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jueves, noviembre 27, 2025

Rabia - Rabid (1977)

En mi lista de películas favoritas veo que no he incluido nada de David Cronenberg, lo cual es un error porque si me gustan sus películas, así que por ahora recupero este viejo post que le dediqué hace la tira de años a su gran obra "Rabia":


Un accidente en la carretera es el punto de partida de la más terrible experiencia en la vida de Rose. Ella junto a Hart, su novio, es conducida a la clínica más cercana del lugar donde la motocicleta de ambos se estrelló, llegando a un centro de investigación en cirugía estética. Debido a la gravedad del estado de la bella joven, se decide salvar su vida empleando una técnica experimental de injerto de piel al interior de su organismo. El resultado es desconcertante: Rose se convierte en un ser destructivo, pues bajo uno de sus brazos se extiende una protuberancia capaz de perforar a otra persona, extrayéndole sangre al mismo tiempo que le infecta un virus semejante a la rabia. Este mal se propaga y hace que los infectados se conviertan en seres hambrientos de sangre, por lo que atacan y muerden a todo aquel sujeto que encuentren a su paso. Mientras tanto, Rose recorre las calles silenciosamente, buscando saciar su cruel apetito.

David Cronenberg nació en Toronto, Canadá, en el año 1943. Su formación incluye estudios en literatura inglesa y filosofía, siendo gran admirador de los escritores William Burroughs y Vladimir Nabokov, autores de reconocidas obras como "El almuerzo desnudo" y "Lolita", respectivamente. Sin embargo, su más fuerte inquietud resultó siendo el cine, por lo cual realizó los siguientes cortometrajes: "Transfer"(1966) y "From the drain" (1967). Posteriormente produce y dirige los mediometrajes "Stereo"(1969) y "Crimes of the future"(1970). Para entonces, Cronenberg había constituído la asociación independiente Toronto Films Co-Op junto a su colega Ivan Reitman, reconocido posteriormente como el director en Hollywood de comedias como "Los cazafantasmas" y su secuela.

El debut de Cronenberg en el cine fue en el año 1975 con el largometraje "Shivers", titulado en nuestro idioma "Vinieron de dentro de..." una historia perversa acerca de un experimento realizado por un científico con una joven estudiante, que desata el contagio de unos parásitos mortales al interior de un edificio, convirtiendo a sus habitantes en zombies hambrientos de sexo. El resultado en cuanto a taquilla fue bastante auspicioso. Esta fascinación por el tema de una terrorifica nueva relación entre el cuerpo humano y su entorno es tratado nuevamente por el director en su segundo largometraje, al cual tituló simplemente "Rabia".

Cronenberg ofrece esta historia que podría ser una metáfora de la sexualidad en su vertiente más agresiva, empleando para ello la figura de una actriz muy especial: Marilyn Chambers, una bella y reconocida estrella del cine porno gracias al éxito de su cinta "Behind the green door" del año 1972. La elección inicial para el papel de Rose, la protagonista de "Rabia", había sido la actriz Sissy Spacek, apenas salida de su éxito en "Carrie" de Brian de Palma en el año 1976. Sin embargo, la compañía asociada a la producción del film, Cinépix, prefirió contar con un rostro de sus filas, por lo cual Marilyn Chambers llegó al reparto y se hizo del papel. Consideramos que esto resultó más que adecuado para el director a la hora de plasmar su extraña fantasía.

Su modesto costo de producción de $350,000 no impide que "Rabia" sea un film brillante de principio a fin, y eso gracias a la eficaz labor de David Cronenberg. El director abre el relato con una bien filmada secuencia en la carretera que concluye en un espectacular accidente. Luego, vemos sin reparos la operación quirúrgica a Rose en la clínica estética, donde la sangre y la extirpación de piel se muestran crudamente. A continuación, la intriga y el suspenso empiezan a tomar forma en la extraña reacción de la joven, quien despierta convertida en una cuasi-vampiresa que infecta a sus víctimas con un virus rabioso y sanguinario.

El director hace de su personaje central una femme fatale en términos extremos: ella sufre un insano apetito por la sangre el cual busca aplacar de cualquier forma. Bajo su brazo, en plena axila, oculta un extraño punzón que emerge de su interior para extraer la sangre de otra persona cuando la estrecha fuertemente a su cuerpo, prodigio de los efectos visuales. Estas escenas implican un contenido erótico en las cuales cobra importancia la sensualidad de la actriz en su seductora entrega, tanto a hombres como a mujeres. El director alcanza notas de horror destacables y logra dotar al film de un ritmo que va creciendo en dinamismo e intensidad, al convertir a su protagonista en la portadora de un mal de carácter apocalíptico.

La rabia que se extiende por la ciudad es la extensión del odio que nace en Rose, oculto como un deseo sexual imparable. Como si de ella se desprendiera una atractiva fragancia para la población masculina, más de un varón se le aproxima buscando satisfacción sexual. Sin embargo, serán infectados y convertidos en algo similar a un zombie sediento de sangre que atacará a otras personas, mordiéndolas rabiosamente (incluso, segregan abundante espuma por la boca); aquí encontramos el pequeño homenaje de Cronenberg a la mítica "La noche de los muertos vivientes" de George A. Romero. Marilyn Chambers, cuya belleza particularmente me recuerda a la actriz Lindsay Wagner, se convierte en una hermosa figura seductoramente mortal. Tremendo logro. Mientras tanto, Hart la busca incesantemente hasta lograr enfrentarla con su monstruosa obra, pues ella parece incapaz de comprender el grado de locura y maldad que ha desatado en el mundo su extraño poder, más allá de satisfacer su propia sed de sangre.

Asimismo, el terror adquiere un carácter global al mostrar la forma en que el virus se extiende por las calles en diversos escenarios, como ocurre al interior del metro, en un centro comercial, y en las calles de la ciudad, donde los infectados se lanzan sobre los autos en marcha, siguiendo su feroz apetito. Cronenberg nos muestra un pequeño ambiente apocalíptico cuando la historia señala cómo la OMS declara la epidemia sobre la ciudad, lo cual lleva a establecer la ley marcial en las calles, en medio del pánico y el caos, en pleno ambiente navideño.

El reparto de actores incluye a Frank Moore como Hart, Joe Silver como el socio de la clínica Murray Cypher, Howard Ryshpan como el doctor Keloid y Susan Roman como Mindy Kent, entre otros miembros del elenco. El desempeño de todos ellos resulta muy convincente, lo cual es otra de las virtudes del film. La cinta fue filmada en Montreal, Canadá.

"Rabia" es una gran película que nos muestra a un genial David Cronenberg en sus inicios, violento y bizarro, y al mismo tiempo personalísimo en su propuesta temática: una cruel simbiosis entre el cuerpo y su entorno que logra pervertirlo, lo cual constituye un nuevo estado corporal llamada por muchos "la nueva carne" que ha influido a muchos otros autores como Clive Barker ("Libros sangrientos") o William Gibson ("Neuromante"). Sus obras posteriores como "Cromosoma 3", más oscura aún, "Videodrome", quizás la más delirante, y su más reconocida y exitosa versión de "La mosca" resultan más reveladoras al respecto.



martes, enero 28, 2014

Re-Animator (1985)



Amable lector, anímese a coger un texto cualquiera del escritor Howard Phillip Lovecraft (Providence, 1890- 1937). Sentirá que ha ingresado a un lugar donde lo innombrable, lo que no es de este mundo y lo que no puede ser descrito son cosas que pueden hallarse en diferentes rincones de estos inquietantes caminos. Y si usted tiene suerte, notará que el ambiente alrededor suyo parece contagiarse de la maldad propia de estas perturbadoras presencias. Por supuesto, le vendrán más ganas de continuar leyendo el relato que tiene en sus manos.

El terror descrito por Lovecraft ha proyectado una sombra larguísima, tanto al interior de la literatura fantástica, donde autores como Robert Bloch, Stephen King, Ramsey Campbell y muchos otros han rendido tributo a su obra con historias que buscan reproducir esta concepción de lo irreal, con resultados más o menos logrados, según cada caso. Pero no sólo la palabra escrita se ha sentido fascinada por tales pesadillas. El arte de la imagen en movimiento, el cine como fenómeno de masas ha pretendido nutrirse de ellas y convertir estos textos en imágenes que resulten dignas de tal horror cósmico.


Tenemos el penoso deber de informar que la mayor cantidad de intentos han sido infructuosos. Y es que, a decir verdad, el terror indescriptible es algo que no hay por dónde cogerlo, más aún si es un cineasta sin imaginación. Esto es algo que han comprendido muy pocos. Uno de ellos fue el gran Roger Corman al momento de adaptar la novela corta “El extraño caso de Charles Dexter Ward” para la realización de su film “El palacio encantado”.

En este caso, el terror lovecraftiano se convirtió en el terror de la AIP, empleando las mismas fórmulas utilizadas en la serie de películas dedicadas a la obra de otro escritor como el gran Edgar Allan Poe, casi diferencia alguna. Qué importaba ello. El cine funciona bajo sus propias reglas. Así se obtuvo una interesante película, donde el gran Vincent Price brilló como siempre. Poco más de 20 años después alguien comprendió el mensaje, y echó mano a las referencias literarias, pero creo un producto totalmente nuevo.



El director Stuart Gordon, nacido en Chicago, USA , en 1947, es un entusiasta realizador del cine de horror independiente quien aún se mantiene muy activo en su carrera. A lo largo de los años ha conformado una filmografía de mucho interés, la cual va recorriendo el género del horror ya durante tres décadas. Además de ello, Gordon también ha probado suerte en otros géneros, realizando filmes de ciencia ficción como “La fortaleza infernal” y sorpresivamente, incursionando en el drama más intenso con películas como la violenta “El rey de las hormigas”, el drama urbano en “Edmond” (a partir de una historia escrita por David Mamet), y su más reciente trabajo en esta línea titulado “Stuck”, merecedora de buenas críticas en los lugares donde ha sido exhibida. Hoy en día Stuart Gordon se mantiene dentro del cine independiente, espacio donde ha podido desarrollar su prolífica labor.

Los inicios de este director alcanzaron una notoria repercusión en el año 1985, tras haber despertado el interés del productor Brian Yuzna, y de la productora Empire Pictures, propiedad de Charles Band, ávido amante del cine fantástico de serie B durante décadas, con el fin de llevar a la pantalla una película de horror tan impactante como ingeniosa. A partir del guión escrito por Dennis Di Paoli, William Norris y el propio Stuart Gordon, “Re-Animator” llegó a las pantallas de cine convirtiéndose instantáneamente en un film de culto.



