domingo, diciembre 30, 2012

2012, lo visto y aprobado: EL TERROR

Año de profecías no cumplidas y de labores blogueras no realizadas. Actualizar la web es cuestión de voluntad, pero también influye mucho el cansancio. A ver, llego a mi casa a eso de las 9 o 10 p.m., y lo que queda es el justo tiempo para relajarme. Antes escribía durante el dia según el momento, pero ahora se me hace imposible, y la noche resulta un momento de descanso. Quizás me falte vitaminas. No quiero prometer nada sobre la vuelta al blog porque no quiero quedar mal. Será un retorno silencioso, quizás la semana que viene, en dos semanas, el próximo mes o quizás mañana, o pasado mañana. Ya volveremos a las labores. Por ahora, el recuento del año que se fue. Eso si, hice mi tarea y vi cuanta película pude. Y me quedé corto sin duda. De todos modos, esta es mi selección de lo visto en el año que termina y de lo mejorcito.

Ahí vamos:


Cabin in the woods: Un film que reúne diversos elementos del cine fantástico de una manera coherente y respetuosa; todo un homenaje a las historias sobrenaturales surgidas desde la literatura pulp, nutridas luego por el cine postmoderno, hasta nuestros días de sistematizaciones y realitys-shows hechos a diestra y siniestra, y aun así el elemento fantástico siempre triunfa.


Lovelly Molly: terror en estado puro que se mezcla hábilmente con el drama gracias a unas actuaciones convincentes y un correcto manejo del suspenso. El director Eduardo Sanchez apuesta nuevamente por los espacios reducidos, el desconcierto reinante y el misterio que apenas asoma ante nuestros ojos.


Woman in black: Este ha sido el año de las casas embrujadas, siendo esta producción de la remozada Hammer la más destacada, tanto por su recreación de atmósfera  su manejo del suspenso y sus correctas actuaciones. Una buena historia que no deja de ser el clásico cuento fantasmagórico, de presencias sobrenaturales y maldiciones provenientes del más allá.


REC 3: Siempre tendremos un lugar especial para los zombies. Este año el film español dirigido por Paco Plaza es sin duda el mejor exponente de las historias dedicadas a los muertos vivientes y al caos que se extiende sobre los desafortunados sobrevivientes que buscan huir de ellos. "Rec 3" resulta mejor que su incomprendida predecesora, y nos prepara con miras hacia la nueva entrega en este nuevo año.


Lobos de Arga: Divertida comedia con toques terroríficos en torno a la figura monstruosa del hombre-lobo, la clásica bestia de nuestras pesadillas que sobrevive a nuestros días tanto como el vampiro o el zombie, gracias a titulos como "Wolfman" de George Waggner, "La maldición del hombre-lobo" de Terence Fisher, "La noche de Walpurgis" de Leon Klimotvsky, y hasta "Aullidos" de Joe Dante. Los actores Gorka Otxoa, Carlos Areces y el resto del elenco, ofrecen estupendas actuaciones bajo la dirección de Juan Martinez Moreno

The Pact: Lo dicho, los fantasmas han hecho de las suyas este año, y en mejor forma en el cine independiente, destacando a nuestro gusto este titulo. Dirigido por Nicholas McCarthy, la historia no guarda sorpresas pues el aficionado al género, o mejor dicho, cualquier cinéfilo atento, puede resolver el misterio sin demasiada dificultad. Pero el mérito esta en la buena narración que se desarrolla, el adecuado manejo de los momentos de suspenso, efectivos y concretos, asi como la buena actuacion de su jóven protagonista, la guapa Caity Lotz.

Penumbra: Buen film de suspenso del cine argentino, dirigido por los prolificos realizadores Adrián García Bogliano y Ramiro García Bogliano, una historia cuyo misterio se acentúa con los minutos transcurridos, nos involucra con la angustia de su antipática protagonista, y nos lleva hasta ese giro que toman los acontecimientos, quizás no resueltos en forma contundente, pero el buen desempeño de la dirección y las notables actuaciones de su elenco nos convencen absolutamente.

Menciones honrosas: "V-H-S", interesante mockumentary aunque irregular; "Inkeepers", historia fantasmal dirigida correctamente por Ti West, bordeando la comedia; "Livide", o la vuelta de Alexander Bustillo y Julien Maury, en un relato terrorífico de menor impacto que su obra precedente, la imprescindible "Al´interiour", siendo ello su mayor pecado; "Rabies", un curioso slasher israelí con una nueva vuelta de tuerca.

Decepciones: "The Wicker Tree", "The awakening", "Luces rojas"

Volvemos.

sábado, junio 02, 2012

REC 3: Génesis (2012)




Normalmente, el día del matrimonio es la fecha más feliz en la vida de un hombre y una mujer; pero ¿qué ocurre si ese mismo día da inicio el apocalipsis zombie... y estalla en el mismísimo salón de boda?

"REC 3" continúa la marcha de una saga de zombies nacida en la península ibérica, para ser más exactos, en las calles de Barcelona, en España. Todo empezó al interior de un edificio, y con tal intensidad que se prolongó durante dos films, vistos y revistos a gusto y paciencia de quien escribe estas líneas. Hoy llega el turno del tercer capítulo de esta historia, aunque sin mucha claridad respecto de su cronología en la cadena de acontecimientos. Ello es debido a que el subtítulo denominado "Génesis" u "El Origen" adquiere otra interpretación, como parte de una de las situaciones más tensas que aquí se narran. De todos modos, la idea que se me hace más fiable es que el inicio de estos hechos podrían resultar previos a la noche de terror en el edificio visto en "REC 1", pues resulta que el primer infectado es el producto de la mordedura de un perro, que no sería otro que Max, el mismo perro de la niña con anginas; recordemos que el médico científico que ingresa al edificio en el primer film afirma que las autoridades han seguido el rastro del perro hasta aquel lugar debido a la infección sufrida por su primera victima.

