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viernes, marzo 29, 2013

La Matanza de Texas (1974): re-visitando un clásico

(Hace algunos años escribí este articulo para otra web sobre este film que no me canso de ver. Ahora decidí recuperar el texto, con algunas correcciones y mejoras hechas, según mi parecer. Actualización: Se añada el trailer celebrando el 50 aniversario)

Era el año de 1974. Muchos jóvenes norteamericanos se sentían atraídos por temas profanos y ciencias ocultas, y daban cuenta de un extraño fenómeno, el cual, desde los principios de aquella década fue conocido como el inicio de la era de Acuario: considerada como un periodo de progresión en la conciencia humana, un cambio hacia nuevas perspectivas en la civilización y en la vida en nuestro planeta. Pero esto mismo llevaba a algunos a concebir el surgimiento de un nuevo temor: era el inicio de una edad oscura. Esta extraña percepción del mundo se veía apoyada en la desconcertante realidad vista a través de las noticias, con las terribles imágenes del conflicto bélico en Vietnam, y la pérdida de vidas que en su mayor parte eran jóvenes combatientes. Duro golpe a la conciencia del pueblo norteamericano, el cual produce un destacado matiz en aquel entorno: el del desencanto.


El cine de horror es, en nuestra opinión, el mejor medio para expresar el innegable lado oscuro de la mente humana. En aquellos días  lo terrorífico abandona su condición de espectro, de ilusión intrusa ajena a este mundo, donde el monstruo de escenarios góticos hacía su aparición como pesadillas nocturnas. Por el contrario, el terror dejaba los mitos clásicos y empezaba a alimentarse del lado más cruel de la realidad. Entonces, surge un notable caso donde el horror se hace perturbador y posible.


El cineasta Tobe Hooper nació en Austin, Texas, en el año de 1,943. Empezó en la realización de largometrajes con “Down friday streets”, trabajo fílmico que nunca llegó a cine alguno; poco tiempo después, su siguiente obra, un relato de ciencia ficción, se tituló “Eggshells”, la cual logró exhibirse en salas de Texas y Oklahoma. De este modo, afincado en las historias fantásticas, Hooper se embarcó en la realización de lo que es al día de hoy el mayor de sus logros. Un buen día  el joven director realizó una visita monótona a una de esas tiendas por departamento. Fue allí que su mente tuvo una inspiración única con tan sólo ver un simple artefacto: una bien equipada motosierra puesta a la venta. Si a ello añadimos el creciente interés de Hooper por la terrible historia de un asesino como Ed Gein, conocido como “el monstruo de Wisconsin”, es fácil deducir la rapidez con la cual su imaginación empezó a concebir una idea muy extraña. Junto al escritor Kim Henkel, se dio inicio a la confección de un relato realmente espeluznante.


Suele decirse que para todo aspirante a narrador creativo es siempre conveniente empezar utilizando aquello que nos resulta muy familiar, muy cercano o ampliamente conocido. Tobe Hooper situó su historia en su natal Texas, un punto lejano dentro de la gran Norteamérica  el Estado que llegó a tener hasta seis banderas y que logró finalmente su independencia de México y su anexión a los EE.UU en el año 1846. Durante el siglo XX, Texas adquiere una gran importancia debido a su floreciente riqueza petrolífera, logrando de este modo una mayor aproximación a los intereses de la nación. De todos modos, la imágen de un territorio remoto y casi olvidado por la civilización no dejó de ser cautivante para buena parte del público norteamericano. Hooper sabía de ello y explotó al máximo esa visión dentro de su buenhacer cinéfilo, imprimiendo un carácter inhóspito a esos poblados y a las desoladas carreteras, donde incluso la mascota del Estado, el pequeño armadillo, es un cuerpo triturado en el asfalto. Todo puede pasar en estos lugares olvidados, sea de día bajo un sol radiante o en medio de la más profunda noche; para la victima hay un total desamparo y para el victimario no existe ojo alguno que lo juzgue. Esta es la obra que Tobe Hooper logra convertir en un film clave dentro de la historia del cine de horror: "La Matanza de Texas".


