miércoles, mayo 23, 2012

La Dama de Negro (2012)


El niño mago ha crecido. Hemos sido testigos de ello debido a la espectación creada alrededor suyo durante su protagonismo en una saga de peliculas conformada por ocho largometrajes que alcanzaron el status de multimillonarias, durante poco más de una década. Daniel Radcliffe es el jóven actor británico que logra demostrar en su más reciente film "La Dama de Negro" que tras el último fotograma de su célebre personaje encarnado, el buen héroe literario Harry Potter, tiene mucho por hacer dentro del cine actual pues cualidades interpretativas no le faltan. De esta manera, el siguiente paso dado como sujeto principal de esta historia de secretos, silencios, venganzas y, sobretodo, misterio sobrenatural, resulta convincente y decididamente acertado.

Radcliffe se encarga de dar vida a Arthur Kipps, un abogado cuya vida privada esta marcada por una profunda tristeza debido a la pérdida de su jóven y amada esposa; a raiz de ello, el pequeño hijo de ambos se ha convertido en lo más importante de su vida. Sin deseos de alejarse de su hogar, Arthur se ve obligado a realizar un viaje de trabajo ineludible hacia una remota villa, como parte del reclamo de una vieja propiedad conocida como la casa Eel Marsh. Sin embargo, la fria acogida recibida a su llegada, la desesperación que se apodera de los pobladores y el rechazo a lo que ellos consideran es su inoportuna presencia, despiertan en el hombre de leyes la curiosidad por los hechos que le rodean. No obstante, aquella vieja mansión es un lugar de incómodo hospedaje debido a la inquetante atmósfera que se apodera de cada cuarto y de cada corredor en su interior; allí se esconde un misterio, y Kipps descubrirá el terrible secreto del pasado que yace oculto, mientras unas sombras misteriosas lo acechan constantemente, y, sobretodo, la imágen de una mujer vestida de negro, una figura que constituye una silenciosa amenaza.

La interpretación realizada por el jóven actor resulta convincente, logrando proyectar la imágen de un hombre dolido; alguien que oculta su pesar en medio de una aparente frialdad y que es asaltado por el constante recuerdo de su amada fallecida. Del mismo modo, apreciamos positivamente la manera en que este personaje demuestra inquietud y una creciente tensión ante la presencia invisible de una maldad tan siniestra como silenciosa, la cual recorre el interior de una imperdible casa embrujada. Estos pequeños y fugaces movimientos son reflejados en pantalla en forma acertada, equiparable a las sombras que a veces uno parece captar por el rabillo del ojo. A esto se suma la complicidad de cada rincón y de cada pequeño objeto que se halla en estas habitaciones, gracias a la hábil dirección del realizador James Watkins, quien logra sacar provecho de los sencillos recursos a su alcance. Más adelante, esas manifestaciones resultarán más abiertas y hostiles, profundizando el miedo en el desafortunado huésped de la vieja mansión.

"La Dama de Negro" es una nueva adaptación de una novela del mismo titulo, escrita por la inglesa Susan Hill; anteriormente a fines de los años 80´s se produjo un telefilme que adaptaba esta historia, y al dia de hoy es considerada una de las buenas peliculas de género de aquella década. A la fecha no he podido apreciar dicha pelicula, a pesar de haberme topado con ella hace como dos o tres años en su formato DVD, pero pasé de largo porque no llevaba subtitulos en español; habiendo vuelto este año para notar su completa ausencia en stock, demás esta decir que a la fecha me arrepiento de no haberlo adquirido. Si en este momento me convirtiese en fantasma seguramente rondaría por los alrededores de aquella tienda.

Volviendo a esta nueva versión, de acuerdo a lo que hemos podido apreciar se trata de una historia en la línea de los relatos referidos a casas embrujadas, escritos por Henry James ("Otra vuelta de tuerca") o Shirley Jackson ("La guarida"). Y como no podía ser de otra manera, las correspondientes adaptaciones cinematográficas de estos titulos constituyen notables precedentes a este nuevo film, el cual conserva ese carácter de clásico titulo de misterio y suspenso. En este aspecto, la remozada productora Hammer Films ha sabido revivir la calidad caracteristica de ese viejo cine de los años 50´s, 60´s, y parte de los 70´s donde la atmósfera y el misterio constituyen lo más importante del relato, por encima de las modernas formas de truculencia y delirio visual explícito. Esta pequeña joya, dirigida por el británico James Watkins, hace honor a su vinculación y a sus precedentes, desde aquellos titulos ya citados, como a otras expresiones de este buen cine como son "La leyenda de la casa infernal" o la admirada "Operazione Paura", o por último, aquella otra buena heredera de éstas virtudes como es la recordada pelicula de Alejandro Amenabar "Los Otros".

Watkins se consagra como un realizador muy conocedor de su oficio, haciendo un correcto trabajo en la dirección de actores, asi como en el desarrollo de la trama, en la recreación de época de la Inglaterra de principios del siglo XX, y sobretodo en el magnifico trabajo de ambientación de aquella mansión enigmática y sus alrededores. El lugar ideal para crear tensión que va de menos a más. Con una carrera que incluye esa gran pelicula del cine de horror más intenso que es "Silencio en el lago", y el guión de la correcta secuela de otra buena obra del cine británico, es decir, "El descenso 2", Watkins retoma el cine gótico con diseño de época, ambientes sombríos, atmosfera incierta, y asimismo, personajes que esconden sus temores detrás de las miradas cómplices que imponen el silencio, y sobretodo en el pesar surgido del recuerdo del ser amado que se ha perdido.

Aquí se impone la figura del espectro, vestido como una dama de distinguido traje negro, que tambien es un alma atormentada por la pérdida de los seres queridos, al punto de desatar un odio sobrenatural en la forma de una maldición sobre todo aquel poblado.