Paco Plaza es el director de turno tras la ausencia de Jaume Balaguero, con quien realizó conjuntamente las dos cintas anteriores. Se sabe que la próxima entrega estará a cargo de Balaguero, y ésta correspondería al punto final inevitable. Sobre la obra de Paco Plaza, hemos podido ver todas sus películas correspondientes al género terrorífico (por supuesto, lo dicho excluye a sus cortometrajes y a su primer largo "Operación Triunfo, la película"), y de ello nos atrevemos a realizar la siguiente valoración personal:

"El Segundo Nombre": Buena

"Romasanta": Revisada y el resultado es interesante

"Cuento de Navidad": Buena

"REC 1": Muy Buena

"REC 2": Buena

"REC 3": Muy Buena

Teniendo en cuenta que, tanto "REC 1" como "REC 2" fueron trabajos en conjunto, "REC 3" viene a ser la mejor película de Paco Plaza vista a la fecha.

Ya a estas alturas, se han publicado varias entrevistas hechas al director en internet y medios de prensa escrita donde se deja constancia de la gran influencia que ha ejercido en este trabajo ese clásico del cine fantástico que es "El Ejército de la Oscuridad" de Sam Raimi: tenemos escenario plagado de muertos vivientes, que no esqueletos pero igual de peligrosos, un novio enfundado en armadura improvisada que logra armarse con una gran espada, lo cual nos remite al recuerdo de las luchas de guerreros medievales; finalmente, hallamos a la sufrida novia, quien en su lucha por sobrevivir se vale de una potente motosierra, tal como el héroe Ash emplea en su enfrentamiento contra el mal de ultratumba.

Leticia Dolera destaca nítidamente con su actuación, plena de energía y dramatismo, en medio de situaciones predominantemente tensas, e incluso en aquellas que resultan propias del cine de horror más bizarro, con carnicería incluída. Ese mismo tono bizarro que es capaz de recordarnos, no sólo al film de Raimi sino también a ese clásico del ultragore y el cine de serie Z que es "Premutos, el ángel caído" del director alemán Olaf Ittenbach, donde su protagonista vociferaba bravatas, reclamando que "nadie echaba a perder su fiesta", mientras desmembraba zombies con una motosierra entre manos.

En todo caso, Leticia Dolera sale airosa en su retrato de Clara, una joven novia sumida en una situación muy extrema, pero con una fe ciega en el amor que la espera en medio de ese ambiente de horror que tiene delante. Por ese lado, el actor Diego Martín da la correcta contrapartida en su papel de Koldo, el infeliz novio, aunque aquella condición se la debe exclusivamente a la invasión zombie.

El director Paco Plaza desarrolla el film y lo divide en tres partes diferenciadas. La primera, correspondiente a la boda, filmada cámara en mano, cual marca de la saga, y concluye con el estallido del terror en plena fiesta. La segunda parte rompe el esquema previo y recurre a la filmación tradicional, pues se hacía complicado forzar la situación con filmadora en mano. En esta etapa, el film se convierte en la clásica historia zombie de asedio, describiendo situaciones que logran mantener el interés gracias a la capacidad del director para involucrarnos en la odisea de los amantes, en busca de su encuentro y escapatoria; el clímax de este emocionante episodio hace de la novia y su motosierra la estrella del espectáculo.

En adelante, toda la etapa final supone la reunión esperada y el desenlace; aquí se rescata la temática demoniaca de la saga, es decir, aquellas fuerzas que se ocultan más allá de la infección monstruosa, y esto se resuelve en una forma más o menos ingeniosa. Y es que las epidemias zombies, en la mayoría de estas historias, podrían explicarse de ese modo ante el desconcierto científico que supone y el escenario apocalíptico que se extiende.

De otro lado, el componente romántico, el amor que sostiene aquella pareja, se convierte en el motor principal de esta lucha por la supervivencia. El amor en los tiempos del apocalipsis zombie ha sido tratado varias veces dentro del género; en esto, en mi humilde opinión, el modelo mayor sigue siendo "Braindead" de Peter Jackson, seguido de esa otra gran película que es "Shaun of the dead" de Edgar Wright, y en ambas al romance se une el humor como elemento importante. Lo que tenemos aquí en "REC 3" es otra historia romántica, esta vez con muchas menos pinceladas de humor negro, y más cercana al "Regreso de los muertos vivientes 3" de Brian Yuzna, pero con un guion más verosímil, esto en lo que cabe dentro de una historia de zombies.

Se puede afirmar que "REC 3" recorre caminos conocidos dentro del cine de zombies, y del cine de terror pleno, no se inventa nada nuevo, pero ello no impide disfrutar de una buena película, correctamente dirigida y con buenas actuaciones por parte de su elenco. El tema del amor eterno tiene dos nuevos héroes, y las historias de zombies, también.




martes, mayo 29, 2012

Saint (2010)


Titulo original: Sint (Paises Bajos)

Papa Noel es Santa Claus. Santa Claus es San Nicolás. San Nicólas es un monstruo. Ninguno es lo que nos dijeron siendo niños. Sin embargo, este supuesto santo varón es el autor de una serie de crímenes cometidos a pequeños niños en un remoto poblado. Acorralado en la costa y sin posibilidad de escape, los padres de estos menores deciden aplicar la justicia por su propia mano. Lo que ellos no saben es que estàn a punto de desatar una ira infernal que los perseguirá durante siglos.

