jueves, octubre 30, 2008

Mad Max 3 : Más alla de la cúpula del trueno (1985)

El guerrero de la carretera deambula por el desierto, al ser es despojado de sus pertenencias desde un vehículo aéreo. Tras seguir la pista del ladrón, llega hasta Bartertown, un lugar regido por Tía Entity, una mujer de gran personalidad pero que mantiene como una espina en el costado la presencia de Master Blaster, la singular alianza entre un hombre enano que se precia de poseer un gran cerebro, y un gigante sin rostro y sin voz que lo lleva en hombros, dando forma a un ser temible y poderoso. Max es convencido por Tía Entity de ayudarla a detener a aquel gigante. Sin embargo, los hechos hacen surgir un gran revés en sus planes. Max es desterrado de Bartertown y abandonado en el desierto a su suerte. Alli será rescatado por una tribu de niños, quienes lo confunden con un mítico héroe a quien llaman Capitan Walker, en espera que él los conduzca a Tomorrow Morrow Land, el lugar soñado por aquellos pequeños sobrevivientes. Max debe decidir guiarlos a través del desierto, a pesar de los peligros que involucra tal empresa.

Tras haber realizado alguna vez una, más o menos, extensa parrafada acerca de la saga de "Mad Max, el guerrero de la carretera", en lo que respecta a sus dos primeras entregas, ahora nos toca ocuparnos de la tercera parte, la cual quedó pendiente en aquella ocasión. Transcurridos cuatro años desde el estreno de la segunda secuela en el año 1981, el director australiano George Miller presenta la esperada tercera parte acerca de las aventuras del antihéroe creado por él junto con su socio Byron Kennedy. Sin embargo, en un lamentable accidente aéreo, el señor Kennedy fallece en el año 1983, lo que dejó a esta producción en manos de Miller. Esto fue lo que produjo el retraso en la realización de la nueva entrega, a pesar del apoyo millonario de la hollywoodense Warner Brothers.

De todos modos, Miller es contratado para dirigir la película, pero en compañía de otro realizador a quien delega parte de sus labores, el también director australiano George Ogilvie. Las tareas se dividieron en la siguiente forma: Miller se limita realizar las secuencias de acción, lo cual es bastante notorio, mientras que Ogilvie llevó a cabo el resto de las escenas. La historia fue escrita por el inglés Terry Hayes junto a Miller, del mismo modo que en "Mad Max 2". Aquel éxito sin precedentes del cine australiano llevó a su secuela a la categoría de super estreno esperado del año en Norteamérica y el mundo. Con esta expectativa por parte de la Warner, de convertirse en un super taquillazo, la historia del Loco Max sufre cierto cambio de rumbo en su planteamiento, esto con el fin de hacerla más asequible a todo tipo de público. La violencia irracional que tan bien había sido reflejada en los filmes iniciales cedió terreno en favor de algunos elementos propios de la aventura apta para todos, cuando el solitario guerrero de la carretera se ve inmerso en una extraña misión al lado de una tribu compuesta por niños abandonados a su suerte. Se inicia una búsqueda en aquel mundo desolado hacia el descubrimiento de una tierra prometida.

Tanto la primera como la segunda parte son muy buenos ejemplos de películas de acción que plantean el resquebrajamiento de la civilización humana. Desde su crisis, cuando la delincuencia de una banda de motociclistas se apodera de un pequeño pueblo, sobrepasando la capacidad de hacer justicia de su modesta comisaria, Mad Max se convierte en el justiciero cuyo accionar esta fuera de las normas, impulsado por el cruel asesinato de su mujer y de su hijo. Sólo entonces Max combate eficazmente la delincuencia con la violencia nacida de la venganza. En la segunda parte, ya el mundo ha colapsado, nos enteramos de que el caos resultó ser global cuando la tercera guerra mundial se desató debido a la crisis energética que llevó al mundo civilizado a su fin; el hombre no supo conducir su destino en forma constructiva y por el contrario se precipitó hacia la guerra y destrucción, como siempre ha ocurrido en su historia. El territorio australiano, convertido en un desierto sin fin, es el escenario de una nueva lucha de Max, el guerrero de la carretera, quien se enfrenta a una peligrosa tribu de asesinos, quienes, como todos, buscan el preciado combustible y el consiguiente poder en la región. Aquí resulta inolvidable la temible figura de Humungus, el líder asesino motorizado.

Estas son dos películas en las cuales apreciamos un contenido desalentador con respecto a la naturaleza del hombre, convertido en un bárbaro que lucha y mata a otros con total frialdad, mientras el protagonista es un sobreviviente que puede emplear esa misma fuerza para abrirse paso, a pesar de los duros golpes recibidos en aquel ambiente hostil, y ello es lo que le permite en cierto modo impartir justicia, a pesar de que su mayor interés es el de sobrevivir.

Con respecto a esta tercera entrega, la nueva película no muestra el mismo grado de violencia de sus predecesoras, y la reduce. Eso es lo que nos plantea, visto desde cierto punto, como una consecuencia lógica de la trilogía. Una vez que las presentaciones han sido hechas, que la descripción del caos y la barbarie ha quedado bien retratada, es tiempo de pensar en la posibilidad de un futuro mejor.

Nuevamente encontramos a Max convertido en un errante en medio del desierto, ya sin su clásico vehículo, el Interceptor, como consecuencia de los hechos ocurridos en la segunda parte. Aquí, el robo de sus bienes por parte de un ladrón que viaja en un aparato volador (que no sería el mismo personaje visto en la segunda parte, aunque guarda mucha similitud, de hecho, es el mismo actor Bruce Spence), conduce al guerrero hasta Bartertown: una ciudadela que sirve como punto de encuentro comercial para todo viajero o vagabundo; que es capaz de generar su propia energía a partir del estiércol de los cerdos del cual se obtiene etanol, y que congrega a una población que subsiste en medio de la ley impuesta por un singular personaje. La recreación de este particular mundo es un gran acierto de la película.

Visualmente es la mejor puesta en escena que se ha visto en la trilogía, y esto constituye un gran punto a favor del film. Con suficiente detalle podemos apreciar la forma en que ese remedo de sociedad funciona en muchos aspectos. Los distintos escenarios, los extraños habitantes y la variedad de personajes con atavíos bizarros brindan mejor que nunca el estilo visual que se convirtió en la marca de fábrica de la saga. Toda esta primera parte en la cual Max recorre este lugar, enfrentando intrigas y peligrosos enemigos, hasta verse enfrascado en una inolvidable lucha en medio del más extraño recinto de pelea visto hasta entonces, el llamado "Thunderdome" resulta lo más cautivante de toda la película y, al mismo tiempo, complementa adecuadamente el espíritu de esta serie de aventuras, alejándose de las carreteras y recreando un completo entorno del futuro. El escenario por fin es decididamente post nuclear, como se revela desde un principio, en aquel detalle cuando un vendedor ofrece agua radioactiva a Max, quien activa su pequeño contador geiger lo cual delata su peligrosidad. En la película previa, el hecho de una guerra nuclear no había sido declarado abiertamente, aunque se podía presumir en cierto modo.

El posterior traslado de los hechos hacia nuevos territorios plantea una segunda parte, la cual es, precisamente, la principal variante o apuesta hecha en esta obra por conducir al personaje hacia nuevos rumbos. Max, convertido en un invencible guerrero, encuentra a una tribu compuesta por niños que sobreviven en una aldea oculta en medio de los montes. Ellos le muestran el camino hacia la posibilidad de un nuevo mundo, lejos de la crueldad que encierra el desierto, una especie de espejismo que luego se convierte en una ciudad perdida a la cual buscan arribar y convertirla en su nuevo hogar. Max recupera el sentimiento perdido acerca de la esperanza en un mundo mejor, y decide ayudarlos en su larga travesía.