Basado en los relatos cortos escritos por H.P.Lovecraft sobre las tenebrosas aventuras del doctor Herbert West, una de sus creaciones literarias, “Re-Animator” alcanzó la categoría de clásico del horror debido a su eficaz combinación de terror, gore, sexo y humor negro. Realizada al costo de un millón de dólares, aproximadamente, cuenta con los principales elementos de aquellos relatos, manteniendo la esencia de su argumento, pero actualizándola a los nuevos tiempos, pues en su versión escrita los hechos ocurrían durante los primeros años del siglo XX.

El director lleva a cabo una versión moderna, incluyendo nuevos personajes e intrigas, las cuales de todas formas recuerdan poderosamente el relato lovecraftiano, tanto en su fidedigna descripción de Herbert West junto a su compañero de desventuras, el estudiante de medicina Dan Cain, como en el uso de algunos elementos puntuales, como animales muertos, sótanos tenebrosos, cabezas y cuerpos decapitados, asuntos tomados de su fuente literaria para conformar nuevas situaciones.


Esta historia nos narra la forma en que Herbert West, estudiante de medicina de la mítica Universidad de Miskatonic, considerado todo un genio en su materia, siente una enfermiza fascinación por la experimentación con cadáveres. Su interés esta en lograr la reanimación artificial de los cuerpos, con el fin de demostrar la forma en que el organismo humano puede “volver a la vida” operando como una maquinaria, al reactivar las funciones vitales de todos sus órganos, incluido el cerebro, dotándolo de una nueva fuerza motriz que incluye reactivar la actividad cerebral. El escabroso cuento escrito por Lovecraft presenta algunos momentos donde se hace presente el horror proveniente del más allá. Esto queda en las páginas del texto, porque la apuesta hecha por Gordon en su adaptación fílmica apunta al terror más gráfico y visceral, predominante en el cine fantástico de la década ochentera.



Contando con poquísimos recursos, la filmación se llevó a cabo en espacios cerrados, débilmente iluminados, con excepción de los momentos en los corredores de un hospital que no lo era, gracias a la labor de escenarios del especialista Robert Burns. Buena parte del film fue filmado al más puro estilo de “El bebé de Rosemary” de Roman Polansky, con la cámara siguiendo a los personajes a través de los pasillos y al interior de cada habitación, sobretodo en los momentos de mayor tensión.


Esto debido a la admiración que siente Gordon por aquel clásico del horror demoniaco. No obstante, no es el terror el elemento predominante en este film, pues por el contrario, una especie de humor involuntario se desprende de estos momentos (por ejemplo, atención a la pelea de West contra el gato “Rufus”).

Y es que lo delirante del argumento y de las situaciones propuestas sorprenden en su ingenioso y perverso sentido del humor, donde la muerte, los zombies y los despliegues de horror gore constituyen todo un festín de delirio sicotrónico, donde no faltan ciertos toques de erotismo enfermizo gracias a la belleza voluptuosa de la actriz Barbara Crampton. En ese sentido también es destacable el aporte de los guionistas con el personaje del doctor Hill, convertido en el peor enemigo de West, y aún más perverso y desalmado que el propio protagonista. En su aspecto más desquiciante Hill es un experto en hipnosis, lo cual lo convierte en un peligroso enemigo, aún después de la muerte.



El reparto de actores se encuentra a la altura del encargo, tomado esto como un verdadero elogio, pues el protagonismo del destacado actor Jeffrey Combs en su papel de Herbert West es de antología. Combs da en el clavo en su interpretación, con su mirada, sus gestos y en sus maneras, convirtiéndose en el enfermizo y cada vez más demente hombre de ciencia. El actor Bruce Abott da vida a Dan Cain, el compañero de West, quien se ve arrastrado por la locura de su inusual maestro del mal. Completan el reparto la actriz Barbara Crampton, ya mencionada, como Megan, el interés romántico de Dan, Robert Sampson como el desafortunado suegro, y el ya fallecido actor David Gale como el malvado doctor Hill, en una actuación maravillosa.

A destacar también el apartado de efectos visuales a cargo del especialista John Carl Buechler, a cuya labor se debe el impactante horror gore que incluye miembros seccionados, sangre a borbotones y vísceras vivientes. Años después, Buechler incursionó en la dirección de películas con títulos como “Cellar Dweller”, “Viernes 13, parte 7” y “El asesino del 49″, entre otros títulos. La música es obra de Richard Band, quien realizó una partitura muy deudora del tema de “Psicosis” del músico Bernard Hermann, lo cual le trajo más de un problema que posteriormente fue solucionado.

“Re-Animator” es una pieza clave del cine de horror de la década de los 80, cuenta con el “mad doctor” más famoso del cine fantástico moderno, y es toda una muestra del encanto de la serie B, hecha con pocos recursos, pocas virtudes formales en opinión de algunos críticos sesudos, pero, innegablemente, hecha con muchísimas ganas y un verdadero amor por el trabajo realizado. (Publicado originalmente en "Los pequeños cinerastas")



domingo, abril 28, 2013

La última casa a la izquierda (1972)



En el año 1972 dos novatos cineastas se lanzaron hacia la extraña aventura que significaba realizar la película más violenta vista a la fecha. Aquella fue su ambiciosa propuesta, hecha con el fin de conseguir los $90,000 que costó llevarla a cabo. Tras 26 días de duro trabajo, el resultado se convirtió en uno de los pilares del cine de horror independiente, lo cual  además, fue la carta de presentación de éstos dos jóvenes, advenedizos a ojos de la critica especializada de aquellos días, pero, indudablemente, muy entusiastas y hambrientos de experiencias cinematográficas más intensas.

Wes Craven ha conseguido un buen nombre dentro del cine norteamericano más comercial al día de hoy. Ha dado lugar a dos series de películas muy beneficiosas para la taquilla, dentro del difícil género del terror más violento. “Pesadilla en Elm Street (1985)” y “Scream (1996)” fueron dos filmes cuyo éxito inmediato condujo a la explotación de aquellos titulos hasta el hartazgo, y en diferentes épocas, creando una legión de espectadores adeptos muy distintos entre si, por mucho que parezca lo contrario :”Pesadilla…” surge en pleno auge del cine de horror gore ochentero, generoso en dosis de hemoglobina y, sobretodo, visualmente estrepitoso en cuanto al despliegue de efectos visuales, mientras que “Scream” aparece en la década del noventa, bajo otra estética del cine de terror, dentro del slasher, pero menos visceral. Craven ha sabido ser voluble a los cambios del gusto colectivo en lo que al terror se refiere.

Desde sus inicios, el director realizó filmes que hoy resultan mucho más una acumulación de títulos que un conjunto de obras a considerar. En sus primeros años alcanzó el éxito con su segundo trabajo, como fue “Las colinas tienen ojos”, una intensa historia sobre asesinos caníbales  la cual dio paso a una secuela pobrísima. Posteriormente, no conoció mayor logro hasta el lanzamiento de la ya mencionada “Pesadilla en Elm Street”, y luego de ella tampoco alcanzó mayor notoriedad.

Sin embargo, el éxito de Freddy Krueger llevó por lo alto a la entonces emergente New Line Cinema, y con ello Craven se ganó el favor de sus productores, permitiéndole realizar varios proyectos, aunque mayormente no resultaron novedosos, y su alcance terrorífico entre los fanáticos fue discreto, a pesar de su buen aporte al cine de zombies como fue “La serpiente y el arco iris”

De todos modos, Craven ha sabido mantenerse vigente dentro del circuito hollywoodense, que hasta lo llevó a realizar algún trabajo para el cómico Eddie Murphie. Ya en plenos noventas, supo aprovechar la resonancia de “Scream” y su labor al lado de estrellas de la televisión, apareciendo en las premiaciones de MTV, consolidándose como un director reconocido, lo cual ya le hacía falta. Ha probado suerte en otros géneros, como el thriller en “Vuelo siniestro”, con buenos resultados, y también en el drama femenino en “Música para el corazón”, con mucha menos fortuna. Pero sin duda a Wes Craven se le recuerda mucho más por sus bizarros inicios, y precisamente fue su primer esfuerzo el que se ha convertido en una obra de culto por los seguidores del cine violento.


Sean S. Cunningham no goza del mismo renombre mediático que el señor Craven, pero su importancia dentro del cine de horror norteamericano no deja de ser relevante. Siendo un productor de películas de horror de bajísimo presupuesto, Cunningham dio inicio a su carrera como director del modo más auspicioso posible. Logró convertir un sencillo cuento macabro de ambiente rural, tan deudor de filmes como “Psicosis”, “Halloween” o la italiana “Bahia de sangre”, en toda una obra decisiva para el rumbo del cine terrorífico ochentero y fuente de inspiración para muchos otros realizadores.

En 1980, el film de horror “Viernes 13? alcanzó tal repercusión que hoy en día mantiene su vigencia ¡después de casi tres décadas¡. Y no queda duda que pronto veremos más producciones al respecto. La historia del gigante asesino que vive oculto en las inmediaciones del lago Crystal ha cobrado una enorme cantidad de seguidores, convirtiendo la imagen de Jason Vorhees en una figura mítica. Importa poco si las historias son repetitivas, si desbordan ingenuidad o si carecen de algún sentido; lo importante es Jason y la violencia que despliega.

Cunningham no ha logrado superarse a si mismo en cuanto al éxito alcanzado con aquel film. Su labor tras las cámaras ha dejado otros títulos que no han alcanzado la misma notoriedad. Como productor ha seguido de cerca la evolución de su franquicia durante más de diez películas  la cual da la impresión de ser tan inmortal como su monstruoso personaje. Sin embargo, sus inicios fueron tan modestos y esforzados como lo fueron para el señor Craven. De hecho, ambos tuvieron que unir esfuerzos, allá por el año 1971, como primer paso hacia el éxito del cual gozan actualmente.

“La última casa a la izquierda” es la cinta dirigida por Wes Craven  bajo la producción de Sean Cunningham,  considerada en los días de su estreno como una de las cintas de horror más brutales que se hayan filmado. Así lo entendieron muchos críticos y gran parte de la prensa especializada que consideró este filme como un titulo maldito, que mostraba violencia gratuita y maltrato a la condición humana en forma insoportable.