En los Paises Bajos, lugar abiertamente liberal y uno de los menos católicos en la Europa Occidental, se produjo durante el año 2010 cierta controversia alrededor de un pequeño film de horror, de bajo costo, sencillo y ahora resulta que tambien provocador.


"Sint" constituye el regreso a la pantalla del realizador holandés Dick Maas, recordado cineasta y autor de un par de titulos de culto del cine ochentero de horror, si se tiene en cuenta que su fama cruzó el océano hasta Norte y Sur América en aquellos días, sin internet de por medio. Estos fueron los clásicos "El ascensor", entretenida cinta donde un simple ascensor cobra vida para aniquilar a todos sus usuarios. Y asimismo, la efectiva "Amsterdamned, el misterio de los canales", un thriller policial con un "serial killer" que parece sacado de un slasher norteamericano. Siendo poco prolífico, fue en los años 90´s cuando pudimos apreciar otro film suyo titulado "Testigo oculto". Un thriller entretenido, algo dinámico, pero intrascendente por carecer de sorpresas en un guión muy mejorable y por el desaprovechamiento de sus actores convocados, siendo éstos el oscarizado William Hurt, la actriz Jeniffer Tilly, el siempre eficiente Dennis Leary, y junto a ellos Corey Johnson y Michael Chiklis como un par de malosos de caricatura.

No supimos más de este director holandés hasta el año 2001 en el cual circuló en moribundos videoclubs el remake de su clásica obra sobre el ascensor asesino, dirigido por él mismo, pero esta vez protagonizado por la actriz emergente Naomi Watts, ampliamente reconocida ese mismo año por su actuación en la cinta de David Lynch "Mulholland Drive". Tampoco hallamos mayores sorpresas en este film por cuanto Maas se limita a poner al dia estéticamente su viejo cuento. Luego de ello se perdió de vista por completo.

Fue en las noticias del festival de Sitges 2011 donde tuvimos conocimiento de esta nueva incursión de Dick Maas en el género que le dio renombre. De vuelta a las labores, el director pone manos a la obra y como es habitual en él su labor no se limita sólo a la dirección, pues abarca tanto la producción como los guiones e incluso la música incidental. Asimismo, se reúne con su cómplice habitual, es decir, su actor fetiche el señor Hub Stapell, protagonista de sus clásicos ochenteros, pero aquí convertido en el monstruo de San Nicolás. El resto del elenco incluye al actor Bert Luppes y a los juveniles Egbert Jan Weeber y Caro Lenssen, entre otros.


"Sint" es una visión perversa de lo que supuestamente es un ícono de la cultura popular como es la figura de Santa Claus, y hacia ella apunta en forma afilada, literalmente. Asimismo, el trasfondo religioso que ello implica, es decir la imágen de San Nicolás con el rostro convertido en un zombie, ataviado en túnica y portando una mitra clerical, despertó el reclamo de los sectores más conservadores de los ciudadanos holandeses que vieron en ello un peligro para las mentes de los menores de edad. Sin embargo fueron otros quienes comprendieron que el arte se justifica por si mismo, y por ello esta ilustración fue premiada en el año 2011 con el TV Krant Filmposter Award como el mejor póster hecho para un film.

La pelicula empieza brillantemente con un prólogo que desenmascara la maligna naturaleza de San Nicolás, un asesino lider de una banda de forajidos que finalmente es ajusticiado de manera cruel al interior de su barco, dando origen a una maldición que se desata cada 36 años, en noche de luna llena. Pese a esta seria connotación terrorífica, la cinta discurre en su primera media sobre situaciones cercanas al cine de terror adolescente, y son la parte menos interesante de toda ella. No obstante, el asunto mejora cuando la acción arranca a todo galope: lo mejor de "Sint" se encuentra en la acción nocturna desplegada en las calles de Amsterdam, lugar favorito del director, donde las persecuciones y los enfrentamientos se suceden en buena forma, aunque, lo sabemos, sin alcanzar la espectacularidad vista en "Amsterdamned", donde las aguas del canal central eran el escenario para la carrera sin tregua de pequeñas lanchas, la cual se extendía hasta sus estrechas calles; de todas maneras, se nota la hábil mano del director para desarrollar las situaciones de acción requeridas, aún empleando pocos recursos.

Además, cuando el monstruo asesino hace su aparición en primer plano, la pelicula toma el camino del splastick, con algunos desmembramientos, decapitaciones y otros recursos visuales del cine gore, pero menos artesanal y más digital, siendo dotados con ciertas dosis de humor. Después de todo, Dick Maas nunca ha sido muy devoto del terror más crudo. A pesar de ello, San Nicolás se convierte en una curiosa mezcla de zombie y espectro, rodeado de engendros nocturnos que recuerdan a los seres malditos de "The Fog" de John Carpenter, sobretodo en una secuencia neblinosa en los muelles.

En definitiva, "Sint" alcanza un nivel aceptable de entretenimiento, aún sin atreverse en la búsqueda de mayores pretensiones en cuanto a horror y a materia terrorífica, y de todos modos resulta un curioso cuento que deja muy mal parado a uno de las imágenes emblemáticas del marketing navideño, y por qué no, a la figura de un santo patrón de antigua tradición. Asi que, por favor, abstenerse conservadores.



miércoles, mayo 23, 2012

La Dama de Negro (2012)


El niño mago ha crecido. Hemos sido testigos de ello debido a la espectación creada alrededor suyo durante su protagonismo en una saga de peliculas conformada por ocho largometrajes que alcanzaron el status de multimillonarias, durante poco más de una década. Daniel Radcliffe es el jóven actor británico que logra demostrar en su más reciente film "La Dama de Negro" que tras el último fotograma de su célebre personaje encarnado, el buen héroe literario Harry Potter, tiene mucho por hacer dentro del cine actual pues cualidades interpretativas no le faltan. De esta manera, el siguiente paso dado como sujeto principal de esta historia de secretos, silencios, venganzas y, sobretodo, misterio sobrenatural, resulta convincente y decididamente acertado.