El inicio de la película no puede ser más revelador. Bajo una siniestra oscuridad, el flash de una cámara es lo único que permite apreciar con horror el macabro espectáculo de una serie de restos humanos en descomposición, donde los cráneos desollados y sus dentaduras nos revelan la existencia de una monstruosidad que parece impregnar aquellos rincones y la atmósfera misma. Afuera, bajo la luz de un sol abrasador que asemeja un clima infernal, un cuerpo nauseabundo se aferra a una estatua, irguiéndose en medio del cementerio local como emblema de un reino de maldad. Esta presentación constituye la apertura perfecta para este clásico de la cinefilia terrorífica. En plenos años 70′s, con el compromiso hacia el post-modernismo que se hacia relevante en todas las artes, Tobe Hooper demuestra que también sabe romper esquemas, no sólo presentando un típico film de horror, sino apostando por una propuesta que emplea un formato realista muy efectivo. La primera expresión en pantalla es el frío texto a modo de un reporte policíaco  que nos narra el caso de las misteriosas muertes ocurridas en el terrible incidente que a continuación vamos a conocer. La sola introducción de este informe, con fecha exacta de los hechos y con su aguda descripción que hasta le otorga un nombre propio al caso, llama la atención del espectador en ese juego que involucra su certeza acerca del grado de ficción de lo que está a punto de ver.

El aparente realismo que logra este film se hace visualmente significativo en el empleo de un formato de carácter semi-documental, filmada en 16 mm., y algunos encuadres poco convencionales que la acercan a un trabajo improvisado. Sea esto menos intencional y más fortuito, el asunto es que funciona eficazmente en su cometido. Esta es la filmación del recorrido iniciado en camioneta de un grupo de protagonistas, quienes involucran al espectador en su sorpresa ante cada uno de los extraños sucesos que gradualmente se desencadenan. Las secuencias que sirven de preludio al tema central de la película reflejan ese ambiente desconcertante y enfermizo con la avidez de un documentalista lleno de frialdad. El episodio con el enfermizo auto-stopista; los habitantes hallados en una parada, algunos sumidos en el completo abandono y locura; el malsano panorama de la fábrica de embutidos y sus nefastos ambientes; o las desoladas inmediaciones de la gran casona y su densa vegetación. Estos son momentos que conforman un extraño panorama con un sólo objetivo: conducirnos por los caminos de la locura y el horror en su estado más delirante. Lo que sigue es una ruptura de esa seudo-realidad descrita; una visión de pesadilla que irrumpe violentamente, sin concesiones y dentro de la más completa perversión y crueldad.


“La matanza de Texas”, o tomando literalmente su titulo original “la masacre con motosierra de Texas” es un film realmente impresionante. Es usual comentar acerca de su importancia fundamental para el posterior desarrollo del cine de horror norteamericano, el cual con el paso del tiempo empezó a ser cada vez más visceral y sanguinario. Sin embargo, cualquiera puede apreciar que esta película apenas contiene estos elementos gráficos extremos y artificiales en cualquiera de sus momentos. La poderosa sensación perturbadora y decadente que reina muy especialmente al interior del matadero oculto es producto de un efectivo empleo de distintos elementos visuales: la escasa iluminación en las habitaciones, el ambiente de suciedad y degradación de sus rincones, la diversidad de objetos herrumbrosos, cortantes, y multiples desechos que sobrecargan el ambiente dentro del taller del matarife, los restos de vacas muertas que cuelgan en gran número y, por supuesto, la presencia del gigante asesino cuyo rostro deformado se cubre con un pedazo de piel muerta, la imagen que se hizo muy representativa del cine de horror de los años 70′s, al lado de niños demoníacos o jovencitas poseídas.


“Leatherface”, o “Cara de cuero” en nuestro idioma, ocupa un lugar especial en esa galería de personajes siniestros del cine de horror más emblemático. Gunner Hassen, el actor que lo encarnó, empleó mucho tiempo practicando el manejo de la motosierra, y aún así se autoinflingió varias heridas accidentalmente. Algo similar le ocurrió a la joven y novel actriz Marilyn Burns, quien también sufrió considerablemente las condiciones del rodaje. En principio, la misma ficción no cabe en respeto alguno por el cuerpo humano, al cual muestra en forma impresentable (a los muertos, desollados, y a los vivos, despatarrados por los suelos en algunos casos), lo maltrata ferozmente y lo humilla al extremo en una secuencia realmente enfermiza, como es la famosa cena familiar, encabezada por ese abuelo que es un digno nosferatu, secundado por el padre de familia, otro loco de antología. Compartimos la desesperante visión de la joven cautiva en su desconcierto absoluto ante el grado de maldad que tiene ante sus ojos.