El film no escatima en algunos sustos en base a golpes de sonido y sobresaltos, asuntos característicos del cine actual, pero sin caer en la reiteración. Vale más lo sugerido y aquello que no se logra ver plenamente, como las figuras en el vidrio, la inquietud reinante en los pasillos, o la silueta que se dibuja al pie de una cruz, en la noche de intensa lluvia.

El único y posible traspiés de esta pelicula podría hallarse en aquel final sacado de la manga; una situación inesperada que desconcierta respecto de las intenciones de aquella "Dama de Negro". Aunque, visto de otro modo, se puede tomar esto como un revés sufrido en el cumplimiento de su venganza. De este modo, se define el destino a seguir por los personajes: un destino buscado ansiosamente por Arthur Kipps desde un inicio. (edito: el amigo Pliskeen me ha dado una explicación más coherente al respecto en su comentario; me quedo con eso)



jueves, abril 12, 2012

Harry Brown (2009)


La violencia viaja sobre una bicicleta que corre desbocada, agitada y frenética; observa nerviosamente el escenario que tiene por delante y es ahí cuando encuentra a su víctima, una pobre alma cuyo infortunio le ha llevado a toparse cara a cara con ella. En ese momento se producen los estallidos; con el cuerpo inerte sobre el piso, la irracional carrera continúa, y sólo encuentra su fin de la única manera posible, sea por lógica o por cierta justicia divina: un nuevo estallido el cual frena su locura y la derriba, dejando otro cuerpo sobre este camino sembrado por el odio.

El mejor thriller de acción que se haya ejecutado dentro del cine británico encuentra un momento muy especial durante los años 60 y 70´s. Grandes títulos vieron la luz, los cuales hoy en dia han ganado el status de films clásicos: el frío y explosivo "Get Carter", "la intrigante "El molino negro", la sofisticada y audaz "The italian job", o la cerebral "Ipcress", por citar sólo algunas. Todas ellas tienen en común el notable protagonismo del gran actor británico Michael Caine, famoso en todo el mundo y reconocido hasta por mi abuelita. Sir Maurice Joseph Micklewhite, su título y nombre real (su nombre artístico lo adquiere tras escoger el nombre de Michael seguido del apellido Caine, el cual tomó apresuradamente del film "El motín del Caine"), es uno de los mejores actores del cine de por lo menos 5 décadas que lleva de carrera, y cuya edad actual es de 79 años. Ha ganado dos veces el premio Oscar, tres Globos de Oro y un BAFTA a lo largo de su trayectoria, por lo que su participación en la pantalla es una garantía de un trabajo impecable.

Filmado en Elephant and Castle, un barrio en Londres, como asegura el propio actor a poca distancia de donde él creció; un lugar el cual al año siguiente de la realización de esta película fue demolido en gran parte. Quizás lo que vemos en pantalla no es más que el preludio de una suerte ya echada para aquella construcción, convertida en la ficción en refugio de una maldad que se esparce entre su población joven, un germen de la violencia callejera que actúa impunemente haciendo presas del miedo al resto de sus habitantes.

"Harry Brown" se inscribe en la larga lista de títulos sobre justicieros urbanos. De este modo, nos recuerda a aquella entrañable saga de "El Vengador anónimo", protagonizada por el mítico actor Charles Bronson, donde se convertía en un "vigilante nocturno" que salía a las calles para acabar con la delincuencia; una ira en busca de venganza sobre un grupo de criminales responsables del asesinato de su esposa; luego de otros tantos culpables de la muerte de su hija ("Vengador anónimo 2") y después de más criminales, asesinos de un buen amigo suyo ("Vengador anónimo 3", y probablemente "Harry Brown" se parezca más a esta película), en lo que fueron las tres primeras entregas de la saga, dispensándome el no haber visto las otras dos secuelas.

Pero la imagen de Michael Caine también es una fuerte presencia del cine de antaño, razón por la cual otro recuerdo ineludible salta a la memoria, y es el del buen filme "Get Carter", otra historia de sabor amargo donde Caine es un asesino, menos asequible aún que el Paul Kersey de Bronson pues se trata de un gánster frío y despiadado que inicia un recorrido cargado de violencia en busca de vengar a su hermano muerto. El propio actor ha marcado diferencias respecto de su nuevo personaje frente a aquel recuerdo, pues Harry Brown es un hombre maduro adolorido por el reciente fallecimiento de su esposa, y que se ve envuelto en un conflicto empujado por las circunstancias que le rodean. La enfermiza violencia de aquel barrio pobre de la cual es testigo lo alcanza personalmente, cuando su mejor amigo, un veterano igual que él, es asesinado salvajemente en plena calle.

Brown, un exsoldado y combatiente en la frontera de Irlanda, recuerda en silencio esos viejos días hasta el momento en que siente que el deber lo llama nuevamente: se trata de otra guerra, pero como él mismo reconoce aquí no hay razones en conflicto, pues no se responde a interés o ideal alguno. El anciano deja escapar esa atracción que guarda por la violencia, cuando observa por su ventana los asaltos y las agresiones sobre gente inocente por parte de aquellos autoproclamados dueños de la calle, pero, sobre todo, el día en que desenfunda su arma y acaba con su primer enemigo, al cual incluso antes del tiro de gracia le cuenta una anécdota de guerra enterrada en su memoria durante muchos años. Harry Brown despierta su lado justiciero en modo crepuscular, observando a aquellos jóvenes sumidos en una ira demencial que resulta incomprensible para el soldado, por lo cual vuelve al frente a acabar con este nuevo enemigo siguiendo una estrategia militar que funciona a la perfección de no mediar el inconveniente de su endeble salud.