Radcliffe se encarga de dar vida a Arthur Kipps, un abogado cuya vida privada esta marcada por una profunda tristeza debido a la pérdida de su jóven y amada esposa; a raiz de ello, el pequeño hijo de ambos se ha convertido en lo más importante de su vida. Sin deseos de alejarse de su hogar, Arthur se ve obligado a realizar un viaje de trabajo ineludible hacia una remota villa, como parte del reclamo de una vieja propiedad conocida como la casa Eel Marsh. Sin embargo, la fria acogida recibida a su llegada, la desesperación que se apodera de los pobladores y el rechazo a lo que ellos consideran es su inoportuna presencia, despiertan en el hombre de leyes la curiosidad por los hechos que le rodean. No obstante, aquella vieja mansión es un lugar de incómodo hospedaje debido a la inquetante atmósfera que se apodera de cada cuarto y de cada corredor en su interior; allí se esconde un misterio, y Kipps descubrirá el terrible secreto del pasado que yace oculto, mientras unas sombras misteriosas lo acechan constantemente, y, sobretodo, la imágen de una mujer vestida de negro, una figura que constituye una silenciosa amenaza.

La interpretación realizada por el jóven actor resulta convincente, logrando proyectar la imágen de un hombre dolido; alguien que oculta su pesar en medio de una aparente frialdad y que es asaltado por el constante recuerdo de su amada fallecida. Del mismo modo, apreciamos positivamente la manera en que este personaje demuestra inquietud y una creciente tensión ante la presencia invisible de una maldad tan siniestra como silenciosa, la cual recorre el interior de una imperdible casa embrujada. Estos pequeños y fugaces movimientos son reflejados en pantalla en forma acertada, equiparable a las sombras que a veces uno parece captar por el rabillo del ojo. A esto se suma la complicidad de cada rincón y de cada pequeño objeto que se halla en estas habitaciones, gracias a la hábil dirección del realizador James Watkins, quien logra sacar provecho de los sencillos recursos a su alcance. Más adelante, esas manifestaciones resultarán más abiertas y hostiles, profundizando el miedo en el desafortunado huésped de la vieja mansión.

"La Dama de Negro" es una nueva adaptación de una novela del mismo titulo, escrita por la inglesa Susan Hill; anteriormente a fines de los años 80´s se produjo un telefilme que adaptaba esta historia, y al dia de hoy es considerada una de las buenas peliculas de género de aquella década. A la fecha no he podido apreciar dicha pelicula, a pesar de haberme topado con ella hace como dos o tres años en su formato DVD, pero pasé de largo porque no llevaba subtitulos en español; habiendo vuelto este año para notar su completa ausencia en stock, demás esta decir que a la fecha me arrepiento de no haberlo adquirido. Si en este momento me convirtiese en fantasma seguramente rondaría por los alrededores de aquella tienda.

Volviendo a esta nueva versión, de acuerdo a lo que hemos podido apreciar se trata de una historia en la línea de los relatos referidos a casas embrujadas, escritos por Henry James ("Otra vuelta de tuerca") o Shirley Jackson ("La guarida"). Y como no podía ser de otra manera, las correspondientes adaptaciones cinematográficas de estos titulos constituyen notables precedentes a este nuevo film, el cual conserva ese carácter de clásico titulo de misterio y suspenso. En este aspecto, la remozada productora Hammer Films ha sabido revivir la calidad caracteristica de ese viejo cine de los años 50´s, 60´s, y parte de los 70´s donde la atmósfera y el misterio constituyen lo más importante del relato, por encima de las modernas formas de truculencia y delirio visual explícito. Esta pequeña joya, dirigida por el británico James Watkins, hace honor a su vinculación y a sus precedentes, desde aquellos titulos ya citados, como a otras expresiones de este buen cine como son "La leyenda de la casa infernal" o la admirada "Operazione Paura", o por último, aquella otra buena heredera de éstas virtudes como es la recordada pelicula de Alejandro Amenabar "Los Otros".

Watkins se consagra como un realizador muy conocedor de su oficio, haciendo un correcto trabajo en la dirección de actores, asi como en el desarrollo de la trama, en la recreación de época de la Inglaterra de principios del siglo XX, y sobretodo en el magnifico trabajo de ambientación de aquella mansión enigmática y sus alrededores. El lugar ideal para crear tensión que va de menos a más. Con una carrera que incluye esa gran pelicula del cine de horror más intenso que es "Silencio en el lago", y el guión de la correcta secuela de otra buena obra del cine británico, es decir, "El descenso 2", Watkins retoma el cine gótico con diseño de época, ambientes sombríos, atmosfera incierta, y asimismo, personajes que esconden sus temores detrás de las miradas cómplices que imponen el silencio, y sobretodo en el pesar surgido del recuerdo del ser amado que se ha perdido.

Aquí se impone la figura del espectro, vestido como una dama de distinguido traje negro, que tambien es un alma atormentada por la pérdida de los seres queridos, al punto de desatar un odio sobrenatural en la forma de una maldición sobre todo aquel poblado.

El film no escatima en algunos sustos en base a golpes de sonido y sobresaltos, asuntos característicos del cine actual, pero sin caer en la reiteración. Vale más lo sugerido y aquello que no se logra ver plenamente, como las figuras en el vidrio, la inquietud reinante en los pasillos, o la silueta que se dibuja al pie de una cruz, en la noche de intensa lluvia.

