lunes, diciembre 01, 2008

24 Redemption (2008)


Sangala es un país africano convulsionado por una cruenta guerra. El rebelde General Juma es el líder de un grupo de desalmados revolucionarios, quienes no escatiman en secuestrar niños y jóvenes a los cuales adiestran en el uso de las armas y en el asesinato a sangre fría. Una escuela de niños huérfanos ubicada en medio de la selva es administrada por el norteamericano Carl Benton, un antiguo soldado de las fuerzas especiales. Pero allí tambien se encuentra Jack Bauer: ex agente de CTU, la desarticulada unidad anti-terrorista del gobierno USA, quien ha cruzado medio mundo huyendo de su violento pasado, en busca de un refugio y una nueva oportunidad. Sin embargo, un representante de la Embajada Norteamericana llega hasta este apartado lugar para comunicar a Jack acerca de la acusación que pesa sobre él, hecha por el Congreso de su pais por su responsabilidad en numerosas muertes ocurridas durante su servicio. Al exigirse su regreso al pais para responder por éstas acusaciones, Jack decide abandonar el lugar y emprender su escapatoria.

Sin embargo, el asalto a la escuela por parte de las fuerzas del rebelde Juma, con el fin de secuestrar a los niños, devuelve al agente retirado a la acción para enfrentar a este comando de asesinos. Al mismo tiempo, en Norteamerica, a dos horas de la juramentación por parte de la nueva y primera presidenta de los Estados Unidos, la senadora Allison Taylor, el saliente presidente Noah Daniels recibe el pedido de apoyo militar por parte del gobierno de Sangala ante la insurreción de los revolucionarios; pero en otro punto de Washington D.C. el siniestro señor Hodges negocia un apoyo total a las fuerzas del general Juma, al otro lado del mundo. La operación involucra a un joven ejecutivo de una poderosa corporación, quien posee información muy peligrosa que intenta hacer llegar al Poder Ejecutivo a través de Roger Taylor, el hijo de la próxima presidenta, como su única salida de esta encrucijada que puede costarle la vida. Los minutos corren, y en Sangala, Jack Bauer enfrenta en plena selva al ejército de rebeldes mientras conduce al grupo de niños hacia la Embajada Norteamericana para escapar del país, siendo ésta la única oportunidad que tienen para sobrevivir.

Así es señores, anoche fue el estreno en Latinoamérica del telefilme "24: Redemption", precuela de lo que será la próxima séptima temporada de la exitosa serie de t.v. "24". Para los que no lo sepan, "24" es una serie de espionaje, de acción imparable, cuya mecánica es la de siempre contarnos una historia dramática ocurrida en un día, a través de sus 24 horas (en tiempo real, incluida la tanda publicitaria), lo que le permite presentarla en 24 episodios, los que completan toda una temporada. Las impactantes historias llenas de intriga, la forma en que estos episodios se enlazan unos a otros, el suspenso que alcanzan gracias a ello, y las buenas actuaciones de todo su elenco, encabezados por el ya veterano Kiefer Sutherland, quien fuera uno de los rostros más recordados del cine norteamericano ochentero, son principalmente los puntos fuertes de esta gran serie, que precisamente ha alcanzado un esfuerzo de producción de primer orden, tras cada temporada. Hay acción, despliegue de recursos, escenarios, y espectacularidades dignas de las mayores producciones del cine de Hollywood. Y en esta ocasión, como más o menos dice el nuevo slogan que anoche pudo escucharse, los fanáticos de esta serie "esperamos más de un año, por ver tan sólo un día".

Hubo mucha información con respecto a una posible película a ser estrenada en los cines. Pero tras el relativo fallo de la sexta temporada por la caída de audiencia, vamos que el argumento no resultó demasiado atractivo y con algunas incoherencias, además de otros retrasos, principalmente por la huelga de guionistas, hicieron que estos planes se disuelvan y en su lugar se optó por lo que hemos podido ver anoche. Un telefilme correctísimo, que sirve para enlazar el final de la sexta temporada con lo que se viene en esta nueva, a ser estrenada en el mes de enero en USA y en febrero en LA.

Resumiendo, además que pretendo algún día dedicarle más tiempo y espacio a toda la serie, por hoy comentaré lo visto anoche. Esto ha sido prácticamente un episodio de la serie, pero con mayor duración. Si uno esperaba ver un film muy espectacular e impactante, pues podría salir un poco defraudado. A decir verdad, hubo episodios de las pasadas temporadas que han resultado mucho más impresionantes. De todos modos, esto no quiere decir que el producto haya sido malo. Para nada.

"24 Redemption" ha resultado un espectaculo muy digno, y una buena muestra para todo fanático de la serie, asi como una buena presentación de la misma para aquellos que no lo sean. No ha sido necesaria mayor información con respecto a hechos del pasado para comprender la intriga que se desenvuelve en esta historia de corrupcion y traiciones. En forma efectiva, la película ha mantenido todas y cada una de las características que han hecho popular a esta serie: ha desarrollado una historia en forma muy dinámica, con la acción llevada a cabo convincentemente, y narrando cada una de sus secuencias empleando nuevamente el inquietante conteo de los segundos en forma constante, que ya se hacía extrañar. De todos modos, me resintió un poco que la historia haya sido breve, que se haya recurrido a algunos tópicos, como que siempre haya por ahí un cobarde traidor, que en este caso deja muy mal parada a la ONU, que la presencia de niños ablande la historia quizás demasiado.

Sin embargo, la película logra ser cautivante en los momentos dramáticos, gracias al trabajo de sus actores, ya que Kiefer Sutherland vuelve a su personaje con suma facilidad, y los demás protagonistas llevan a cabo sus roles satisfactoriamente. Sin embargo, el final, que bien podría parecer sensiblero, no deja de mostrar una cierta ironía, donde mucha gente cree ver el paraíso en América y corren en busca de alcanzarlo, siendo por el contrario el lugar donde los intereses particulares están de por medio y se cocinan los peores complots, según vemos aquí.

El habitual director de temporadas pasadas Jon Cassar, cumple al mantener el estilo que define a la serie, sin hacerse demasiados problemas, y ha hecho la carta de presentación de la nueva intriga que envolverá al mundo en una crisis total, la cual Jack Bauer ha de resolver. Con respecto al elenco que repite de la sexta temporada, aquí ha resultado reducido. Con la obvia excepción de Sutherland, sólo han vuelto a sus roles ya conocidos los actores Powers Boothes como el presidente Daniels y Peter MacNicol como al asesor de estado Tom Lennox. Ningún otro personaje habitual ha sido visto. Esta vez, el nuevo villano está a cargo del reconocido actor Jon Voight, quien vuelve a poner cara de malo, como ya se le está haciendo habitual, sin embargo, esta vez al parecer va a resultar un peligroso adversario de mucho poder, ojalá no defraude. Y el actor Tony Todd ("Candyman", y no lo digan tres veces) ha sido visto, gran presencia, pero en un rol muy reducido, espero que ello implique su vuelta más adelante, ya que como villano puede lograrlo.

Dejamos aquí el asunto, y cuelgo el trailer de la séptima temporada que se viene, y que al parecer contendrá mayor adrenalina que estas dos entretenidas horas vistas ayer, y donde Tony Almeida podría resultar el mejor villano que haya tenido la serie, como Victor Von Doom lo es a Reed Richards o Magneto a Charles Xavier, es decir, el viejo amigo vuelto implacable enemigo. Ojalá lo sea. Saludos.



sábado, noviembre 22, 2008

Al dia siguiente (1983)

Titulo original: The day after (USA)

El mundo ha llegado a una situación de crisis muy aguda. Las noticias anuncian, en forma dramática, el conflicto surgido en Alemania, el cual alcanza su clímax en el enfrentamiento entre Berlín Occidental y las fuerzas comunistas de Berlín Oriental, que conlleva a su bloqueo y la posterior ocupación por parte de un poderoso ejército ruso. Debido a ello, el poder militar norteamericano es puesto en estado de alerta máxima. Mientras tanto, en Lawrence, Kansas, las vidas de distintas familias se ven inmersas en sus particulares enfrentamientos y situaciones que esperan resolver a medida que transcurren los dias. Lamentablemente, esto nunca ocurrió. Dos bombardeos atómicos caen sobre la región, eliminando instantaneamente a miles de personas y condenando a muerte a millones de inocentes. Los sobrevivientes ven como dia tras dia sufren un deterioro físico y mental espeluznante. Para ellos, sus vidas han llegado a un final abrupto y sólo les queda tratar de comprender el por qué de todo ello y descubrir si existirá realmente un futuro para la humanidad.

Un caso muy peculiar en la historia de las producciones televisivas ocurrió en el año 1983, cuando la gran cadena televisiva ABC, junto con los productores Stephanie Austin (años más tarde, co-productora de "Terminator 2: Judgement day") y Robert Papazian, decidieron coger al toro por los cuernos y reflejar de una buena vez de la mejor manera posible uno de los mayores miedos en el pueblo norteamericano, y que aún hoy no deja de ser un espectro muy siniestro y amenazador, aun cuando su rostro haya cambiado de identidad en la actual década. Esta película fue "The day after".

Hasta ahora habíamos puesto especial atención en un particular tipo de películas, cuyo trasfondo nos mostraba una eventual destrucción de la civilización, expresada en cuanto a sus escenarios, y principalmente en la forma en que la sociedad moderna tal como la conocemos había dejado de existir. Siendo este el telón detrás de unos relatos que involucraban la mas pura aventura en la mayoria de los casos, cabía preguntarse cómo había sido aquella gran tragedia que convirtió a estos seres en personajes tan desolados. Si hay algo que me ha quedado claro es que sin duda fue en la magnífica década de los años 70 donde se llevaron a cabo una mayor cantidad de producciones de ciencia ficción donde las distopías abordaban el tema de una manera mucho más dramática y contundente. Me hacía falta encontrar algo similar en los años 80. Por esta razón, el recuerdo de una película como la que hoy comentamos se hacía necesario, pues se trata de una historia asumida con total seriedad, en la más pura tradición de la ciencia ficción hecha en la década anterior, y notablemente deudora de aquella otra gran categoría de producciones, como lo fue el cine de catástrofes.