El director del film es el joven realizador Daniel Barber, en lo que constituye su primer largometraje. Se comenta que su buena suerte de contar con un actor de la talla de Michael Caine se debe a la identificación que éste tuvo con su personaje a causa de dos factores, uno: el viejo barrio del State, un lugar familiar para él, y dos: la coincidencia argumental sobre el pasado militar de Brown, cuando el actor también cuenta con su experiencia como soldado del ejército inglés. Asimismo, el film se luce con un elenco competente que incluye a los británicos Ian Glen, David Bradley, Liam Cunningham y a la actriz Emily Mortimer.

Más de un comentario ha marcado el paralelo existente entre este film y el título del director Clint Eastwood "Gran Torino". Sin desmerecer esta cinta británica, pensamos que la obra del cineasta norteamericano es superior, principalmente por un mayor realismo que se hace notorio de principio a fin, mientras que "Harry Brown" resulta efectiva, cautivante y hasta conmovedora, pero padece de cierto efectismo con regusto complaciente para su público, al cual no hace sino darle aquello que ofrece.

De todas maneras, el carisma de su protagonista, su impecable actuación y la de todo su elenco, así como la correcta realización de su novel director hacen de este film una aventura digna de verse, en la medida en que además puede renovar nuestra esperanza en una sociedad mejor y más justa. Por qué no.



martes, marzo 27, 2012

John Carter, entre dos mundos (2012)

Por contradictorio que parezca, a veces, y sólo a veces, hacer bien las cosas conduce a problemas. Es lo que hemos visto cuando los estudios Disney han sido capaces de señalar con el dedo a una obra estimable como lo es la reciente "John Carter, entre dos mundos", basada en la clásica novela de Edgar Rice Burroughs, a todo costo y dirigida por Andrew Stanton, un realizador que ha demostrado un buenhacer en su primer trabajo en live-action el cual ya quisieran otros directores asalariados de Hollywood y expertos en bodrios hipertrofiados que ya esta de más mencionarlos. Pero ya sabemos que esta vida premia no el hacer lo correcto sino el hacer dinero. El hecho es que se ha condenado en la hoguera del fracaso económico esta producción tras la poca acogida recibida por el público norteamericano, principal fuente de ingresos para la esperada supertaquilla, pero ello con una celeridad y un apremio realmente llamativos. Intuímos que la más jóven audiencia norteamericana tenga muy presente en su imaginación fantasias como la reciente "Avatar" o todo ese fanatismo "starwariano" (por llamarlo de algún modo) en torno a la obra de George Lucas, ambos productos bien alimentados por la todopoderosa Fox, al punto de que no haya sido capaz de apreciar mejor esta revisión de las fuentes clásicas, y que conste que también guardo cierta simpatía hacia dicha saga galáctica. No obstante, tampoco es nuestra intención pretender que nuestra opinión procede del mundo de las ideas de Platón, pues donde vemos virtudes otros pueden ver defectos, y seguramente con buen sustento. Lo que llama nuestra atención es esa especie de "crónica de una muerte anunciada" escrita sobre un filme que, para nosotros, no merecía tal suerte, teniendo en cuenta que sus resultados totales aún no se han efectivizado, y que sin duda menguan considerablemente esos cálculos lanzados al aire, pues ya se sabe que fuera de USA a "John Carter" le ha ido bastante bien.

Es cierto que buena parte de la culpa de este "fracaso" es la poca efectiva campaña publicitaria realizada por la Disney en torno a un personaje y a una historia a redescubrir por las nuevas generaciones (trailer normalito, pósters sencillos, sin campaña viral relevante), y esto aun teniendo en cuenta el reestreno del "Episodio I" en versión 3D, lo que pudo saturar al público de fantasías espaciales de similar entorno. Además, se puede aceptar que la falta de un elenco que no incluye rostros muy reconocibles puede jugar en contra para un público que gusta de mirar las estrellas. Pero al mismo tiempo, resulta extraño que la mayor promoción del filme parecía haber calado principalmente en torno a su exorbitante costo de producción: 250 millones de dólares que dejaban una valla muy alta aún antes de tiempo. Y ocurrió lo que se temía: una taquilla esquiva que marcó la derrota frente a ¡una cinta animada basada en un cuento del Dr.Seuss¡¡¡, aunque dicho esto sin saber aún si aquella es una buena o mala pelicula. Lo que si queda muy claro es que, más alla de cualquier consideración al trabajo realizado, Hollywood no deja de ser una industria, un conglomerado de empresas donde de todas maneras los tejes y manejes de índole monetario siempre van a prevalecer sobre cualquier otra consideración.

Por ello, dejemos este mundo lleno de falsedades sólo por un instante, y recordemos ese viaje hacia un tiempo pasado, a finales del siglo XIX, donde un sólo hombre enfrenta una injusticia mientras realiza una atormentada búsqueda. Esa primera parte mostrada en el filme reescribe el preámbulo literario, lo pule, lo acerca al público actual acudiendo a lugares secretos, descubriendo artilugios que activan un mecanismo que hace realidad el consiguiente viaje interespacial. Abandonamos del todo nuestro planeta y somos testigos, junto al capitán John Carter, del descubrimiento de un nuevo mundo: Marte, o Barsoom según sus nativos, es un territorio árido e inhóspito donde los mares se encuentran moribundos y esta habitado por distintas razas de seres que se encuentran envueltos en una intriga en la cual sus instigadores buscan controlar el planeta.

