Titulo original: Fright Night (USA)
Otros títulos: Noche de miedo (España)
Cuando en la casa de enfrente ocurran extraños movimientos nocturnos, preocúpate: puede ser que un vampiro se haya mudado a tu vecindario. Así ocurrió una de aquellas noches impetuosas del joven Charlie Brewster, quien junto a su novia Amy trataba de dar rienda suelta a su pasión. Pero ella nada; temerosa y con muchas dudas, se negaba a dar el siguiente paso. Charley se mostró algo molesto, y sólo por ello la bella jovencita cedió a sus deseos y empezó a aligerarse de ropas. Pero el inquieto novio se percató de un extraño tránsito en la calle, donde pudo ver desde su ventana cómo un par de hombres llevaban consigo un siniestro ataúd, e ingresaban en una casa que hasta hace pocos días se encontraba desocupada. Este fue el punto de partida de una serie de hechos cada vez más impresionantes, donde todos deben sufrir la amenaza de un personaje llamado Jerry Dandridge, un vampiro llegado de quién sabe dónde, pero que esta sediento de sangre y dispuesto a matar a quien se interponga en su camino. En medio de la incredulidad de su madre, la policía, y hasta de sus amigos, a Charley sólo le queda una débil esperanza: acudir donde Peter Vincent, un veterano actor de películas de horror venido a menos, y solicitar su ayuda por ser el único capaz de creerle; pero aún si logra convencerlo, ambos resultan presas fáciles para el apetito del malvado vampiro quien se ha adaptado muy bien al mundo moderno, por lo que, al parecer, nada puede detenerlo.
Era el año 1985 cuando se estrenó en las salas de cine un nuevo clásico de las películas de vampiros. Se trata de "Fright Night", escrita y dirigida por Tom Holland, quien unos años antes se había destacado como un prolífico guionista, siendo suyos los textos de los filmes "La iniciación de Sara", telefilme del cual ha habido remake hace poco, "Cloack and dagger" donde actúa el niño de "E.T." Henry Thomas, y también se atrevió con "Psicosis 2", la esperada secuela de la obra de Alfred Hitchcok, dirigida esta vez por Richard Franklin. Años más tarde, ya como director, Holland sería el mismo que logró otro éxito con la película "Child`s play", ya saben, el primer título de las historias de horror del muñeco asesino Chucky, conocido hasta por los nietos de mi vecina. Holland empezó con muy buen pie dentro del género del terror fantástico, siendo convocado por Steven Spielberg para su participación en los especiales televisivos "Amazing stories" al lado de otros reconocidos realizadores. A fines de los ochentas puede decirse que su estrella se fue apagando, pasando a participar en episodios de la serie "Tales from the creeps", ya con menos ofertas para el cine, hasta que se animó a desarrollar un trabajo dentro del género del suspenso, como fue la pelicula "The Temp", donde dirigió a los actores Timothy Hutton y a la bella Lara Flynn Boyle, en una historia de intrigas y crímenes dentro del mundo empresarial. La película resulta muy atractiva al inicio, pero su desarrollo se vuelve algo tedioso hasta alcanzar finalmente un desenlace de poca emoción y hasta decepcionante. Holland volvió a intentarlo algunos años más tarde con otro telefilme esta vez basado en una obra literaria de Stephen King como es "The Langoliers". Luego lo intentó con otra de sus obras, o, mejor dicho, adaptando a su alter ego Richard Bachman, en la que creo es su obra más conocida (hablo de Bachman por supuesto), como es "The Thinner" o "Maleficio" en nuestro idioma. Nuevamente el resultado no es del todo satisfactorio pues su carácter de telefilme le resta mayor interés. Últimamente, Holland ha participado en la serie de episodios "Master of Horrors" que reunió a directores de la vieja escuela del terror.
Volviendo a "Fright Night", la mejor película de Holland, cabe recordar que esta historia tomó forma a partir de un sencillo cuento que casi todo niño debe haber leído o escuchado. Se trata del clásico "Ahí viene el lobo", tan viejo que algunos adjudican al fabulista Esopo, el cual por si no lo recuerdan va sobre un pastorcito que juega a la mentira pidiendo ayuda por un lobo que no existe. Lo malo es que cuando llega el verdadero lobo ya nadie le cree, quedando solo y sin ayuda, perdiendo todo su rebaño de ovejitas. Algo similar ocurre en la película que comentamos. Charley Brewster es un adolescente que enfrenta los problemas propios de su edad, y si bien tiene una chica guapa a su lado, su mayor inquietud sexual aun no ha sido satisfecha. En este contexto ocurre en su vida algo increible. Un hombre misterioso llega y se instala al frente de su casa. Charley no tardará en descubrir la verdadera naturaleza del mal que amenaza a toda su comunidad, pero hay un problema, o digamos dos: el hecho es demasiado increible y él es sólo un joven al cual es dificil que un adulto pueda creer. Por esta razón acude a la única persona que podría comprender y aceptar el terror que enfrenta. Y esta persona es una estrella de la TV: Peter Vincent es el màs famoso asesino de vampiros del cine de horror, aunque ultimamente las productoras ya poco interés encuentren en él. Como bien dice: "les interesa más los asesinos enmascarados que persiguen y hacen gritar a las jovencitas". De esta forma, su show es cancelado y se encuentra desempleado.