En esta parte, el papel que ocupan estos niños y adolescentes aminora la acción, por mucho que vuelva el despliegue visto a través de persecuciones motorizadas en el desierto, y que la presencia de los villanos se haga notar en forma impresionante, la cual es ciertamente espectacular de todos modos gracias a la labor de George Miller. A pesar de ello, no se aprecia el mismo grado de violencia de antaño. Asimismo, se cuelan algunos gags sencillos, propios de la inocencia que se busca reflejar con estos nuevos personajes, inconcebibles en las anteriores entregas, aunque afortunadamente son pocos y bien dosificados. La historia de persecución que apreciamos resulta en un entretenimiento muy espectacular gracias a una producción de primer orden, pero que decae en su tramo final con un desenlace que no tiene un gran clímax de acción a diferencia de sus precedentes. Todo se resuelve al modo de un relato amable de aventuras, al más puro estilo de las viejas seriales. Es precisamente ese cambio en su tono, decididamente adulto y hostil el cual caracterizaba a esta serie hacia un producto más complaciente, lo que puede resentir a quienes siguen estas historias. De todos modos, allí esta George Miller haciendo de este film un espectáculo impecable, y también la labor del director Ogilvie, otorgando suficiente dignidad a sus personajes.

En las actuaciones, sin duda Mel Gibson se convierte en el protagonista absoluto, al tratarse de un personaje al cual conoce lo suficiente, redondeando una labor memorable como el héroe post apocalíptico mejor logrado del cine. El conjunto de actores infantiles y jóvenes tienen una participación muy aceptable, sin caer en un exceso de ñoñerías, como podría resultar (como decía Hitchcok, ni niños ni perros en sus filmes). Y como la gran villana tenemos a la estrella de la música pop Tina Turner, otro gancho comercial. De todos modos, la actuación de la cantante resulta muy lograda y convincente, y con honores pasa a formar parte de la galería de personajes salidos de esta mítica fantasía.

Podemos decir que es una película de calidad, superior a los demás productos hechos bajo su influencia, sean americanos, italianos o de otros lugares. Es una historia que brinda una esperanza a aquel mundo devastado, si bien el propio Max asume más que nunca su rol de Moisés liberador, el cual conduce un logrado éxodo a través del desierto, pero que cumple en forma similar el destino del patriarca bíblico ante "la tierra prometida". Después de todo, esto vuelve a dejarlo muy en alto como un mítico personaje: el verdadero héroe de un futuro atemorizante. Como otras virtudes, está la calidad de su puesta en escena, el profesionalismo en la labor de George Miller a la hora de dirigir con destreza todos y cada una de sus secuencias, así como el espléndido trabajo en la fotografía de Dean Seamler y la música de Maurice Jarre, tan correcta pero quizás no tan impactante como la de Brian May en las partes 1 y 2, hacen de esta película una buena realización que pone un digno punto final a la trilogía post apocalíptica del cine por excelencia, al menos hasta hoy.




sábado, octubre 18, 2008

1990 : Guerreros del Bronx

Es el futuro. Es el año 1990 (¡¡). La ciudad de Nueva York, considerada por mucho tiempo como la capital del mundo, alberga un distrito donde reina la violencia y el desprecio a las leyes, por lo cual se convierte en una tierra de nadie. Se trata del Bronx: un lugar donde las pandillas más salvajes y violentas que se hayan visto en ciudad alguna coexisten bajo extraños códigos de territorio, cuyo respeto constituye la única forma de sobrevivencia en este paraíso del crimen. El núcleo de poder de la sociedad moderna controla las riquezas de la civilización que vive ajena al Bronx, de espaldas a aquel lugar y lejos de su dominio, en un acto de cobardía y desprecio. Sin embargo, el capricho del destino, o, mejor dicho, el de una joven mujer, trae consigo la rehuida, pero inevitable confrontación entre ambas realidades.

Ann, la hija de uno de los más poderosos hombres de negocios, y heredera de la más grande compañía fabricante de armas en el mundo, se niega a cumplir su destino y huye hacia el lugar más peligroso y al mismo tiempo el mejor refugio del alcance de su padre y de sus inescrupulosos hombres: el inhóspito Bronx. Sin embargo, una vez que Ann pone su pie en aquellas calles, enfrenta el salvajismo de sus pandillas, en este caso, de los llamados Skaters. Por fortuna, es rescatada por un grupo de motociclistas conocidos como la pandilla de los Riders, liderados por un hombre muy joven, pero al mismo tiempo un gran combatiente, a quien todos llaman Trash. El encuentro y la atracción entre ambos personajes es inevitable. Ann descubre al hombre de su vida, mientras que Trash ve en ella a un ángel que ha descendido a estos infiernos. A pesar de todo, ambos deciden unirse y vivir juntos en aquellas calles. Pero la realidad de la violencia que los rodea desatará gran cantidad de víctimas, y pondrá a prueba su amor en medio de aquel mundo sumido en el caos.

A inicios de los años 80, los estrenos de muchos films provenientes del género fantástico se congregaron en forma impresionante. La industria del cine italiano nuevamente puso en práctica aquella tendencia conocida como la "explotation", el aprovechamiento de títulos exitosos provenientes principalmente del cine norteamericano más comercial. El resultado fue la mixtura de subgéneros, la mezcla de historias y por supuesto, el corta y pega de estilos visuales que en algún momento resultaron cautivantes, quizás, mejor dicho, suficientemente divertidos. Quien esto escribe, vivía en plena infancia y puede recordar aquellos viejos carteles publicitarios muy llamativos que podían observarse en la edición dominical de los periódicos, y de este modo, se dio el primer vistazo del universo bizarro que conformaba aquel cine de serie B. Mucho antes del spaghetti western, mucho antes del relato bélico, aún antes del apocalipsis declarado que se aprecia en películas como "Los Nuevos Bárbaros", la imagen de la motocicleta adornada con la calavera nos abrió las puertas a este singular producto del cine más rapaz y callejero hecho por un director.

Por aquellos años, los cinéfilos fueron testigos del éxito mundial de un par de películas del cine norteamericano más extravagante, de tal modo que aún hoy se mantienen en el recuerdo. El notable y veterano realizador Walter Hill había estrenado "The Warriors" en 1979, una historia de acción sobre una serie de tribus urbanas, basada en la novela del escritor Sol Yukich. Un par de años después, otro gran director como es John Carpenter, nos dio a conocer uno de sus grandes clásicos: el film "Escape de New York", una aventura futurista cuyos protagonistas se internaban en las calles de una desolada y violenta ciudad convertida en una prisión gigantesca. En ambas películas se podía apreciar la variada fauna que conformaban las pandillas surgidas en los ambientes más violentos y corruptos de la gran urbe norteamericana. La impresión que surge de ambos filmes fue recogida por la prolífica pareja de guionistas del cine fantástico italiano. Nos referimos a Dardano Sachetti y su esposa Elisa Briganti. A ellos se suma un realizador de amplia trayectoria dentro de la más trepidante acción de bajo presupuesto: nos referimos a Enzo Girolami Castellari. Nacido en Roma en el año 1938, inició su carrera realizando spaghetti westerns, dentro de los cuales quizás más reconocida sea la pelicula "Keoma", protagonizada por Franco Nero en el año 1976, en todo caso fue uno de sus mayores éxitos. Ademas, Castellari ha recorrido casi todos los subgéneros de acción, desde historias de guerra, espadas, policiales, aunque tambien incursionó en el horror al estilo "Tiburón" con la pelicula "Cazador de tiburones" en el año 1981. Una vez que surgió la moda del post-apocalipsis, pues no le resultó nada dificil formar parte de ella.

A partir de esto, se concibe el guión de "1990 Guerreros del Bronx" en la forma en que resulta obvia tras la unión de ambas fuentes de inspiración. Esta vez el barrio del Bronx del futuro ha caido bajo el poder de las más peligrosas pandillas de delincuentes. Hasta alli llega la hija de un poderoso empresario de la ciudad y se convierte en el centro de una intriga que involucra la traición y el complot entre los propios miembros de las tribus callejeras.