Sin embargo, el efecto “rebote” de sus comentarios negativos y la increíble defensa hecha por el crítico Roger Ebert (fallecido este año), llevó una gran cantidad de espectadores a las salas de cine, sorprendiendo a sus propios realizadores. Craven ha señalado que apenas esperaban una exhibición muy limitada en algunos autocinemas, y que por ello no escatimaron en tomarse la libertad de filmar las mayores crueldades que su mente pudo concebir. Significativamente, uno de los títulos inicialmente propuestos para la película fue “El crimen sexual del siglo”.

A pesar de ello, lo que se aprecia en su versión final no incluye muchas de las perversiones que Craven y Cunningham habían ideado por ser extremadamente insanas, quedando en el tintero porque simplemente el presupuesto no les daba para más. El deseo de experimentar fue la principal motivación al realizar esta historia, y la improvisación fue la regla a seguir durante toda su filmación. Según el propio Sean Cunningham el primer deseo que surgió en ambos fue el mostrar “una película donde se dejará muy en claro lo que era la muerte”, pues según ellos, el cine de entonces empezaba a mostrar el crimen y el asesinato como un asunto muy ligero, según lo visto en tantos westerns y cintas de acción.

Craven toma la premisa argumental de la obra de Ingmar Bergman “El manantial de la doncella”, donde una noble jovencita es atacada por un grupo de rapaces delincuentes, y con ello desarrolla la idea central de su argumento. Este era, nuevamente, el viejo enfrentamiento entre el bien y el mal; pero ¿qué ocurre cuando el bien se corrompe y se convierte en algo tan malvado como su opositor, bajo la vieja idea de que el fuego se combate con el fuego?.  Sólo una situación completamente extrema y dolorosa podía llevar al ser humano a cruzar la línea de lo permitido. La familia norteamericana de clase media vista en esta película se convierte en algo completamente distinto a la visión ejemplar o modelo de conducta que solía asociarse a ella durante los felices años sesenta.


Nos ceñiremos a contar a grandes rasgos el argumento del film : una bella joven que vive con sus padres emprende un pequeño viaje acompañada por su mejor amiga hacia un concierto de rock. En el camino ambas conocen a un proveedor de drogas, perteneciente a una pandilla de criminales los cuales secuestran a ambas jóvenes. Lo que sigue es una serie de situaciones realmente malévolas y enfermizas, cuyo resultado será la búsqueda de la más cruel venganza en su forma más inesperada.

El film conserva su confección amateur y hace gala de ella sin ninguna reserva. No se utilizó script previo alguno, mucho menos storyboards, lo cual queda claro en esos planos dignos de un cruel documento visual, donde la tortura, la humillación y el crimen sanguinario ocupan la mayor parte del metraje. Después de todo, incomodar, perturbar al extremo es la firme intención de toda obra de horror digna de respeto.

El asesinato se convierte en el principal móvil de esta historia, y se puede apreciar tanto en espacios abiertos como en aquellos interiores donde se desarrolla una nueva intriga que desemboca en otro festival de sangre y mutilaciones. Estos momentos marcaron la obra posterior de ambos realizadores, tanto de Sean Cunningham cuando en “Viernes 13? convierte a los distintos crímenes ocurridos en aquel campamento en el plato fuerte de su espectáculo, mientras que Wes Craven hizo de las persecuciones del asesino a su victima, a través de corredores y habitaciones, el elemento común de muchas de sus películas.


Los actores componen las distintas situaciones dictadas e improvisadas por Craven, a medida que el rodaje se llevaba a cabo. Sin tratarse de intérpretes de renombre o de cierta trayectoria, el elenco cumple en forma eficaz su cometido, dando vida a momentos enfermizos plasmados en pantalla en forma convincente, sobretodo por parte del actor David Hess, quien se encarga de interpretar al  líder de la pandilla criminal. Hess logró notoriedad con este papel, lo cual lo llevó a producciones similares dentro de este género, curiosamente con mayor fortuna en el cine italiano. Titulos suyos de digno recuerdo son "Trampa para un violador" del italiano Ruggiero Deodato o "Hitch Hike" de Pasquale Festa Campanila. Pero pocos saben que Hess fue un exitoso compositor de hits musicales como "All shook up" de Elvis Presley, y "Speedy Gonzales" para el cantante Pat Boone.

Es notable que el tiempo ha pasado su factura a esta producción, pues vista hoy en día, cuando se puede decir que mucho ha llovido dentro del cine de horror, el film pierde parte de su fuerza visual ante la cantidad de arranques violentos mostrados en otras producciones que casi resultan innumerables. De todos modos, ese aire enfermizo y malsano que se aprecia en el clima de estas imágenes, al cual contribuye su acabado doméstico y su bizarrismo amateur, hacen de esta película una experiencia impactante y difícil de olvidar.

“La última casa a la izquierda” es una obra que es parte de un culto al cine de horror hecho con pocos medios pero con sobrada audacia. Como prueba de ello, actualmente existe una nueva versión de esta historia, realizada con mayores recursos de producción y con mucho más oficio, la cual finalmente se convierte en un producto digno del esfuerzo puesto en su versión original, no tanto en su acabado, sino más bien en sus más oscuras intenciones.



viernes, marzo 29, 2013

La Matanza de Texas (1974): re-visitando un clásico

(Hace algunos años escribí este articulo para otra web sobre este film que no me canso de ver. Ahora decidí recuperar el texto, con algunas correcciones y mejoras hechas, según mi parecer. Actualización: Se añada el trailer celebrando el 50 aniversario)

Era el año de 1974. Muchos jóvenes norteamericanos se sentían atraídos por temas profanos y ciencias ocultas, y daban cuenta de un extraño fenómeno, el cual, desde los principios de aquella década fue conocido como el inicio de la era de Acuario: considerada como un periodo de progresión en la conciencia humana, un cambio hacia nuevas perspectivas en la civilización y en la vida en nuestro planeta. Pero esto mismo llevaba a algunos a concebir el surgimiento de un nuevo temor: era el inicio de una edad oscura. Esta extraña percepción del mundo se veía apoyada en la desconcertante realidad vista a través de las noticias, con las terribles imágenes del conflicto bélico en Vietnam, y la pérdida de vidas que en su mayor parte eran jóvenes combatientes. Duro golpe a la conciencia del pueblo norteamericano, el cual produce un destacado matiz en aquel entorno: el del desencanto.


El cine de horror es, en nuestra opinión, el mejor medio para expresar el innegable lado oscuro de la mente humana. En aquellos días  lo terrorífico abandona su condición de espectro, de ilusión intrusa ajena a este mundo, donde el monstruo de escenarios góticos hacía su aparición como pesadillas nocturnas. Por el contrario, el terror dejaba los mitos clásicos y empezaba a alimentarse del lado más cruel de la realidad. Entonces, surge un notable caso donde el horror se hace perturbador y posible.


El cineasta Tobe Hooper nació en Austin, Texas, en el año de 1,943. Empezó en la realización de largometrajes con “Down friday streets”, trabajo fílmico que nunca llegó a cine alguno; poco tiempo después, su siguiente obra, un relato de ciencia ficción, se tituló “Eggshells”, la cual logró exhibirse en salas de Texas y Oklahoma. De este modo, afincado en las historias fantásticas, Hooper se embarcó en la realización de lo que es al día de hoy el mayor de sus logros. Un buen día  el joven director realizó una visita monótona a una de esas tiendas por departamento. Fue allí que su mente tuvo una inspiración única con tan sólo ver un simple artefacto: una bien equipada motosierra puesta a la venta. Si a ello añadimos el creciente interés de Hooper por la terrible historia de un asesino como Ed Gein, conocido como “el monstruo de Wisconsin”, es fácil deducir la rapidez con la cual su imaginación empezó a concebir una idea muy extraña. Junto al escritor Kim Henkel, se dio inicio a la confección de un relato realmente espeluznante.


Suele decirse que para todo aspirante a narrador creativo es siempre conveniente empezar utilizando aquello que nos resulta muy familiar, muy cercano o ampliamente conocido. Tobe Hooper situó su historia en su natal Texas, un punto lejano dentro de la gran Norteamérica  el Estado que llegó a tener hasta seis banderas y que logró finalmente su independencia de México y su anexión a los EE.UU en el año 1846. Durante el siglo XX, Texas adquiere una gran importancia debido a su floreciente riqueza petrolífera, logrando de este modo una mayor aproximación a los intereses de la nación. De todos modos, la imágen de un territorio remoto y casi olvidado por la civilización no dejó de ser cautivante para buena parte del público norteamericano. Hooper sabía de ello y explotó al máximo esa visión dentro de su buenhacer cinéfilo, imprimiendo un carácter inhóspito a esos poblados y a las desoladas carreteras, donde incluso la mascota del Estado, el pequeño armadillo, es un cuerpo triturado en el asfalto. Todo puede pasar en estos lugares olvidados, sea de día bajo un sol radiante o en medio de la más profunda noche; para la victima hay un total desamparo y para el victimario no existe ojo alguno que lo juzgue. Esta es la obra que Tobe Hooper logra convertir en un film clave dentro de la historia del cine de horror: "La Matanza de Texas".


El inicio de la película no puede ser más revelador. Bajo una siniestra oscuridad, el flash de una cámara es lo único que permite apreciar con horror el macabro espectáculo de una serie de restos humanos en descomposición, donde los cráneos desollados y sus dentaduras nos revelan la existencia de una monstruosidad que parece impregnar aquellos rincones y la atmósfera misma. Afuera, bajo la luz de un sol abrasador que asemeja un clima infernal, un cuerpo nauseabundo se aferra a una estatua, irguiéndose en medio del cementerio local como emblema de un reino de maldad. Esta presentación constituye la apertura perfecta para este clásico de la cinefilia terrorífica. En plenos años 70′s, con el compromiso hacia el post-modernismo que se hacia relevante en todas las artes, Tobe Hooper demuestra que también sabe romper esquemas, no sólo presentando un típico film de horror, sino apostando por una propuesta que emplea un formato realista muy efectivo. La primera expresión en pantalla es el frío texto a modo de un reporte policíaco  que nos narra el caso de las misteriosas muertes ocurridas en el terrible incidente que a continuación vamos a conocer. La sola introducción de este informe, con fecha exacta de los hechos y con su aguda descripción que hasta le otorga un nombre propio al caso, llama la atención del espectador en ese juego que involucra su certeza acerca del grado de ficción de lo que está a punto de ver.