El escritor y director norteamericano Nicholas Meyer, nacido en el año 1945, fue un realizador especializado en la ciencia ficción desde sus inicios, cuando escribió aquella disparatada película dirigida por Dennis Sanders, de nombre "Invasion of the Bee Girls" del año 1973, donde se combinaban el cine de los años 50 y el desenfado de aquellos años. Sin embargo, destacó en su primera dirección de un largometraje en el filme "Time after time" en 1979, donde enfrentaba a H.G.Wells contra Jack el destripador en una interesante anomalía temporal. Posteriormente, formó parte de la clásica serie de películas de la mítica saga de "Star Trek", la cual se ha hecho inmortal, dirigiendo la película titulada "La ira de Khan" donde aparece el actor Ricardo Montalvan con pinta punk.

Con ello, asume el singular reto de dirigir un telefilme de impacto, tras una serie de acuerdos mutuos con el equipo de producción, que involucraban su intención de orientar el desarrollo de la trama con absoluta seriedad, más cercano al drama. Siendo claros, la intención de esta producción fue la de hacer una declaración en la cual se llama la atención sobre el peligro nuclear por el que atravesaba Norteamérica. En el año 1979 un informe del Congreso de los EE.UU. se encargaba de hacer un estudio sobre el peligro atómico en su territorio en un hipotético bombardeo; las consecuencias sobre el territorio, el medio ambiente y la forma en que la población sobreviviente debería enfrentarlo (los sótanos eran vitales en las casas de los ciudadanos comunes). En este clima de tensión, la producción televisiva estaba a punto de jugar, en la opinión de sus productores, un papel muy importante. Fue aqui en que Nicholas Meyer consigue un resultado, que, si bien no deja de cumplir con ciertos convencionalismos, ofrece una interesante visión que plantea una distopía, tan desalentadora al verse en términos tan realistas, pero afortunadamente, sin llegar a ser un discurso exento de cierta autocritica y suficiente madurez.

La historia escrita por Edward Hume sitúa el escenario central de los hechos en el estado de Kansas, en los USA, lugar en el cual habitan un gran número de familias, típicamente norteamericanas, a pocos kilómetros de la SAC, una base militar aérea la cual es puesta en estado de alerta al conocerse la crisis tras la invasión rusa a Berlín Occidental; mientras, al mismo tiempo, las tácticas militares rusas se desplegaban notablemente sin que las fuerzas de la OTAN hagan algo al respecto. La amenaza sobre el continente americano no se hace esperar, incrementando las actividades militares aéreas. Pero, lamentablemente, antes de cualquier advertencia, la pesadilla negada, el bombardeo atómico sobre suelo norteamericano, se hace realidad en la forma de dos hongos atómicos sobre Kansas, poniendo fin en forma instantánea a millones de vidas inocentes. Los sobrevivientes, quienes sufrirán minuto a minuto las consecuencias de la radiación atómica, deambulan sobre un territorio devastado ferozmente.

Todos estos hechos son presentados por Meyer, y para ello conduce la historia a través de los ojos de un grupo de personajes, a los cuales empezamos a seguir un día antes del fatal acontecimiento. El doctor Russell Oakes, es un médico a punto de jubilarse, quien vive con su esposa en Lawrence, y que está afrontando la decisión de su única hija de irse a vivir a otro estado en compañía de su novio. La separación que implica esta decisión es dolorosa para estos viejos padres, pero tratan de no demostrárselo el uno al otro, al saber que es inevitable. Ellos aún estan juntos, y es la razón de vivir para ambos. Sin embargo, las emisiones radiales de la tensión mundial empiezan a provocar un malestar en ellos, a pesar de no aceptar la posibilidad de que el mundo caiga en la violencia extrema. Aun así, recuerdan la noche de aquel dia en que Norteamérica enfrentó la crisis de los misiles en Cuba, en el mensaje de John F. Kennedy del 22 de octubre de1962, y recuerdan que aquel temor dio origen (la esposa está segura de ello) a su única hija, aquella noche atemorizante la cual pasaron juntos. Ese recuerdo les motiva en el presente una nueva velada, sin saber que esta vez será la última noche de sus vidas.

Por otro lado, tenemos a la familia de los Dahlberg, donde Jim, el padre, trata de enfrentar el comportamiento de su hija mayor, la cual está por casarse al día siguiente, y por ello realiza una furtiva salida nocturna con su prometido, regresando por la mañana. En contra del sexo antes del matrimonio, Jim encara a su hija este comportamiento, pero la discusión termina al aceptar que su hija ya es una mujer. El aún tiene dos hijos pequeños por los cuales preocuparse.

También esta Billy MCCoy, un técnico militar requerido por la base aérea por la mañana, lo que provoca un pleito con su esposa quien le reclama la constante separación de su familia. Billy promete cumplir este último encargo y luego cambiar de trabajo para permanecer junto a ella, como es el deseo de ambos. Asimismo, tenemos al estudiante de medicina Steven Klein, quien está realizando un viaje como autostopista. Kansas esta en su ruta. Mientras tanto, en el hospital de Kansas City, la enfermera Bauer y el doctor Hachiya laboran aquella mañana como cualquier otra. Al hospital ingresa Allison, una mujer a punto de dar a luz.

Horas más tarde, el bombardeo simultáneo cae sobre la base aérea de Kansas. Aquellos más cercanos al lugar se extinguen instantáneamente, en una secuencia impresionante gracias a un despliegue de efectos visuales de primer nivel para la época. Seres humanos, animales, edificios y vehículos se evaporan en cuestión de segundos en forma terrorífica. Mientras tanto, la vida de todos en el resto de la región empieza a apagarse.

46 puntos de rating fue lo que obtuvo esta premiada produccion aquella noche del 20 de noviembre del año 1983. Hace ya 25 años. Se obtuvieron los premios Emmy a la mejor edición de sonido y a los mejores efectos visuales. Sobre ello, estuvo la polémica encendida que produjo en la opinión pública norteamericana, incentivada por una fuertísima campaña de marketing que comprendió sendos programas de debate sobre el tema de una posible hecatombe nuclear, el desarme mundial y la crisis en las relaciones internacionales. La escritora Nancy Anisfield en su libro "The nightmare considered" propone que tanto este film como "Testament" son producciones cuya pretensión fue la de hacer un llamado a la OTAN frente a la carrera armamentista europea que lucía imparable.

Repercusión televisiva a ser tomada en cuenta, según algunos, barullo publicitario para otros. De todos modos, la expectativa se propagó a nivel mundial a través de las agencias noticiosas; los telenoticieros lanzaban imágenes, principalmente de las más espectaculares secuencias con la destrucción que arrasa las ciudades. Entonces, cierta espera se generó en Latinoamérica, días en los que no existía aún la TV por cable, al menos no la recuerdo por mis lares. Finalmente se anunció el estreno con doblaje incluido alrededor de un año después, si la memoria, tan propensa al fallo, no me traiciona esta vez.

Fue asi que muchos pudieron apreciar una pelicula donde la mayor relevancia esta puesta en el drama de aquellos protagonistas, hombres y mujeres comunes y corrientes, expuestos a la mayor de las tragedias. Los planes de éstas personas con respecto a sus destinos se evaporan, tanto como las vidas de millones. Los mejores deseos, la esperanza en una vida mejor, nada de esto existe ya. Ahí afuera, otras preocupaciones y otros conflictos implican decisiones que están por encima de muchos de nosotros. ¿Acaso pensaron que el mundo funciona de otra manera?

Los sobrevivientes, muchos de ellos con la piel carcomida, escuchan estupefactos la surrealista declaración del presidente de los USA a través de la radio: invoca fuerza para estos difíciles momentos, mientras asegura que los bombardeos sólo han afectado zonas militares y otras instalaciones no civiles. Ademas, como llega a señalar: "tengan por seguro que el daño que se ha infringido al pueblo ruso es mayor al que hemos sufrido nostros"(citado de memoria). La barbarie que rige el mundo. Esto es lo que nos propone este film, de manera descarnada.

La tragedia muestra a cada personaje en su camino sin retorno. En esto se ocupa el largometraje durante su segunda mitad. No hay mayor detalle acerca de la ola destructiva, o del estado de guerra en el exterior. Incluso el panorama se vuelve confuso. Los que aún viven recorren escenarios totalmente destruidos, pero, quizás, ellos también debieron estarlo. Este aspecto del conflicto queda en un segundo plano, toda vez que el interés del director Meyer es reflejar el sufrimiento de los sobrevivientes: la forma en que se apoyan unos a otros en la medida de sus posibilidades; el modo en que descubren la destrucción que ha caído sobre el mundo que ellos conocían. Aquí resulta destacable la impresionante ambientación de aquel aterrador escenario, con un tono sombrío, a consecuencia de la radioactividad en el cielo, vista a través de un magnífico trabajo de fotografía del especialista Gayne Rescher. Los medios puestos a la orden del director son utilizados en forma impecable.

Los rostros de los protagonistas expresan el terror, el desconcierto y la actitud frente a la muerte. El doctor Oakes es interpretado brillantemente por el actor Jason Robards, fallecido ya hace algunos años. Logra reflejar la terrible experiencia que atraviesa su personaje, tras la dolorosa pérdida de su familia, y el procurar la ayuda a la mayor cantidad de gente posible dentro de un hospital convertido en refugio desbordado. Aun la única señal de esperanza vista en esta película se le debe a él. Ver el film para mayor detalle.