Mientras tanto, en medio de aquel clima se desarrolla una historia de amor que recuerda al romance selvático de Tarzan y Jane, donde donde el macho apenas hilvana algunas frases, y mayormente se las pasa haciendo gala de su condición de fortachón lider, mientras ella es la dama cautivada por el salvaje, la extraña recién llegada cuya presencia contrasta con aquel ambiente hostil. La idea resultó atractiva para alguien como el director Castellari, quien se puso al frente del film. Se da inicio al casting en su bella Italia, involucrando a un curioso reparto de actores.

En primer lugar, era momento de elegir al protagonista. Como no pudo ser de otra manera, se puso especial énfasis en las cualidades físicas de quien tuviese a su cargo un rol de este tipo. La búsqueda llevó a los responsables a los mejores gimnasios del país. Fue en uno de ellos donde un joven de tan sólo 19 años llamó la atención. Su nombre era Marco Di Gregorio. Los crèditos del film lo señalan como Mark Gregory en el papel de Trash, el lider de los motocicilistas, y es la imágen principal y sin duda la más recordada de ésta historia. Su condición atlética, su experiencia en lucha grego romana, su larga cabellera y su rostro juvenil fueron elementos suficientes para el director, quien lo eligió como su actor principal por encima de cualquier talento histriónico. Para los fines de la producción resultó suficiente. Debido al éxito de esta pelicula, Gregory se convirtió en un héroe de acción del cine italiano de bajo presupuesto, quedando encasillado en roles similares hasta su última aparición en la pelicula "Afganistan, el último bus de guerra" en 1989, desapareciendo totalmente de la escena hasta el dia de hoy, lo que ha motivado posteriores búsquedas de su actual paradero, sin resultado alguno, vaya misterio.

Quien resultaba más reconocido por el público italiano era el actor George Eastman, a quien se le puede encontrar en varias peliculas de este tipo muy fácilmente. Aqui realiza un rol secundario como el personaje llamado Golan, un sujeto de extraña presencia muy acorde a su elevada estatura.

El reparto también incluye a Ennio Girolani, hermano de Enzo G.Castellari, y también al mismísimo director del film. Y como quien dice, todo queda en familia, el principal y único rol femenino destacado está a cargo de la actriz Stephania Girolani en el papel de Ann. Ella es la hija del director Castellari, y cumple con hacer acto de presencia en aquella extraña aventura. La actriz también hacía labores de asistente del director, tanto en este film como en otros trabajos de su padre como "El último tiburón" (1981), "Los nuevos bárbaros" (1982), o "Sinbad de los 7 mares" (1989).

De los actores norteamericanos que participaron en esta producción encontramos a alguien muy reconocido por los viejos cinemeros. Visto años atrás en la T.V., a través de la serie titulada simplemente "Combate", Vic Morrow consolidó una larga carrera en el cine de su pais, y haciendo pequeñas colaboraciones en el cine italiano como ocurrió en "El último tiburón", dirigido por el propio Castellari, además del film que da título al post.

Aquí en "Guerreros del Bronx" Vic Morrow caracteriza a Hunter, un asesino a sueldo, supuestamente frio y calculador, en un primer momento, y luego hacia el final del relato soltará pachotadas y risas propias de un villano de dibujitos. Si la intención es representar la demencia del personaje pues la impresión que deja es que toda la película es una locura. Cabe recordar que el señor Morrow realizó en esta ocasión la que sería su penúltima película. Lamentablemente, en el año 1982, el actor murió durante la filmación de "The Twilight Zone", irónicamente una producción de primer nivel, en lo que fue un accidente muy violento cuando un helicóptero perdió el control y cayó sobre él y dos niños. La producción de Steven Spielberg, sus socios y el director John Landis se vieron envueltos en serios problemas tras un largo juicio. Así fue, por desgracia: Vic Morrow dejó este mundo allí, a la edad de 53 años.

La otra figura destacable es la del señor Fred Williamson. Este actor es algo así como un viejo lobo de las películas de acción de bajo presupuesto, a quien se puede ver en películas como "Black Caesar" en 1973, "Black eye" en 1974, al lado de Teresa Graves (la recordada "Christy Love"), y en producciones del cine italiano de acción como "Inglourius bastards" del mismo Castellari. El señor Williamson aún está en actividad, y más recientemente ha formado parte del elenco de películas como "Niños el maíz 5", "Abierto hasta el amanecer", y la versión para el cine de la serie "Starsky y Hutch", entre otros trabajos. Se trata de un buen actor, pues siempre ha resultado convincente en sus extraños roles. Es así que en "Guerreros del Bronx" es el singular Ogro, el Rey del bajo mundo, autoproclamado amo del Bronx, papel que realiza con gran estilo. El reino de Ogro es nada menos que lo queda del Harlem, donde él como buen líder tiene a su lado a una bella rubia como su fiel acompañante. Atención a ella, que es mortalmente hábil con el látigo.

El resto del reparto incluye a actores de poco reconocimiento, aunque resulta anecdótica la participación del actor Joshua Sinclair como Ice, uno de los miembros de la pandilla de los Riders. Lo que ocurre con él es que, además de actor, es un biólogo que ha participado en expediciones al interior del África, en misiones para el estudio de enfermedades de la región. Años después, escribió un libro que se convirtió en un best seller; nada menos que "Shaka Zulu", una historia de la cual se han realizado hasta dos versiones televisivas de mucho éxito en el formato miniserie. Es la historia de un un gran guerrero africano cuyo destino estuvo marcado desde el dia de su nacimiento. No he leído el best seller, pero pude ver la miniserie del año 1986 que resulta de mucho interés, hasta diría que es un clásico de la televisión. ¿Qué hacía Joshua Sinclair en "Guerreros del Bronx"?. Pues sencillamente, en aquellos años se estaba ganando la vida en la actuación.

¿Que se puede decr de esta pelicula?, pues que sin duda ofrece lo que puede esperarse de ella. Al tratarse de una producción de modestos recursos (lo cual resulta relativo, ya que trasladarse al mismisimo Bronx y filmar allí y en las calles de Brooklyn tiene su costo), convierte el resultado final en un puro espectaculo de serie B aun con muchas deficiencias, como puede apreciarse en la desconcertante edición, la música chapucera que la acompaña, los malos actores que se aprecian en pantalla, y peor aun, el guión que no cuenta nada nuevo, que presenta a sus personajes de un solo trazo, que abunda en situaciones inverosimiles, y lo que si hace es darnos un relato que de ninguna manera puede tomarse en serio. Pero, al menos, para quienes nos entretiene este tipo de productos, Castellari cumple con ofrecer ua galeria de personajes "freaks" que desfilan en la pantalla, como si de un comic se tratase, si bien un espectáculo de este tipo puede apreciarse en mejor forma en aquellas peliculas que citamos como fuente de inspiración para este film. Asimismo, tenemos secuencias de acción más o menos logradas, principalmente hacia el final de la pelicula en la cual aparecen unas tropas de policias a caballo, armados con lanzallamas, a falta de presupuesto para armas más modernas. Después de todo, los lanzallamas siempre suelen causar gran impresión al ser utilizados mortalmente.

Es una película a cuyo favor diremos que mantiene esa estética y ese estilo bizarro que caracteriza a estas producciones, que sabe a ochentera a todas luces, y que logra un ritmo adecuado el cual, al menos, permite seguir los hechos narrados en forma casi ininterrumpida. Eso sólo si antes no se ha desechado esta historia ante la pinta que se trae, sus ilógicas situaciones y sus poco inspirados actores. Nuevamente señalamos que es un producto que a estas alturas corresponde a un determinado público, propenso a rarezas al menos divertidas. Cuesta creer en el éxito que tuvo en su momento, lo que la llevó a contar con una inmediata secuela titulada "La fuga del Bronx", de la cual podría decirse que resulta más entretenida, cosa rara, aunque por ahora la reservamos para otra ocasión.



lunes, octubre 06, 2008

Battletruck (1982)

Otros titulos :
Warlords of the 21 century (USA)
Destructor (Italia)

Una temible banda de asesinos recorre las desoladas carreteras de un mundo destruido, a bordo de un portentoso vehiculo al cual han denominado "Battletruck". Estos delincuentes buscan apoderarse de todo el combustible que encuentran a su paso, y con ello ejercer el control de toda la región. El lider del grupo es llamado el General Stryker, el cual aprecia la compañía de una bella jóven de nombre Corlie, convertida en miembro del grupo viajeros. Sin embargo, ella logra huir de aquel grupo a través del inhóspito paraje, hasta que es alcanzada por los hombres del General. Repentinamente, Hunter, un solitario motociclista, hace su aparición, derrota a los asaltantes y huye con Corlie montados en su motocicleta en veloz carrera. Stryker y todo el "Battletruck" darán inicio a la persecución de los jóvenes fugitivos, poniendo en peligro la vida de muchos inocentes.