El aparente realismo que logra este film se hace visualmente significativo en el empleo de un formato de carácter semi-documental, filmada en 16 mm., y algunos encuadres poco convencionales que la acercan a un trabajo improvisado. Sea esto menos intencional y más fortuito, el asunto es que funciona eficazmente en su cometido. Esta es la filmación del recorrido iniciado en camioneta de un grupo de protagonistas, quienes involucran al espectador en su sorpresa ante cada uno de los extraños sucesos que gradualmente se desencadenan. Las secuencias que sirven de preludio al tema central de la película reflejan ese ambiente desconcertante y enfermizo con la avidez de un documentalista lleno de frialdad. El episodio con el enfermizo auto-stopista; los habitantes hallados en una parada, algunos sumidos en el completo abandono y locura; el malsano panorama de la fábrica de embutidos y sus nefastos ambientes; o las desoladas inmediaciones de la gran casona y su densa vegetación. Estos son momentos que conforman un extraño panorama con un sólo objetivo: conducirnos por los caminos de la locura y el horror en su estado más delirante. Lo que sigue es una ruptura de esa seudo-realidad descrita; una visión de pesadilla que irrumpe violentamente, sin concesiones y dentro de la más completa perversión y crueldad.


“La matanza de Texas”, o tomando literalmente su titulo original “la masacre con motosierra de Texas” es un film realmente impresionante. Es usual comentar acerca de su importancia fundamental para el posterior desarrollo del cine de horror norteamericano, el cual con el paso del tiempo empezó a ser cada vez más visceral y sanguinario. Sin embargo, cualquiera puede apreciar que esta película apenas contiene estos elementos gráficos extremos y artificiales en cualquiera de sus momentos. La poderosa sensación perturbadora y decadente que reina muy especialmente al interior del matadero oculto es producto de un efectivo empleo de distintos elementos visuales: la escasa iluminación en las habitaciones, el ambiente de suciedad y degradación de sus rincones, la diversidad de objetos herrumbrosos, cortantes, y multiples desechos que sobrecargan el ambiente dentro del taller del matarife, los restos de vacas muertas que cuelgan en gran número y, por supuesto, la presencia del gigante asesino cuyo rostro deformado se cubre con un pedazo de piel muerta, la imagen que se hizo muy representativa del cine de horror de los años 70′s, al lado de niños demoníacos o jovencitas poseídas.


“Leatherface”, o “Cara de cuero” en nuestro idioma, ocupa un lugar especial en esa galería de personajes siniestros del cine de horror más emblemático. Gunner Hassen, el actor que lo encarnó, empleó mucho tiempo practicando el manejo de la motosierra, y aún así se autoinflingió varias heridas accidentalmente. Algo similar le ocurrió a la joven y novel actriz Marilyn Burns, quien también sufrió considerablemente las condiciones del rodaje. En principio, la misma ficción no cabe en respeto alguno por el cuerpo humano, al cual muestra en forma impresentable (a los muertos, desollados, y a los vivos, despatarrados por los suelos en algunos casos), lo maltrata ferozmente y lo humilla al extremo en una secuencia realmente enfermiza, como es la famosa cena familiar, encabezada por ese abuelo que es un digno nosferatu, secundado por el padre de familia, otro loco de antología. Compartimos la desesperante visión de la joven cautiva en su desconcierto absoluto ante el grado de maldad que tiene ante sus ojos.


Esta película de horror alcanzó gran relevancia, logrando su aprecio en el Festival de Cannes y en el Festival de cine de Londres, ocupando un lugar muy especial dentro del Museo de Arte Moderno en los EE.UU. Atrás quedó la durísima experiencia de su filmación, los problemas de dinero que enfrentaron, el esfuerzo agotador realizado para llevar a buen puerto el proyecto, donde Tobe Hooper, su equipo técnico y el conjunto de actores, primerizos y de escasa experiencia, donde, como suele ocurrir en estos filmes, lo importante es la credibilidad que aportan a los momentos de mayor tensión. Este grupo puso todo su empeño, dentro de sus limitaciones. Casi cuarenta años después, la fascinación que ejerce este filme continúa vigente, pues un par de nuevas versiones en ésta década no han hecho más que mantener la memoria de este clásico, importante impulsor de una nueva etapa del cine de horror. A la espera de su próximo tercer renacimiento en las salas de cine y dentro del formato 3D. Leatherface y su motosierra resultaron imparables.



lunes, octubre 31, 2011

Preparando la noche de Halloween (II)

Seguimos con las anotaciones de filmes adecuados para una noche de Halloween:


LA MATANZA DE LAS GALIAS (2007)

Titulo original : Frontière(s) (Francia)

El cine de horror francés se ha ganado un lugar respetable en el panorama mundial, al punto de dar renombre a sus principales realizadores y conducirlos hasta las mismas puertas de Hollywood, como ocurrió con Alexandre Aja, exitoso tras "El despertar del miedo", para luego encargarse en la tierra del Tio Sam del remake de "Las colinas tienen ojos"; con Eric Vallette, quien luego de "Malefique" ya ha realizado dos films americanos como son "Llamada perdida" y "Superhybrid"; con Xavier Palaud y David Morel, quienes luego de su interesante pelcula "Ils" fueron encargados del film "The eye"; y con Pascal Laugier, quien remeció con "Martires" y ya alista su próximo film "The Tallman". Tambien es el caso del director Xavier Gens: este director francés ya tuvo su primera aventura norteamericana con el film "Hitman" en el año 2007, y ya se viò en Sitges su nuevo trabajo en la pelicula "The Divide". Pero ocurre que en el año 2007, en su propia tierra Gens sorprendió y levantó polémica con el film titulado "La matanza de Las Galias", una historia de horror supuestamante basada en un hecho real. En ella, un grupo de jóvenes vándalos de la ciudad llegan hasta una apartada región de la frontera, en su huída de las autoridades. Para desgracia suya, allí caen en manos de una familia de sicópatas neo-nazis quienes son capaces de asesinar personas de las formas más crueles y monstruosas. Muy deudora del terror rural que tiene por obra maestra a "La Matanza de Texas", esta pelicula no deja de ser un cuento de acción y horror bien narrado con altas dosis de violencia y sanguinolencia a más no poder.



EL NIVEL DEL PÁNICO (2007)

Titulo original : P2 (USA)

El horror intenso del secuestro y la tortura a manos de sicópatas que alteran nuestro sentido de la realidad no sólo puede tener como escenario un lugar apartado de la civilización. Nuestros modernos edificios tambien albergan rincones oscuros donde el mal puede refugiarse a la espera de una desafortunada victima. En el film "El nivel del pánico" la playa de estacionamiento ubicada en el sótano de un edificio de oficinas empresariales brinda la oscuridad y atmósfera adecuadas para una historia de horror y muertes a causa de un sicópata oculto tras el disfraz de un vigilante. La hermosisima actriz Rachel Nichols interpreta a una bella ejecutiva atrapada en plena noche de navidad por este siniestro sujeto, quien la ha convertido en objeto de sus más delirantes fantasías. Pelicula escrita y producida por el francés Alexandre Aja, y dirigida por Franck Khalfoun, el resultado es un film cuya histria pudo haber dado para mayor connotación sexual y enfermiza, pero que prefiere enfatizar en el suspenso y el horror. De todos modos, se atreve a plantearnos un nuevo escenario, pues al menos no recuerdo otro film de similar situación, y consigue ser un "survival" efectivo y bien resuelto, aunque el papel del maloso a cargo del actor Wes Bentley no resulte demasiado convincente debido a sus limitaciones dramáticas. No ocurre lo mismo con la sufrida protagonista, pues Rachel Nichols hace un buen trabajo luciendo toda la carga de emociones requerida, asi como sus innegables atributos físicos, válgame Dios.



PANICO EN LA TORMENTA (2007)

Titulo original: Storm Warning (Australia)

El director australiano Jamie Blanks logró la atencion de muchos en plena década del noventa con un típico slasher, producto del tipo post-"Scream", como es "Leyenda urbana", y a decir verdad, se trata de uno de mis films noventeros favoritos. Con los rostros juveniles de moda por aquellos dias de los actores Alicia Witt, Rebeca Gayheart, Jared Leto, Tara Reid y Joshua Jakcson, acompañados por quien ya es actor de culto, el señor Robert Englund, aquel film muestra a un director que sabe aplicar los tópicos del slasher ochentero, como son el asesino de identidad oculta, las muertes originales y ocurrentes, asi como la reglas de los protagonistas juveniles que distinguen a sobrevivientes de victimas, y consigue renovarlos con eficacia. Años después, el director Blanks presentó su film "Valentine" que para mi supuso una decepción pues no mostraba el mismo dinamismo y efectividad de su anterior trabajo y resultaba escaso de mayores tensiones, e ideas no tan claras. Desaparecido de nuestra vista, fue recien en el año 2007 que tuvimos noticias de este director y ello se debió a su nuevo trabajo independiente en su propia cinematografía. Es decir, desde Australia llegó este film de horror titulado "Storm Warning", en el cual Blanks nuevamente demuestra ser un director competente cuando se trata de narrar historias con suficiente tensión y adrenalina. En este caso, se desarrolla un film de horror del tipo "survival" en toda regla, donde una jóven pareja se pierde en un viaje por rio hasta llegar a un lugar remoto, habitado por un grupo de hombres desalmados y sicópatas, quienes los mantienen cautivos y los someten a terribles agresiones. Ambos esposos deben buscar la manera de escapar de aquel lugar, aunque para ello tengan que emplear métodos tan terribles como los de sus captores. En otras palabras, esto es otra historia semejante a "Las colinas tienen ojos" de Wes Craven, y se hace tan entretenido como aquel viejo film, aunque con mayores logros técnicos como cabe esperar. Su historia de corta duración no depara mayores sorpresas en cuanto a desarrollo y resolución, si bien tiene un adecuado manejo de la acción y el suspenso, pudiendo ser cruel y despiadada en sus momentos de mayor violencia; ademas, resulta interesante el papel protagónico que asume el personaje femenino a cargo de la actriz Nadia Fares, recordada por el curioso film "Los rios de color púrpura" o por el intenso thriller de acción "Nido de Avispas", pues la imaginación perversa que despliega para enfrentar a sus antagonistas es sorprendente.

Creo que mi próximo post en el mejor de los casos lo subiría el día primero. Asi que les deseo un feliz Halloween.

martes, octubre 04, 2011

Muerte en la montaña (2010)


Título original: Frozen (USA)
Otros titulos: Bajo cero (España)

Acudir a los recuerdos es el primer recurso de todo escritor a la hora de concebir historias. Esto fue lo que hizo el joven director de cine Adam Green cuando escribió el guion de "Frozen", una historia cuyos hechos se ubican en Mount Holliston, un territorio bien conocido por él desde sus días de correrías juveniles, según su propia declaración. Lo siguiente fue rebuscar en la idea malvada sobre ¿qué ocurriría si alguien queda atrapado en aquella región remota, cerrada al público durante toda una semana? Green alcanzó el reconocimiento por su película de horror "El chico del hacha": una mezcla de horror del grueso, de sangre y tripas escurridas, con la comedia más despreocupada. La fórmula funcionó, dando una notoriedad al cineasta dentro de los circuitos y festivales de horror y cine fantástico.