Junto a Robards encontramos a los actores John Cullum como Jim Dahlberg, el jefe de la otra familia protagonista, a Steve Guttemberg como el joven Steve Klein, a la actriz Jo Beth Williams, a John Lithgow y a otros buenos actores que conforman un nutrido reparto de personajes. Uno de ellos es el doctor Sam Hachiya, a cargo del actor Calvin Jung, el cual fue creado por los guionistas en base a la figura real de quien fuera el doctor Michihiko Hachiya, uno de los médicos del Hiroshima Comunication Hospital, quien escribiera su testimonio sobre la terrible experiencia con los sobrevivientes al bombardeo del año 1945. Esto a modo de homenaje al recuerdo sensible de aquel terrible episodio histórico, y que inevitablemente se puso también sobre el tapete tras el estreno. Los comentarios vertidos al respecto indicaban que lo visto en esta película no resultaba ni la mitad de la real tragedia del pueblo japonés. Los productores, en respuesta a ello, al final del film dejan un comentario donde reconocen que la realidad siempre superará a la ficción aquí propuesta.

"Al día siguiente" es una película que, como resulta evidente fue utilizada con la firme intención de crear una ola de opinión mundial contraria a la carrera armamentista desplegada por la entonces Unión Soviética. Muy aparte de ello, no deja de dar muestra de un buen oficio por parte de sus realizadores, además de destacar un notable trabajo de producción en sus momentos más espectaculares. Bien pudo ser estrenado en los cines como ocurrió en algunos países, pero la intención fue alcanzar a la mayor cantidad posible de espectadores; a pesar de esto, hoy en día su carácter de telefilm resulta notorio, sin duda, en la mayor parte de su metraje. Sin embargo, ello no le resta interés debido a un guión con buenos diálogos, situaciones convincentes y sobretodo mostrando personajes sólidos. Si bien es cierto que puede señalarse su apego a una sola cara de la moneda, es decir, la mirada hacia una sufrida Norteamérica aun así presenta un discurso anti-armamentista que no falla en la autocrítica, el cual se deja ver y escuchar en varios momentos del film como el citado discurso presidencial, o la forma en que se deja ver cómo el uso de las armas lleva a un mayor caos. Hay opiniones como el escritor William J. Palmer quien señaló que realmente esta película logró llevar a la opinión pública el interés en el control de las armas nucleares en el mundo, con resultados efectivos en la comunidad internacional.

Es significativo que esta película, como la que realizó el director Lynne Littman llamada "Testament" hayan sido estrenadas casi al mismo tiempo. Años más tarde la misma ABC produjo una miniserie con similar temática llamada "Amerika", con un reparto encabezado por el actor Kris Kristopherson. Hoy, el mundo sigue girando tal cual. Las guerras no se detienen (Medio Oriente arde) y el peligro a gran escala sigue latente. Como bien se recuerda en uno de los textos del film: "Albert Eistein dijo lo siguiente: no sé cómo se llevará a cabo la tercera guerra mundial, pero sí sé cómo será la cuarta guerra mundial, con palos y piedras".



lunes, noviembre 17, 2008

Los Guerreros del Sol (1986)

Titulo original: Solarbabies (USA)

Es el año 2025. La Tierra es un planeta convertido en un extenso desierto. Lo que queda de la civilización es una comunidad militarizada llamada "Earth Force", la cual controla a una población de jóvenes huérfanos, quienes realizan durante el día trabajos forzados para el mantenimiento del gran complejo. En las noches, estos jóvenes se reúnen clandestinamente y llevan a cabo un deporte llamado Skateball, un juego de hockey sobre patines en línea. Un círculo de amigos ha unido sus talentos y han conformado el "Equipo Solar", convirtiéndose en el grupo imbatible de este torneo bajo la sombra. Del mismo modo, el equipo patrocinado por la autoridad del lugar, el malvado Grock, es superado por la destreza de Jason y su grupo de amigos Tug, Terra, Rabbit, Metron y el pequeño Daniel, asistente de los Solares.

Sin embargo, el destino del equipo Solar está más allá de aquellas fronteras. Un misterioso objeto venido del cielo es encontrado por ellos. Se trata de una esfera brillante la cual tiene vida propia y responde al nombre de Bodahi. La esfera los conduce hacia una lucha por la libertad y la total transformación del mundo en una nueva tierra prometida.

Bueno pues, tras la relativamente prolongada interrupción de posteos debido a asuntos laborales cansinos pero ineludibles, al fin podemos volver a este pequeño espacio para continuar con nuestro repaso al cine postapocalíptico que pudo verse en la década de los 80´s. En este caso, hemos de comentar esta olvidada historia, dirigida por Alan Johnson, un reconocido coreógrafo de Broadway, y que probó suerte en la realización con solamente dos obras: la cinta "Ser o no ser" con Mel Brooks y Anne Bancroft en el año 1983, y esta película que titula nuestro post, cuya realización tuvo en cuenta el éxito de la saga "Mad Max", a estas alturas ya considerada mítica por muchos. En esta oportunidad la intención que se sumaba a este esfuerzo fue la de hacer uso de la renovada imagen de un grupo de jóvenes actores, quienes por aquellos años conformaban una generación emergente de figuras en busca de un lugar en el cine norteamericano. El tiempo ha permitido descubrir a alguno de ellos años más tarde con una carrera más consolidada, mientras que otros se han visto relegados de las pantallas.

"Los Guerreros del Sol" es una cinta que narra las aventuras de un grupo de adolescentes en un mundo post nuclear que sufre la escasez de agua, y cuyas escasas reservas son controladas por la autoridad de la Nueva Tierra. Todo el territorio se ha convertido en un árido desierto dentro del cual un gran número de jóvenes sobreviven encerrados en una base militar llamada "El Protectorado", bajo el disfraz de un reclusorio para huérfanos en el cual se busca controlar sus actividades, su forma de pensar y, por consiguiente, sus destinos, mientras el poderoso dictador de aquel pequeño estado guarda un secreto en su afán por controlar el mundo. Desde el espacio exterior llega un agente perturbador de este orden el cual es encontrado por el pequeño Daniel quien es un recluso en aquellas instalaciones junto a sus compañeros del llamado "Equipo Solar", al haber salido furtivamente hacia una región prohibida en la cual practican un juego similar al hockey de nuestros días, montados en patines en linea. El grupo de amigos se sumerge en una aventura que los llevará a través de paisajes desérticos, territorios inhóspitos, conocerán extraños lugares y sufrirán el acoso por parte de la fuerza militar represora que emprende su persecución.

El film se orienta al modo de una aventura apta para todo público, ofreciendo una historia sencilla y, a decir verdad, predecible en su desarrollo. La pareja conformada por Jason y Terra desarrollan tímidamente una típica historia de amor juvenil, mientras que el resto de personajes secundarios resultan poco recordables, más allá de representar a la humanidad, o mejor dicho, al menos a la tierra norteamericana, como son tanto el blanco, el moreno, el indígena (aunque poco lo parezca), y asimismo la chica, quien resulta pertenecer a un pueblo de beduinos, como puede verse pasada la hora de metraje; justamente, la presencia de unos habitantes del desierto nos remite al estado del mundo por aquellos años, donde Afganistán era ocupado por el ejército ruso (No es que sepa mucho, es lo que recuerdo de haber visto "Rambo 3"). Mientras tanto, también tenemos a un juvenil adversario, un patán o bravucón rubio de aspecto atlético, muy parecido a un jovencito Ivan Drago, recordando a "Rocky IV", quien les hace la vida imposible y que es afín a la fuerza militar. Los soldados bien podrían ser rusos invasores, como solía ocurrir en las fantasías de aquellos años (aquí recuerdo aquella película de John Milius de título "Amanecer Rojo", contemporánea a esta producción). Como señalamos, el relato se desarrolla en forma predecible. Vamos, sabemos que ganarán los buenos, que liberarán al mundo y que el villano dictador lo pagará caro, pero ello no le quita algún mérito, como es el resultar una historia contada en forma dinámica y amena, a fin de cuentas, así como mostrar un aspecto visual aceptable.

Sin duda, lo mejor del film se encuentra en la correcta ambientación propia del cine postapocalíptico, con ambientes naturales desolados y una humanidad que sobrevive a duras penas. Para ello, la filmación se llevó a cabo en los territorios de Andalucía, España, lugar que resultó atractivo para la producción por el paisaje desértico y rocoso que allí predomina. La puesta en escena también logra escenarios muy curiosos, como el dominio militar de frías instalaciones, donde predominan los tonos oscuros y azulados, y con la constante presencia de las fuerzas militares, lo que contribuye con esa sensación de represión sobre los jóvenes cautivos. En ciertos momentos se aprecia la estética videoclipera de la MTV de aquellos años, como ocurre en un gigantesco patio donde los huérfanos son concentrados en lo que parece una sesión de lavado de cerebro o de control de la conducta, para lo cual se hace uso de grandes pantallas donde se aprecian muchas imágenes que llaman a la violencia y al temor a la autoridad, en medio de un despliegue de luces y sonidos, simulando una gigantesca discoteca. Por supuesto, los protagonistas de la historia resultan inmunes a este tratamiento; para ellos lo que resuena es el tema "Love will set you free" del reconocido "soulman" Smokey Robinson.

El exterior no deja de ser un escenario tan hostil como se espera, donde abundan los delincuentes de caminos, y se deja sentir la inclemencia del tiempo. Se logra apreciar dos comunidades, como la llamada "Ciudad Llanta", un lugar donde las viejas llantas de vehículos son utilizadas con diversos fines, y otro es el refugio oculto entre las montañas que no es otra cosa que un pequeño oasis, una muestra del mundo con el que los jóvenes aventureros sueñan desde siempre.