Esta película de horror alcanzó gran relevancia, logrando su aprecio en el Festival de Cannes y en el Festival de cine de Londres, ocupando un lugar muy especial dentro del Museo de Arte Moderno en los EE.UU. Atrás quedó la durísima experiencia de su filmación, los problemas de dinero que enfrentaron, el esfuerzo agotador realizado para llevar a buen puerto el proyecto, donde Tobe Hooper, su equipo técnico y el conjunto de actores, primerizos y de escasa experiencia, donde, como suele ocurrir en estos filmes, lo importante es la credibilidad que aportan a los momentos de mayor tensión. Este grupo puso todo su empeño, dentro de sus limitaciones. Casi cuarenta años después, la fascinación que ejerce este filme continúa vigente, pues un par de nuevas versiones en ésta década no han hecho más que mantener la memoria de este clásico, importante impulsor de una nueva etapa del cine de horror. A la espera de su próximo tercer renacimiento en las salas de cine y dentro del formato 3D. Leatherface y su motosierra resultaron imparables.



jueves, enero 28, 2010

No moriré sola (2008)

Cuatro jóvenes amigas emprenden un viaje por carretera el cual es interrumpido inesperadamente al encontrar el cuerpo de una mujer, víctima de unos sujetos que aparentan ser cazadores. Al huir del lugar, trasladando el cuerpo a la comisaria más cercana, ellas descubrirán que la peor pesadilla de sus vidas recién está por comenzar.

Tenía muchas ganas de ver, de una vez por todas, un trabajo del director Adrián Garcia Bogliano, realizador de importantes títulos del cine de horror latinoamericano como "Habitaciones para turistas", "Masacre esta noche", "36 pasos", entre otros. Tengo entendido que es español de nacimiento, aunque es hijo de padres argentinos, habiendo crecido en la ciudad de la Plata y desarrollado toda su carrera en Argentina, desde donde se ha dado a conocer. Convertido en uno de los más importantes representantes de un nuevo cine de horror, su primer guion lo escribió a los 19 años, el que correspondió a su obra "Habitaciones para turistas", cuya filmación le costó todo el esfuerzo inicial que conlleva una sufrida opera prima. El resultado obtuvo un rotundo éxito en festivales internacionales, pero con el revés de no contar con una adecuada exhibición en su propia tierra. A pesar de ello, García Bogliano y sus socios recibieron el apoyo necesario para dar inicio a una carrera en ascenso en cuanto a repercusiones y reconocimiento.

"No moriré sola" es su quinto largometraje (contando su "película de terror interactiva" llamada "Caja de acertijos" del año 2004), y en ella García Bogliano se atreve con un género ajeno a la filmografía de Latinoamérica, al menos que yo sepa, luego de dar nota con el slasher americano, el cine de fantasmas, la sicodelia y el cine bizarro. En todo caso, si alguien me pregunta por alguna película de "rape and revenge" sudamericana podré citar alegremente este filme. Suele recordarse como título emblemático de este tipo la setentera "Last house in the left" : http://pequenoscinerastas.wordpress.com/2009/07/07/los-monstruos-del-terror-domestico/, del año 1972, y también a la seguidilla de títulos ocurrida en aquella misma década que buscaron explotar dichas historias mórbidas, como ocurre en "Trampa para un violador" http://eldiariodedarkerr.blogspot.com/2006/08/la-casa-sperduta-nel-parco-1980.html, "El día de la mujer" http://www.imdb.com/title/tt0077713/, o "Violación en el último tren de la noche" http://www.imdb.com/title/tt0073836/, cada cual logradas en lo suyo, es decir, en reflejar crueldad, un ambiente hostil y enfermizo, así como en desatar la ira sobre las bestias de turno.

