, cobra vida ante nuestros ojos.

En esta cinta en particular, la técnica es aplicada a las escenas en las cuales numerosos platillos voladores lanzan un terrible ataque sobre Washington D.C.: derriban un gigantesco obelisco en la capital del pais, y atacan otros edificios públicos, mientras la gente en las calles huye despavorida, todo ello obtenido a través del uso de ésta técnica de animación. Las secuencias de bombardeo y destrucción de edificios, el caos que surge ante la amenazadora presencia en el cielo, todo ello es reflejado en forma impresionante en su despliegue de fantasia visual.

En resumen, es una pelicula que se convierte en un gran espectáculo y que ha envejecido algo, sin duda, teniendo en cuenta las modernas técnicas de hoy en dia, pero que de todos modos resulta disfrutable. Para continuar con la comparación hecha al inicio, diré que "Dia de la independencia" me resulta casi insoportable. Con tanto despliegue de producción, y viviendo otros tiempos bien valía otra propuesta. Afortunadamente, tiempo después, vimos "Marte ataca" de Tim Burton, y esa es otra historia.



El día que paralizaron La Tierra (1951)



Pues se sabe que muchas peliculas de la vieja ciencia ficción han quedado en el injusto olvido. Pero existen algunas excepciones, como ésta cinta que ha sabido consagrarse como un reconocido clásico indiscutible del género. No es para menos, pues su realización estuvo a cargo del gran Robert Wise, un estupendo director de cine norteamericano que pasó por varios géneros de manera exitosa, durante muchos años. Ahí están, en el terror "The haunted", en el musical "The sound of music", en el cine negro "The set up", en el drama "Las ratas del desierto", y sólo por mencionar algunos trabajos de su extensa filmografía.
 
El director Wise supo llevar a cabo una producción en la cual combina adecuadamente los maravillosos elementos de la ciencia ficción, al más puro estilo pulp, con una portentosa nave espacial, un ser del espacio envuelto en un brillante uniforme y su robot sirviente, un ser metálico imponente y poderoso. Todo ello forma parte de la puesta en escena, conjuntamente con otros momentos en los cuales el drama y el suspenso recuerdan mucho a lo mejor del cine negro, no sólo en su estética, con una maravillosa fotografía en blanco y negro de Leo Tover, donde predominan los momentos nocturnos y los juegos de luz y sombra intensos, sino tambien en el argumento, donde el protagonista Klaatu se convierte en un personaje marginal, que busca integrarse dentro de un pequeño grupo de personas mientras que una amenaza se cierne sobre él. Y en medio de ello, una presencia femenina que resulta muy significativa. De hecho, la bella Helen, papel a cargo de la actriz Patricia Neal, resulta ser la heroina de la historia.

Y es que "El dia que paralizaron la Tierra" es un buen relato, cuya procedencia del magazin "Astounding stories", sobre un relato escrito por Harry Bates, "Farewell to the master", convertido en un estupendo guión por el propio Bates y Edmund H. North, nos muestra la forma en que aquellos que detentan el poder y el control de nuestras vidas se convierten en la amenaza de dos seres totalmente incomprendidos, un visitante de las estrellas que viene con un mensaje de paz y un llamado de atención a nuestros impulsos destructivos, teniendo en cuenta el reciente final de la Segunda Guerra Mundial, y una bella joven, que representa la bondad y los nobles sentimientos que aun podemos encontrar en nosotros mismos.

Es con el pequeño grupo de personas de buenos sentimientos, con las cuales Klaatu logra ponerse en contacto bajo la apariencia de un sujeto cualquiera, es donde reconoce el valor de la vida humana, y lo que constituye nuestra esperanza.
Wise no descuida el aspecto fantástico, presente en toda la cinta, tanto en forma implícita en el recorrido del visitante y su conocimiento acerca de los terricolas, como en aquellos momentos en los que la nave espacial aterriza espectacularmente, y que se mantiene bajo constante vigilancia militar, y sobretodo, en aquel personaje entrañable que resulta ser el robot Gort, destacando el magistral momento de su encuentro con Helen y su incursión al interior de la nave.