Luego de ello, en el 2010 Green presentó este siguiente trabajo, esta vez un film cuya historia se inscribe en el horror propio de las "survival movies" como elemento visual de importancia, y con muy buenas dosis dignas del mejor cine de suspenso. "Frozen" nos narra la situación de peligro en la cual quedan atrapados un trio de jóvenes amigos, quienes llegan hasta los altos parajes de la zona montañosa de Utah, en USA. Subidos en telesquíes, estos quedan desactivados al cierre del fin de semana por los encargados del lugar, quienes no advierten que Joe, Dan y su novia Parker aún permanecen a bordo, quedando abandonados a una altura considerable y en medio de un ambiente de frio extremo y de mucho peligro debido a la presencia en el terreno de fieros lobos en espera de sus víctimas.

El director logra articular una historia construida en base a distintas situaciones de suspenso que se suceden en forma ejemplar, apoyadas en un buen manejo de las imágenes en tan reducido espacio y en un adecuado trabajo del sonido. Con ello se alcanzan varios momentos de alta tensión con muy pocos elementos, es decir tres personas, un escenario donde casi literalmente se pende de un hilo y a esto se añade un clima de frio extremo capaz de hacer mucho daño a los cautivos. De ese modo apreciamos el progresivo deterioro físico de los protagonistas, cuya indefensa condición se ve sometida a las más duras pruebas en aquel indómito paraje, produciéndose un maltrato corporal infligido no por algún asesino en serie sino por la propia madre naturaleza: ello va desde la ulcerada epidermis producto de la irritación del frio cortante, la altura que hace peligrar la integridad física, y la violencia salvaje que se cierne sobre ellos, amenazando con destruirlos hasta las mismas entrañas, lo que nos recuerda una vez más que el ser humano sin su cerebro es como un animalillo completamente indefenso.

El reparto de actores cumple a cabalidad con sus distintos roles. Se reconoce a Shawn Ashmore, es decir, Iceman de los X-Men, y hermano gemelo del actor Aaron Ashmore, ambos un par de jóvenes habituales en estas producciones de horror de bajo presupuesto. Ahí están películas como "Solsticio", "Las ruinas", "The Shrine", "The Thaw", "Día de la madre" y se espera más de ellos en adelante.

Completan el reparto los jóvenes actores Kevin Zeggers y Emma Bell, ésta última luciendo tan frágil e indefensa como se puede esperar. Se suma la breve participación de Kane Hodder, el recordado Jason de "Viernes13, partes 7, 8 y 9", sólo queda tratar de reconocerlo sin la máscara de hockey.

Una muy interesante película que se hace destacable gracias a su buen guion que incluye diálogos ágiles y creíbles, a una buena realización que implicó la elección de una locación natural convertida en cómplice para el logro de la efectiva puesta en escena y el trabajo de los actores, y unos efectos visuales muy cumplidores a la hora de reflejar las situaciones de horror que atraviesan estos personajes. Con esto Adam Green da un salto por encima de la media sin mucha publicidad ni montones de presupuesto, pero si con muchísimo ingenio y talento.


sábado, septiembre 24, 2011

Red State (2011)


"Red State" es la vuelta al tipo de película que podría llamarse "de asedio" pero en sentido inverso, tal como lo hizo Rob Zombie en su buen film "Los renegados del diablo", o John Carpenter en el telefilme "Pro-life", es decir, son los malos quienes resultan asediados por las fuerzas del orden. En este caso, el director Kevin Smith sorprende tras una serie de títulos en la comedia norteamericana, desde las divertidas y noventísimas "Clerks", "Mallrats" o "Jay y Silencioso Bob contraatacan" o hasta la interesante "Dogma".

Sin embargo, en la pasada década le perdí completamente el respeto ignorando sus películas, como "Clerks 2", "Jersey girl", o "Hagamos una porno", principalmente por las opiniones negativas encontradas en la web. Mal hecho, sin duda. De todos modos, resalto que, en mi opinión y sobre lo visto, su mejor obra a la fecha es "Chasing Amy", film del año 1997 donde lograba una buena comedia romántica, con un guion más trabajado y una mejor dirección de actores, a diferencia de su usual comedia relajada e irreverente (lo único a lo que solía hacer reverencia Smith era a "Star Wars", "Tiburón" y a John Hughes). Con todo ello, reconocemos a Kevin Smith como un director a seguir, tanto por su filmografía tan personalista, lo cual es de agradecer, como por sus interesantes ideas y declaraciones que lo convierten en todo un personaje.

Este año encontramos su nuevo trabajo el cual llamó la atención de las webs especializadas al tratarse de su primera aproximación al género del terror, según se anunciaba. Tras la expectativa, y una vez visto el resultado podemos asegurar que, aún sin ser lo que esperábamos, se trata de un trabajo muy digno: una historia con altas dosis de violencia desarrollada con un buen manejo de espacios, una interesante construcción de personajes gracias a su guion, y una dinámica visual que ignorábamos el director pudiera aplicar alguna vez.

"Red State" es la historia de una tensa situación surgida en una pequeña comunidad norteamericana donde se halla un grupo seudo-religioso liderados por Abin Cooper, un hombre mayor de buenos modales y verbo curtido, pero con siniestros propósitos. Su odio hacia el mundo exterior conduce al cerrado entorno que alberga en su parroquia, un pequeño grupo de sencillas familias, hacia la discriminación, el fanatismo ciego, el secuestro y la maldad pura, traducida en crueles torturas y asesinatos de sus cautivos.

Si bien no se trata de una historia que brinde originalidad, cosa que hoy en día resulta muy complicado, la narración llevada a cabo por el director resulta muy ágil, aun prescindiendo de música incidental alguna. Eso se debe a la forma en que Smith desarrolla una historia de violencia cruda, con una primera parte donde el director se aproxima al cine de torturas dando una pequeña muestra la cual permite crear una tensión inicial en la que apreciamos la insania reinante al interior de unas cuatro paredes, pasando luego hacia un nudo central donde los hechos se resuelven a punta de fogonazo imparable.

Sin embargo, es de notar que el carácter terrorífico al cual se apunta en un inicio queda diluido en favor de una mayor dosis de violencia urbana; por ello cualquier espera de litros de hemoglobina queda cancelada. Smith no ingresa al pleno derramamiento de sangre y carnicería gore, pues prefiere proyectar una violencia menos efectista y por el contrario más realista, de golpes secos y tiroteos apabullantes; el horror que esperábamos existe dentro del relato, pero sobre todo en la mente de los miembros de aquella secta, en su desequilibrio y en la frialdad de su menosprecio a la vida de los otros. Probablemente algo más de crueldad hubiese hecho de este film la obra de terror que muchos esperábamos, por lo cual esto queda en un deseo algo contenido.

De otro lado, bajo esa estimulante energía descargada subyacen en el film los temas recurrentes en la obra de Kevin Smith, como son la discriminación hacia la homosexualidad, motivo de bromas pero también de trato serio en su filmografía, y también el tema de la religiosidad como fuente de diversos cuestionamientos, siendo el catolicismo el blanco de mira en "Dogma", aquí en "Red State" el director se ocupa del fanatismo religioso sectario llevado a su expresión más terrible, tal como ocurrió en los hechos reales en Waco, Texas, con los Davidianos en 1993, o en Guyana en el año 1978 (edit.: me entero que la mayor referencia es la extremista Westboro Baptist Church) . Otro aspecto entra a tallar dentro del relato, y es el deformado juicio de las autoridades para hacer frente a la crisis, como un efecto post 11 de setiembre. Las órdenes ejecutivas que ponen en peligro al reducido efectivo policial lo dividen entre la obediencia al mandato frente al sentido de lo correcto, el cual se siente acorralado en medio de dos bandos incomprensibles.

Los rostros de los protagonistas cobran vida en las sólidas interpretaciones de sus actores principales: Michael Parks, veterano actor cuya trayectoria tuvo inicios en la televisión en los años 60`s y 70`s, y luego en teleseries como "Los Colby" y en la enigmática "Twin Peaks". Desde mediados de los años 90`s es reconocible como frecuente actor de reparto en las producciones de la dupla conformada por Robert Rodríguez y Quentin Tarantino; a la fecha se anota en el nuevo trabajo de Ben Affleck como director, para el film "Argo". En "Red State" Parks encarna en forma magistral a Abin Cooper, el líder religioso y encarnación del mal disfrazado de amable anciano. El actor luce un histrionismo adecuado, tanto sobre el remedo de púlpito como al frente de su pequeño ejército.

A John Goodman se le puede reconocer inmediatamente gracias a su larga y exitosa carrera en la televisión y el cine norteamericano. Asiduo participante en la filmografía de los hermanos Cohen, Goodman es un actor que resulta versátil tanto en la comedia como en el drama más serio, por ello su trabajo en el film como el jefe de policía Keenan al frente de la crisis resulta totalmente convincente.