Si "Mad Max" tuvo su origen en el desierto australiano, en esta ocasión el poderoso vehículo "Battletruck" hace su aparición cruzando los parajes de Nueva Zelandia. Este curioso ejemplar del subgénero PA es una producción de la compañía Battletruck Productions (en cuya filmografia sólo aparece este film) y fue dirigido por Harley Corkeliss, alguien cuya trayectoria resultó bastante corta, habiendo iniciado sus labores como director de segunda unidad de Irvin Kershner en la recordada "El imperio contraataca" en 1981. Cookliss decidió continuar en la ciencia ficción, ésta vez bajo la inspiración de la obra de George Miller, recreando una historia post-apocaliptica que narra las aventuras de un justiciero enfrentado a unos peligrosos criminales y su potente vehiculo, una mole de acero y fierros que a primera vista luce imparable e invulnerable. Habíamos contado en un post anterior sobre la pelicula "Callejón infernal" la forma en que muchas de estas aventuras futuristas daban espacio a la presencia de armatostes motorizados de gran presencia, y éste seria otro notable ejemplo. Aunque podemos considerar un caso mejor logrado el de aquella pelicula del director Jack Smight al ubicar este elemento en un paisaje radioactivo muy amenazador.

Precisamente, consideramos que "Battletruck" tiene en su contra aquellos paisajes utilizados, ya que estos no presentan el aspecto desolado o completamente inhóspito que se puede apreciar en otros filmes de este tipo, pues en mas de una ocasión lo que vemos son escenarios poco inquietantes. La atmosfera del film no es tan impactante como en otros ejemplos de este tipo. Si aqui el mundo conocido tuvo su fin debido a la "guerra por el petróleo", lo que se menciona al inicio de esa implacable búsqueda de combustible, ello sería la explicación de aquel panorama. Sin embargo, "Mad Max" era un filme donde la crisis mundial tenía su origen en tal sentido, y el desierto, las carreteras y los pequeños poblados se mostraban hostiles, y eran los escenarios perfectos para la alienación de sus personajes, de una vida en sociedad tal cual la conocemos hacia una ola de violencia irrefrenable. Este relato que hoy nos ocupa, resulta de pocas ambiciones, pues tanto la historia como su puesta en escena es muy propia del más modesto cine de serie B, eso sí, muy digno, después de todo, pues hay momentos donde destaca una correcta fotografía del especialista Chris Menges, quien posteriormente desarrollaría una larga carrera en el cine de Hollywood. Otro conocido que anda por ahí en el apartado de sonido es quien luego se hizo director, el señor Lee Tamahori.

De otro lado, la película tiene un desarrollo bastante convencional, haciendo que resulte demasiado correcta, resultando un film que carece de mayor intensidad o que depare sorpresa alguna. Por el contrario, en gran parte del metraje se desarrollan secuencias tan correctas que la asemejan mucho a un modesto telefilme. Hacía falta una mirada más inspirada para mostrar a estos personajes y al mundo que se describe, y también, un toque fantástico más nutrido y enérgico, esto último es algo que muchos de los filmes italianos de este subgénero a pesar de sus defectos tratan de mantener con todos sus esfuerzos.

A pesar de lo anterior, hay cosas que nos resultan de interés. Por ejemplo, encontramos un correcto diseño de producción que busca otorgar aquello que el paisaje no ofrece, es decir, la idea de un mundo en reconstrucción, donde sus habitantes se esfuerzan en establecer una nueva sociedad, a base de humildes aldeas, y empleando cualquier cosa que resulte útil en su intento de volver a una vida normal. Esto se logra al retratarlo en forma acertada en apenas un sólo escenario, en una pequeña villa que finalmente es asaltada por los hombres de Stryker. Del lado contrario, los villanos hacen uso del vehículo, que realmente es lo más impactante y la mejor carta de presentación que puede lucir esta aventura.

Por su parte, las actuaciones en general, resultan muy competentes y adecuadas. El personaje de Hunter, el aventurero y encargado de impartir la justicia en esta historia está a cargo del actor norteamericano Michael Beck, quien puede ser reconocido como el interés romántico de Olivia Newton John en el film "Xanadu" (citada porque para el actor fue uno de sus trabajos más publicitados, en serio), además de llevar una trayectoria muy vinculada al mundo de la televisión. Pero sin duda, Beck siempre será recordado por su papel de Swann, el líder de la pandilla protagonista de la entrañable obra del director Walter Hill "The Warriors", película a la cual tendremos que citar nuevamente más adelante en otro post. Aquí en "Battletruck" su labor resulta muy correcta. Acompañan a Beck la actriz Annie McEnroe. como Corlie, la bella joven que es motivo del conflicto con el General Stryker por razones que se explican en el último tercio de la película. La señorita Mc Enroe había sido vista previamente en la película de Oliver Stone, "La mano", al lado de Michael Caine. Como Stryker, el villano de turno, tenemos al actor James Wainwright, en un trabajo muy digno, la mejor actuación del film, sin duda.

Dicho más claro, la historia de "Battletruck" no resulta novedosa, resulta un relato bastante predecible y sin mayores sorpresas. Sin embargo, esta desarrollada en forma correcta y con el dinamismo justo para no caer en el aburrimiento. Además, impresiona en el esmero puesto en el armatoste que se aprecia, tan real en su amenazante apariencia que prácticamente la convierte en la estrella del film. La dirección de Coorkliss se puede decir que luce formalmente correcta, a pesar de que para gustos prefiero la bizarrada italiana. De todos modos, "Battletruck" es un filme mucho más accesible para el gusto de todo público en su propuesta aventurera, luce hecha con mayor corrección y la acción que muestra en reducidas dosis al menos resulta lograda. La secuencia final de pura violencia, quizás lo mejor de la película, es bastante satisfactoria. Para completistas de este tipo de aventuras, como un servidor.



jueves, octubre 02, 2008

Año 2020, Gladiadores de Texas (1982)


Titulo original : Anno 2020 - I gladiatori del futuro
Otros titulos : 2020 Texas Gladiators (USA)
One eye force (UK)

En un futuro cercano, luego de una 3ra guerra mundial, el mundo ha quedado convertido en un lugar devastado donde impera la ley del más fuerte. Muchos seres humanos han reducido su conducta al nivel de las bestias, cometiendo los mas infames atropellos contra victimas indefensas. Es aqui donde surge un grupo conocido como los "Cinco Rangers", quienes hacen prevalecer la justicia donde sea requerida. De este modo, enfrentan y derrotan a un grupo de salvajes quienes atacaron y ultrajaron a un sacerdote y a un grupo de monjas. En esta incursión, y en forma sorpresiva, el ranger Catch Dog da rienda suelta a su perversa y cruel naturaleza al intentar violar a una bella joven que se encuentra cautiva en aquel lugar. Descubierto en su infamia por Nisus, el lider del grupo, Catch Dog es expulsado y echado del lugar, mientras promete vengarse de ellos. Años más tarde, Nisus y aquella joven rescatada cuyo nombre es Maida han formado una familia y viven en una antigua refineria al lado de un grupo de personas, intentando reconstruir una nueva sociedad. Sin embargo, el traidor Catch Dog hace su reaparición al lado de un grupo de siniestros soldados liderados por Black One, un tirano neo-nazi, que proclama su intención de establecer un nuevo orden mundial. Los hombres libres inician una lucha contra estos opresores, en un enfrentamiento que marcará el retorno de los otros Rangers, convertidos en la única esperanza en contra de aquellos invasores que buscan dar fin a su libertad y a sus vidas.