La acción que se aprecia en esta película coge elementos de aquí y de allá, haciendo un breve guiño al viejo film de Norman Jewison "Rollerball", con un futurista partido de Hockey llamado Skateball, donde también hay un intenso despliegue de rudeza. A pesar de ello, "el Equipo Solar" es un talentoso grupo de expertos patinadores, lo que los hace más rápidos y escurridizos en el momento de la acción, y ello es su principal recurso a la hora de enfrentar sus mayores retos. El resto del film muestra la bizarra estética visual de la serie de peliculas de "Mad Max" como ya hemos señalado, pero obviamente sin alcanzar aquel grado de violencia.

En cuanto a sus actores principales, se presenta un grupo de jóvenes figuras de aquellos años, como lo son el actor Jason Patric. Por entonces, un nuevo ídolo juvenil, cuando posteriormente Joel Schumacer le dio el papel protagónico de su película "The Lost Boys" un año después de esta producción. Luego, el señor Patric ha desarrollado una carrera aún vigente en el cine. La mayor parte de sus trabajos corresponden a producciones independientes como ocurre en películas como "Narc" de Joe Carnahan, a pesar de su participación en superproducciones como "Speed 2", secuela de un éxito noventero del cine de acción, que resultó un fiasco total. El actor no ha alcanzado el nivel de superestrella que tanto se busca en Hollywood. Si pude ver una película dirigida por el casi siempre correcto John Badham, titulada "Incognito", en la que Patric es un falsificador de obras de arte envuelto en una intriga millonaria por la que se ve perseguido entre Paris, Roma hasta llegar a España, una película bastante interesante para mi gusto, con buenos momentos de suspenso y que me atrevo a recomendar. Al menos este actor aun se encuentra en actividad.

No ocurre lo mismo con la bella Jamie Gertz, una actriz que aquí luce muy joven y bastante guapa, pero que luego de los noventa no desarrolló una carrera cinematográfica de interés, aunque en el medio televisivo ha tenido mayor figuración, apareciendo en más de una serie casi siempre como actriz invitada, esto durante los años 90 e incluso hasta esta década. Su primer largometraje fue la cinta "Amor eterno" de Franco Zefirelli, donde también tuvo su primera aparición el hoy estrella de Hollywood Tom Cruise. Al igual que Jason Patric ella apareció en 1987 en la película "The Lost Boys", luego de "Guerreros del sol". Se casaría en 1989 y con ello prácticamente desapareció del mundo del cine. En lo que respecta a esta película que comentamos, su participación resulta convincente, desarrollando el personaje de jovencita heroína.

También encontramos aquí al actor Adrian Pasdar, otra figura cuyo rol más destacado sigue siendo el protagonismo de la película, hoy de culto, "Viajeros de la noche", historia de vampiros con una propuesta más novedosa, dirigida por la interesante realizadora Katherine Bigelow. Hoy el señor Pasdar ha vuelto al primer plano por participar en la serie de Tv "Heroes" en el papel de Nathan Petrelli, aunque, al parecer, últimamente a esta serie televisiva ya no le está yendo muy bien. Del mismo modo, el actor James LeGros, otro de los miembros del reparto, participó en aquella película sobre vampiros, continuó una carrera como actor secundario en muchos filmes y a la fecha ha incursionado en la televisión de su país en varios shows y series. Además, otro de los actores que se encuentran en este reparto es el señor Peter De Luise, más reconocido por su participación en la serie de TV de los años 90 "21 Jump street" al lado del actor Johnny Depp. De Lusie también enfrentó vampiros en otra película al igual que sus compañeros de reparto, en su caso en el film "Children of the night", una producción de Fangoria dirigida por Tony Randell. Y si no digo más de ellos es porque su participación en esta película "Guerreros del sol" resulta muy limitada y poco interesante.

Por último, quisiera destacar la participación de Lukas Haas, el niño actor de este film, quien hoy siendo ya adulto tiene una filmografía más extensa. Este actor destacó por primera vez en la película del director Peter Weir titulada "Testigo en peligro", al lado de Harrison Ford, en un thriller de acción muy logrado, del cual sin duda la imagen de niño amish que protagonizó Haas resulta inolvidable. Con el tiempo, ha participado en otras peliculas de interés, al menos para este blog, como son "Marte ataca" delirante cinta de Tim Burton, y más recientemente en el film "Brick", película que ya se ha ganado cierta fama entre algunos cinéfilos.

También actúa el señor Richard Jordan como el tirano Grock, y de hecho encabeza el reparto del film, pero, a decir verdad, me ha parecido un villano del montón, así que poco puedo decir de él.

Finalmente, agregaremos que "Guerreros del sol" funciona sin más pretensiones que la de cumplir con su función de cine de evasión, que cuenta con todos los rasgos de la típica película de su época y que cumple con su apartado visual en forma competente, además de entretener lo suficiente debido a su argumento tan sencillo como la tabla del dos, aunque precisamente esto pueda resultar infantil para muchos. Sólo para incondicionales del Post-Ap. sin remedio.



jueves, octubre 30, 2008

Mad Max 3 : Más alla de la cúpula del trueno (1985)

El guerrero de la carretera deambula por el desierto, al ser es despojado de sus pertenencias desde un vehículo aéreo. Tras seguir la pista del ladrón, llega hasta Bartertown, un lugar regido por Tía Entity, una mujer de gran personalidad pero que mantiene como una espina en el costado la presencia de Master Blaster, la singular alianza entre un hombre enano que se precia de poseer un gran cerebro, y un gigante sin rostro y sin voz que lo lleva en hombros, dando forma a un ser temible y poderoso. Max es convencido por Tía Entity de ayudarla a detener a aquel gigante. Sin embargo, los hechos hacen surgir un gran revés en sus planes. Max es desterrado de Bartertown y abandonado en el desierto a su suerte. Alli será rescatado por una tribu de niños, quienes lo confunden con un mítico héroe a quien llaman Capitan Walker, en espera que él los conduzca a Tomorrow Morrow Land, el lugar soñado por aquellos pequeños sobrevivientes. Max debe decidir guiarlos a través del desierto, a pesar de los peligros que involucra tal empresa.

Tras haber realizado alguna vez una, más o menos, extensa parrafada acerca de la saga de "Mad Max, el guerrero de la carretera", en lo que respecta a sus dos primeras entregas, ahora nos toca ocuparnos de la tercera parte, la cual quedó pendiente en aquella ocasión. Transcurridos cuatro años desde el estreno de la segunda secuela en el año 1981, el director australiano George Miller presenta la esperada tercera parte acerca de las aventuras del antihéroe creado por él junto con su socio Byron Kennedy. Sin embargo, en un lamentable accidente aéreo, el señor Kennedy fallece en el año 1983, lo que dejó a esta producción en manos de Miller. Esto fue lo que produjo el retraso en la realización de la nueva entrega, a pesar del apoyo millonario de la hollywoodense Warner Brothers.

De todos modos, Miller es contratado para dirigir la película, pero en compañía de otro realizador a quien delega parte de sus labores, el también director australiano George Ogilvie. Las tareas se dividieron en la siguiente forma: Miller se limita realizar las secuencias de acción, lo cual es bastante notorio, mientras que Ogilvie llevó a cabo el resto de las escenas. La historia fue escrita por el inglés Terry Hayes junto a Miller, del mismo modo que en "Mad Max 2". Aquel éxito sin precedentes del cine australiano llevó a su secuela a la categoría de super estreno esperado del año en Norteamérica y el mundo. Con esta expectativa por parte de la Warner, de convertirse en un super taquillazo, la historia del Loco Max sufre cierto cambio de rumbo en su planteamiento, esto con el fin de hacerla más asequible a todo tipo de público. La violencia irracional que tan bien había sido reflejada en los filmes iniciales cedió terreno en favor de algunos elementos propios de la aventura apta para todos, cuando el solitario guerrero de la carretera se ve inmerso en una extraña misión al lado de una tribu compuesta por niños abandonados a su suerte. Se inicia una búsqueda en aquel mundo desolado hacia el descubrimiento de una tierra prometida.

Tanto la primera como la segunda parte son muy buenos ejemplos de películas de acción que plantean el resquebrajamiento de la civilización humana. Desde su crisis, cuando la delincuencia de una banda de motociclistas se apodera de un pequeño pueblo, sobrepasando la capacidad de hacer justicia de su modesta comisaria, Mad Max se convierte en el justiciero cuyo accionar esta fuera de las normas, impulsado por el cruel asesinato de su mujer y de su hijo. Sólo entonces Max combate eficazmente la delincuencia con la violencia nacida de la venganza. En la segunda parte, ya el mundo ha colapsado, nos enteramos de que el caos resultó ser global cuando la tercera guerra mundial se desató debido a la crisis energética que llevó al mundo civilizado a su fin; el hombre no supo conducir su destino en forma constructiva y por el contrario se precipitó hacia la guerra y destrucción, como siempre ha ocurrido en su historia. El territorio australiano, convertido en un desierto sin fin, es el escenario de una nueva lucha de Max, el guerrero de la carretera, quien se enfrenta a una peligrosa tribu de asesinos, quienes, como todos, buscan el preciado combustible y el consiguiente poder en la región. Aquí resulta inolvidable la temible figura de Humungus, el líder asesino motorizado.

Estas son dos películas en las cuales apreciamos un contenido desalentador con respecto a la naturaleza del hombre, convertido en un bárbaro que lucha y mata a otros con total frialdad, mientras el protagonista es un sobreviviente que puede emplear esa misma fuerza para abrirse paso, a pesar de los duros golpes recibidos en aquel ambiente hostil, y ello es lo que le permite en cierto modo impartir justicia, a pesar de que su mayor interés es el de sobrevivir.