En contra de esta simpática historia de horror hacemos el reclamo por un epílogo explicativo que resulta casi redundante y que recurre al topicazo de la pésima intervención federal, sin duda un resultado del afán dialoguista de su director. Esto opaca en algo la resolución propuesta por Smith a la crisis desatada: algo tan desconcertante como inesperado, con lo cual poco faltó para convertir este film en uno de los más extraños que se hayan visto en mucho tiempo. Lástima, pero, aun así, aplausos.



sábado, febrero 26, 2011

Imágenes de "Livide", lo nuevo de Alexandre Bustillo y Julien Maury

Uno de los próximos estrenos más esperados para este 2011 por parte de este servidor, y estoy seguro de muchos más, es sin duda el nuevo trabajo de la dupla francesa de directores responsables de esa maravilla de horror titulada "Al ìnterieur". Se trata de la nueva pelicula de Alexandre Bustillo y Julien Maury titulada "Livide", y de la cual se puede leer una ilustrativa sinopsis en "Almas Oscuras". Por otro lado, pude hallar este "making of" con informacion visual interesantisima. Lástima que se halle en su puro francés. Ahi podemos ver a Beatrice Dalle, quien vuelve a mostrar su enigmática presencia, además de buena parte del trucaje sanguinario empleado, asi como el inquietante maquillaje. Al parecer la historia tiene alguna inspiración con el clásico de Dario Argento "Suspiria", pues es citado con imágenes incluidas. Vamos pues degustando esto, que tiene una pinta muy atractiva:





P.D.: Si alguine sabe francés a ver si me puede contar algo de lo dicho.

viernes, diciembre 31, 2010

El Horror visto en el 2010

Este ha sido un año flojo en materia cinéfila comercial, al menos desde el punto de vista de este blog. Es fácil comprobarlo pues no se han visto estrenos del cine de horror de considerable importancia, sea esto en términos artisticos o técnicos. Sin ir muy lejos, estos últimos años tuvimos cosas como "Déjame entrar", "A´l interiour", "Mártires", o "Eden lake", que con el paso del tiempo están alcanzando un status de singular importancia. El nivel que hemos apreciado este 2010 se encuentra, más bien, en un término medio, con poquisimas excepciones de ciertos titulos, ya sea por sus virtudes innegables o por el sensacionalismo de sus propuestas. De todos modos, es tiempo de recuentos, y asi demostramos que a pesar de nuestra vagancia bloggera hemos hecho nuestros deberes y dimos espacio en nuestra vida a una buena cantidad de peliculas. Por ello, proponemos aqui nuestra valoración personal sobre las peliculas de horror vistas este año que se va. Cabe indicar que para cumplir con esto hemos decidido tomar el listín cinematográfico del diario dominical y emplearlo en la puerta de entrada debajo del tapete de bienvenidos, porque el recuento que se ha elaborado incluye peliculas vistas en distintos mercados internacionales, y no necesariamente acude al que nos impone y limita las distribuidoras locales, corriendo el riesgo de resultar desactualizado y poco atractivo. Un servidor se reconoce como un bloggero ciudadano de internet, y por esto, como un ser virtual que soy, a sus limites me circunscribo (para mi suerte el márgen de opciones es muy amplio). Después de todo, el único interés que nos motiva es compartir información: yo agradezco la inmensa información que recabo de los colegas bloggers, y por ello espero brindar algo a cambio, lo poco que pueda en el tema que nos compete.

De otro lado, la ciencia ficción y la aventura fantástica será tema de un próximo post, que aún tengo pendientes un par de titulos.

Sin más preámbulos, aqui el recuento del horror más destacado del año 2010:


1. THIRST (2009), de Chan-wook Park: dos consideraciones, primero,que recién hemos visto esta inmensa pelicula coreana, y segundo, que tuvo un pase cine clubero sin más. De todos modos, se trata de una de las peliculas de tema vampirico más impactantes de los últimos años, con perdón de la sueca "Let the right one in". El actor Kan-ho Song realiza una de sus actuaciones más intensas al lado de la no menos impresionante actriz Ok-bin Kim. La realización de Chan-wook Park resulta hermosa y apasionada, y al mismo tiempo emocionante en cada cuadro de horror ofrecido. Desde mi punto de vista, esta pelicula se encuentra por encima, por poco o por mucho, de cualquiera de las peliculas estrenadas este año.


2. BURIED (2010), de Rodrigo Garcia: Tremenda prueba del talento creativo de un cineasta, capaz de contarnos un thriller emocionante, tan sólo dentro de, a lo sumo, un espacio de dos por un metro. El protagonista, encarnado convincentemente por el actor Ryan Reynolds, vive una pesadilla de dos horas, llenas de suspenso que no da respiro, ni a él ni a nosotros los espectadores. Es sin lugar a dudas una pelicula impresionante como pocas.


3. THE LAST EXORCISM (2010), de Daniel Stamm: Desde la moderna seminal "The Blair Witch Project" no se había visto un film de horror con cámara en mano que propusiera el miedo y el terror en forma eficaz. Se podría citar la española "REC", que me produjo muchas emociones, pero lo que se dice miedo digamos que no. El director Daniel Stamm aborda el sobadisimo tema de las posesiones demoniacas y el exorcismo, pero lo empaqueta dentro de una estética muy de nuestros dias, la nerviosa cámara en mano, para ofrecernos una historia digna del más clásico terror demoniaco setentero, ese que tanto nos agrada. Gran final que nos convenció plenamente de su notable valor.


4. LET ME IN (2010), de Matt Reeves: Si no fuese por la existencia de la gran obra de Tomas Alfredson hubiésemos valorado mejor esta pelicula de Matt Reeves. Luce muy bien filmada, tiene una buena narración y unas actuaciones inolvidables de los niños Kodi Smit-McPhee y Chloe Moretz, pero su desarrollo nos recuerda tanto a su precedente sueco que ello le deduce algunos puntos. Y es que la comparación es inevitable, dando por resultado un claro triunfo de la primera versión por ser más arriesgada en su fidelidad a la novela de John Ajvide Lindqvist. El resultado cinematográfico es notable, pero tambien resalta lo limada que estan sus asperezas. Es lo que echamos en falta.


5. A SERBIAN FILM (2010), de Srdjan Spasojevic: Un film muy provocador, cuyo resultado inmediato es la controversia. Se trata de una de las obras más dificiles de valorar y de apreciar (no creo que pueda recomendarla a alguna persona cercana), pues si bien esta realizada correctamente dentro de la llamada serie B criminal, sus momentos de mayor impacto visual, de tremenda y horrorizante crudeza, tambien estan hechos con aceptable calidad filmica, dentro de lo que entendemos por ello. Además, su actor principal, Srdjan Todorovic, lleva muy bien el protagonismo. La metáfora que se desprende, tan bien explicada aqui, quizás pueda resultar demasiado simplista por ser tan literal, pero es la propuesta que el film ofrece. Además, se trata de una idea que sin duda más de uno ha tenido en varias ocasiones : que el sistema nos viola cuantas veces le da la gana.


6. BLACK DEATH (2010), de Christopher Smith: Notable pelicula del mismo realizador de la simpática sorpresa que fue "Creep" y de la más eficaz "Severance". Su vertiente del horror la hacen comparable a un gran clásico como es "The wicker man" y a uno menos conocido como "La garra de Satán". Una historia que nos muestra un ambiente medieval dominado por la superstición y el fanatismo religioso, asi como por el temor más profundo hacia lo desconocido, es decir hablamos del más alla luego de la vida. La prueba del monje Osmund (el actor Eddie Redmayne) y su resultado son la médula central del relato. Su desenlace es completamente satisfactorio, aún en su incomodidad. Como siempre, muy buena actuación del inglés Sean Bean.


7. HORA (2009), de Reinert Kill : Señoras y señores, damas y caballeros, les anunció que finalmente estamos ante un auténtico heredero del llamado cine Grindhuse, tan explotado por el cine norteamericano en estos ultimos años pero con resultados mucho menos creibles. Y llega desde la fria Noruega. "Hora" es un filme que no inventa nada, que esta hecho de grandes partes de la recordada "El dia de la mujer", de "Thriller, a cruel picture" y que inclusive se permite revivir planos de alguna vieja obra del francés Jean Rollin (fallecido hace poco). La actriz Isabel Vibe sin duda logra un sitial dentro de las más recordadas heroínas del, muy estimado por algunos pero poco comprendido por muchos, "rape and revenge".


8. THE CRAZIES (2010), de Brick Eisner: No podia faltar la temática zombie en el año, o al menos alguna de sus vertientes más cercanas. En este caso, la vieja pelicula de George A. Romero, menos zombie y mucho más conspiranoica, sufre un revés dejando la crítica afilada en un segundo plano y revitalizando el horror que se desprende el relato; esto en una pelicula bien filmada y sumamente entretenida.


9. AMER (2009), de Helene Cattet y Bruno Forzani: Una coproducción franco-belga que se convierte en la mejor puesta al dia hecha ultimamente del clásico estilo giallo setentero, que ni Dario Argento ha podido lograr. Sumando a ello unas dosis de delirio surrealista, que dan ganas de llamar a esto "cine experimental", entregando algunos interesantes momentos de horror. Pero sin duda el plato fuerte esta en la lograda recreación del crimen con mano encuerada y arma blanca resplandeciente, filmado en forma muy eficaz como no se veía desde hacia mucho tiempo. Eso si, del argumento olvídense, que esto es puro placer visual. Si David Lynch lo logra, ¿por que tambien otro cineasta no puede lograrlo?


10. BURNING BRIGHT (2010), de Carlos Brooks: Ya la hemos comentado y poco más que agregar, sólo que este film nos ha vuelto incondicionales de Briana Evigan (estamos a punto de ver "Step up 2", lo cual ya es el colmo). De todos modos, se trata de una grata sorpresa dentro del mercado directo al DVD que ya quisieran lograr muchos otros de mayor distribución.


Menciones honrosas: "Altitude", emocionante relato que falla en su dosis sobrenatural; "La horde", zombies franceses que no ofrecen nada nuevo y mucho ya visto, pero al menos con buenos resultados; "No-Do", interesante argumento, pero poca tensión desarrollada; "El descenso 2", buena secuela del exito de horror de Neil Marshall, pero con menor interés argumental; "Miedos 3-D", buen regreso de Joe Dante, aunque en la linea de los relatos de "Escalofrios" de R.L.Stine, es decir suave nomás; "13 horas", terror británico claustrofóbico de final sorpresa eficaz, lástima que los actores sean tan malos; "El cuarto tipo", aun no sé si es terror o ciencia ficción, pero cumple en transmitir tension.

Decepciones del año: "Live Evil", de lo peor al estilo de la recordada Full Moon Productions; "El libro de piedra", poco suspenso y escaso favor al clásico de Carlos Enrique Taboada, lo mejor esta en la actuación de la niña de la casa, inquietante; "Zone of the dead", zombies serbios bastante aburridos; "Piraña 3D", una mezcla del burdo programa "Naked Wild on" y una segunda parte que copia al calco la recordada obra de Joe Dante, con más trucos y algunos cambios de guion pero que pocos puntos suman; "Acividad paranormal 2", más de lo mismo dentro de una fórmula que cansa.

Y es todo por ahora.