El inicio de los años 80 fue el boom de las peliculas post-apocalipticas más delirantes que se hayan realizado, si bien no se trataba de un nuevo género de relatos, ya que durante los años 60´s y 70´s podemos encontrar peliculas emblematicas como la recordada "El planeta de los Simios". Sin embargo, las aventuras narradas en el film australiano "Mad Max" y en su secuela dieron la partida a muchas producciones de este tipo, las cuales llegaron a obtener un singular éxito en las salas de cine, en distintas partes del mundo, y su posterior destino al naciente mercado del video doméstico. Por su parte, la industria del cine italiano mantenía el impulso de una produccion llena de titulos de diversa indole, incluido el género fantástico, el cual fue abordado por varios realizadores, quienes llevaron a cabo productos, los cuales en muchos casos, no ocultaban su precariedad de recursos, tanto técnicos como artisticos. A pesar de ello, estas peliculas tenían un público cautivo que disfrutaba de las historias bizarras, experiencias visuales que el tiempo se ha encargado de mostrarnos en mayor medida sus muchas deficiencias, siendo hoy rescatadas por la nostalgia de aquellos años de afición a los cines de barrio y a los videoclubes que existe en muchos cinéfilos.

"2020, Gladiadores de Texas" es una de aquellas peliculas. Un curioso ejemplo del cine aventurero más desenfadado que se haya hecho en el pais de Sergio Leone, y en el cine europeo. Es una película que difícilmente pueda gustar a un público exigente; vamos, realmente puede considerarse una mala película, deficiente a muchos niveles, con un diseño de producción que no oculta la improvisación de muchos de sus aspectos. Pero quienes aceptamos este tipo de experiencias visuales podemos afirmar que el film cumple con el primer mandamiento de toda película: resultar lo suficientemente entretenida. Obviamente, dicho esto de acuerdo a lo que cada espectador busca al momento de apreciar determinada película. Así que, si usted, amable lector, como es de suponer, prefiere las películas que cuentan con una buena producción, bien planteadas, buenos diálogos, una puesta en escena que cumple decentemente en cada aspecto escenográfico, de imagen y diseño visual, entonces aléjese, porque no le va a complacer y puede resultarle desagradable. Si, por el contrario, no escatima en ver una producción modesta y deficiente, la cual principalmente se apoya en repetir algunos tópicos aventureros que resultan atractivos para el entretenimiento, pero en forma desfachatada, agregando a ello cierto toque bizarro, pues quizás este producto pueda sacarlo de una tarde aburrida.

La historia escrita por el actor George Eastman y Aldo Florio fue dirigida por el prolífico realizador italiano Aristide Massaccesi, más conocido bajo el nombre artístico de Joe D'Amato, responsable de algunas obras, cada cual más extraña, que los amantes del género de horror conservan dentro de lo más memorable del cine gore, como lo son "Antropofagus", cinta de horror visceral donde se hace uso del terror más gráfico y chocante, y "Buio Omega", una enfermiza historia, si bien la película resulta de mejor factura que la mencionada en primer lugar. Del mismo modo, D'Amato encontró en el cine postapocalíptico un buen terreno a explotar, realizando dos títulos, como son "Endgame, ejecutor del Bronx", y la cinta la cinta que ocupa nuestro post. Según Imdb, aquí comparte la dirección en forma no acreditada con George Eastman. El elenco incluye a actores muy vinculados a este tipo de producciones, así como a otros con escasa o nula experiencia.

Encabezando el reparto tenemos al actor Al Cliver, alguien muy reconocido en el cine italiano de aquellos años. Cliver, quien realmente nació en Egipto, empezó su carrera en peliculas de corte erótico de los años 70´s, algunas de las cuales resultan de interés, pues fueron hechas por realizadores como Ruggiero Deodato ("Ondata di placeri"), Massimo Dallamano ("La fine dell'inocenza") o Brunello Rondi ("Emmanuelle negra"). Su incursión en el cine de terror goza de mayor popularidad gracias a sus colaboraciones con el director Lucio Fulci, quien lo hizo participar en dos de sus titulos más emblematicos y memorables, como son "Nueva York bajo el terror de los zombies" y "El más alla". En plan más aventurero, Cliver puede ser visto en el film "Endgame, Bronx executioner" del mismo D'Amato, y alguna pelicula de Jesús Franco como es "Sexo Canibal", hecha al más puro estilo del llamado cine Mondo. Cabe decir que Cliver, si bien aqui en "2020, Gladiadores ..." es el actor "estelar" en su personaje de Nisus, no tiene precisamente el rol protagónico de la historia, ya que como se puede apreciar en el film, los demás personajes, es decir los otros rangers, adquieren mayor presencia a medida que se desarrolla el argumento.

Este grupo de protagonistas se completa con los personajes de Halakron, Catch Dog, Jab y Red Wolfe, caracterizados por los actores Peter Hooten, Daniel Stephen, Harrison Muller Jr. y Al Yamanouchi. Ninguno de ellos resulta particularmente reconocido, pues la filmografía de estos actores está muy limitada a este tipo de películas y en número reducido, con la excepción del actor Yamanouchi quien también puede ser visto en películas como "Endgame", "2019, tras la caída de N, Y.", "Gladiadores del año 2072", "Robot Jox", "Sinbad de los 7 mares", y un largo etc., que se extiende hasta esta década en producciones para la televisión. Eso si, mayormente en roles secundarios y de poca presencia. Incluso aquí en "2020 ..." su personaje no tiene ninguna línea de diálogo. Es decir, ni los heroicos rangers ni el traidor Catch Dog hacen una gran labor dramática, pues se limitan a decir sus líneas con poca fortuna, y buscando lucir sus cualidades físicas, producto de las rutinas de ejercicio en los gimnasios. Extrañamente, este grupo de personajes no llega a caer mal, lo cual podría deberse a lo ingenuos que lucen, al encontrarse inmersos en una película que en ningún momento podría tomarse en serio.

Sin embargo, hay dos personajes que destacan notoriamente, en forma buena o mala según se vea. La bella Maida, la heroína del film, es interpretada por Sabrina Siani, una bellísima actriz, nacida en Roma, Italia, y, a decir verdad, si bien sus cualidades interpretativas pueden ser objetadas, no hay duda en decir que su presencia está dentro de lo más atractivo de esta película, actuando aquí con 19 años de edad, es decir, es la actriz más joven del elenco. Y como se supone en un mundo como el que se describe, casi todos los villanos quieren tomarla por la fuerza apenas la ven. Asimismo, Siani ha adornado algunos otros filmes de aquellos años y de este tipo de producciones, como son "La conquista", una delirante película de Lucio Fulci, "La Hija de la jungla" de Umberto Lenzi, "Caníbales" del español Jesús Franco y "Ator el invencible" del mismo D'Amato, por mencionar sólo algunos títulos.

El otro personaje a comentar está del lado del mal en esta historia. Se trata de Black One, el lider de un ejército cuyos integrantes lucen unos oscuros cascos azules (¿?) y se defienden con unos extraños escudos que, a simple vista, parece que muy poco pueden cubrirlos, y sin embargo repelen cualquier disparo gracias a un invisible campo de fuerza que se activa en su uso, lo cual los convierte en una formación imparable de soldados sin rostro. Casi al final veremos que estos escudos no eran tan invulnerables despues de todo, por el contrario, son una coladera. Respecto a Black One, este personaje con pinta de neo-nazi, uniformado como un viejo oficial del SS alemán, que pregona el predominio de la nueva raza pura y la formación de un Nuevo Orden Mundial, todo en forma ridícula, está caracterizado por el actor Donald O´Brian, cuya larga trayectoria en el cine más bizarro incluye tantas películas del spaguetti western como "Cuatro jinetes del apocalipsis" y "Keoma", y otras "exploitation" de distintos géneros como por ejemplo "Emmanuel y la última caníbal", "El Yeti", "Inglorius bastards", "Imágenes en un convento" y "Zombie holocausto", todas ellas anteriores al film que comentamos, y casi siempre ha sido dirigido por realizadores como Lucio Fulci, Joe D'Amato o Enzo G. Castellari. Es decir, queda claro que este actor es todo un veterano en estas producciones, y de este modo, aqui lo podemos ver dando vida a un villano de caricatura.