El actor Michael Rennie resulta inolvidable en su papel de Klaatu, quien encuentra un mundo poco comprensible, y que, como un moderno Mesías, nos da una lección con su sacrificio y su mensaje de gran contenido, en aquellos años de paranoia armamentista a cargo de dos grandes potencias en plena carrera por el poder mundial, y que visto ahora no deja de tener vigencia, después de tanto tiempo transcurrido. Klaatu volvería a sentirse muy indignado, sin duda.

Bueno, queda asi expresada mi admiración por ésta obra. Una gran pelicula.



lunes, septiembre 24, 2007

La diablesa de Marte - Devil girl from Mars (1954)



En una remota región de Escocia, al interior de una pequeña posada, un grupo de personas se congregan fortuitamente, mientras que en la radio se comenta sobre la supuesta caida de un meteorito en los alrededores. Repentinamente, un intenso sonido se escucha en el exterior, y hace que todos los presentes salgan a ver qué es lo que ocurre. Asi, lo que observan es una nave de origen desconocido, cruzando el cielo hasta descender en medio del bosque. De su interior surge una extraña mujer de imponente presencia, cubierta con una capa negra y luciendo un casco metálico sobre su cabeza. 

La mujer se presenta ante ellos como Nyah, una exploradora proveniente del planeta Marte que ha llegado a nuestro mundo con el fin de encontrar seres humanos varones, para llevarlos a su planeta y reproducirse con ellos, y de este modo, salvar a su raza marciana la cual está a punto de extinguirse por falta de población masculina. Ante el desconcierto y la hostilidad que surge de los humanos atemorizados, Nyah amenaza con destruir la ciudad de Londres con todos sus habitantes si no consigue llevar a un humano consigo. Para asegurar su objetivo, rodea el área con un campo de fuerza invisible, impidiendo cualquier intento de fuga, y luego, llama al otro ocupante de la nave marciana, el robot Chani, el cual es capaz de destruir cualquier cosa con un poderoso rayo desintegrador. De este modo, los humanos cautivos deciden buscar la forma de detenerla y salvar a la humanidad.
 
El cine británico se suma a las producciones de ciencia ficción surgidas en los años 50 con ésta modesta pelicula en blanco y negro, dirigida por David McDonald, a partir de una historia concebida como una pieza teatral en la cual prácticamente son dos los escenarios principales en los que se desarrolla toda la historia: el interior de una modesta posada, donde un grupo de personas se encuentran reunidos, buscando la forma de detener a la amenaza del espacio exterior, a la vez que manifiestan sus propios conflictos internos y se esfuerzan en resolverlos, y de otro lado tenemos al bosque cercano, en el cual se encuentra la nave marciana y donde se despliega el poder extraterrestre ante la mirada de los indefensos testigos.

Por mucho que se pueda creer que una cinta de este tipo no resulte ser más que un divertimento cargado de ingenuidades, tras verla hay que admitir que, en más de un momento, funciona correctamente en su tratamiento de los personajes al interior del refugio, donde los actores aportan credibilidad a sus diálogos y a su actitud frente al conflicto que les ha tocado vivir, con un guión que sabe aplicar cuotas de espontaneidad en personajes como los ancianos dueños del lugar, o tambien cuotas de drama alrededor de una pareja conformada por la camarera del lugar y su amante, un prófugo de la justicia que busca redimirse. Asimismo, tenemos al veterano cientifico, quien busca comprender a la amenaza extraterrestre para obtener la forma de detenerla, y a otros personajes que aportan diversos aspectos al relato, que es desarrollado al modo de una pequeña puesta en escena teatral, pero que permite pausas para el despliegue de la fantasia visual propia del género, y que resulta infaltable.

Pero entre los actores, habria que destacar el papel que realiza la actriz Patricia Laffan, como Nyah, la mujer marciana, de belleza inexpresiva y siniestra mirada, cuyo elegante porte se luce a pesar del trajecito espacial puesto para la ocasión, que de todos modos, a pesar de su minifalda, pareciera haber inspirado años después a la famosa imágen de Darth Vader, sólo es cuestión de verlo. La actriz logra dar a su personaje el carácter de frialdad y dureza adecuados, distante de aquellos humanos a los que tiene bajo su control.