TENGAN TODOS USTEDES UN FELIZ AÑO 2011, QUE VENGA CON GRATOS MOMENTOS PARA NUESTRAS VIDAS Y POR SUPUESTO, CON MAS Y MEJORES SORPRESAS PARA NUESTROS REFINADOS GUSTOS E INTERESES. SALUDOS¡¡¡¡¡

miércoles, julio 28, 2010

The House of the Devil (2009)


Para sacar provecho a la t.v. desistimos de salir y dar paseos nocturnos, o a sumarnos a la jarana por fiestas patrias para llegar a ingerir cuanto alcohol pueda nuestro pequeño, maltratado y débil estómago. Y es sabíamos con mucha anticipación que la noche del martes 27 era cita obligada con un pequeño ciclo preparado por el siempre interesante canal de cable I-Sat, quienes durante este ya moribundo mes han ofrecido un pequeño ciclo de horror, con películas de poca distribución, aunque de cierto revuelo en internet, según bien recuerdo. Ahi estuvieron "Severance" del inglés Christopher Hampton, la coreana "Cello" del director Woo-Cheol Lee, que obtuvo muy buenos comentarios, y otra cinta de interesante propuesta, que, a decir verdad, recién hemos podido ver. Esa es "The house of the devil" del director Ti West.

Lo que apreciamos no es una historia de horror novedosa. No se trata de una nueva invención diabólica, ni de un caso de sorprendente originalidad tan extrañada en estos días de cine refrito. Lo que cabe admirar en esta película es la digna narración lograda por el director West, recreando una atmósfera reconociblemente ochentosa tanto en su puesta en escena, es decir, en vestuarios, peinados, escenarios, música ("The break-up song" y "One thing leads to another" se dejan escuchar), iluminación y colores empleados, sino también, y esto es lo más meritorio, muy apreciable en el ritmo impuesto al desarrollo de la trama. Quizás en estos días en los cuales casi nos hemos acostumbrado a las cintas de horror de efecto estridente, impacto visual recurrente en modo casi uniforme entre uno y otro film, una película como esta nos extrañe en su pausado desarrollo.

Pero basta con revisar un clásico del cine y pionero en esto de las historias de niñeras como lo es "Halloween" de John Carpenter para recordar cómo el cine de aquellos días marcaba la pausa en sus cuentos y con ello lograba un interés no meramente impactante y más bien propicio para describirnos a sus personajes y establecer una correcta atmósfera de suspenso que permita en mejor manera la interacción entre sus protagonistas y el mal que los rodea. Sumando a esto hay que señalar muy buenos ejemplos de películas sobre "casas malditas", el otro referente que nos devuelve este film, las cuales han mostrado la misma virtud, donde el suspenso y el misterio se muestran en buena parte del metraje hasta alcanzar el ajetreo y la violencia extrema que se desata en todo su alcance en las secuencias finales: ahí están cintas muy apreciables como "Burnst offering" o "The legend of Hell House", donde el horror oculto y acechante hace un último acto de presencia coronando un final impactante. Y esto es otro detalle interesante de "The house of the devil": que no sólo se trata de un tributo al cine de terror de los 80`s sino que se hace extensivo al cine de temática sobrenatural apreciado aun varios años antes.

Mención aparte merecen las actuaciones muy logradas, tanto de la actriz Jocelin Donahue, emergente figura, de frágil silueta, de la cual esperamos ver más trabajos, así como del veterano actor Tom Noonan, siempre correcto y recordado villano en films como "Robocop 2", "Last action hero", o "Manhunter", y que aquí ya luce convertido en un solvente actor de respetable presencia.

Quizás lo único reprochable sea aquella escena en ambiente frio que pone punto final al largometraje, extendiendo el horror argumental en modo forzado, teniendo en cuenta lo visto, que en mi opinión poco espacio dejaba a cualquier otra salida. Pero bueno, es lo que hay.

De este modo ocurrió mi reconciliación con la televisión, esa llamada caja boba que poco interés me mostraba en años en cuanto a materia terrorífica, pero que en esta ocasión ciertas iniciativas de tan buenas señales de cable llevándose a cabo se convierten en mi especial prioridad. Se anuncia para agosto la emisión de la cinta neozelandesa "Black sheep", sobre unas ovejas zombis. Aunque ya la he visto, bien valdría darle una revisión.


miércoles, febrero 24, 2010

El dia de la mujer - Escupiré sobre tu tumba (1978)

Titulo original : Day of the woman (USA)
Titulo alternativo : I spit on your grave (re-edición de 1980 USA)
Otros titulos : The rape and revenge of Jennifer Hill (USA)
La violencia del sexo (España)

Jennifer es una joven y bella escritora que decide dejar la ciudad por unos días y alojarse en un paraje silvestre, en busca de paz e inspiración para realizar su nueva novela. Durante su primer día conoce a dos sujetos, quienes posteriormente serán participes de su peor pesadilla, cuando ella resulta atacada brutalmente en medio del bosque por cuatro delincuentes, los cuales tras un martirio que parece eterno la abandonan creyéndola muerta. Jennifer despierta convertida en otra persona, la cual tiene en mente un único propósito a seguir: vengarse de sus atacantes. Un siniestro plan toma forma en su mente, haciendo de la frágil escritora un ángel vengador surgido en medio de aquel paraíso.

Un día de aquellos hace muchos años, el entonces aspirante a director de cine Meir Zarchi recorría las calles de la ciudad de Nueva York en el vehículo de un amigo cuando, al pasar junto a un parque, vio a una mujer que se arrastraba y surgía de entre los arbustos; la joven estaba desnuda y su cuerpo lucía heridas sangrantes, además de tener rota la quijada. Sin dudarlo, Zarchi y compañía la auxiliaron y condujeron al hospital más cercano, previa parada en una comisaria donde, más bien, se perdió tiempo en atenderla. La investigación reveló que esta mujer había sido atacada por un grupo de delincuentes, quienes la encontraron sola, esperando a su novio. La impactante experiencia quedó grabada en la mente del cineasta, quien poco después se dedicó a escribir un guion el cual, posteriormente, se convirtió en su film de culto titulado "Day of the woman".

El primer largometraje del director Meir Zarchi encontró toda una firme oposición. Al día de su estreno, siendo pobremente distribuida por él mismo y eliminando minutos para cumplir con la MPAA, la película pasó desapercibida en las salas de cine; años más tarde, es decir en 1982, la distribuidora Jerry Gross Organization, los mismos productores del clásico bizarro "I drink your blood", se hicieron con los derechos para un reestreno, renombrando el film como "I spit on your grave" y exhibiendo la versión sin cortes del director con una mayor campaña publicitaria, lo cual llamó más la atención del público. Sin embargo, no tardó en convertirse en una de las cintas más repudiadas en Norteamérica y en el mundo, siendo acusada de un machismo exacerbado y de, supuestamente, hacer una apología a la violencia sobre la mujer. De más está decir que esto funcionó del revés, atrayendo más gente a las salas de cine. Diversas voces se alzaron atacando a este film y a la ultra violencia que invadía las pantallas, principalmente por productos del género del horror. Tal como puede verse en el documental "Going to pieces: the rise and fall of the slasher film", se llegó a señalar que estas películas eran hechas por gente que odiaba a las mujeres debido a cierta incapacidad mental, por lo que se satisfacían con verlas sufrir terriblemente en la pantalla grande y a todo color. Las críticas señaladas eran hechas por respetables críticos de cine norteamericanos como George Siskel y Roger Ebert, quienes rechazaron tajantemente "Day of the woman", al punto de comandar una campaña para retirarla de las salas, cosa que finalmente lograron. Ebert llegó a calificarla como "la peor película jamás hecha". Para Meir Zarchi, estas no eran precisamente criticas cinematográficas sino sólo insultos y agravios. Por si fuera poco, la exhibición uncut del film llevó a una controversia legal con la MPAA.

De este modo, el escándalo sobre el film se hizo extensivo, llegando a prohibirse su exhibición en países como Canadá, Australia y Alemania. Tiempo después pudo estar al alcance de mayor público a través del mercado doméstico del VHS, bajo cuyo formato se editó en varias oportunidades hasta la aparición del DVD. Ello no ha implicado un cambio en las opiniones acerca de la película. Sin embargo, hoy en día llama la atención recordar esta campaña mediática de censura sobre un film más bien modesto en recursos, lo cual forma parte, a la larga, de lo que posteriormente ha sido la corrección política que impera en la mayor parte de producciones norteamericanas, sobre todo en el cine de amplia distribución, desde los años 90`s y en buena parte de lo que va este nuevo milenio, lo que podría tomarse como una política educacional hacia los espectadores, en estos nuevos tiempos.

"El día de la mujer", más conocida como "Escupiré sobre tu tumba", a pesar del tiempo transcurrido no deja de ser un filme interesante. Ello básicamente por los temas propuestos los cuales saltan a la luz del día soleado en aquel paraje natural, el cual siendo muy sosegado se convierte en salvaje. Uno de estos temas adjudicados al filme ha sido el machismo, que en este caso sería de lo peor, donde los cuatro sujetos delincuentes ven a la joven Jennifer como un objeto a su disposición, ignorando cualquier otro aspecto suyo, burlándose de su capacidad de escritora, y sólo contemplándola como la victima de sus bajos deseos. Incluso, finalmente, deciden eliminarla sin mayor remordimiento por su vida, aunque la cobardía de todos ellos pudo interferir en el cumplimiento de este plan, echándolo a perder. De otro lado, también es notorio que a este machismo se enfrenta un feminismo que resulta no menos sobresaliente, donde la mujer muestra una capacidad para llegar a convertirse en un ser frio y calculador, que emplea su poder de atracción sobre aquellos bobalicones, con el fin de obtener venganza. Los hombres son mostrados como seres de una debilidad mental alarmante, no sólo uno de ellos el cual sufre evidente retardo, sino todo el grupo por la forma en que caen fácilmente ante el encanto de la joven belleza. Curiosamente, este elenco masculino está conformado por actores sin experiencia previa, los cuales tampoco desarrollaron carrera actoral alguna luego de esta película.

Al mismo tiempo, es notable el prejuicio de la superioridad de lo urbano o civilizado sobre lo rural, pues Jennifer es vista como una culta escritora que desciende a los niveles de un grupo de brutos, salvajes y asesinos, prácticamente en un entorno sin ley, siendo víctima de ellos, pero llegando finalmente a superarlos. Aunque esto es un recurso común a muchos filmes de horror, donde el viajante citadino cae en una trampa mortal cuando llega a territorios rurales habitados por peligrosos seres, que van desde asesinos en serie hasta caníbales salvajes. Podría decirse que el director Meir Zarchi busca emparentar su filme con estas historias de horror que siguen la línea de películas como "Las colinas tienen ojos", "La masacre de Texas", " Trampa para turistas", etc. Sin embargo, la fuerte connotación sexual y el tema de la venganza resultan tan impactantes que, inevitablemente, la mayor referencia del filme termina siendo el "rape and revenge" de una película como "La última casa a la izquierda" de Wes Craven.