El único y posible traspiés de esta pelicula podría hallarse en aquel final sacado de la manga; una situación inesperada que desconcierta respecto de las intenciones de aquella "Dama de Negro". Aunque, visto de otro modo, se puede tomar esto como un revés sufrido en el cumplimiento de su venganza. De este modo, se define el destino a seguir por los personajes: un destino buscado ansiosamente por Arthur Kipps desde un inicio. (edito: el amigo Pliskeen me ha dado una explicación más coherente al respecto en su comentario; me quedo con eso)



jueves, abril 12, 2012

Harry Brown (2009)


La violencia viaja sobre una bicicleta que corre desbocada, agitada y frenética; observa nerviosamente el escenario que tiene por delante y es ahí cuando encuentra a su víctima, una pobre alma cuyo infortunio le ha llevado a toparse cara a cara con ella. En ese momento se producen los estallidos; con el cuerpo inerte sobre el piso, la irracional carrera continúa, y sólo encuentra su fin de la única manera posible, sea por lógica o por cierta justicia divina: un nuevo estallido el cual frena su locura y la derriba, dejando otro cuerpo sobre este camino sembrado por el odio.

El mejor thriller de acción que se haya ejecutado dentro del cine británico encuentra un momento muy especial durante los años 60 y 70´s. Grandes títulos vieron la luz, los cuales hoy en dia han ganado el status de films clásicos: el frío y explosivo "Get Carter", "la intrigante "El molino negro", la sofisticada y audaz "The italian job", o la cerebral "Ipcress", por citar sólo algunas. Todas ellas tienen en común el notable protagonismo del gran actor británico Michael Caine, famoso en todo el mundo y reconocido hasta por mi abuelita. Sir Maurice Joseph Micklewhite, su título y nombre real (su nombre artístico lo adquiere tras escoger el nombre de Michael seguido del apellido Caine, el cual tomó apresuradamente del film "El motín del Caine"), es uno de los mejores actores del cine de por lo menos 5 décadas que lleva de carrera, y cuya edad actual es de 79 años. Ha ganado dos veces el premio Oscar, tres Globos de Oro y un BAFTA a lo largo de su trayectoria, por lo que su participación en la pantalla es una garantía de un trabajo impecable.

Filmado en Elephant and Castle, un barrio en Londres, como asegura el propio actor a poca distancia de donde él creció; un lugar el cual al año siguiente de la realización de esta película fue demolido en gran parte. Quizás lo que vemos en pantalla no es más que el preludio de una suerte ya echada para aquella construcción, convertida en la ficción en refugio de una maldad que se esparce entre su población joven, un germen de la violencia callejera que actúa impunemente haciendo presas del miedo al resto de sus habitantes.

"Harry Brown" se inscribe en la larga lista de títulos sobre justicieros urbanos. De este modo, nos recuerda a aquella entrañable saga de "El Vengador anónimo", protagonizada por el mítico actor Charles Bronson, donde se convertía en un "vigilante nocturno" que salía a las calles para acabar con la delincuencia; una ira en busca de venganza sobre un grupo de criminales responsables del asesinato de su esposa; luego de otros tantos culpables de la muerte de su hija ("Vengador anónimo 2") y después de más criminales, asesinos de un buen amigo suyo ("Vengador anónimo 3", y probablemente "Harry Brown" se parezca más a esta película), en lo que fueron las tres primeras entregas de la saga, dispensándome el no haber visto las otras dos secuelas.

Pero la imagen de Michael Caine también es una fuerte presencia del cine de antaño, razón por la cual otro recuerdo ineludible salta a la memoria, y es el del buen filme "Get Carter", otra historia de sabor amargo donde Caine es un asesino, menos asequible aún que el Paul Kersey de Bronson pues se trata de un gánster frío y despiadado que inicia un recorrido cargado de violencia en busca de vengar a su hermano muerto. El propio actor ha marcado diferencias respecto de su nuevo personaje frente a aquel recuerdo, pues Harry Brown es un hombre maduro adolorido por el reciente fallecimiento de su esposa, y que se ve envuelto en un conflicto empujado por las circunstancias que le rodean. La enfermiza violencia de aquel barrio pobre de la cual es testigo lo alcanza personalmente, cuando su mejor amigo, un veterano igual que él, es asesinado salvajemente en plena calle.

Brown, un exsoldado y combatiente en la frontera de Irlanda, recuerda en silencio esos viejos días hasta el momento en que siente que el deber lo llama nuevamente: se trata de otra guerra, pero como él mismo reconoce aquí no hay razones en conflicto, pues no se responde a interés o ideal alguno. El anciano deja escapar esa atracción que guarda por la violencia, cuando observa por su ventana los asaltos y las agresiones sobre gente inocente por parte de aquellos autoproclamados dueños de la calle, pero, sobre todo, el día en que desenfunda su arma y acaba con su primer enemigo, al cual incluso antes del tiro de gracia le cuenta una anécdota de guerra enterrada en su memoria durante muchos años. Harry Brown despierta su lado justiciero en modo crepuscular, observando a aquellos jóvenes sumidos en una ira demencial que resulta incomprensible para el soldado, por lo cual vuelve al frente a acabar con este nuevo enemigo siguiendo una estrategia militar que funciona a la perfección de no mediar el inconveniente de su endeble salud.

El director del film es el joven realizador Daniel Barber, en lo que constituye su primer largometraje. Se comenta que su buena suerte de contar con un actor de la talla de Michael Caine se debe a la identificación que éste tuvo con su personaje a causa de dos factores, uno: el viejo barrio del State, un lugar familiar para él, y dos: la coincidencia argumental sobre el pasado militar de Brown, cuando el actor también cuenta con su experiencia como soldado del ejército inglés. Asimismo, el film se luce con un elenco competente que incluye a los británicos Ian Glen, David Bradley, Liam Cunningham y a la actriz Emily Mortimer.