Aquí tenemos otro elemento importante en la historia concebida por Tom Holland, y es el homenaje a los grandes actores del cine de terror más inolvidable que se haya hecho, como son las películas con el gran Bela Lugosi, Boris Karloff, y por supuesto, las maravillas que forman parte del legado de la Hammer Films y la American International Pictures. Cualquiera que admire esta pelicula, aun siendo muy digna representante del cine de los ochentas, reconocerá sin mayor esfuerzo esta referencia en el personaje de Peter Vincent (sin apellido alguno, que bien podria ser Cushing o Price), y que en muchos aspectos nos recuerda el final de aquellos artistas que causaron admiración en fantásticas obras filmicas hoy convertidas en clàsicas. Peter Vincent es aquel actor que supo disfrutar de grandes momentos, alcanzando eso que llaman el estrellato, pero que el tiempo se encargó de encasillar en este tipo de historias, viendose apartado del espectaculo apenas las nuevas tendencias se apoderaron de los escenarios. ¿Quien es Peter Vincent sino un soñador que vivió su vida encarnando el mitico papel de un cazador de vampiros, y que siguió en él a pesar de todo?. Asi es como el actor queda sumido en un abandono, casi devorado por el mundo moderno en espera de una nueva oportunidad. Para su suerte o infortunio, esta será más real de lo que cree. ¿Y acaso no es esta una gran fantasía de la infancia la de vivir una aventura al lado de tu héroe favorito?, pues no sé ustedes, pero quien no quisiera salir a cazar un vampiro junto a Vincent Price, por ejemplo, en una intrépida aventura.
"Frigh Night" es un relato que toma forma a partir de estos simples hechos, el cual desencadena una serie de sucesos que van desde la comicidad hasta el terror más efectivo. Y es que estando en los 80`s la comicidad casi se hace obligatoria en un producto de este tipo. Para ello tenemos a los jóvenes, que incluyen a un menudo desadaptado de risa escandalosa. Pero, sobre todo, el mismo Peter Vincent da muestras de un fino humor, pues su personaje es como un niño grande y temeroso, resultando divertido. La inspiración humorística es muy particular, pues según el propio director su referencia son las comedias de terror con el dúo Abbot y Costello, como "Abbot and Costello meets Frankenstein". Sin embargo, y afortunadamente, el tema no cae en la simple parodia. Por el contrario, adquiere mayores elementos del terror más impactante, con violencia gráfica, efectos visuales impresionantes a cargo de Richard Edlund (quien venía triunfante de su experiencia en "Ghostbusters"), y maldad cautivante como el despliegue de seducción que hace el vampiro sobre la joven Amy, para luego convertirse en un ser monstruoso en los momentos de mayor tensión. La dirección de Tom Holland funciona muy bien, conduciendo la trama por estos distintos caminos en forma muy efectiva dotandolo de mayor interés y espectacularidad. Ninguna secuencia resulta desubicada, todas ellas dan muestra de un manejo muy cuidadoso de su desarrollo y cumplen con aportar mayores elementos de interés, como por ejemplo aquella al interior de una discoteca donde el vampiro ofrece mayor muestra de su poder sobre los mortales, sean hombres o mujeres. La direccion en interiores resulta fascinante, pues por ejemplo, tan solo un gran salon y una escalera permiten recrear mas de un momento cautivante. Ademas, es alli donde el vampiro se muestra en sus distintas y terrorificas formas.