Finalmente, la mayor controversia se concita en el ataque brutal sobre la protagonista, en reiteradas veces con suma crueldad y en un espacio de tiempo que parece prolongarse eternamente. Es en estas difíciles secuencias donde las críticas más feroces apuntan sus dardos, acusando al filme de glorificar el acto violento o buscar el disfrute de la brutalidad sobre el cuerpo femenino, que luce magullado, sucio y sangrante. Sin embargo, el crítico cinematográfico Joe Bob Briggs, especializado en las llamadas "B-Movies", señala en forma contraria a los detractores que "Day of the woman" no es culpable de sus acusaciones: las prolongadas secuencias carecen de partitura musical (cierto), en realidad, todo el filme prescinde de música, mostrando el relato en forma fría con el fin de evitar ser tendencioso en forma evidente. Por el contrario, las imágenes muestran a los violadores como sujetos convertidos prácticamente en salvajes desposeídos de humanidad. Mientras tanto, el rostro de Jennifer Hills refleja todo el sufrimiento y dolor extremo al cual es sometida: es en ella donde se centra la atención del ojo fílmico, haciéndonos sensibles al martirio de la desafortunada mujer. De esto se desprende, contrariamente, que el film busca acercar al espectador a su protagonista y a su terrible experiencia, y para nada ser partes de la horda de delincuentes. La apuesta de Meir Zarchi es hecha con entera libertad y con toda crudeza posible, logrando que el resultado sea un filme impactante, y este es su mayor mérito. Particularmente, prefiero un filme que me impacte a uno que me aburra hasta el sueño.

No obstante, a diferencia de sus virtudes, "Day of the woman" desarrolla una historia repleta de situaciones que resultan poco creíbles, que más bien se reconocen como parte de un efectismo para ilustrar la efectiva venganza sobre los desalmados. Es decir, en contra de la lógica, la victima siendo una frágil mujer no acude a la policía, y en vez de ello se convierte en una fría asesina, capaz de maquinar una venganza calculada, no sin antes pedir perdón a Dios en una iglesia por lo que va a realizar. Por un lado, que una mujer es capaz de sorprender a un hombre no me cabe duda, pero en esta historia la situación luce más bien forzosa en sus situaciones de engaño y de cebo puesto para el castigo, más aún al apreciar con qué facilidad se logran los planes trazados.

Ahora, ¿funciona esto en beneficio del filme?: pues diría que, en su credibilidad, de ninguna manera, pero en su poder de atracción para lograr una audiencia cautiva, incluso a pesar de su tono narrativo parsimonioso, pues, vamos que sí. Definitivamente no te lo crees, pero ello no afecta su capacidad de llamar la atención. Quizás con esa facilidad con que suelen resultar atrapantes muchas historias de venganza, que despiertan emociones encontradas por su ambigüedad moral sobre lo correcto y lo incorrecto, como el horror del ataque brutal, el deseo de justicia y la venganza violenta sobre el culpable. El filme hoy en día puede ser visto por el público actual como una película muy de su tiempo: de planos abiertos, de prolongadas secuencias que atienden al detalle, que casi prescinden de los diálogos, y de situaciones forzosas a la hora de resolver, pero sin duda es una pieza clave para este subgénero, tan maltratado y visto con recelo por buena parte del público, pues más allá de ese temor a los temas escabrosos esta la capacidad del director de turno para despertar sensaciones extremas en el espectador, por supuesto que a partir de un tema difícil y sensible, pero el cine que busca reflejar muchos aspectos del temor humano no obvia en abordarlos.

Si una balanza imaginaria buscaría someter al peso tanto virtudes y defectos de "Day of the woman", sin duda la actuación de su protagonista, la joven Camille Keaton, inclina el lado positivo casi en forma rotunda. Porque es la bella actriz, nieta del astro de la comedia norteamericana Buster Keaton, quien realiza todo su esfuerzo en una actuación tan angustiante que logra reflejar el dolor y el terrible sufrimiento de esta mujer violentada. Del mismo modo, Keaton se pasea cómodamente por los distintos registros de su personaje: desde la sencilla escritora que busca paz y quietud, hasta convertirse en un ángel vengador, encantador y al mismo tiempo implacable con sus victimas, cosa que refleja muy bien en su bello rostro. Si, porque es una actriz muy bella, a pesar de las informaciones que señalan el haber sido víctima de un accidente automovilístico lo cual lamentablemente marcó su cara, cosa disimulada con maquillaje, aunque la cicatriz sirvió como un detalle para su actuación en el momento traumático. Keaton fue vista por primera vez en forma destacada en el año 1972 en un clásico del giallo italiano titulado "Qué habéis hecho con Solange" : http://eldiariodedarkerr.blogspot.com/2007/08/que-habis-hecho-con-solange-1972.html. Su corta filmografía incluye muchos trabajos en el cine italiano, entre los cuales destaca un filme tan interesante como es "Ceremonia trágica" de Riccardo Freda: http://www.cinema-nocturna.com/tragiccememony_review.htm. Finalmente, para este año 2010 se anuncia su regreso a las películas con el thriller titulado "Chop" http://www.imdb.com/title/tt1544578/. Camille Keaton se casó con el director Meir Zarchi luego de filmar "Day of the woman", lo cual es señal de la compenetración que surgió entre ambos para realizar este filme y es, cualquiera diría, otra prueba que nos muestra el feminismo triunfante que realmente se desprende de esta película. Lástima que años más tarde se produjo el divorcio entre ambos; cosas de la vida real.

Actualización: se realizó una secuela en el año 2019, que reunió nuevamente al director y a la protagonista. Ya la comentaremos próximamente.



jueves, enero 28, 2010

No moriré sola (2008)

Cuatro jóvenes amigas emprenden un viaje por carretera el cual es interrumpido inesperadamente al encontrar el cuerpo de una mujer, víctima de unos sujetos que aparentan ser cazadores. Al huir del lugar, trasladando el cuerpo a la comisaria más cercana, ellas descubrirán que la peor pesadilla de sus vidas recién está por comenzar.

Tenía muchas ganas de ver, de una vez por todas, un trabajo del director Adrián Garcia Bogliano, realizador de importantes títulos del cine de horror latinoamericano como "Habitaciones para turistas", "Masacre esta noche", "36 pasos", entre otros. Tengo entendido que es español de nacimiento, aunque es hijo de padres argentinos, habiendo crecido en la ciudad de la Plata y desarrollado toda su carrera en Argentina, desde donde se ha dado a conocer. Convertido en uno de los más importantes representantes de un nuevo cine de horror, su primer guion lo escribió a los 19 años, el que correspondió a su obra "Habitaciones para turistas", cuya filmación le costó todo el esfuerzo inicial que conlleva una sufrida opera prima. El resultado obtuvo un rotundo éxito en festivales internacionales, pero con el revés de no contar con una adecuada exhibición en su propia tierra. A pesar de ello, García Bogliano y sus socios recibieron el apoyo necesario para dar inicio a una carrera en ascenso en cuanto a repercusiones y reconocimiento.

"No moriré sola" es su quinto largometraje (contando su "película de terror interactiva" llamada "Caja de acertijos" del año 2004), y en ella García Bogliano se atreve con un género ajeno a la filmografía de Latinoamérica, al menos que yo sepa, luego de dar nota con el slasher americano, el cine de fantasmas, la sicodelia y el cine bizarro. En todo caso, si alguien me pregunta por alguna película de "rape and revenge" sudamericana podré citar alegremente este filme. Suele recordarse como título emblemático de este tipo la setentera "Last house in the left" : http://pequenoscinerastas.wordpress.com/2009/07/07/los-monstruos-del-terror-domestico/, del año 1972, y también a la seguidilla de títulos ocurrida en aquella misma década que buscaron explotar dichas historias mórbidas, como ocurre en "Trampa para un violador" http://eldiariodedarkerr.blogspot.com/2006/08/la-casa-sperduta-nel-parco-1980.html, "El día de la mujer" http://www.imdb.com/title/tt0077713/, o "Violación en el último tren de la noche" http://www.imdb.com/title/tt0073836/, cada cual logradas en lo suyo, es decir, en reflejar crueldad, un ambiente hostil y enfermizo, así como en desatar la ira sobre las bestias de turno.

En el caso de esta película, García Bogliano logra un trabajo muy deudor de estas viejas raíces, actualizando la propuesta en un logrado ambiente rural sureño, donde, no una, no dos, sino cuatro chicas son violentadas por una banda de asesinos a sangre fría que dan rienda suelta a su lado más animal, en medio de un paisaje desolador. En cuanto a la narración, el director plasma su historia fríamente en cada uno de sus momentos, casi prescindiendo de musicalización alguna, y tomándose el tiempo posible en varias de las situaciones iniciales, aunque en ocasiones resulte una exageración (como ocurre en la comisaria). En forma similar ocurre en los momentos más tortuosos para estas mujeres, reflejando el dolor tanto como las heridas, el polvo y la tierra en los rostros de las víctimas. En ese sentido, el film es bastante correcto a sus intenciones de género y no lo traiciona, siendo una propuesta audaz y, digamos, valiente para una cinematografía latinoamericana más bien pálida en estos menesteres; y aunque suene redundante anotarlo, pues lo haré: resulta mejor en su contundencia que el infame remake de "Last house on the left" visto hace poco.

El protagonismo se centra en las cuatro jóvenes actrices, de las cuales Gimena Blesa y Marisol Tur son figuras recurrentes del cine de García Bogliano, mientras que Magdalena De Santo y Andrea Duarte cuentan con dos filmes en su filmografía. Sobre sus actuaciones, estas expresan el desconcierto, el sufrimiento y la rabia de la situación límite a la cual se enfrentan, y en función a ello resultan tan efectivas como lo fueron en su momento las actrices Sandra Peabody o Lucy Grantham del filme clásico de Wes Craven; no diré Camille Keaton de "Day of the woman", que su caso me resulta más memorable. En "No moriré sola" la violencia reinante, aquella que nace de la rabia, se desarrolla correctamente, y la segunda parte del consabido relato se resuelve en pocos minutos, a diferencia de la parsimonia mostrada en toda su hora inicial. Sobre la actuación de los malosos, pues digamos que son simples máquinas de tirar y matar.

En definitiva, consideramos a "No moriré sola" como un esfuerzo muy digno; una película valiente y un valioso producto de género. Además, mantiene la vigencia de este tipo de historias. Ambos aspectos constituyen su mayor aporte, y brinda mayor interés en la labor de Adrián García Bogliano, y su sincera propuesta de cine.