No diremos que existe una fidelidad extrema a la obra de Burroughs en cuanto a los acontecimientos, pero si es reconocible un respetuoso tratamiento del material entre manos, desde la excelente presentación de cada uno de sus personajes, las relaciones que entre ellos se establecen, la cual en esencia es la misma, sus actitudes, y sus mayores preocupaciones. Por supuesto, la tecnología puesta al servicio de esta superproducción permite al film obtener una gran capacidad de asombro respecto de los maravillosos escenarios que componen este mundo imaginario, y del mismo modo logran dar vida en forma impresionante a distintos seres, yendo más allá de la forma física para dotarlos de caracteres y gestos que permiten acercarnos un poco más a ellos. Lo que apreciamos es un trabajo técnico de primer nivel, capaz de transmitir un diseño visual que nos hace olvidar al efecto de ordenador y más bien nos recuerda al sentido de la maravilla que se encuentra en las tradiciones pulp, la fantasía heroica y la más clásica space-opera: es un recorrido visual por la imaginería que ha tomado forma en el cine fantástico moderno, desde los años 70´s con "Star Wars" de George Lucas, los 80´s con "Flash Gordon" de Mike Hodges, y hasta nuestra era de imágen digital y pleno virtuosismo computarizado como se aprecia en los llamados "Episodios I, II y III", y que aquí luce puesta al día; lo hace sin reparos y con todo derecho, pues... ¡se trata de la historia que inspiró todo ello¡¡. Y que conste que no hemos visto el film en su formato 3D, donde sin duda el disfrute es aún mayor.

Asimismo, "John Carter, entre dos mundos" va más alla del empaque y la proeza técnica de plasmar colosales escenarios, cuando detrás de las cámaras se encuentra alguien capaz de organizar todos estos recursos y dotarlos de suficiente personalidad en función a una correcta narración y una adecuada dirección de actores; donde cada miembro del elenco demuestra un entusiasmo y esfuerzo en dar vida a sus singulares personajes. De este modo, el protagonismo del jóven actor Taylor Kitsch resulta adecuado: su interpretación de John Carter se hace convincente, aun cuando en principio tuvimos ciertos reparos debido a nuestra idea preconcebida de un héroe más cercano al estilo impreso en el cómic hecho por la Marvel en los años 70´s, un "Tarzán" del espacio como idealizó el notable dibujante Gil Kane. Pero la juventud de Kitsch no es impedimento para caracterizar a un hombre noble, de valentía a toda prueba y al mismo tiempo obsesionado en una búsqueda y atormentado por sus recuerdos. La bella actriz Lynn Collins, un nuevo rostro que se descubre este año, encarna a Dejah Thoris, la hermosa y luchadora princesa de Helium, y lo hace con suficiente dinamismo. El gran actor Willen Dafoe se encarga de dar vida a la imágen virtual del guerrero marciano Tars Tarkas, y como es de esperar el trabajo de Dafoe es adecuado a la hora de brindar la gestualidad necesaria a este personaje; lo mismo ocurre con el actor Thomas Haden Church como Tal Hajus, el lider de los Tharks. Los secundarios también destacan, como ocurre con James Purefoy, visto en los filmes "Solomon Kane" y "Templario", un buen actor donde los halla, asi como Dominic West, Ciaran Hinds y Mark Strong, rostros habituales en gran número de producciones actuales quienes cumplen correctamente con sus distintos roles.

"John Carter, entre dos mundos" es cine de evasión del más alto nivel, realizado por Andrew Stanton, un director que ha pasado del cine animado a la acción real en términos bastante aprobatorios. Sin embargo, hay que recalcar que es una cinta apasionante por su propuesta de puro espectáculo y afán por la aventura; un caso similar a la experiencia de "Avatar", si bien es cierto que James Cameron es mucho más sabio a la hora de enganchar a mayor cantidad de público con su juego de emociones propuesto, pues en "John Carter", Stanton despliega un nivel dramático de justa medida y corrección, sin demasiados giros, donde se puede presumir el final de la historia de antemano. Por ello, sabemos que el film ha dividido al público y a la crítica por razones que no compartimos. Ni una supuesta falta de ritmo narrativo, ni un mal trabajo de actores, ni mucho menos una mala dirección que impida una adecuada conexión con el espectador, nada de esto hemos hallado desde nuestra sincera experiencia cinéfila. Por el contrario: ese final que abre la posibilidad a nuevas aventuras nos deja con los deseos de ver mucho más. Toda la pelicula es una obra que demuestra entusiasmo y, sobre todo, pasión por el género fantástico. Y es que el placer cinéfilo no deja de ser un asunto de mucho subjetivismo. Aun así, pese a esa infamia que se le pretende hacer, no tenemos la menor duda que esta cinta será de culto dentro de muy poco tiempo. Lástima que la segunda parte sea prácticamente un sueño truncado: hubiésemos hallado a un Andrew Stanton mucho más curtido, y a sus actores en un terreno ya conocido, y quien sabe nos hubiesen ofrecido la obra maestra que hoy muchos reclaman no haber disfrutado. Aunque para mí, estuvo muy cerca de lograrlo.



miércoles, marzo 14, 2012

Apocalipsis Stonehenge (2010)


"Apocalipsis Stonehenge" es una película hecha para el consumo en casa, para alejar la tarde aburrida de algún hogareño o para distraer al grupo de amigos reunidos en plan "comilona con cervezas", cuando nos cuenta una aventura e intriga más o menos interesantes. El pequeño detalle esta en que algunos espectadores podemos encontrarle un mayor deleite: para empezar, su trama conspiranoica paranormal, que parece escrita por un habitual lector de revistas como "Año Cero" o "Enigmas", o por un fiel televidente de programas como el mexicano "ExtraNormal" o el español "Cuarto Milenio", con lo cual logra lo que no pudieron las decepcionantes propuestas hechas por algunos blockbusters como "Transformers 3" o "2012", es decir contarnos una sencilla historia sin tanto despliegue aparatoso.