La historia que nos cuenta D'Amato en este film es la típica aventura postapocalíptica, donde el héroe de un lugar desolado, post-catástofe mundial, se enfrenta a un villano opresor. En este caso, no es un sólo héroe, es un grupo de justicieros, cuyo título de "rangers" nos revela a todas luces la inspiración de sus guionistas, la cual proviene de los clásicos westerns. Como se puede comprobar, este tipo de historias suelen ser westerns encubiertos y renovados, para bien o para mal. En este caso, la referencia más obvia se encuentra en el film "Los siete magníficos", pero en cuanto al carácter grupal de sus héroes y su lucha por liberar a un grupo de personas de unos tiranos es todo cuanto hay que señalar. Aquí estamos frente a una película que utiliza esta fórmula argumental para hilvanar a duras penas un modesto relato aventurero, que se atreve a incluir otro momento de gran recuerdo, como es la secuencia en un bar de mala muerte al más puro estilo del viejo oeste, donde se desarrolla una ruleta rusa, que inmediatamente trae a la memoria al clásico de Michael Cimino "El francotirador". Dicho de nuevo, la comparación termina en el hecho concreto. Más no se puede decir.

Si algo hay de bueno que se pueda destacar de la labor de D'Amato, es sin duda que lleve su relato en forma desinhibida, tomando referentes de aquí y de allá, y conduciendo la acción con suficiente dinamismo; desde los momentos algo escandalosos, como el ataque inicial a unas monjas; el enfrentamiento a tiros en la refinería contra los invasores; la acción en persecuciones con vehículos torpemente disfrazados como futuristas; los personajes estrambóticos que lucen harapos postapocalípticos, tanto hombres como mujeres; y esos efectos visuales de tiros y explosiones. Para quien no se encuentre familiarizado con este tipo de producciones, todo, incluido los disfraces, la instalación militar, el campamento de indios y la misma tribu, todo le resultará visualmente pobre, vulgar, cutre. Pero aqui no se engaña a nadie. Desde el titulo de la pelicula podemos hacernos la idea de lo que ofrece, y si ello nos resulta lo suficientemente entretenido, no hay reproche que hacer. Lo dicho, hay acción, hay fantasia. Bizarra, pero la hay. Y una vez que el relato atrapa a su espectador, casi no le da descanso, y le muestra un momento tras otro, lleno de defectos pero con suficiente eficacia para este tipo de delirios. Sin embargo, D'Amato quiere darle seriedad a la historia, y aqui es cuando el film decae, ya que en más de un momento los personajes se vuelven reflexivos, dialogan sobre sus inquietudes acerca del futuro, y el valor de la lealtad y esas cosas. No estamos en contra de ello, lo que nos molesta es que resulte mas bien poco convincente en un relato como éste. Cuando sufre un parón de éstos es cuando la pelicula decae facilmente al tedio, pues ademas de los dialogos simplones hay que agregar a los inexpresivos actores que tenemos en frente. Afortunadamente, momentos como éstos llegan a ser los menos, la acción devuelve el interés y todo continua.

De esta forma, "Año 2020, gladiadores de Texas" funciona mejor si la vemos como un recuerdo juvenil, y la apreciamos con la intención de volver a ver aquellos títulos que podían encontrarse en el video club del barrio. Están advertidos.



lunes, septiembre 29, 2008

El Meme feliz

Pues, gracias a la invitación de Bones desde su blog : http://cinefilo7bonesinc.blogspot.com/2008/09/un-meme-feliz.html, vamos a escribir este curioso encargo. Siguiendo las reglas que son estas :

- Se trata de anotar seis cosas sin importancia que nos hagan felices
- Poner el enlace de quien nos lo ha pedido
- Poner las reglas en el blog
- Elegir seis personas a continuar el encargo
- Avisar a estos elegidos en sus blogs respectivos

Bueno, siendo seis cosas sin importancia pues imagino han de tener cierta burreria asi que no me hagan mucho caso, aqui las detallo :

- Escuchar musica ochentera en mi walkman, que aún conservo cassettes,
- Mirar al cielo desde mi azotea buscando platillos voladores;
- que me escriban o llamen mis amigos antes que yo lo haga;
- encontrar libros o novelas raras por pura casualidad;
- encontrarme con alguna pelicula rara en la TV;
- mirar carteles de peliculas en las salas de cine.

Bueno, ahora toca encargar el asunto a otros, ahi van :

- Tindalos : http://www.tindalos7.blogspot.com/
- Devils rides out : http://thedevilridesout.blogspot.com/
- Sam Loomis : http://totally-unrated.blogspot.com/
- Troncha : http://mitiquisimo.blogspot.com/
- Criss Cross : http://ojeaohazloquequieras.blogspot.com/
- Eric Vornoff : http://atomicsupermen.blogspot.com/

Bueno, espero se animen y participen,

saludos¡¡¡¡¡¡

martes, septiembre 23, 2008

1997 Escape from New York (1981)

En el año 1984 el crimen y el pandillaje se apoderaron de las calles de la ciudad de Nueva York sumiéndola en el caos y la barbarie. Al haber perdido el control, las autoridades decidieron cercar completamente la isla de Manhattan, convirtiéndola en una prisión de máxima seguridad controlada por la policía desde su centro de operaciones en Liberty Island, y resguardando el muro de contención que rodea la zona de peligro. Sin embargo, en el año 1997 un secuestro aéreo del avión presidencial lo lleva a estrellarse contra una de las Torres Gemelas. El presidente de los Estados Unidos logra escapar en una cápsula de evasión, y cae en las inmediaciones del World Trade Center, pero es capturado por una de las peligrosas bandas de criminales, quienes exigen un pliego de demandas a cambio de la vida del mandatario. Sin más recursos, el comisario Hauk utiliza a Snake Plissken, ex-teniente de las Fuerzas Especiales, un extraordinario soldado ahora renegado y caido en desgracia al ser capturado en medio del asalto a un banco. Snake posee habilidades que lo convierten en el único hombre capaz de lograr la misión suicida de ingresar al terreno peligroso y rescatar al Presidente. Para ello, tiene 22 horas antes de que una mortal inyección que le ha sido aplicada surta efecto, liberando un detonante que abrirá sus arterias causándole la muerte, por lo que debe cumplir con regresar antes de que el plazo finalice. Solitario en aquel ambiente hostil, acosado por peligrosos asesinos y en medio de un devastado panorama, Snake Plissken debe abrirse paso y luchar por su vida, antes que por la salvación del mundo civilizado.

Durante los convulsionados años 70´s, el pueblo norteamericano fue testigo de la forma en que la corrupción era capaz de alcanzar las más altas esferas de su gobierno, a raíz del llamado escándalo Watergate. El presidente Nixon no tuvo más remedio que renunciar a su cargo ante las pruebas de espionaje telefónico llevado a cabo por la CIA, y que fueron dadas a conocer ampliamente a través de la prensa. La figura del hombre más poderoso del planeta, la que suele atribuirse a un presidente de esta nación, se vino abajo, causando desazón y desconcierto en la gente ante la visión desalentadora del futuro que se imponía. El cine no fue ajeno a la inquietud reinante. Reaparecen ciertas películas donde la idea del héroe clásico se diluye y deja el paso a un personaje cada vez más atractivo para el gran público: el llamado antihéroe. Fue aquí donde una mente creativa como la del director de cine John Carpenter (nacido en la misma Nueva York, en el año 1948) esboza de manera magistral un relato, el cual con el paso del tiempo se ha convertido en un referente de la aventura y la ciencia ficción moderna.