En el caso de esta película, García Bogliano logra un trabajo muy deudor de estas viejas raíces, actualizando la propuesta en un logrado ambiente rural sureño, donde, no una, no dos, sino cuatro chicas son violentadas por una banda de asesinos a sangre fría que dan rienda suelta a su lado más animal, en medio de un paisaje desolador. En cuanto a la narración, el director plasma su historia fríamente en cada uno de sus momentos, casi prescindiendo de musicalización alguna, y tomándose el tiempo posible en varias de las situaciones iniciales, aunque en ocasiones resulte una exageración (como ocurre en la comisaria). En forma similar ocurre en los momentos más tortuosos para estas mujeres, reflejando el dolor tanto como las heridas, el polvo y la tierra en los rostros de las víctimas. En ese sentido, el film es bastante correcto a sus intenciones de género y no lo traiciona, siendo una propuesta audaz y, digamos, valiente para una cinematografía latinoamericana más bien pálida en estos menesteres; y aunque suene redundante anotarlo, pues lo haré: resulta mejor en su contundencia que el infame remake de "Last house on the left" visto hace poco.

El protagonismo se centra en las cuatro jóvenes actrices, de las cuales Gimena Blesa y Marisol Tur son figuras recurrentes del cine de García Bogliano, mientras que Magdalena De Santo y Andrea Duarte cuentan con dos filmes en su filmografía. Sobre sus actuaciones, estas expresan el desconcierto, el sufrimiento y la rabia de la situación límite a la cual se enfrentan, y en función a ello resultan tan efectivas como lo fueron en su momento las actrices Sandra Peabody o Lucy Grantham del filme clásico de Wes Craven; no diré Camille Keaton de "Day of the woman", que su caso me resulta más memorable. En "No moriré sola" la violencia reinante, aquella que nace de la rabia, se desarrolla correctamente, y la segunda parte del consabido relato se resuelve en pocos minutos, a diferencia de la parsimonia mostrada en toda su hora inicial. Sobre la actuación de los malosos, pues digamos que son simples máquinas de tirar y matar.

En definitiva, consideramos a "No moriré sola" como un esfuerzo muy digno; una película valiente y un valioso producto de género. Además, mantiene la vigencia de este tipo de historias. Ambos aspectos constituyen su mayor aporte, y brinda mayor interés en la labor de Adrián García Bogliano, y su sincera propuesta de cine.



lunes, julio 02, 2007

Las colinas tienen ojos (1977)

Bueno, ya hice un pequeño comentario sobre éste clásico del director Wes Craven en otro post. Pero he decidido agregar algunos datos que considero de interés.

Wes Craven escribió el guión de "Hills have eyes" a partir de un hecho real. Se trata del caso de la familia Sawney Bean, una pandilla de forajidos escoceses que vivian ocultos en cavernas, y que cometieron diversos crimenes, asesinando a los viajeros que atravesaban sus territorio, para además de robarles sus pertenencias, cocinarlos para comerse su carne. Todo ésto ocurrió en el siglo XV. De hecho, tuvieron el mismo fin que los asesinos de la pelicula.


Es obvio que Craven nuevamente recrea lo que ocurriría a una familia civilizada al exponerse a altas dosis de violencia, y de que modo ésto la afectaría, al igual que hizo en su primera pelicula "La última casa a la izquierda". El enfrentamiento con los asesinos canibales hace que los miembros de la ejemplar familia, que organiza paseos para mantenerse unida, que reza en grupo como buenos católicos, tambien sientan el impulso de matar, de destruir a sus enemigos, lo cual se expresa contundemente en la escena final. Ademas, el mismo director señala que su historia tambien representa la diferencia entre el primer y el tercer mundo, y los resentimientos y odios que pueden surgir ante el distancianmiento que existe entre ellos.

Sobre los actores, Janus Blythe, quien hace el papel de Ruby, ha desempeñado otros roles del género terrorifico como "Fantasma del paraiso" de Brian De Palma y en "Trampa mortal" de Tobe Hooper, en las cuales tuvo breves roles. Dee Wallace Stone es la actriz con filmografia más extensa que incluye a "E.T. el extraterrestre" de Steven Spielberg, y "Cujo" de Leawis Teague. Pero quien resulta más reconocido por este film es el actor Michael Berryman, quien interpreta al grande y calvo Plutón. El productor ejecutivo y amigo personal de Wes Craven, Peter Locke, interpreta al canibal llamado Mercurio, quien aparece brincando mientras se presentan los créditos iniciales.