Más de un comentario ha marcado el paralelo existente entre este film y el título del director Clint Eastwood "Gran Torino". Sin desmerecer esta cinta británica, pensamos que la obra del cineasta norteamericano es superior, principalmente por un mayor realismo que se hace notorio de principio a fin, mientras que "Harry Brown" resulta efectiva, cautivante y hasta conmovedora, pero padece de cierto efectismo con regusto complaciente para su público, al cual no hace sino darle aquello que ofrece.

De todas maneras, el carisma de su protagonista, su impecable actuación y la de todo su elenco, así como la correcta realización de su novel director hacen de este film una aventura digna de verse, en la medida en que además puede renovar nuestra esperanza en una sociedad mejor y más justa. Por qué no.



martes, marzo 27, 2012

John Carter, entre dos mundos (2012)

Por contradictorio que parezca, a veces, y sólo a veces, hacer bien las cosas conduce a problemas. Es lo que hemos visto cuando los estudios Disney han sido capaces de señalar con el dedo a una obra estimable como lo es la reciente "John Carter, entre dos mundos", basada en la clásica novela de Edgar Rice Burroughs, a todo costo y dirigida por Andrew Stanton, un realizador que ha demostrado un buenhacer en su primer trabajo en live-action el cual ya quisieran otros directores asalariados de Hollywood y expertos en bodrios hipertrofiados que ya esta de más mencionarlos. Pero ya sabemos que esta vida premia no el hacer lo correcto sino el hacer dinero. El hecho es que se ha condenado en la hoguera del fracaso económico esta producción tras la poca acogida recibida por el público norteamericano, principal fuente de ingresos para la esperada supertaquilla, pero ello con una celeridad y un apremio realmente llamativos. Intuímos que la más jóven audiencia norteamericana tenga muy presente en su imaginación fantasias como la reciente "Avatar" o todo ese fanatismo "starwariano" (por llamarlo de algún modo) en torno a la obra de George Lucas, ambos productos bien alimentados por la todopoderosa Fox, al punto de que no haya sido capaz de apreciar mejor esta revisión de las fuentes clásicas, y que conste que también guardo cierta simpatía hacia dicha saga galáctica. No obstante, tampoco es nuestra intención pretender que nuestra opinión procede del mundo de las ideas de Platón, pues donde vemos virtudes otros pueden ver defectos, y seguramente con buen sustento. Lo que llama nuestra atención es esa especie de "crónica de una muerte anunciada" escrita sobre un filme que, para nosotros, no merecía tal suerte, teniendo en cuenta que sus resultados totales aún no se han efectivizado, y que sin duda menguan considerablemente esos cálculos lanzados al aire, pues ya se sabe que fuera de USA a "John Carter" le ha ido bastante bien.

Es cierto que buena parte de la culpa de este "fracaso" es la poca efectiva campaña publicitaria realizada por la Disney en torno a un personaje y a una historia a redescubrir por las nuevas generaciones (trailer normalito, pósters sencillos, sin campaña viral relevante), y esto aun teniendo en cuenta el reestreno del "Episodio I" en versión 3D, lo que pudo saturar al público de fantasías espaciales de similar entorno. Además, se puede aceptar que la falta de un elenco que no incluye rostros muy reconocibles puede jugar en contra para un público que gusta de mirar las estrellas. Pero al mismo tiempo, resulta extraño que la mayor promoción del filme parecía haber calado principalmente en torno a su exorbitante costo de producción: 250 millones de dólares que dejaban una valla muy alta aún antes de tiempo. Y ocurrió lo que se temía: una taquilla esquiva que marcó la derrota frente a ¡una cinta animada basada en un cuento del Dr.Seuss¡¡¡, aunque dicho esto sin saber aún si aquella es una buena o mala pelicula. Lo que si queda muy claro es que, más alla de cualquier consideración al trabajo realizado, Hollywood no deja de ser una industria, un conglomerado de empresas donde de todas maneras los tejes y manejes de índole monetario siempre van a prevalecer sobre cualquier otra consideración.

Por ello, dejemos este mundo lleno de falsedades sólo por un instante, y recordemos ese viaje hacia un tiempo pasado, a finales del siglo XIX, donde un sólo hombre enfrenta una injusticia mientras realiza una atormentada búsqueda. Esa primera parte mostrada en el filme reescribe el preámbulo literario, lo pule, lo acerca al público actual acudiendo a lugares secretos, descubriendo artilugios que activan un mecanismo que hace realidad el consiguiente viaje interespacial. Abandonamos del todo nuestro planeta y somos testigos, junto al capitán John Carter, del descubrimiento de un nuevo mundo: Marte, o Barsoom según sus nativos, es un territorio árido e inhóspito donde los mares se encuentran moribundos y esta habitado por distintas razas de seres que se encuentran envueltos en una intriga en la cual sus instigadores buscan controlar el planeta.