Con respecto a esta tercera entrega, la nueva película no muestra el mismo grado de violencia de sus predecesoras, y la reduce. Eso es lo que nos plantea, visto desde cierto punto, como una consecuencia lógica de la trilogía. Una vez que las presentaciones han sido hechas, que la descripción del caos y la barbarie ha quedado bien retratada, es tiempo de pensar en la posibilidad de un futuro mejor.

Nuevamente encontramos a Max convertido en un errante en medio del desierto, ya sin su clásico vehículo, el Interceptor, como consecuencia de los hechos ocurridos en la segunda parte. Aquí, el robo de sus bienes por parte de un ladrón que viaja en un aparato volador (que no sería el mismo personaje visto en la segunda parte, aunque guarda mucha similitud, de hecho, es el mismo actor Bruce Spence), conduce al guerrero hasta Bartertown: una ciudadela que sirve como punto de encuentro comercial para todo viajero o vagabundo; que es capaz de generar su propia energía a partir del estiércol de los cerdos del cual se obtiene etanol, y que congrega a una población que subsiste en medio de la ley impuesta por un singular personaje. La recreación de este particular mundo es un gran acierto de la película.

Visualmente es la mejor puesta en escena que se ha visto en la trilogía, y esto constituye un gran punto a favor del film. Con suficiente detalle podemos apreciar la forma en que ese remedo de sociedad funciona en muchos aspectos. Los distintos escenarios, los extraños habitantes y la variedad de personajes con atavíos bizarros brindan mejor que nunca el estilo visual que se convirtió en la marca de fábrica de la saga. Toda esta primera parte en la cual Max recorre este lugar, enfrentando intrigas y peligrosos enemigos, hasta verse enfrascado en una inolvidable lucha en medio del más extraño recinto de pelea visto hasta entonces, el llamado "Thunderdome" resulta lo más cautivante de toda la película y, al mismo tiempo, complementa adecuadamente el espíritu de esta serie de aventuras, alejándose de las carreteras y recreando un completo entorno del futuro. El escenario por fin es decididamente post nuclear, como se revela desde un principio, en aquel detalle cuando un vendedor ofrece agua radioactiva a Max, quien activa su pequeño contador geiger lo cual delata su peligrosidad. En la película previa, el hecho de una guerra nuclear no había sido declarado abiertamente, aunque se podía presumir en cierto modo.

El posterior traslado de los hechos hacia nuevos territorios plantea una segunda parte, la cual es, precisamente, la principal variante o apuesta hecha en esta obra por conducir al personaje hacia nuevos rumbos. Max, convertido en un invencible guerrero, encuentra a una tribu compuesta por niños que sobreviven en una aldea oculta en medio de los montes. Ellos le muestran el camino hacia la posibilidad de un nuevo mundo, lejos de la crueldad que encierra el desierto, una especie de espejismo que luego se convierte en una ciudad perdida a la cual buscan arribar y convertirla en su nuevo hogar. Max recupera el sentimiento perdido acerca de la esperanza en un mundo mejor, y decide ayudarlos en su larga travesía.

En esta parte, el papel que ocupan estos niños y adolescentes aminora la acción, por mucho que vuelva el despliegue visto a través de persecuciones motorizadas en el desierto, y que la presencia de los villanos se haga notar en forma impresionante, la cual es ciertamente espectacular de todos modos gracias a la labor de George Miller. A pesar de ello, no se aprecia el mismo grado de violencia de antaño. Asimismo, se cuelan algunos gags sencillos, propios de la inocencia que se busca reflejar con estos nuevos personajes, inconcebibles en las anteriores entregas, aunque afortunadamente son pocos y bien dosificados. La historia de persecución que apreciamos resulta en un entretenimiento muy espectacular gracias a una producción de primer orden, pero que decae en su tramo final con un desenlace que no tiene un gran clímax de acción a diferencia de sus precedentes. Todo se resuelve al modo de un relato amable de aventuras, al más puro estilo de las viejas seriales. Es precisamente ese cambio en su tono, decididamente adulto y hostil el cual caracterizaba a esta serie hacia un producto más complaciente, lo que puede resentir a quienes siguen estas historias. De todos modos, allí esta George Miller haciendo de este film un espectáculo impecable, y también la labor del director Ogilvie, otorgando suficiente dignidad a sus personajes.

En las actuaciones, sin duda Mel Gibson se convierte en el protagonista absoluto, al tratarse de un personaje al cual conoce lo suficiente, redondeando una labor memorable como el héroe post apocalíptico mejor logrado del cine. El conjunto de actores infantiles y jóvenes tienen una participación muy aceptable, sin caer en un exceso de ñoñerías, como podría resultar (como decía Hitchcok, ni niños ni perros en sus filmes). Y como la gran villana tenemos a la estrella de la música pop Tina Turner, otro gancho comercial. De todos modos, la actuación de la cantante resulta muy lograda y convincente, y con honores pasa a formar parte de la galería de personajes salidos de esta mítica fantasía.

Podemos decir que es una película de calidad, superior a los demás productos hechos bajo su influencia, sean americanos, italianos o de otros lugares. Es una historia que brinda una esperanza a aquel mundo devastado, si bien el propio Max asume más que nunca su rol de Moisés liberador, el cual conduce un logrado éxodo a través del desierto, pero que cumple en forma similar el destino del patriarca bíblico ante "la tierra prometida". Después de todo, esto vuelve a dejarlo muy en alto como un mítico personaje: el verdadero héroe de un futuro atemorizante. Como otras virtudes, está la calidad de su puesta en escena, el profesionalismo en la labor de George Miller a la hora de dirigir con destreza todos y cada una de sus secuencias, así como el espléndido trabajo en la fotografía de Dean Seamler y la música de Maurice Jarre, tan correcta pero quizás no tan impactante como la de Brian May en las partes 1 y 2, hacen de esta película una buena realización que pone un digno punto final a la trilogía post apocalíptica del cine por excelencia, al menos hasta hoy.




sábado, octubre 18, 2008

1990 : Guerreros del Bronx

Es el futuro. Es el año 1990 (¡¡). La ciudad de Nueva York, considerada por mucho tiempo como la capital del mundo, alberga un distrito donde reina la violencia y el desprecio a las leyes, por lo cual se convierte en una tierra de nadie. Se trata del Bronx: un lugar donde las pandillas más salvajes y violentas que se hayan visto en ciudad alguna coexisten bajo extraños códigos de territorio, cuyo respeto constituye la única forma de sobrevivencia en este paraíso del crimen. El núcleo de poder de la sociedad moderna controla las riquezas de la civilización que vive ajena al Bronx, de espaldas a aquel lugar y lejos de su dominio, en un acto de cobardía y desprecio. Sin embargo, el capricho del destino, o, mejor dicho, el de una joven mujer, trae consigo la rehuida, pero inevitable confrontación entre ambas realidades.

Ann, la hija de uno de los más poderosos hombres de negocios, y heredera de la más grande compañía fabricante de armas en el mundo, se niega a cumplir su destino y huye hacia el lugar más peligroso y al mismo tiempo el mejor refugio del alcance de su padre y de sus inescrupulosos hombres: el inhóspito Bronx. Sin embargo, una vez que Ann pone su pie en aquellas calles, enfrenta el salvajismo de sus pandillas, en este caso, de los llamados Skaters. Por fortuna, es rescatada por un grupo de motociclistas conocidos como la pandilla de los Riders, liderados por un hombre muy joven, pero al mismo tiempo un gran combatiente, a quien todos llaman Trash. El encuentro y la atracción entre ambos personajes es inevitable. Ann descubre al hombre de su vida, mientras que Trash ve en ella a un ángel que ha descendido a estos infiernos. A pesar de todo, ambos deciden unirse y vivir juntos en aquellas calles. Pero la realidad de la violencia que los rodea desatará gran cantidad de víctimas, y pondrá a prueba su amor en medio de aquel mundo sumido en el caos.

A inicios de los años 80, los estrenos de muchos films provenientes del género fantástico se congregaron en forma impresionante. La industria del cine italiano nuevamente puso en práctica aquella tendencia conocida como la "explotation", el aprovechamiento de títulos exitosos provenientes principalmente del cine norteamericano más comercial. El resultado fue la mixtura de subgéneros, la mezcla de historias y por supuesto, el corta y pega de estilos visuales que en algún momento resultaron cautivantes, quizás, mejor dicho, suficientemente divertidos. Quien esto escribe, vivía en plena infancia y puede recordar aquellos viejos carteles publicitarios muy llamativos que podían observarse en la edición dominical de los periódicos, y de este modo, se dio el primer vistazo del universo bizarro que conformaba aquel cine de serie B. Mucho antes del spaghetti western, mucho antes del relato bélico, aún antes del apocalipsis declarado que se aprecia en películas como "Los Nuevos Bárbaros", la imagen de la motocicleta adornada con la calavera nos abrió las puertas a este singular producto del cine más rapaz y callejero hecho por un director.