Craven afirma que su intención fue crear una historia de horror muy seria y dura, a pesar de algunos detalles que puedan invitar a la risa, como ciertos diálogos entre los canibales. Afirma que siempre es recomendable lograr un equilibrio entre el miedo y el humor, afirmación que se comprueba en "Pesadilla en Elm Street", donde el tono bufonesco de Freddy Krueger sale a relucir en las secuelas de la pelicula, hechas por otros realizadores, no en las cintas de Craven , incluyendo la última que se realizó llamada "A new nightmare". El final se volvió a rodar y se añadió la escena entre Bobby y Júpiter, para emular el efecto sorpresa de "Carrie" de Brian De Palma.

El éxito de "Las colinas tienen ojos" no estuvo en los cines, sino más bien en la comercialización del video, que con los años la convirtieron en cinta de culto.

La secuela oficial de la pelicula fue realizada según Craven en forma muy accidentada, por falta de dinero y de organización, lo que no permitió desarrollar las ideas que pretendía. Wes Craven y el productor Peter Locke tenían en mente realizar la tercera parte titulada tentativamente "Hills have eyes 3", con un guión coescrito con el hijo de Craven, Jonathan. El argumento iba sobre el enfrentamiento entre los canibales contra un grupo de militares al interior de una base secreta del gobierno oculta en las colinas, que pretendia experimentar con la capacidad de los canibales de sobrevivir en aquellas condiciones. Esta idea finalmente ha tomado cuerpo en el guión de la secuela del remake de ésta pelicula que dirigió Alexandre Aja, que ha sido titulada "El despertar del diablo 2", estrenada este año, bajo la dirección de Martin Weisz, con resultados que dejan mucho que desear, como se ha podido comprobar en los cines. Una lástima.

sábado, junio 30, 2007

Camino hacia el terror - Wrong turn (2003)

Un jóven medico y un grupo de excursionistas colisionan sus vehiculos al caer en medio de una trampa, en una alejada y desconocida carretera. Perdidos en un lugar cubierto de vegetación, deciden arreglar sus diferencias y buscar ayuda, hasta que llegan a un cementerio de vehiculos el cual precede a una vieja cabaña. En sus interior descubren que el lugar es el refugio de un grupo de asesinos canibales, quienes controlan ese inhóspito lugar y buscan convertirlos en presas de una siniestra caceria.

Discreta cinta de horror producida por Stan Winston, reconocido especialista en efectos visuales, recordado por "Terminator" y "Aliens", y que tambien incursionó en la dirección con la pelicula "Pacto de sangre", de la cual hablaré luego. Aqui en "Wrong turn", el director es Rob Schmidt, quien tras éste trabajo de modesto éxito ha hecho cierto renombre , permitiéndole participar en la serie "Masters of horror", que reune a directores especialistas en el género del terror, con el episodio titulado "Right to die", en la segunda temporada.

Esta pelicula resulta entretenida gracias a una historia simple, cuyo mayor atractivo está en la persecución realizada a través de los bosques por parte de unos canibales deformes, que bien podrían ser descendientes de la "Pandilla abominable" de Wes Craven, a un grupo de excursionistas inmaduros y olvidables, los cuales se convertirán uno a uno en sus victimas. Con un argumento tan poco original, ocurre lo que se supone debe ocurrir : mueren los que normalmente mueren en éstas historias, es decir, los que tienen sexo al aire libre, los que fuman hierba y los que estorban el camino al héroe de turno en su acercamiento a la fémina más bella y valiente, y además, como se espera, el bien triunfa sobre el mal. Destaca en el reparto la actriz Eliza Dushku, recordada como "Faith" de la serie "Buffy, la cazavampiros", que aqui se esfuerza en gritar y sufrir, y el actor Desmond Harrington, visto en la cinta "Ghost ship".

El horror y el gore resulta discreto pero efectivo, sobre todo en la secuencia al interior de la cabaña, lo que para el momento de su estreno resultaba una pequeña sorpresa, y vislumbraba la nueva ola de peliculas terrorificas que estaba surgiendo, remarcando ésto el posterior estreno (meses despues en ese mismo año) del remake de "La matanza de Texas". Stan Winston apostaba por volver al cine de horror visceral en recuerdo de los viejos tiempos, y para dejar de lado las fórmulas gastadas del cine de horror de los 90´s. Por ello, se puede decir que "Wrong turn" tiene nota aprobatoria, por su válida intención.