No señores, sin ser ninguna maravilla el film llama la atención cuando rebusca detalles para su guion descabellado en territorios trazados por el realismo fantástico sesentero, los cuales hoy en día no han dejado de ser material básico para la especulación (no en vano me he visto las dos temporadas de "Alienigenas ancestrales" en History Channel).

Si bien es cierto que sus resultados técnicos o cualidades formales pueden ser blanco para la crítica acertada, la cual puede apuntar certeramente a sus escasísimos medios no bien disimulados, ni sus recursos digitales de segundo orden, así como a las discretas actuaciones de su elenco y un guion construido en base a topicazos, la película se empeña en demostrar algo que es vital para empatizar con su audiencia: muchas ganas y entusiasmo por sacar adelante una historia hecha en base a delirios dignamente defendidos por su protagonista el doctor Jacob Glazer, interpretado por el actor norteamericano Micha Collins, quien ha salido de las canteras televisivas en medio de series como "24", "ER", y sobre todo de la popular "Supernatural".

Resumiendo, la historia que nos cuenta este film nos ubica en el territorio ocupado por las venerables ruinas de Stonehenge en Inglaterra, actual lugar de peregrinación turística que se siente fascinada ante la presencia de tales monumentos de piedra que datan de la Edad del Bronce, cuyos propósitos aún resultan inexplicables. Desde el lugar remoto de una excavación, una misteriosa conexión se activa y estos monolitos parecen cobrar vida, conformando un extraño mecanismo con el cual desatan una energía poderosa que se conecta con diversos lugares en distintas partes del mundo, como son las pirámides mayas y también las del antiguo Egipto, las cuales del mismo modo se convierten en centros de manifestación de poder. De esta forma, fuerzas primigenias son liberadas produciendo erupciones volcánicas y otras terribles catástrofes, las cuales no son más que el anticipo de una inminente devastación total en camino.

Ante la incertidumbre de la comunidad científica y de los gobiernos mundiales, sólo el citado Jacob Glazer, ex-ilustre astrofísico y actual conductor de un programa radial dedicado a la llamada seudociencia, tiene una respuesta sobre la incógnita de lo que ocurre y lo que se debe hacer: Stonehenge forma parte de un antiguo mecanismo de renovación de las formas de vida en nuestro planeta, instalado hace milenios por "aquellos que nos precedieron"; para nuestro infortunio ese proceso cíclico de magnitud catastrófica ha encontrado su momento en la actualidad, por lo cual las horas que nos quedan sobre este mundo estarían contadas.

De esta manera, la explicación de Alex a la crisis desatada resulta ser la correcta, pero como es de esperar muy pocos podrán creer y apoyar semejantes ideas descabelladas. Así que el científico venido a menos inicia una carrera contra el tiempo y contra las mismas autoridades, quienes dificultan el camino en lugar de ayudar. Asimismo deberá hacer frente a la traición y las malas intenciones de un grupo de fanáticos que desean que ocurra lo mejor para el planeta, es decir, una devastación que permita el inicio de una nueva era habitada sólo por algunos elegidos, que no son otros que ellos mismos.

Todo el peso del asunto recae sobre Jacob, un gurú de los temas profanos y las teorías especulativas, muy capaz de acercarse a ellas con suficiente cuidado, sin caer en la charlatanería y la mentira. El actor Micha Collins hace un correcto trabajo, otorgando suficiente entusiasmo y energía a su personaje. Como lo demuestra el documental de filmación, se trata de un trabajo en equipo, un modesto grupo de personas liderado por el prolífico director Paul Ziller, proveniente de la serie B que alimenta la productora Asylum y también Sci-Fi Channel. Este realizador ha firmado más de un filme apocalíptico, así como diversas monsters-movies que quizás harían feliz a Forrest J Ackerman, si es que ya no nos hubiese dejado. Ziller escribe el guion junto a Brad Abraham, y confiesa ser otro convencido de que existieron civilizaciones anteriores a la nuestra, quienes nos han dejado un legado de misterios sin resolver entre los que se encuentra Stonehenge, de la cual la única certeza que existe es que nadie sabe para qué diablos sirvió.

Subido a la tendencia por los filmes catastróficos con miras al publicitado fin de los tiempos, como el citado "2012", "Presagio", la miniserie de dos partes "Impacto" y muchas otras de consumo directo en dvd, "Apocalipsis Stonehenge" pierde en cuanto a niveles de calidad, con un diseño de producción bastante modesto (esos muros de jeroglíficos egipcios no convencen a nadie), efectos digitales dignos de un nintendo, y unos efectos visuales que recuerdan la pirotecnia del cine fantástico ochentero. A ello se suma un grupo de actores empeñosos pero de poca empatía, con la excepción de Micha Collins, y un guion que incluye personajes planísimos, es decir, esos que cambian de bando con una facilidad increíble, además de un relato que hace agua en varios momentos, como el hecho de soportar catástrofes dentro de un pequeño laboratorio sin mayores repercusiones en el exterior (aquí nadie parecer tener familia), establecer zonas restringidas sin mucho éxito, sufrir radiaciones sin efecto contaminante, que el protagonista obtenga respuestas con un contador geiger donde otros no pueden, o que los gobiernos no digan ni pio.