No diremos que existe una fidelidad extrema a la obra de Burroughs en cuanto a los acontecimientos, pero si es reconocible un respetuoso tratamiento del material entre manos, desde la excelente presentación de cada uno de sus personajes, las relaciones que entre ellos se establecen, la cual en esencia es la misma, sus actitudes, y sus mayores preocupaciones. Por supuesto, la tecnología puesta al servicio de esta superproducción permite al film obtener una gran capacidad de asombro respecto de los maravillosos escenarios que componen este mundo imaginario, y del mismo modo logran dar vida en forma impresionante a distintos seres, yendo más allá de la forma física para dotarlos de caracteres y gestos que permiten acercarnos un poco más a ellos. Lo que apreciamos es un trabajo técnico de primer nivel, capaz de transmitir un diseño visual que nos hace olvidar al efecto de ordenador y más bien nos recuerda al sentido de la maravilla que se encuentra en las tradiciones pulp, la fantasía heroica y la más clásica space-opera: es un recorrido visual por la imaginería que ha tomado forma en el cine fantástico moderno, desde los años 70´s con "Star Wars" de George Lucas, los 80´s con "Flash Gordon" de Mike Hodges, y hasta nuestra era de imágen digital y pleno virtuosismo computarizado como se aprecia en los llamados "Episodios I, II y III", y que aquí luce puesta al día; lo hace sin reparos y con todo derecho, pues... ¡se trata de la historia que inspiró todo ello¡¡. Y que conste que no hemos visto el film en su formato 3D, donde sin duda el disfrute es aún mayor.

Asimismo, "John Carter, entre dos mundos" va más alla del empaque y la proeza técnica de plasmar colosales escenarios, cuando detrás de las cámaras se encuentra alguien capaz de organizar todos estos recursos y dotarlos de suficiente personalidad en función a una correcta narración y una adecuada dirección de actores; donde cada miembro del elenco demuestra un entusiasmo y esfuerzo en dar vida a sus singulares personajes. De este modo, el protagonismo del jóven actor Taylor Kitsch resulta adecuado: su interpretación de John Carter se hace convincente, aun cuando en principio tuvimos ciertos reparos debido a nuestra idea preconcebida de un héroe más cercano al estilo impreso en el cómic hecho por la Marvel en los años 70´s, un "Tarzán" del espacio como idealizó el notable dibujante Gil Kane. Pero la juventud de Kitsch no es impedimento para caracterizar a un hombre noble, de valentía a toda prueba y al mismo tiempo obsesionado en una búsqueda y atormentado por sus recuerdos. La bella actriz Lynn Collins, un nuevo rostro que se descubre este año, encarna a Dejah Thoris, la hermosa y luchadora princesa de Helium, y lo hace con suficiente dinamismo. El gran actor Willen Dafoe se encarga de dar vida a la imágen virtual del guerrero marciano Tars Tarkas, y como es de esperar el trabajo de Dafoe es adecuado a la hora de brindar la gestualidad necesaria a este personaje; lo mismo ocurre con el actor Thomas Haden Church como Tal Hajus, el lider de los Tharks. Los secundarios también destacan, como ocurre con James Purefoy, visto en los filmes "Solomon Kane" y "Templario", un buen actor donde los halla, asi como Dominic West, Ciaran Hinds y Mark Strong, rostros habituales en gran número de producciones actuales quienes cumplen correctamente con sus distintos roles.

"John Carter, entre dos mundos" es cine de evasión del más alto nivel, realizado por Andrew Stanton, un director que ha pasado del cine animado a la acción real en términos bastante aprobatorios. Sin embargo, hay que recalcar que es una cinta apasionante por su propuesta de puro espectáculo y afán por la aventura; un caso similar a la experiencia de "Avatar", si bien es cierto que James Cameron es mucho más sabio a la hora de enganchar a mayor cantidad de público con su juego de emociones propuesto, pues en "John Carter", Stanton despliega un nivel dramático de justa medida y corrección, sin demasiados giros, donde se puede presumir el final de la historia de antemano. Por ello, sabemos que el film ha dividido al público y a la crítica por razones que no compartimos. Ni una supuesta falta de ritmo narrativo, ni un mal trabajo de actores, ni mucho menos una mala dirección que impida una adecuada conexión con el espectador, nada de esto hemos hallado desde nuestra sincera experiencia cinéfila. Por el contrario: ese final que abre la posibilidad a nuevas aventuras nos deja con los deseos de ver mucho más. Toda la pelicula es una obra que demuestra entusiasmo y, sobre todo, pasión por el género fantástico. Y es que el placer cinéfilo no deja de ser un asunto de mucho subjetivismo. Aun así, pese a esa infamia que se le pretende hacer, no tenemos la menor duda que esta cinta será de culto dentro de muy poco tiempo. Lástima que la segunda parte sea prácticamente un sueño truncado: hubiésemos hallado a un Andrew Stanton mucho más curtido, y a sus actores en un terreno ya conocido, y quien sabe nos hubiesen ofrecido la obra maestra que hoy muchos reclaman no haber disfrutado. Aunque para mí, estuvo muy cerca de lograrlo.



miércoles, marzo 14, 2012

Apocalipsis Stonehenge (2010)


"Apocalipsis Stonehenge" es una película hecha para el consumo en casa, para alejar la tarde aburrida de algún hogareño o para distraer al grupo de amigos reunidos en plan "comilona con cervezas", cuando nos cuenta una aventura e intriga más o menos interesantes. El pequeño detalle esta en que algunos espectadores podemos encontrarle un mayor deleite: para empezar, su trama conspiranoica paranormal, que parece escrita por un habitual lector de revistas como "Año Cero" o "Enigmas", o por un fiel televidente de programas como el mexicano "ExtraNormal" o el español "Cuarto Milenio", con lo cual logra lo que no pudieron las decepcionantes propuestas hechas por algunos blockbusters como "Transformers 3" o "2012", es decir contarnos una sencilla historia sin tanto despliegue aparatoso.

No señores, sin ser ninguna maravilla el film llama la atención cuando rebusca detalles para su guion descabellado en territorios trazados por el realismo fantástico sesentero, los cuales hoy en día no han dejado de ser material básico para la especulación (no en vano me he visto las dos temporadas de "Alienigenas ancestrales" en History Channel).