Sin embargo, es en el aspecto técnico en el cual la cinta debe ser vista teniendo en cuenta la escasez de medios, tanto económicos como aquellos propios de la época, pues para mostrar en pantalla el sencillo trucaje para el vuelo del platillo volador, o el hecho de mostrar un robot de torpes movimientos y que parece sacado de una fiesta infantil, o comparado por muchos con una refrigeradora, pues hay que tener en cuenta que todo lo que el relato requiere en materia fantástica está allí, desde rayos desintegradores, explosiones en el cielo, y muros invisibles. De hecho, hay una secuencia que muestra el interior de la nave marciana con un diseño que volveremos a ver en forma semejante años después en la cinta "El dia que paralizaron La Tierra". Es decir, la cinta no descuida el aspecto fantástico a pesar de sus pocos recursos, y asume su historia con la seriedad requerida, resultando un trabajo correcto de acuerdo a su época.

En todo caso, es otra muestra de que con pocos medios se puede contar historias de interés y de cualquier género, cuestión de imaginación.




viernes, septiembre 21, 2007

El enigma de otro mundo (1951)



Una misteriosa explosión atrae a un grupo de militares cuya base se encuentra en el Artico. Al dirigirse al lugar de lo ocurrido, descubren una nave espacial enterrada en el hielo, y en su interior, un misterioso cuerpo, el cual es llevado con ellos hasta su refugio con el fin de estudiarlo; sin embargo los residentes del lugar no dejan de expresar su disconformidad, pues presienten que algo extraño y peligroso encierra aquel enorme ser, y los acontecimientos posteriores demostrarán que tienen muchisima razon. Cinta dirigida segun los créditos por Christian Nyby, la producción corresponde a Howard Hawks, pero como declaró uno de sus actores, Hawks era el amo y señor en el set de filmación, de lo cual se afirma que se dió el titulo de director a Nyby en agradecimiento por su valiosa colaboración en la filmación del clásico "Rio rojo". 

La cinta que nos ocupa es un relato de aventuras con mucho suspenso y tambien terror, narrado eficazmente al interior de una base militar aislada en medio de un desolador panorama, dentro del cual se desarrollan varios momentos de tensión muy bien logrados. La historia detalla asimismo las relaciones al interior del grupo humano con bastante dinamismo y permitiéndose algunos toques de humor, en un ambiente donde los internos mantienen una colaboración estrecha, ya que se encuentran muy bien dirigidos por el correcto capitán Patrick Hendry (papel a cargo del actor Keneth Tobey), el cual guarda una especial atención a la joven Nikki (Margaret Sheridan), la asistente del jefe de cientificos, el doctor Carrington, desarrollando una relación donde el romanticismo es lo de menos. Rodada en blanco y negro, cuenta con efectos visuales que hoy en dia se aprecian modestos, pero que no dejan de resultar eficaces a la hora de contribuir con la fantástica narración. Asi podemos apreciar maravillados a la nave espacial alienigena, enterrada bajo el hielo del polo ante el asombro del grupo de militares; asimismo, la forma en que el ser extraterrestre es sometido a estudio, y el posterior desencadenamiento de ésta personificación del mal. 

El clásico monstruo de la cinta no deja de sorprender. Este trabajo lo hizo el actor James Arness, disfrazado con mucho maquillaje encima, que además, debía soltar gruñidos y mostrarse agresivo. Sus apariciones resultan atemorizantes, pero sobretodo por una filmación que se apoya en el manejo del suspenso, de la música, y de la iluminación, especialmente en el enfrentamiento final. Narrada en un estilo limpio y dinámico, con un buen guión y desarrollando personajes muy bien caracterizados, "El enigma de otro mundo" es un clásico que Hawks realizó a pesar de las dificultades que le llevó adaptar un pequeño relato de ciencia ficción como "Who goes there" de J. W.Campbell (publicado inicialmente en la revista "Astounding Science Fiction", de donde tambien salió "Farewell to the masters", que posteriormente dió origen a "El dia que paralizaron La Tierra"), pues su prestigio como director consagrado según los grandes estudios lo alejaba de las tontas peliculas de terror. Pero Hawks logró su cometido, y con bastante éxito. Su pelicula esta considerada dentro del grupo de grandes realizaciones del cine de ciencia ficción que sentaron las bases del moderno cine fantástico.