El film simplifica todo lo que puede en aras del puro entretenimiento, el principal objetivo de sus realizadores. De ahí que otro miembro del elenco, el actor David Lewis, señale que se debe dejar a un lado el cerebro y sólo disfrutar del film. Sin embargo, todo el conjunto lleva a cabo un trabajo que asimila errores y deficiencias con suficiente dinamismo. La consigna por el entretenimiento se logra y por ello seguimos la correría de sus protagonistas hasta ese final que probablemente es lo mejor de todo el film: el reconocimiento al investigador incomprendido, al científico que rompe el molde de lo convencional como un moderno Galileo, y que por ello deja una enseñanza: recorrer caminos pendientes para la ciencia y defender nuestras convicciones, así nos tilden de locos o cabezas duras; tan duras como una cabeza de robot.



jueves, enero 26, 2012

Let`s scare Jessica to death (1971)

Otros titulos: La maldición de los Bishop (España)

Jessica es una joven que ha sufrido trastornos nerviosos. Por ello, junto a su pareja y dos amigos suyos, se trasladan a una vieja mansión ubicada en las afueras de la ciudad; una propiedad cuyo reclamo parece bastante oportuno como un punto de partida hacia una recuperación de su estabilidad emocional. Sin embargo, en aquella remota región sobrevive una maldición legendaria cuyas raíces afectan directamente a Jessica, quien desconoce la amenaza que la espera pacientemente detrás de las tumbas, como ha hecho durante muchos, muchos años.

John D.Hancock, es un interesante realizador norteamericano de escasa filmografía, teniendo en cuenta sus cuatro décadas de labor. Músico violinista y director de teatro durante sus primeros años, dio inicio a su carrera cinematográfica a la edad de 30 precisamente con este film de horror.

Hancock escribe el guion de "Let`s scared Jessica to death" al lado del guionista Lee Kalcheim, la historia se nutre de la atmósfera sobrenatural de los cuentos fantasmagóricos, aquellos relacionados a lugares malditos donde, aun siendo de día, el cielo sombrío luce bastante tímido a la hora de iluminar el paisaje de escasa vegetación, pero de accidentado terreno. De este modo, se obtiene el escenario ideal para la historia terrorífica en la América profunda, donde los personajes misteriosos deambulan llevando consigo un terrible secreto y son capaces de arrancarle la vida al incauto citadino.

Junto a esto, el tradicional mito europeo del vampiro se ve instalado plácidamente en este terreno, demostrando que más allá de su origen se trata de un monstruo de carácter universal, que ha cobrado vida cómodamente en distintas culturas bajo diversos nombres. La sangre como alimento sobrenatural que implica vida eterna permite desafiar décadas e incluso siglos de existencia. Por ello en este film, una simple fotografía adquiere un carácter prohibido para el alma humana, pues a modo de prisión es la evidencia del siniestro pacto que roba vidas a lo largo de los años.

El director desarrolla un filme de maneras inquietantes, donde la realidad alcanza un punto de ruptura cuando es asaltada por situaciones que se asemejan a nuestras más profundas y temibles pesadillas. La presencia de extraños personajes que advierten peligro y la amenaza de un terror silencioso que parece esconderse tras el velo de una frágil realidad desequilibran emocionalmente a la joven protagonista, al punto de hacernos compartir su desconcierto en medio de aquellos parajes poco seguros.

La actriz Zorah Lampert logra reflejar los cambios de estado mental sufridos por Jessica, el personaje principal de esta historia, quien en todo momento luce frágil y emotiva. Su entusiasmo inicial a su llegada a la gran Mansión de los Bishop va disminuyendo en forma progresiva, a medida que las pesadillas la asaltan durante las noches; sombras que se acercan en forma sigilosa pero amenazante, siluetas sin rostro definido que trascienden las barreras del tiempo y el espacio; tiempo roto por la maldición tejida, y espacio invadido en forma impune.

La naturaleza alrededor de la Mansión se impregna de esta maldad, tanto en el terreno desolado convertido en el cementerio familiar, hacia donde Jessica suele ser atraída, en forma similar a lo que narra el escrito "Carmilla", de Sheridan Le Fanu, como en las aguas de su inmenso lago: ese espacio líquido que suele albergar bajo su cristalina superficie tantos cuentos y leyendas sobre misteriosas entidades que pueden apoderarse de las almas de los navegantes. Se cuentan viejas historias, como una de ellas al sur de mi ciudad en una conocida laguna, donde por las noches una sirena emerge de las aguas y se apodera de toda victima seducida por su canto. No ocurre esto en el relato que nos ocupa, pero en forma similar un peligro sobrenatural asalta desde sus profundas aguas, dejando para el espectador una de las escenas más inquietantes que hayamos visto en el cine de horror.

Pocas veces la escasez de medios ha hecho tanto bien a un filme, donde la sencilla puesta en escena resulta completamente estimulante. Si bien es cierto que se desarrolla una modesta narración, de momentos intimistas y carente de ritmo mejor definido, el film logra situaciones del mejor suspenso, sin sobresaltos, sin efectismos virtuales ni trucaje hipertrofiado. Es la inquietud por el misterio que surge del más allá, y se traduce en imágenes que permanecen en la retina del espectador por mucho tiempo. Y probablemente también en sus mejores pesadillas.



martes, enero 17, 2012

Año 2011: el Cine Fantástico, visto lo visto



Superhéroes, cómics e invasiones extraterrestres, fueron los temas más recurridos en este año que finalizó, en lo que respecta al cine fantástico. Para muestra la siguiente selección de lo más relevante, dentro de lo que nuestros viejos ojos nos han permitido ver:


-Melancolía: Pues, no me ha resultado difícil considerarla como la mejor pelicula del año, por la sencilla razón de hallar en ella algunas virtudes atribuibles al género fantástico, como son el delirio visual de la amenaza extraterrestre y el esplendor de un final del mundo, el cual resulta por contradicción bastante atractivo. De otro lado, la pelicula es capaz de describir el retrato íntimo de una familia de clase alta llena de rencores y depresiones en medio de una pomposidad y encanto tan superficiales como falsos. Añadimos a ello un reparto excepcional que va desde la guapa Kirsten Dunst hasta el recuperado de la t.v. Kiefer Sutherland, pasando por actores de la talla de John Hurt, Charlotte Gainsbourg, Stellan Skarsgard y el mítico Udo Kier. Todos ellos realizan un trabajo impecable. Ya mismo, adoro este film.