Siguiendo el modelo de aquellos personajes popularizados por actores como Charles Bronson y Clint Eastwood, Carpenter crea un aventurero que responde mucho a las características de los pistoleros del spaguetti western, y más reconociblemente al viejo oficial Harry Callahan, en su convicción a la hora de actuar y enfrentar la violencia de acuerdo a sus propios principios. Para esto, Carpenter buscó el financiamiento para su proyecto tocando muchas puertas, pero la idea extravagante que surgía de aquel guion cinematográfico era rechazada por las productoras. A este paso, trascurrieron alrededor de seis años hasta que los esfuerzos obtuvieron sus resultados. Antes de que esto ocurra, el inquieto director continuó al frente de otros trabajos, y no fue hasta lograr un triunfo resonante con la cinta "Halloween" en el año de 1979, que su propuesta inicial, acerca de una historia donde Nueva York, la llamada capital del mundo, era una cárcel gigantesca, pudo ser tomada en serio por la productora AVCO Embassy. No obstante, se esperaba que el director se hiciera cargo de la película "El Experimento Filadelfia", pero debido a algunos retrasos que postergaron su realización (se llegó a estrenar en 1984, dirigida por Stewart Raffill) se dio luz verde inmediata a lo que Carpenter se traía entre manos desde hacía varios años. Fue asi que en 1981 la pelicula titulada "1997 Escape de Nueva York" logró su estreno, obteniendo un gran éxito en las salas del mundo.

La filmación de esta película llegó a costar 7 millones de dólares, uno de los presupuestos más altos con los que había trabajado John Carpenter. Los exteriores fueron filmados realmente en la ciudad de St Louis, en Missouri, ya que New York resultaba un lugar demasiado caro en el cual trabajar. El equipo técnico pudo disfrazar hábilmente los ambientes a base de escenografías pintadas de tal modo que el paisaje reinante luciera como si se tratase de la ciudad de los rascacielos en sus peores condiciones. Entre los encargados de estos decorados se encontraba el gran James Cameron, llevando a cabo uno de sus primeros trabajos en el mundo del cine. Tanto las calles como el St Louis Stadium fueron utilizados para filmar numerosas secuencias que narran la siniestra aventura concebida por el singular director.

La pelicula empieza de manera muy ilustrativa con las imágenes en pantalla de unos gráficos que nos muestran el caos que se ha apoderado de New York, donde la violencia y el crimen ha alcanzado un incremento del 400% (se supone que con respecto al nivel delincuencial de principios de los años 80´s). Una voz en off nos narra la forma en que el estado toma control de la isla y corta sus accesos, minando la autopista del puente que la une a la costa, mientras que se levanta el gigantesco muro, que es custodiado por las patrullas militares. Para ésta breve introducción quien deja escuchar su voz es la actriz Jamie Lee Curtis, protagonista de la otra gran pelicula de Carpenter, como es "Halloween", sin olvidar su trabajo en "La niebla", otra inolvidable historia de horror en la filmografía carpenteriana.

Lo siguiente, es una secuencia que bien podría hacer notar la manera en que la realidad y la ficción pueden confundirse de manera muy inquietante. El relato nos muestra cómo un grupo terrorista muy radical se apodera del avión presidencial, lanza su mensaje al mundo acerca del precio a pagar por parte del imperialismo norteamericano, y sin temor alguno conduce el avión hacia el centro de New York y lo estrella contra una de las Torres Gemelas, por entonces, simbolos del poder financiero y considerado un monumento al capitalismo de la gran nación. Las imágenes que pueden apreciarse, recreadas por Carpenter y su equipo, vistas hoy resultan muy evocadoras de la terrible tragedia ocurrida hace siete años y conocida por todos, pues la visualización del impacto hecha en el film resulta muy similar, pues del mismo modo, los protagonistas observan lo ocurrido a través de los monitores en su base de control.

La controversia surgida en el año 2001 acerca del nacimiento de aquel maligno plan alcanzó al recuerdo de esta película, y del mismo modo a lo narrado en la novela de Tom Clancy "Deuda de honor", donde un magnate japonés secuestra un avión comercial y en plan kamikaze lo lanza hacia la Casa Blanca, causando una gran tragedia. Sin embargo, la profética fantasía de Carpenter sólo responde a su ánimo de narrar una aventura fantástica, la cual se alimenta de la realidad existente siendo capaz de mostrar cómo la maldad puede llegar a apoderarse de la sociedad, y en qué forma el destino que nos espera puede llegar a ser tan oscuro si el hombre continúa envolviéndose cada vez más en su propia corrupción.

Carpenter quería narrar esta historia de la mejor manera posible, sin dejarse llevar por la conveniencia de los productores. Esta es la razón por la que se empecinó en contar con el protagonismo de un actor al cual consideraba su mejor reflejo en la pantalla. Nos referimos al gran Kurt Russell, quien fue el encargado de dar vida al rudo Snake Plissken de la mejor y única manera posible. Ante la consideración para el rol de actores como Charles Bronson o Tommy Lee Jones, el director mantuvo su decisión de contar con el actor con quien ya había trabajado en su versión para la televisión de la vida de Elvis Presley. Russell no sólo supo convertirse en el personaje que Carpenter había imaginado, con su hablar raspado y de malas maneras, su porte atlético y su destreza con las armas. Asimismo, contribuyó con su imagen mítica al dar la idea del parche en el ojo izquierdo.

De esta manera Snake Plissken se convirtió en uno de los antihéroes más representativos del cine moderno; un aventurero que vive bajo la guía de su instinto, bajo su propio código de conducta, que habiendo sido formado por el propio gobierno finalmente no responde a autoridad alguna, la cual de por sí ya está muy deteriorada en aquel mundo futurista. Plissken observa a cada sujeto que encuentra, mide y evalúa sus actitudes, y obtiene un completo retrato de las personas, a fin de saber si son dignas de su confianza. Demás esta decir que casi nunca confía en nadie. Para él, el hombre es un caso perdido, y la mujer es alguien que resulta casi extraña e inalcanzable (para confirmar lo dicho, vean esta película y su secuela "Escape de Los Ángeles").

En palabras del propio Kurt Russell, la mejor descripción de Snake es la siguiente:

"Creo que él es único. La mayoría de esos personajes que están "al límite" donde se encuentren, y hacen todas esas cosas cuestionables, pueden explicar por qué sus caracteres toman ese rumbo. En otras palabras, ellos tienen un modo de redimirse socialmente. Lo que me gusta de Snake es que él no lo hace. Él es un sociópata, y es un reto hacer que la gente lo entienda, y al mismo tiempo llevar al sujeto en esta forma."
(Tomado del libro "The cinema of John Carpenter" de Ian Conrich y David Woods)

La anécdota cuenta que un viejo amigo de John Carpenter supo de un tal Snake Plissken hace muchos años, del cual se decía que había muerto, cuando en realidad no lo estaba. En la película, son cinco las veces que a Snake le dicen: "escuché que habías muerto".

"Escape de Nueva York" es también una experiencia única al ser capaz de mostrar a un notable elenco de buenos actores, además de su recordado protagonista, sumergidos en una historia delirante. Como un buen western vestido de nuevas ropas, y en una geografía donde las montañas son reemplazadas por gigantescos edificios, los personajes conservan aún el mismo espíritu. La figura del comisario esta encarnada por el mítico actor Lee Van Cleff, figura indiscutible de más de una película de aquel género. El actor logra un personaje inflexible y de enorme convicción en el logro de sus propósitos, aún a costa del propio Snake. Un eficaz elemento que sirve a una autoridad cada vez menos preocupada en el bien común. Mientras tanto, en la ciudad de Nueva York, entre sus olvidados habitantes, encontramos personajes variopintos, como el taxista Cabbie, papel a cargo del entrañable actor Ernest Borgnine, otro de los grandes del viejo cine de Hollywood, y que aqui encarna a un personaje bonachón y colaborador oportuno de Snake.