Por aquellos años, los cinéfilos fueron testigos del éxito mundial de un par de películas del cine norteamericano más extravagante, de tal modo que aún hoy se mantienen en el recuerdo. El notable y veterano realizador Walter Hill había estrenado "The Warriors" en 1979, una historia de acción sobre una serie de tribus urbanas, basada en la novela del escritor Sol Yukich. Un par de años después, otro gran director como es John Carpenter, nos dio a conocer uno de sus grandes clásicos: el film "Escape de New York", una aventura futurista cuyos protagonistas se internaban en las calles de una desolada y violenta ciudad convertida en una prisión gigantesca. En ambas películas se podía apreciar la variada fauna que conformaban las pandillas surgidas en los ambientes más violentos y corruptos de la gran urbe norteamericana. La impresión que surge de ambos filmes fue recogida por la prolífica pareja de guionistas del cine fantástico italiano. Nos referimos a Dardano Sachetti y su esposa Elisa Briganti. A ellos se suma un realizador de amplia trayectoria dentro de la más trepidante acción de bajo presupuesto: nos referimos a Enzo Girolami Castellari. Nacido en Roma en el año 1938, inició su carrera realizando spaghetti westerns, dentro de los cuales quizás más reconocida sea la pelicula "Keoma", protagonizada por Franco Nero en el año 1976, en todo caso fue uno de sus mayores éxitos. Ademas, Castellari ha recorrido casi todos los subgéneros de acción, desde historias de guerra, espadas, policiales, aunque tambien incursionó en el horror al estilo "Tiburón" con la pelicula "Cazador de tiburones" en el año 1981. Una vez que surgió la moda del post-apocalipsis, pues no le resultó nada dificil formar parte de ella.

A partir de esto, se concibe el guión de "1990 Guerreros del Bronx" en la forma en que resulta obvia tras la unión de ambas fuentes de inspiración. Esta vez el barrio del Bronx del futuro ha caido bajo el poder de las más peligrosas pandillas de delincuentes. Hasta alli llega la hija de un poderoso empresario de la ciudad y se convierte en el centro de una intriga que involucra la traición y el complot entre los propios miembros de las tribus callejeras.

Mientras tanto, en medio de aquel clima se desarrolla una historia de amor que recuerda al romance selvático de Tarzan y Jane, donde donde el macho apenas hilvana algunas frases, y mayormente se las pasa haciendo gala de su condición de fortachón lider, mientras ella es la dama cautivada por el salvaje, la extraña recién llegada cuya presencia contrasta con aquel ambiente hostil. La idea resultó atractiva para alguien como el director Castellari, quien se puso al frente del film. Se da inicio al casting en su bella Italia, involucrando a un curioso reparto de actores.

En primer lugar, era momento de elegir al protagonista. Como no pudo ser de otra manera, se puso especial énfasis en las cualidades físicas de quien tuviese a su cargo un rol de este tipo. La búsqueda llevó a los responsables a los mejores gimnasios del país. Fue en uno de ellos donde un joven de tan sólo 19 años llamó la atención. Su nombre era Marco Di Gregorio. Los crèditos del film lo señalan como Mark Gregory en el papel de Trash, el lider de los motocicilistas, y es la imágen principal y sin duda la más recordada de ésta historia. Su condición atlética, su experiencia en lucha grego romana, su larga cabellera y su rostro juvenil fueron elementos suficientes para el director, quien lo eligió como su actor principal por encima de cualquier talento histriónico. Para los fines de la producción resultó suficiente. Debido al éxito de esta pelicula, Gregory se convirtió en un héroe de acción del cine italiano de bajo presupuesto, quedando encasillado en roles similares hasta su última aparición en la pelicula "Afganistan, el último bus de guerra" en 1989, desapareciendo totalmente de la escena hasta el dia de hoy, lo que ha motivado posteriores búsquedas de su actual paradero, sin resultado alguno, vaya misterio.

Quien resultaba más reconocido por el público italiano era el actor George Eastman, a quien se le puede encontrar en varias peliculas de este tipo muy fácilmente. Aqui realiza un rol secundario como el personaje llamado Golan, un sujeto de extraña presencia muy acorde a su elevada estatura.

El reparto también incluye a Ennio Girolani, hermano de Enzo G.Castellari, y también al mismísimo director del film. Y como quien dice, todo queda en familia, el principal y único rol femenino destacado está a cargo de la actriz Stephania Girolani en el papel de Ann. Ella es la hija del director Castellari, y cumple con hacer acto de presencia en aquella extraña aventura. La actriz también hacía labores de asistente del director, tanto en este film como en otros trabajos de su padre como "El último tiburón" (1981), "Los nuevos bárbaros" (1982), o "Sinbad de los 7 mares" (1989).

De los actores norteamericanos que participaron en esta producción encontramos a alguien muy reconocido por los viejos cinemeros. Visto años atrás en la T.V., a través de la serie titulada simplemente "Combate", Vic Morrow consolidó una larga carrera en el cine de su pais, y haciendo pequeñas colaboraciones en el cine italiano como ocurrió en "El último tiburón", dirigido por el propio Castellari, además del film que da título al post.

Aquí en "Guerreros del Bronx" Vic Morrow caracteriza a Hunter, un asesino a sueldo, supuestamente frio y calculador, en un primer momento, y luego hacia el final del relato soltará pachotadas y risas propias de un villano de dibujitos. Si la intención es representar la demencia del personaje pues la impresión que deja es que toda la película es una locura. Cabe recordar que el señor Morrow realizó en esta ocasión la que sería su penúltima película. Lamentablemente, en el año 1982, el actor murió durante la filmación de "The Twilight Zone", irónicamente una producción de primer nivel, en lo que fue un accidente muy violento cuando un helicóptero perdió el control y cayó sobre él y dos niños. La producción de Steven Spielberg, sus socios y el director John Landis se vieron envueltos en serios problemas tras un largo juicio. Así fue, por desgracia: Vic Morrow dejó este mundo allí, a la edad de 53 años.

La otra figura destacable es la del señor Fred Williamson. Este actor es algo así como un viejo lobo de las películas de acción de bajo presupuesto, a quien se puede ver en películas como "Black Caesar" en 1973, "Black eye" en 1974, al lado de Teresa Graves (la recordada "Christy Love"), y en producciones del cine italiano de acción como "Inglourius bastards" del mismo Castellari. El señor Williamson aún está en actividad, y más recientemente ha formado parte del elenco de películas como "Niños el maíz 5", "Abierto hasta el amanecer", y la versión para el cine de la serie "Starsky y Hutch", entre otros trabajos. Se trata de un buen actor, pues siempre ha resultado convincente en sus extraños roles. Es así que en "Guerreros del Bronx" es el singular Ogro, el Rey del bajo mundo, autoproclamado amo del Bronx, papel que realiza con gran estilo. El reino de Ogro es nada menos que lo queda del Harlem, donde él como buen líder tiene a su lado a una bella rubia como su fiel acompañante. Atención a ella, que es mortalmente hábil con el látigo.

El resto del reparto incluye a actores de poco reconocimiento, aunque resulta anecdótica la participación del actor Joshua Sinclair como Ice, uno de los miembros de la pandilla de los Riders. Lo que ocurre con él es que, además de actor, es un biólogo que ha participado en expediciones al interior del África, en misiones para el estudio de enfermedades de la región. Años después, escribió un libro que se convirtió en un best seller; nada menos que "Shaka Zulu", una historia de la cual se han realizado hasta dos versiones televisivas de mucho éxito en el formato miniserie. Es la historia de un un gran guerrero africano cuyo destino estuvo marcado desde el dia de su nacimiento. No he leído el best seller, pero pude ver la miniserie del año 1986 que resulta de mucho interés, hasta diría que es un clásico de la televisión. ¿Qué hacía Joshua Sinclair en "Guerreros del Bronx"?. Pues sencillamente, en aquellos años se estaba ganando la vida en la actuación.

¿Que se puede decr de esta pelicula?, pues que sin duda ofrece lo que puede esperarse de ella. Al tratarse de una producción de modestos recursos (lo cual resulta relativo, ya que trasladarse al mismisimo Bronx y filmar allí y en las calles de Brooklyn tiene su costo), convierte el resultado final en un puro espectaculo de serie B aun con muchas deficiencias, como puede apreciarse en la desconcertante edición, la música chapucera que la acompaña, los malos actores que se aprecian en pantalla, y peor aun, el guión que no cuenta nada nuevo, que presenta a sus personajes de un solo trazo, que abunda en situaciones inverosimiles, y lo que si hace es darnos un relato que de ninguna manera puede tomarse en serio. Pero, al menos, para quienes nos entretiene este tipo de productos, Castellari cumple con ofrecer ua galeria de personajes "freaks" que desfilan en la pantalla, como si de un comic se tratase, si bien un espectáculo de este tipo puede apreciarse en mejor forma en aquellas peliculas que citamos como fuente de inspiración para este film. Asimismo, tenemos secuencias de acción más o menos logradas, principalmente hacia el final de la pelicula en la cual aparecen unas tropas de policias a caballo, armados con lanzallamas, a falta de presupuesto para armas más modernas. Después de todo, los lanzallamas siempre suelen causar gran impresión al ser utilizados mortalmente.

Es una película a cuyo favor diremos que mantiene esa estética y ese estilo bizarro que caracteriza a estas producciones, que sabe a ochentera a todas luces, y que logra un ritmo adecuado el cual, al menos, permite seguir los hechos narrados en forma casi ininterrumpida. Eso sólo si antes no se ha desechado esta historia ante la pinta que se trae, sus ilógicas situaciones y sus poco inspirados actores. Nuevamente señalamos que es un producto que a estas alturas corresponde a un determinado público, propenso a rarezas al menos divertidas. Cuesta creer en el éxito que tuvo en su momento, lo que la llevó a contar con una inmediata secuela titulada "La fuga del Bronx", de la cual podría decirse que resulta más entretenida, cosa rara, aunque por ahora la reservamos para otra ocasión.



lunes, octubre 06, 2008

Battletruck (1982)

Otros titulos :
Warlords of the 21 century (USA)
Destructor (Italia)

Una temible banda de asesinos recorre las desoladas carreteras de un mundo destruido, a bordo de un portentoso vehiculo al cual han denominado "Battletruck". Estos delincuentes buscan apoderarse de todo el combustible que encuentran a su paso, y con ello ejercer el control de toda la región. El lider del grupo es llamado el General Stryker, el cual aprecia la compañía de una bella jóven de nombre Corlie, convertida en miembro del grupo viajeros. Sin embargo, ella logra huir de aquel grupo a través del inhóspito paraje, hasta que es alcanzada por los hombres del General. Repentinamente, Hunter, un solitario motociclista, hace su aparición, derrota a los asaltantes y huye con Corlie montados en su motocicleta en veloz carrera. Stryker y todo el "Battletruck" darán inicio a la persecución de los jóvenes fugitivos, poniendo en peligro la vida de muchos inocentes.