Si bien es cierto que sus resultados técnicos o cualidades formales pueden ser blanco para la crítica acertada, la cual puede apuntar certeramente a sus escasísimos medios no bien disimulados, ni sus recursos digitales de segundo orden, así como a las discretas actuaciones de su elenco y un guion construido en base a topicazos, la película se empeña en demostrar algo que es vital para empatizar con su audiencia: muchas ganas y entusiasmo por sacar adelante una historia hecha en base a delirios dignamente defendidos por su protagonista el doctor Jacob Glazer, interpretado por el actor norteamericano Micha Collins, quien ha salido de las canteras televisivas en medio de series como "24", "ER", y sobre todo de la popular "Supernatural".

Resumiendo, la historia que nos cuenta este film nos ubica en el territorio ocupado por las venerables ruinas de Stonehenge en Inglaterra, actual lugar de peregrinación turística que se siente fascinada ante la presencia de tales monumentos de piedra que datan de la Edad del Bronce, cuyos propósitos aún resultan inexplicables. Desde el lugar remoto de una excavación, una misteriosa conexión se activa y estos monolitos parecen cobrar vida, conformando un extraño mecanismo con el cual desatan una energía poderosa que se conecta con diversos lugares en distintas partes del mundo, como son las pirámides mayas y también las del antiguo Egipto, las cuales del mismo modo se convierten en centros de manifestación de poder. De esta forma, fuerzas primigenias son liberadas produciendo erupciones volcánicas y otras terribles catástrofes, las cuales no son más que el anticipo de una inminente devastación total en camino.

Ante la incertidumbre de la comunidad científica y de los gobiernos mundiales, sólo el citado Jacob Glazer, ex-ilustre astrofísico y actual conductor de un programa radial dedicado a la llamada seudociencia, tiene una respuesta sobre la incógnita de lo que ocurre y lo que se debe hacer: Stonehenge forma parte de un antiguo mecanismo de renovación de las formas de vida en nuestro planeta, instalado hace milenios por "aquellos que nos precedieron"; para nuestro infortunio ese proceso cíclico de magnitud catastrófica ha encontrado su momento en la actualidad, por lo cual las horas que nos quedan sobre este mundo estarían contadas.

De esta manera, la explicación de Alex a la crisis desatada resulta ser la correcta, pero como es de esperar muy pocos podrán creer y apoyar semejantes ideas descabelladas. Así que el científico venido a menos inicia una carrera contra el tiempo y contra las mismas autoridades, quienes dificultan el camino en lugar de ayudar. Asimismo deberá hacer frente a la traición y las malas intenciones de un grupo de fanáticos que desean que ocurra lo mejor para el planeta, es decir, una devastación que permita el inicio de una nueva era habitada sólo por algunos elegidos, que no son otros que ellos mismos.

Todo el peso del asunto recae sobre Jacob, un gurú de los temas profanos y las teorías especulativas, muy capaz de acercarse a ellas con suficiente cuidado, sin caer en la charlatanería y la mentira. El actor Micha Collins hace un correcto trabajo, otorgando suficiente entusiasmo y energía a su personaje. Como lo demuestra el documental de filmación, se trata de un trabajo en equipo, un modesto grupo de personas liderado por el prolífico director Paul Ziller, proveniente de la serie B que alimenta la productora Asylum y también Sci-Fi Channel. Este realizador ha firmado más de un filme apocalíptico, así como diversas monsters-movies que quizás harían feliz a Forrest J Ackerman, si es que ya no nos hubiese dejado. Ziller escribe el guion junto a Brad Abraham, y confiesa ser otro convencido de que existieron civilizaciones anteriores a la nuestra, quienes nos han dejado un legado de misterios sin resolver entre los que se encuentra Stonehenge, de la cual la única certeza que existe es que nadie sabe para qué diablos sirvió.

Subido a la tendencia por los filmes catastróficos con miras al publicitado fin de los tiempos, como el citado "2012", "Presagio", la miniserie de dos partes "Impacto" y muchas otras de consumo directo en dvd, "Apocalipsis Stonehenge" pierde en cuanto a niveles de calidad, con un diseño de producción bastante modesto (esos muros de jeroglíficos egipcios no convencen a nadie), efectos digitales dignos de un nintendo, y unos efectos visuales que recuerdan la pirotecnia del cine fantástico ochentero. A ello se suma un grupo de actores empeñosos pero de poca empatía, con la excepción de Micha Collins, y un guion que incluye personajes planísimos, es decir, esos que cambian de bando con una facilidad increíble, además de un relato que hace agua en varios momentos, como el hecho de soportar catástrofes dentro de un pequeño laboratorio sin mayores repercusiones en el exterior (aquí nadie parecer tener familia), establecer zonas restringidas sin mucho éxito, sufrir radiaciones sin efecto contaminante, que el protagonista obtenga respuestas con un contador geiger donde otros no pueden, o que los gobiernos no digan ni pio.

El film simplifica todo lo que puede en aras del puro entretenimiento, el principal objetivo de sus realizadores. De ahí que otro miembro del elenco, el actor David Lewis, señale que se debe dejar a un lado el cerebro y sólo disfrutar del film. Sin embargo, todo el conjunto lleva a cabo un trabajo que asimila errores y deficiencias con suficiente dinamismo. La consigna por el entretenimiento se logra y por ello seguimos la correría de sus protagonistas hasta ese final que probablemente es lo mejor de todo el film: el reconocimiento al investigador incomprendido, al científico que rompe el molde de lo convencional como un moderno Galileo, y que por ello deja una enseñanza: recorrer caminos pendientes para la ciencia y defender nuestras convicciones, así nos tilden de locos o cabezas duras; tan duras como una cabeza de robot.