El reparto incluye a un grupo de actores que apenas iniciaban sus carreras en aquella ocasión, gracias al casting realizado por el propio Tom Holland. Como protagonista tenemos a William Ragsdale, quien cumple su rol de joven desesperado en forma satisfactoria. Ragsdale tuvo una carrera mas bien no tan prolifica posteriormente, ya que tras la inevitable secuela "Frigh night 2" del año 1989, encontró lugar en la television norteamericana en algunos programas televisivos como actor invitado. En el papel de Amy esta la actriz Amanda Bearse, conocida años mas tarde como la vecina molestosa de los Bundy en la serie "Married with children" en los 10 años que duro la serie. El más joven de este grupo de principiantes es el actor Stephen Geoffreys quien interpreta a "Evil" Ed, el "freak" de la escuela; este actor lleva una carrera que incluye su participación en películas para adultos (léase "nopor"), como que el ataque del vampiro le dejó huella. Sin embargo, por aquellos días gozó de cierta popularidad entre los fans del cine de horror por lo que en 1988 protagonizó el filme dirigido por Robert Englund "976 Evil".
Ahora, hablemos de los actores más experimentados. Por buena fortuna, la pelicula cuenta con la participacion de dos de los mejores interpretes del cine de aquellos años, sin exagerar. En primer lugar tenemos al gran Roddy McDowall. Este actor, nacido en Londres en 1928, es sin duda uno de los rostros más estimables del cine fantástico, no sólo por su participación en películas emblemáticas como "El planeta de los simios" donde se convierte en un chimpancé del futuro llamado Cornelio, aunque también interpretó a su propio hijo César en las secuelas "La conquista del planeta de los simios" y "La batalla por el planeta de los simios". También pudo ser visto en el clásico de casas encantadas "La Leyenda de la Mansion Infernal", una de las mejores películas sobre este tema sobrenatural. McDowall gozó de una extensa trayectoria, que empezó a los 8 años, que estuvo en "Que verde era mi valle" de John Ford, y que posteriormente tuvo mucho trabajo en el cine fantástico y de serie B, muy acorde con el personaje que aquí interpreta, es decir, un actor de género que ha caído en el olvido, y que vive recordando grandes clásicos del cine de horror. De hecho, el actor llegó a trabajar al lado del mítico Boris Karloff en una adaptación del relato de Joseph Conrad "El corazón de las tinieblas", es decir, McDowall pertenece por méritos a aquella generación de figuras del cine fantástico más clásico e inolvidable. Y en esta pelicula encarna ese papel maravillosamente. Un viejo actor que se reinvindica asimismo esta vez como un verdadero héroe, que supera sus propias dudas y temores: recuerden que esto es importantisimo para usar adecuadamente el poder de la cruz sobre los seres malignos.
En la otra esquina, es decir, del lado del mal, nos encontramos con otro gran actor como es el norteamericano Chris Sarandon. Hermano de la notable actriz Susan Sarandon, a quien también se pudo ver por estos años en un filme de tema vampírico llamado "El ansia", este actor supo mostrar su talento durante los años 70´s en películas como "Tarde de perros", "El centinela", y en los años 80´s y 90´s, siempre en forma muy eficaz. Su llegada a esta película se concretó una vez que tuvo en sus manos el guion y se convenció de su potencial, pues en principio no quería participar en un filme de vampiros y menos en la obra primeriza como director de un guionista. Sarandon fue un gran apoyo para Tom Holland a la hora de rodar el filme pues muchas situaciones y detalles fueron sugeridos por el actor en virtud de su gran experiencia, como también lo hizo Roddy McDowall. De este modo, el vampiro Jerry Dandrige resulta todo un personaje: distinguido, caballeroso, carismático (sino véanlo tararear "Strangers in the night"), seductor y al mismo tiempo perverso, feroz y monstruoso. Sarandon dio vida a un vampiro que no abandona el corte clásico, pero que logra adaptarse muy bien a nuestros días, quien no deja de tener su ataúd y también un asistente, que sería un émulo del Rendfield de Drácula, aunque más sobrenatural. El asunto de atracción más allá de la muerte que surge por Amy fue sugerido por el actor, con el cuadro de su amada, la viva imagen de la joven novia de Charley.
Narrada con acierto, esta película combina magistralmente la comedia y el terror. Los improvisados caza vampiros enfrentan al astuto asesino haciendo uso de los elementos ya conocidos, como la estaca de madera, el ajo, el espejo delator, y sobre todo la cruz y la luz del día. Tom Holland demuestra su sincero aprecio al género del terror y con ello no había forma de obtener otro resultado que no sea maravilloso. Según ha contado el propio Holland, para Columbia Pictures la temporada de 1985 esperaba mostrar el éxito de una cinta musical llamada "Perfect", con John Travolta y Jamie Lee Curtis como dos aeróbicos enamorados, pero el verdadero éxito lo obtuvo esta película de horror de la que se esperaba poco. Como es de suponer, la secuela no se hizo esperar y se estrenó en 1989, bajo la dirección de Tommy Lee Wallace. El resultado fue menos satisfactorio, pero eso no quita la importancia de esta clásica saga vampírica de los años 80´s.