Si "Mad Max" tuvo su origen en el desierto australiano, en esta ocasión el poderoso vehículo "Battletruck" hace su aparición cruzando los parajes de Nueva Zelandia. Este curioso ejemplar del subgénero PA es una producción de la compañía Battletruck Productions (en cuya filmografia sólo aparece este film) y fue dirigido por Harley Corkeliss, alguien cuya trayectoria resultó bastante corta, habiendo iniciado sus labores como director de segunda unidad de Irvin Kershner en la recordada "El imperio contraataca" en 1981. Cookliss decidió continuar en la ciencia ficción, ésta vez bajo la inspiración de la obra de George Miller, recreando una historia post-apocaliptica que narra las aventuras de un justiciero enfrentado a unos peligrosos criminales y su potente vehiculo, una mole de acero y fierros que a primera vista luce imparable e invulnerable. Habíamos contado en un post anterior sobre la pelicula "Callejón infernal" la forma en que muchas de estas aventuras futuristas daban espacio a la presencia de armatostes motorizados de gran presencia, y éste seria otro notable ejemplo. Aunque podemos considerar un caso mejor logrado el de aquella pelicula del director Jack Smight al ubicar este elemento en un paisaje radioactivo muy amenazador.

Precisamente, consideramos que "Battletruck" tiene en su contra aquellos paisajes utilizados, ya que estos no presentan el aspecto desolado o completamente inhóspito que se puede apreciar en otros filmes de este tipo, pues en mas de una ocasión lo que vemos son escenarios poco inquietantes. La atmosfera del film no es tan impactante como en otros ejemplos de este tipo. Si aqui el mundo conocido tuvo su fin debido a la "guerra por el petróleo", lo que se menciona al inicio de esa implacable búsqueda de combustible, ello sería la explicación de aquel panorama. Sin embargo, "Mad Max" era un filme donde la crisis mundial tenía su origen en tal sentido, y el desierto, las carreteras y los pequeños poblados se mostraban hostiles, y eran los escenarios perfectos para la alienación de sus personajes, de una vida en sociedad tal cual la conocemos hacia una ola de violencia irrefrenable. Este relato que hoy nos ocupa, resulta de pocas ambiciones, pues tanto la historia como su puesta en escena es muy propia del más modesto cine de serie B, eso sí, muy digno, después de todo, pues hay momentos donde destaca una correcta fotografía del especialista Chris Menges, quien posteriormente desarrollaría una larga carrera en el cine de Hollywood. Otro conocido que anda por ahí en el apartado de sonido es quien luego se hizo director, el señor Lee Tamahori.

De otro lado, la película tiene un desarrollo bastante convencional, haciendo que resulte demasiado correcta, resultando un film que carece de mayor intensidad o que depare sorpresa alguna. Por el contrario, en gran parte del metraje se desarrollan secuencias tan correctas que la asemejan mucho a un modesto telefilme. Hacía falta una mirada más inspirada para mostrar a estos personajes y al mundo que se describe, y también, un toque fantástico más nutrido y enérgico, esto último es algo que muchos de los filmes italianos de este subgénero a pesar de sus defectos tratan de mantener con todos sus esfuerzos.

A pesar de lo anterior, hay cosas que nos resultan de interés. Por ejemplo, encontramos un correcto diseño de producción que busca otorgar aquello que el paisaje no ofrece, es decir, la idea de un mundo en reconstrucción, donde sus habitantes se esfuerzan en establecer una nueva sociedad, a base de humildes aldeas, y empleando cualquier cosa que resulte útil en su intento de volver a una vida normal. Esto se logra al retratarlo en forma acertada en apenas un sólo escenario, en una pequeña villa que finalmente es asaltada por los hombres de Stryker. Del lado contrario, los villanos hacen uso del vehículo, que realmente es lo más impactante y la mejor carta de presentación que puede lucir esta aventura.

Por su parte, las actuaciones en general, resultan muy competentes y adecuadas. El personaje de Hunter, el aventurero y encargado de impartir la justicia en esta historia está a cargo del actor norteamericano Michael Beck, quien puede ser reconocido como el interés romántico de Olivia Newton John en el film "Xanadu" (citada porque para el actor fue uno de sus trabajos más publicitados, en serio), además de llevar una trayectoria muy vinculada al mundo de la televisión. Pero sin duda, Beck siempre será recordado por su papel de Swann, el líder de la pandilla protagonista de la entrañable obra del director Walter Hill "The Warriors", película a la cual tendremos que citar nuevamente más adelante en otro post. Aquí en "Battletruck" su labor resulta muy correcta. Acompañan a Beck la actriz Annie McEnroe. como Corlie, la bella joven que es motivo del conflicto con el General Stryker por razones que se explican en el último tercio de la película. La señorita Mc Enroe había sido vista previamente en la película de Oliver Stone, "La mano", al lado de Michael Caine. Como Stryker, el villano de turno, tenemos al actor James Wainwright, en un trabajo muy digno, la mejor actuación del film, sin duda.

Dicho más claro, la historia de "Battletruck" no resulta novedosa, resulta un relato bastante predecible y sin mayores sorpresas. Sin embargo, esta desarrollada en forma correcta y con el dinamismo justo para no caer en el aburrimiento. Además, impresiona en el esmero puesto en el armatoste que se aprecia, tan real en su amenazante apariencia que prácticamente la convierte en la estrella del film. La dirección de Coorkliss se puede decir que luce formalmente correcta, a pesar de que para gustos prefiero la bizarrada italiana. De todos modos, "Battletruck" es un filme mucho más accesible para el gusto de todo público en su propuesta aventurera, luce hecha con mayor corrección y la acción que muestra en reducidas dosis al menos resulta lograda. La secuencia final de pura violencia, quizás lo mejor de la película, es bastante satisfactoria. Para completistas de este tipo de aventuras, como un servidor.



jueves, octubre 02, 2008

Año 2020, Gladiadores de Texas (1982)


Titulo original : Anno 2020 - I gladiatori del futuro
Otros titulos : 2020 Texas Gladiators (USA)
One eye force (UK)

En un futuro cercano, luego de una 3ra guerra mundial, el mundo ha quedado convertido en un lugar devastado donde impera la ley del más fuerte. Muchos seres humanos han reducido su conducta al nivel de las bestias, cometiendo los mas infames atropellos contra victimas indefensas. Es aqui donde surge un grupo conocido como los "Cinco Rangers", quienes hacen prevalecer la justicia donde sea requerida. De este modo, enfrentan y derrotan a un grupo de salvajes quienes atacaron y ultrajaron a un sacerdote y a un grupo de monjas. En esta incursión, y en forma sorpresiva, el ranger Catch Dog da rienda suelta a su perversa y cruel naturaleza al intentar violar a una bella joven que se encuentra cautiva en aquel lugar. Descubierto en su infamia por Nisus, el lider del grupo, Catch Dog es expulsado y echado del lugar, mientras promete vengarse de ellos. Años más tarde, Nisus y aquella joven rescatada cuyo nombre es Maida han formado una familia y viven en una antigua refineria al lado de un grupo de personas, intentando reconstruir una nueva sociedad. Sin embargo, el traidor Catch Dog hace su reaparición al lado de un grupo de siniestros soldados liderados por Black One, un tirano neo-nazi, que proclama su intención de establecer un nuevo orden mundial. Los hombres libres inician una lucha contra estos opresores, en un enfrentamiento que marcará el retorno de los otros Rangers, convertidos en la única esperanza en contra de aquellos invasores que buscan dar fin a su libertad y a sus vidas.

El inicio de los años 80 fue el boom de las peliculas post-apocalipticas más delirantes que se hayan realizado, si bien no se trataba de un nuevo género de relatos, ya que durante los años 60´s y 70´s podemos encontrar peliculas emblematicas como la recordada "El planeta de los Simios". Sin embargo, las aventuras narradas en el film australiano "Mad Max" y en su secuela dieron la partida a muchas producciones de este tipo, las cuales llegaron a obtener un singular éxito en las salas de cine, en distintas partes del mundo, y su posterior destino al naciente mercado del video doméstico. Por su parte, la industria del cine italiano mantenía el impulso de una produccion llena de titulos de diversa indole, incluido el género fantástico, el cual fue abordado por varios realizadores, quienes llevaron a cabo productos, los cuales en muchos casos, no ocultaban su precariedad de recursos, tanto técnicos como artisticos. A pesar de ello, estas peliculas tenían un público cautivo que disfrutaba de las historias bizarras, experiencias visuales que el tiempo se ha encargado de mostrarnos en mayor medida sus muchas deficiencias, siendo hoy rescatadas por la nostalgia de aquellos años de afición a los cines de barrio y a los videoclubes que existe en muchos cinéfilos.