-El Planeta de los Simios (Re)evolución: La nueva versión del clásico de la ciencia ficción "El planeta de los simios" pone al día la parábola donde el hombre deja de ser la especie dominante para dar paso al simio, convertido en la más poderosa fuerza viviente del planeta. Su emocionante relato, el drama de sus inolvidables personajes, su creciente suspenso y, finalmente, su espectacular desenlace, demuestran que el director Rupert Wyatt posee un notable talento tras las cámaras.


-Attack the block: Maravilla del sétimo arte dirigida por el británico Joe Cornish, sobre una increible invasión extraterrestre en medio de un suburbio londinense. ¿Los héroes del relato?, un grupo de jóvenes pandilleros de barrio, frente a los cuales ud. se lo pensaría dos veces antes de darles su confianza.


-X-Men First Class: El asombroso universo de los super-héroes mutantes ha sabido inspirar esta fantástica aventura dirigida por Matthew Vaughn, quien construye una ucronía que ubica a los jóvenes hombres X en plena formación de su poderoso equipo, en medio de la más alta crisis que haya sufrido la llamada guerra fria librada entre los USA y la URRSS. Sólido film y uno de los mejores que se hayan hecho sobre el tema super-heroico.


-Capitán América: Nuevamente, un momento especial de la historia se convierte en el marco adecuado para presentar a uno de los más clásicos superhéroes del mundo del cómic. El Capitan América llega representando a los más nobles ideales de la humanidad, para enfrentarse a la peor maldad desatada en un conflicto bélico. Notable actuacion de Chris Evans y de todo el elenco.


-Super: La actualidad y la realidad más cruda sirven de escenario para el surgimiento de un nuevo personaje: "Super". La pelicula destila humor del más negro y descarnado. Una gran actuación de Rainn Wilson y la siempre estupenda Ellen Page.


-Paul: Humor del bueno, una versión satirica e irreverente del clásico de Steven Spielberg "E.T.". Simon Pegg y Nick Frost vuelven a conformar la más simpática pareja de comediantes de la actualidad, donde tambien se da lugar a las conspiraciones propias de los "Expedientes X".


-Thor: Asgard y sus dioses lucen casi tan alucinantes como fueron concebidos por Stan Lee y Jack Kirby en este film dirigido por Kenneth Branagh.


-The adjustment bureau: El destino, ese misterio que quizas nunca desentrañemos, es el gran reto a superar por los protagonistas de esta historia; y según ésta podemos creer que sólo el amor puede ser tan o más inquebrantable que cualquier futuro previamente escrito.


-Soy el número 4: Este año pude ver dos revivals de aventuras fantásticas al estilo ochentero: uno fue "Super 8" de J.J.Abrams, y el otro fue este filme dirigido por D.J.Caruso. Basado en un best seller de corte juvenil, no obstante el relato presenta inconfundibles raices comiqueras, porque una guerra entre dos razas alienigenas, confundidos aqui en la Tierra, ¿no suena acaso a la "Guerra Kree-Skrull" de la Marvel?. Entretenida pelicula, aunque para apreciarla no le pidan originalidad.

Menciones honrosas: "Fase 7", desde Argentina llega una pandemia al interior de un edificio habitado por singulares personajes; "Real steel", entretenido filme donde los robots se convierten en el mejor espectáculo, sin la aparatosa parafernalia de "Los Transformers" de Michael Bay; "Super 8", es como J.J.Abrams recordando las aventuras infantiles de "E.T.", "Los Goonies" o la entrañable "La pandilla alucinante", un completo divertimento aunque no aporte nada más.

Volvemos.

martes, enero 10, 2012

Fuerza Siniestra (1985)




Titulo original: LifeForce (USA) El cometa Halley se acerca a nuestra órbita; una misión espacial conjunta entre USA y el Reino Unido viaja al espacio para explorar los secretos del cuerpo celeste. A su regreso a nuestro planeta, traen consigo una entidad maligna que se alimenta de nuestra fuerza vital condenando a la humanidad a un apocalipsis inmediato.  Vampiros, zombies, naves espaciales, invasión extraterrestre, el apocalipsis, y una mujer desnuda...digo yo, ¿qué más se puede pedir a una pelicula???

"Fuerza Siniestra" es un film de Tobe Hooper, ese incombustible director del cine de horror que a la fecha se mantiene en actividad tras una carrera que nos ha dejado titulos inolvidables como "La Matanza de Texas", parte 1 y parte 2, "El Misterio de Salem`s Lot" o la venerada "Poltergeist". Una trayectoria que, valgan verdades, tuvo su mejor momento hasta mediados de la década ochentera, mientras que en estos últimos años no ha logrado mayor repercusión, aunque se ha mantenido dentro del género con trabajos de menores o medianos logros. A pesar de esto, Hooper no ha perdido reconocimiento, y las noticias alrededor suyo aún concitan interés entre los seguidores del género terrorífico. Se espera su nuevo trabajo para el año que comienza titulado "Djinn", sobre el mito de los genios malignos (un tema ya tocado en la saga de horror "Wishmaster", ¿no es asi?).currió que, en los años 80`s, 