Del mismo modo, tenemos al actor Harry Dean Stanton, en su rol de "Cerebro", el único capaz de obtener el preciado combustible en toda la ciudad, y por ello mismo, respetado hasta cierto punto, incluso por los más peligrosos forajidos. Su mujer y secuaz es la atractiva Maggie, personaje interpretado por la actriz Adrienne Barbeau, por entonces pareja del director Carpenter. Figura muy recordada del cine ochentero, principalmente por sus trabajos al lado de Carpenter, como en esta obra y en la recordada "La Niebla", Barbeau cuenta además con una larga carrera en el mundo de la televisión en muchas series y producciones televisivas de aquellos años. En cuanto al cine, su presencia prácticamente se redujo a la década del 80, con alguna aparición especial en años recientes. Cierto homenaje tanto a ella como a su participación en ésta película puede apreciarse en el film del año 2,000 titulado "The Convent", realizado por el director Mike Mendez, donde Barbeau nuevamente nos demuestra cómo manejaban las armas las mujeres de aquellos años.

Otro de los notables actores que podemos ver en esta cinta es el recordado Donald Pleseance, el célebre Doctor Loomis de la serie de películas de "Halloween", la obra maestra de Carpenter en el género del terror. Aquí en "Escape de Nueva York" Pleasence tiene a su cargo el rol del presidente de los Estados Unidos, secuestrado y humillado por los peligrosos criminales cuyo líder es "El gran Duque de Nueva York". El actor Isaac Hayes se encarga de dar vida a este personaje, en forma convincente gracias a su fuerte presencia, que nos hace olvidar que se trata de uno de los más célebres artistas del soul de los años 70´s. Hayes falleció hace poco, a los 65 años de edad, habiendo ganado estos ultimos años cierta nueva notoriedad al dar su voz al personaje animado de la serie "South Park", el recordado "Chef". Queda eso como algo casi anecdótico, pues Isaac Hayes debe ser mucho más recordado como un notable artista, actor y cantante de registro único, entre cuyos éxitos más reconocidos figura el tema de la cinta policial "Shaft" de 1971. Descanse en paz el señor Hayes.

La gran aventura del cine de bajo presupuesto que logra llevar a cabo el director Carpenter está plagada de un ambiente bizarro como pocos: escenarios, vestuarios, equipos y vehículos, cada cual más improvisado y al mismo tiempo, impregnado de hostilidad por todos lados. Intensa es la secuencia en la que Snake y compañía atraviesan las calles montados en su vehiculo, en medio de la lluvia de objetos arrojada por los salvajes pandilleros. Ese estilo dejó su marca en un gran número de peliculas que se hicieron bajo la inspiración de esta innovadora aventura fantástica. Vista hoy en día, destaca ante todo su impecable puesta en escena. Sus personajes, los diálogos mantenidos y la notable dirección de Carpenter, mantienen su particular atractivo, sumergiéndonos en una historia cuya lectura, llena de una ironía y un pesimismo contundente, aleja este film del mero entretenimiento consagrándola como una gran película para todo aquel que guste de las fantasías oscuras y desbordantes.

Su mayor lastre es sin duda, el tiempo en el que fue realizado, pues momentos como el tiroteo en la azotea del edificio, o los enfrentamientos en medio de las calles solitarias resultan hoy en día poco convincentes y hasta cercanos a la parodia para el espectador de hoy, que espera la edición rápida, el estilo videoclipero o "el momento Matrix"; la acción que respira "Escape de Nueva York" puede quedar envejecida en varios momentos, con algunas excepciones, como el enfrentamiento en el ring, o la persecución en vehículos y la acción arrolladora en medio del puente. Sin embargo, esta película nos muestra una historia mucha más interesante y cautivante que muchísimas producciones hechas hoy en día, donde la forma vistosa oculta un vacío tremendo de imaginación y de intenciones arriesgadas.

Tras el éxito conseguido, aun a pesar de ello, tuvieron que pasar más de 10 años para la esperada secuela, otro ejemplo del mito carpenteriano que no defrauda, pero del cual hablaremos en otra ocasión. Los más recientes trabajos del director se circunscriben al mundo televisivo. La serie "Masters of horror" ha permitido ver un John Carpenter trabajando en buena forma, como en sus mejores momentos con el episodio "Cigarrete burns", pero luego, llegó bajo en resultados con su siguiente "Prolife". Aun así, estamos alertas. Se ha anunciado la vuelta del director a la gran pantalla con una producción muy esperada. En Carpenter confiamos. Y a ver "Escape de Nueva York" todas las veces que sea posible.



martes, septiembre 16, 2008

A ver al cine, pues


Búsqueda implacable (2008)

Un hombre cuyo matrimonio fue un fracaso debido a su peligrosa ocupación, la de agente especial del gobierno americano, esta empeñado en recuperar el amor de su hija adolescente, ya que considera que el tiempo perdido en peligrosas misiones le ha alejado demasiado de ella. Sin embargo, un terrible suceso lo precipitará a una inesperada carrera contra la muerte: ella ha sido secuestrada en un pais lejano por una peligrosa organización de criminales. El desesperado padre se traslada hasta allá para desplegar al máximo todas sus habilidades en lo que será su más peligrosa misión: rescatar viva a su hija, aunque para ello deba enfrentarse a los más despiadados asesinos.

Visto este gran thriller lleno de acción y emoción, lo cual nos complace, pues notamos que el cine de acción con personajes hechos al más viejo estilo de aquellos popularizados por Charles Bronson, Steven Seagal, o quien recuerde algunos más, sigue vigente, y puede entregarnos productos muy satisfactorios. Asi lo ha entendido Luc Besson al escribir y producir esta pelicula, dejando la dirección en manos de un hábil realizador, como lo demuestra ser Pierre Morel, director en cuya curricula figura el film "Distrito 13", y antes de ella haciendo labores de director de fotografia en "Danny the dog" y "The Transporter", entre otros titulos. Morel logra que un relato sencillo y hasta trillado en su propuesta tenga por resultado una pelicula sumamente atractiva.

El otro gran acierto del film está en la elección del protagonista, pues no es otro que el gran actor irlandés Liam Nesson, ampliamente reconocido, y quien siempre ha demostrado ser un actor más que competente. "Darkman", "La lista de Schindler", "Kinsey", son peliculas que le deben mucho a su notable participación, caracterizando variados personajes y siempre con absoluta convicción. En este caso, Neeson se convierte en un divorciado padre de familia que deambula buscando el cariño y el reconocimiento de su hija, y esto lo hace en forma poco afortunada. Sin embargo, cuando el peligro acecha la vida de ella, sumergiéndola en un submundo de maldad, el noble y sencillo hombre asume el rol de un implacable justiciero que no duda en acabar con todo aquel que le impida recuperar a su hija. El actor lleva el papel con impecable acierto, demostrando sus cualidades dramáticas y al mismo tiempo realizando harto esfuerzo fisico realmente sorprendente. Sin él, la pelicula hubiese perdido muchisimo. A destacar al resto de actores y actrices, elenco reducido y suficiente, donde es notable la participación de Famke Janssen y la juvenil Maggie Grace, actriz de la serie "Lost".

Que el film lleva algunos puntos negativos, es cierto, básicamente en su endeble guión, que está lleno de tópicos y situaciones poco sorprendentes, donde el héroe resulta a prueba a balas y es imparable en su solitaria búsqueda, además de ahorrarse en detalles que puedan hacer creible la historia, y hasta mostrar algunos personajes para luego desaparecerlos sin más, asi de simple. Todo en aras del despliegue de violencia que el director está dispuesto a mostrarnos como su mayor apuesta. Y en este aspecto luce tan bien que cualquier elemento criticable resulta perdonado y olvidado. La tensión es incesante, el relato de Morel es muy atrapante y nos conduce por cada escenario en espera de la más enérgica acción, bien servida, con escenas de lucha muy bien coreografiadas como pueden apreciarse, lo cual es un gran acierto ya que algunas peliculas de hoy parecen olvidar este aspecto.

Y en medio del festin de acción, la pelicula nos muestra la terrible realidad detras del tráfico de mujeres llevado a cabo por peligrosas mafias, hecho realmente monstruoso e inhumano, y que aqui las imágenes de las jovencitas drogadas y cautivas en medio de la más completa crueldad, resultan realmente perturbadoras.

A cintas como "Death sentence" o "The brave one" se suma este nuevo film. Desde ya es uno de mis estrenos favoritos del año. Para verla más de una vez.