"2020, Gladiadores de Texas" es una de aquellas peliculas. Un curioso ejemplo del cine aventurero más desenfadado que se haya hecho en el pais de Sergio Leone, y en el cine europeo. Es una película que difícilmente pueda gustar a un público exigente; vamos, realmente puede considerarse una mala película, deficiente a muchos niveles, con un diseño de producción que no oculta la improvisación de muchos de sus aspectos. Pero quienes aceptamos este tipo de experiencias visuales podemos afirmar que el film cumple con el primer mandamiento de toda película: resultar lo suficientemente entretenida. Obviamente, dicho esto de acuerdo a lo que cada espectador busca al momento de apreciar determinada película. Así que, si usted, amable lector, como es de suponer, prefiere las películas que cuentan con una buena producción, bien planteadas, buenos diálogos, una puesta en escena que cumple decentemente en cada aspecto escenográfico, de imagen y diseño visual, entonces aléjese, porque no le va a complacer y puede resultarle desagradable. Si, por el contrario, no escatima en ver una producción modesta y deficiente, la cual principalmente se apoya en repetir algunos tópicos aventureros que resultan atractivos para el entretenimiento, pero en forma desfachatada, agregando a ello cierto toque bizarro, pues quizás este producto pueda sacarlo de una tarde aburrida.

La historia escrita por el actor George Eastman y Aldo Florio fue dirigida por el prolífico realizador italiano Aristide Massaccesi, más conocido bajo el nombre artístico de Joe D'Amato, responsable de algunas obras, cada cual más extraña, que los amantes del género de horror conservan dentro de lo más memorable del cine gore, como lo son "Antropofagus", cinta de horror visceral donde se hace uso del terror más gráfico y chocante, y "Buio Omega", una enfermiza historia, si bien la película resulta de mejor factura que la mencionada en primer lugar. Del mismo modo, D'Amato encontró en el cine postapocalíptico un buen terreno a explotar, realizando dos títulos, como son "Endgame, ejecutor del Bronx", y la cinta la cinta que ocupa nuestro post. Según Imdb, aquí comparte la dirección en forma no acreditada con George Eastman. El elenco incluye a actores muy vinculados a este tipo de producciones, así como a otros con escasa o nula experiencia.

Encabezando el reparto tenemos al actor Al Cliver, alguien muy reconocido en el cine italiano de aquellos años. Cliver, quien realmente nació en Egipto, empezó su carrera en peliculas de corte erótico de los años 70´s, algunas de las cuales resultan de interés, pues fueron hechas por realizadores como Ruggiero Deodato ("Ondata di placeri"), Massimo Dallamano ("La fine dell'inocenza") o Brunello Rondi ("Emmanuelle negra"). Su incursión en el cine de terror goza de mayor popularidad gracias a sus colaboraciones con el director Lucio Fulci, quien lo hizo participar en dos de sus titulos más emblematicos y memorables, como son "Nueva York bajo el terror de los zombies" y "El más alla". En plan más aventurero, Cliver puede ser visto en el film "Endgame, Bronx executioner" del mismo D'Amato, y alguna pelicula de Jesús Franco como es "Sexo Canibal", hecha al más puro estilo del llamado cine Mondo. Cabe decir que Cliver, si bien aqui en "2020, Gladiadores ..." es el actor "estelar" en su personaje de Nisus, no tiene precisamente el rol protagónico de la historia, ya que como se puede apreciar en el film, los demás personajes, es decir los otros rangers, adquieren mayor presencia a medida que se desarrolla el argumento.

Este grupo de protagonistas se completa con los personajes de Halakron, Catch Dog, Jab y Red Wolfe, caracterizados por los actores Peter Hooten, Daniel Stephen, Harrison Muller Jr. y Al Yamanouchi. Ninguno de ellos resulta particularmente reconocido, pues la filmografía de estos actores está muy limitada a este tipo de películas y en número reducido, con la excepción del actor Yamanouchi quien también puede ser visto en películas como "Endgame", "2019, tras la caída de N, Y.", "Gladiadores del año 2072", "Robot Jox", "Sinbad de los 7 mares", y un largo etc., que se extiende hasta esta década en producciones para la televisión. Eso si, mayormente en roles secundarios y de poca presencia. Incluso aquí en "2020 ..." su personaje no tiene ninguna línea de diálogo. Es decir, ni los heroicos rangers ni el traidor Catch Dog hacen una gran labor dramática, pues se limitan a decir sus líneas con poca fortuna, y buscando lucir sus cualidades físicas, producto de las rutinas de ejercicio en los gimnasios. Extrañamente, este grupo de personajes no llega a caer mal, lo cual podría deberse a lo ingenuos que lucen, al encontrarse inmersos en una película que en ningún momento podría tomarse en serio.

Sin embargo, hay dos personajes que destacan notoriamente, en forma buena o mala según se vea. La bella Maida, la heroína del film, es interpretada por Sabrina Siani, una bellísima actriz, nacida en Roma, Italia, y, a decir verdad, si bien sus cualidades interpretativas pueden ser objetadas, no hay duda en decir que su presencia está dentro de lo más atractivo de esta película, actuando aquí con 19 años de edad, es decir, es la actriz más joven del elenco. Y como se supone en un mundo como el que se describe, casi todos los villanos quieren tomarla por la fuerza apenas la ven. Asimismo, Siani ha adornado algunos otros filmes de aquellos años y de este tipo de producciones, como son "La conquista", una delirante película de Lucio Fulci, "La Hija de la jungla" de Umberto Lenzi, "Caníbales" del español Jesús Franco y "Ator el invencible" del mismo D'Amato, por mencionar sólo algunos títulos.

El otro personaje a comentar está del lado del mal en esta historia. Se trata de Black One, el lider de un ejército cuyos integrantes lucen unos oscuros cascos azules (¿?) y se defienden con unos extraños escudos que, a simple vista, parece que muy poco pueden cubrirlos, y sin embargo repelen cualquier disparo gracias a un invisible campo de fuerza que se activa en su uso, lo cual los convierte en una formación imparable de soldados sin rostro. Casi al final veremos que estos escudos no eran tan invulnerables despues de todo, por el contrario, son una coladera. Respecto a Black One, este personaje con pinta de neo-nazi, uniformado como un viejo oficial del SS alemán, que pregona el predominio de la nueva raza pura y la formación de un Nuevo Orden Mundial, todo en forma ridícula, está caracterizado por el actor Donald O´Brian, cuya larga trayectoria en el cine más bizarro incluye tantas películas del spaguetti western como "Cuatro jinetes del apocalipsis" y "Keoma", y otras "exploitation" de distintos géneros como por ejemplo "Emmanuel y la última caníbal", "El Yeti", "Inglorius bastards", "Imágenes en un convento" y "Zombie holocausto", todas ellas anteriores al film que comentamos, y casi siempre ha sido dirigido por realizadores como Lucio Fulci, Joe D'Amato o Enzo G. Castellari. Es decir, queda claro que este actor es todo un veterano en estas producciones, y de este modo, aqui lo podemos ver dando vida a un villano de caricatura.

La historia que nos cuenta D'Amato en este film es la típica aventura postapocalíptica, donde el héroe de un lugar desolado, post-catástofe mundial, se enfrenta a un villano opresor. En este caso, no es un sólo héroe, es un grupo de justicieros, cuyo título de "rangers" nos revela a todas luces la inspiración de sus guionistas, la cual proviene de los clásicos westerns. Como se puede comprobar, este tipo de historias suelen ser westerns encubiertos y renovados, para bien o para mal. En este caso, la referencia más obvia se encuentra en el film "Los siete magníficos", pero en cuanto al carácter grupal de sus héroes y su lucha por liberar a un grupo de personas de unos tiranos es todo cuanto hay que señalar. Aquí estamos frente a una película que utiliza esta fórmula argumental para hilvanar a duras penas un modesto relato aventurero, que se atreve a incluir otro momento de gran recuerdo, como es la secuencia en un bar de mala muerte al más puro estilo del viejo oeste, donde se desarrolla una ruleta rusa, que inmediatamente trae a la memoria al clásico de Michael Cimino "El francotirador". Dicho de nuevo, la comparación termina en el hecho concreto. Más no se puede decir.

Si algo hay de bueno que se pueda destacar de la labor de D'Amato, es sin duda que lleve su relato en forma desinhibida, tomando referentes de aquí y de allá, y conduciendo la acción con suficiente dinamismo; desde los momentos algo escandalosos, como el ataque inicial a unas monjas; el enfrentamiento a tiros en la refinería contra los invasores; la acción en persecuciones con vehículos torpemente disfrazados como futuristas; los personajes estrambóticos que lucen harapos postapocalípticos, tanto hombres como mujeres; y esos efectos visuales de tiros y explosiones. Para quien no se encuentre familiarizado con este tipo de producciones, todo, incluido los disfraces, la instalación militar, el campamento de indios y la misma tribu, todo le resultará visualmente pobre, vulgar, cutre. Pero aqui no se engaña a nadie. Desde el titulo de la pelicula podemos hacernos la idea de lo que ofrece, y si ello nos resulta lo suficientemente entretenido, no hay reproche que hacer. Lo dicho, hay acción, hay fantasia. Bizarra, pero la hay. Y una vez que el relato atrapa a su espectador, casi no le da descanso, y le muestra un momento tras otro, lleno de defectos pero con suficiente eficacia para este tipo de delirios. Sin embargo, D'Amato quiere darle seriedad a la historia, y aqui es cuando el film decae, ya que en más de un momento los personajes se vuelven reflexivos, dialogan sobre sus inquietudes acerca del futuro, y el valor de la lealtad y esas cosas. No estamos en contra de ello, lo que nos molesta es que resulte mas bien poco convincente en un relato como éste. Cuando sufre un parón de éstos es cuando la pelicula decae facilmente al tedio, pues ademas de los dialogos simplones hay que agregar a los inexpresivos actores que tenemos en frente. Afortunadamente, momentos como éstos llegan a ser los menos, la acción devuelve el interés y todo continua.

De esta forma, "Año 2020, gladiadores de Texas" funciona mejor si la vemos como un recuerdo juvenil, y la apreciamos con la intención de volver a ver aquellos títulos que podían encontrarse en el video club del barrio. Están advertidos.