Hooper asumió un contrato por tres peliculas a realizar con la recordada productora Cannon, y gracias a ello incursiona en la ciencia ficción con un par de peliculas acerca de temibles invasiones extraterrestres; una de ellas fue "Invasores de Marte", un remake del clásico film de los años 50`s donde los humanos eramos poseídos por una raza de marcianos que buscaban apoderarse del planeta. Mas adelante, sin dejar el terror, el director estrena bajo la atenta mirada de los prolificos productores israelíes Menahem Golam y Yoram Globus la secuela de su clásico de los años 70`s como fue "La matanza de Texas 2", ocasión en la que el horror se combinaba con un delirio y bizarrismo pocas veces alcanzado en su filmografía. Pero su labor con esta productora dio inicio en el año 1985 con el film "Fuerza Siniestra", historia basada en la novela de ciencia ficción "Vampiros del espacio", del escritor Colin Wilson, cuyo guión cinematográfico estuvo a cargo del reconocido escritor Dan O`Bannon, el mismo del clásico de la sci-fi terrorífica "Alien, el 8vo pasajero", y de la renovada versión de los zombies canibales "El regreso de los muertos vivientes". Junto a él firma el guión el escritor Don Jakobi, otro destacado guionista del cine fantástico, quien tambien junto a O´Bannon escribió la cinta de acción "Relampago Azul", y para Tobe Hooper la ya mencionada "Invasores de Marte", siendo otros de sus trabajos destacados el guión de la cinta de John Carpenter "Vampiros", el clásico ochentero de la monster-movie "Aracnofobia" y la segunda secuela de "El Vengador Anónimo", con Charles Bronson en guerra sin cuartel en un barrio de pandilleros.

Según todas las referencias, la novela de Colin Wilson desarrolla una historia donde el mito eterno del vampiro es reescrito desde la perspectiva de una invasión extraterrestre, lo cual tambien ocurre en la adaptación cinematográfica; sin embargo, aquí es posible apreciar estos elementos de una manera muy vistosa y atractiva. No existe duda que entre lo más atractivo del film esta la presencia de la jóven actriz francesa Mathilda May: rostro y figura plenamente identificados con esta obra, al punto de haberla encasillado para siempre como la imágen atractiva y misteriosa de esta intriga sobrenatural. Esta fémina insaciable, de bello rostro y sonrisa enigmática, pasea su desnudez con total desenfado, mientras devora literalmente la fuerza vital de hombres, e incluso mujeres, que se cruzan en su camino; el resultado es un paisaje apocaliptico repleto de seres muertos en vida y de carne decrépita que deambulan en medio del caos nocturno. Y aprovechamos el comentario para empezar el año con una confesión: la imágen de esta mujer, de figura delicada y voluptuosa a la vez, fue el primer desnudo femenino visto por nuestros inocentes ojos en pantalla gigante, a todo color y con sonido cuadrafónico; aquella advertencia que señalaba una prohibición para menores de 14 años, salvo "sólo en compañía de sus padres o tutores", era un saludo a la bandera, como pude comprobar ingresado sin problemas a la función de la tarde en el otrora cine de barrio más cercano a mi casa (hoy convertido en templo religioso).

Fuerza Siniestra" es un festival bizarro, realizado por un grupo de los más destacados profesionales de la época, siendo una de las pocas superproducciones llevadas a cabo por la productora Cannon. Para esta ocasión no se reparó en gastos, como hubiese dicho el anciano John Hammond de Jurassic Park, probablemente por un exceso de confianza en el taquillazo logrado por Hooper con su anterior trabajo, la fantasmal y ya citada "Poltergeist", y es asi que el film congrega a espècialistas de primer nivel como John Dykstra, responsable de los replandecientes efectos visuales, el notable músico Henry Mancini o el destacado y oscarizado fotográfo Alan Hume.

No obstante, el filme cuenta con un reparto de actores poco comerciales para aquellos dias: el rol protagónico lo tiene el actor Steven Railsback, proveniente del mundo de la televisión, quien posteriormente participó en el film "Ed Gein", sobre el tristemente célebre asesino en serie norteamericano; en "Fuerza Siniestra" Railsback es un astronauta convertido en principal víctima de la vampiresa del espacio, con quien mantiene una conexión telepática nada saludable. Tambien participa el actor británico Peter Firth, cuyo personaje se convierte en un digno sucesor del Dr. Quatermass cuando es el encargado de desentrañar este misterio sobrenatural, aunque para ello deba aceptar que los viejos mitos pueden cobrar vida; para ello, conduce su investigación por la noche londinense siendo testigo de una sorpresa tras otra. El hoy reconocido actor Patrick Stewart (capitán Pickard para los "trekkies", Profesor X para los "marvel-zombies") tiene una breve aparición pero no carente de importancia, por la cual aún se le puede recordar. Otro de los actores destacados es el británico Frank Finlay, como uno de los cientificos involucrados en la investigación sin precedentes.
 
Hooper logra un filme dinámico, pleno de motivos fantásticos y delirio propio del cómic adulto, que encuentra inspiración visual en el clásico "Alien, el octavo pasajero" en su travesía espacial, y después se convierte en una versión moderna de la persecución del alien en la Tierra vista en el clásico "El Experimento Quatermass". Durante la segunda mitad del film es cuando estalla la epidemia que convierte a los habitantes de Londres en zombies al más puro estilo visual de "El regreso de los muertos vivientes" del mismisimo Dan O`Bannon, aunque sin su negro humor. El final es de puro despliegue luminoso con vampiresa, altar y espada mágica incluída para deleite del espectador.

Se trata de una obra que aplica corta y pega de distintas fuentes, pero la dirección de Hooper otorga al conjunto suficiente coherencia para que su hora y media de duración pase volando raudo y veloz como el cometa Halley y el secreto oculto que lleva en su cola.